Vicente Silva, conectado con Dios y la Iglesia

Rostros Vicente Silva

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Su familia soñaba con verlo graduado como abogado. Pero, finalmente, el periodismo lo cautivó y ya lleva 42 años ejerciendo esta profesión. Así nos lo compartió el huilense Vicente Silva Vargas, nuestro ‘rostro’ invitado de esta edición.

“Desde los 14 años ejercí el periodismo. En mi hogar no querían que siguiera esta carrera por considerar que podía perderme, pues la veían como algo bohemia y con poco futuro. Estudié cinco años de Derecho, pero el periodismo haló y me quedé con esta carrera”, afirmó.

Viene de una familia católica de Garzón; casado por la Iglesia hace 25 años con Lucía Chamat, de cuya unión nacieron sus dos hijas María Alejandra y Daniela, de quienes se siente orgulloso. “¡Vivo feliz con mi señora y mis hijas!”

Se considera afortunado de tener una familia que entiende sus tiempos de trabajo, pues son horarios de 24 horas en los que siempre está conectado con la noticia. “Yo he tenido la fortuna, y eso es una bendición, que mi pareja también es periodista; entonces ella entiende todos estos tiempos, pero el arte para que no haya un ruido en la relación es ser franco”, indicó.

Considera que un periodista antes que ser protagonista debe ser un puente entre la comunidad y los hechos. “Nosotros los comunicadores no somos personajes de farándula, sino servidores de la comunidad. Por ello, la gente necesita estar bien informada y esa ha sido mi vocación: servir a través del periodismo”.

Señaló que para ejercer un periodismo transparente debe haber humildad y “desligarse de las tentaciones del dinero, no vender la conciencia, ni casarse con el mejor postor”, más bien, agregó: “debemos ser honestos con nosotros mismos y con la comunidad”.

Actualmente, Vicente es corresponsal en Colombia del portal digital católico Aleteia con sede en España. Desde este espacio aprovecha para difundir la Palabra de Dios y mostrar las buenas obras que la Iglesia realiza.

Al hablar de su vida espiritual, confiesa que anteriormente tenía una relación “de carácter social” con Dios y con la religión católica (matrimonios, bautizos, primeras comuniones) y no de fe. Un día la vida le cambió, fruto de una experiencia dura por la que tuvo que pasar. Hoy, Vicente asiste a misa en familia, se confiesa y reza el santo rosario.

“Lo que pasa es que uno aprende a conocer a Dios cuando está en la inmunda; uno lo desconoce cuando está en los oropeles del prestigio del periodismo, lo que uno cree equivocadamente que es un prestigio. Solo uno recurre a Dios, y eso me pasó a mí, cuando tuve una dificultad personal; desde ese momento encontré a Dios, empecé a creer y a amar más a la Iglesia e ir a misa”, expresó.

Es el autor del libro “El Beato Mártir de Armero”, obra que se animó a escribir porque desde muy pequeño le apasionó la vida del sacerdote Pedro María Ramírez Ramos, pues sus padres le inculcaron el conocerlo a fondo. Además, fruto de las buenas relaciones que mantiene con el clero de la diócesis de Garzón, pudo construir la historia de vida de este mártir colombiano.

Su gran frustración: no haber tenido una emisora propia. Sus sueños: tener el tiempo y la salud para volver a leer los libros mal leídos, los no terminados y los que cree que le hacen falta leer.

Posted by Admin9834