En seminario de la CEC: Valiosas reflexiones sobre la paternidad a la luz de “Patris Corde”

En el marco del Año de san José, promulgado por el Papa Francisco, el Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), realizó el pasado 27 de febrero, el seminario: "La Paternidad a la Luz de ‘Patris Corde’- Con corazón de Padre”. Este evento virtual al que asistieron 700 personas, buscó reflexionar frente a la figura de san José, esposo de María y padre de Jesús.

Monseñor Oscar Urbina, arzobispo de Villavicencio y presidente de la CEC, inició su intervención guiado por el texto bíblico de Mateo 1, 20: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo», resaltando así cómo José siendo un hombre de fe, enfrenta el miedo y se convierte en el verdadero padre de Jesús, aunque no lo haya engendrado.

En este contexto, resaltó la importancia de ser padre hoy, acentuando que ser padre no es solo engendrar al hijo, sino amarlo, ayudarlo a crecer, hacerlo feliz, enseñarle el trabajo y respetar su vocación.

Observó que en la cultura actual la figura y el sentido del padre se ha ido ocultado. Mostrando más bien una cultura de la orfandad: “Que bonito reflexionar hoy sobre esta realidad. Jesús, incluso, aprendió a descubrir en José la imagen del Padre celestial”.

Por su parte, monseñor Flavio Calle Zapata, arzobispo emérito de Ibagué, presentó una reflexión de la carta apostólica "Patris Corde" y subrayó que el año que propone el Papa es un retorno a Dios y no un simple acumulado de eventos o momentos de devoción, “debe ser un verdadero encuentro con Dios, con la Virgen María y San José”.

¿Qué es el “año de san José”? 
Señaló que esta celebración es un grito desde la tierra, “es el Papa tomando un amplificador hacia el cielo y pidiendo a san José: dónde estás... ven… que aquí en la tierra te estamos necesitando y san José, que tiene un oído agudísimo, escucha y de inmediato viene. José viene a escucharnos para que le hablemos y le contemos todas nuestras necesidades”.

Destacó la figura de san José como el hombre silencioso, de la ternura, de la obediencia, la valentía creativa y trabajador, siendo estos valores un ejemplo para su hijo Jesús. Advirtió que la falta de estos valores en la familia, está llevando a la división, a la independencia y la rebeldía en los hogares.

Al exponer el tema de un san José trabajador, recordó como en este tiempo de pandemia el incremento del desempleo sigue creciendo. “Hacemos un llamado a revisar este fenómeno para que no haya más desempleados. Imploremos a san José obrero para que encontremos caminos que nos lleven a decir que ningún joven, ninguna persona, ninguna familia se quede sin trabajo”.

Padre en la sombra 
Explicó que el Papa Francisco, en su carta, pide ser sombra de san José, imitándolo, siendo testimonios de fe hasta formar a Cristo en los demás. “Eso fue lo que José hizo con su hijo, educarlo y ser testimonio. Un padre cuando educa al hijo, no es para acapararlo y tenerlo allí, sino para educarlo y lanzarlo a la vida para que cumpla una vocación y una misión”.

El amor verdadero nace en un corazón casto y limpio, no dominante ni posesivo, no captativo; y estas dos palabras son las que debemos aplicar en la vida, saber cómo llego yo al otro para servirlo y no para servirme de él. (...) José fue aquel amante de María y Jesús que no se sirvió de ellos, sino que los sirvió. Como José sirvió a Jesús y María, así nosotros sirvamos a los pobres, a los pecadores, a los más necesitados para apoyarlos, levantarlos, para servirlos y ayudarlos”.

¿Cómo vivir el año de san José en la familia? 
Al recordar que el primer escenario que tiene toda persona es la familia, el prelado dijo que es importante acostumbrarse a mencionar a san José, y propuso como un signo tener en un lugar visible de la casa la imagen de la Sagrada familia; esto, agregó, suscitará orar en familia.

Segundo, dijo que, a pesar de la virtualidad que desborda hoy a las familias, la presencia física es indispensable, por lo que advirtió la importancia de estar siempre cerca de la esposa y de los hijos, dando buen ejemplo.


Intervenciones de especialistas
El doctor Jaime León Pareja Pareja, psicólogo egresado de la Universidad de Antioquia, director del Instituto de Familia y Vida de la Universidad Pontificia Bolivariana y presidente de la Red Colombiana de Institutos de Familia (REDCOFAM), participó con su conferencia sobre: “La crisis de la paternidad hoy y el desafío que plantea la Patris Cordis”.

El especialista inició su reflexión explicando médicamente lo que implica una patología de hipertrofia cardiaca en el ser humano, para luego compararla con la paternidad contemporánea del hombre.

Esta patología es la patología del hombre contemporáneo y de la paternidad contemporánea. El hombre cree que muchos elementos de la racionalidad contemporánea le han permitido volverse más grueso, o mejor, más fuerte, pero a la hora de la verdad es más débil porque lo que tiene es una cardiomegalia que no le deja ejercer su función (…) Cuando estamos obrando con corazón de padre, asumimos la paternidad con valentía; en cambio, con la hipertrofia cardiaca, lo que tenemos es la tendencia evasiva de negarnos a enfrentar una responsabilidad”.

Al respecto, afirmó que la “Patris Cordi” habla en una lógica de protección y presenta a un José que también pasa por la angustia, pero definida en términos de lucha, en cambio “la paternidad con hipertrofia cardiaca, cree en un mundo de excesiva seguridad donde no hay preocupación”.Agregó que el hombre de hoy solo afronta sobre algo que va a lo seguro, de lo contrario huye y evade su responsabilidad.

Retos para ser un buen padre 
Frente a esta realidad, el especialista planteó algunos retos que, a su manera de ver, han de ser el camino a seguir y, a ejemplo de san José, son un verdadero desafío para ejercer la paternidad:

-Vínculo de la verdad. La crisis de la paternidad se supera hoy con un vínculo de verdad y seguridad, donde el hijo pueda estar confiado de la presencia del padre, que sepa que ese padre va a estar ahí siempre.

-Volver sobre la autoimagen. El hombre de hoy no tolera la defectuosidad, no tolera el desamor, ni tolera la frustración. La valía la tiene el hijo de la autoevaluación con el padre.

-La autoestima que tiene la paternidad hoy. La paternidad debe ser escuela de tolerancia a la frustración, de aceptación de la diferencia, de la contentura con el sí mismo; esto ayudará a superar la tendencia desenfrenada a una cultura del descarte.

-El reto ético para el padre hoy. Urge hoy una paternidad que anuncie y dé testimonio de valores auténticos; que cuestione y critique falsas escalas axiológicas. Se necesita un padre que enseñe el sentido elemental de los límites, donde la autoridad sea visible, y que recuerde que los límites triviales de la infancia preparan para la adultez.

-Urge volver sobre lo espiritual. El hombre de hoy no sabe en qué creer, tiene creencias de corto plazo porque no tiene la experiencia de base en la fe paterna. Es importante que el padre ofrezca una experiencia y testimonio de Dios actuante, que genere el lazo comunitario.

Finalmente, el doctor Andrés Cano Rodas, profesor de la Universidad de la Sabana y coach personal, familiar y de pareja, ofreció su conferencia: “La importancia de la figura paterna en la familia”.

Cano Rodas expuso dos esquemas que marcan en la historia la evolución de la paternidad.

Poder sobre
Este primer esquema, afirma, está guiado en el poder que tiene la figura paterna sobre los hijos y sobre la esposa, en el patriarcalismo como forma familiar basado en un poder del padre sobre la madre y sobre los hijos, aquí todo el afecto paterno se aislaba totalmente y no estaba presente.

Cuando el papá no ejerce su paternidad se encuentra en un victimismo que lo lleva a ser una figura pasiva en la formación de los hijos”, aseguró.

Agrega que, en esta instancia, la paternidad ha tenido una autoridad sobre el poder económico y sobre el resto de decisiones, que cuando la mujer empieza a remplazar esas características, el padre queda en el aire y cuestionado sobre su papel como padre.

El poder para ...
Con el pasar del tiempo, explica este especialista, nos encontramos que la figura del “poder sobre…” ha cambiado hacia el “poder para …”, es decir, una figura hacia una paternidad amante, que significa amar y servir.

Es un poder de posibilidad, es decir, preguntarse qué puedo hacer yo como papá para mi hijo, para servirlo mejor; san José nunca se puso en el centro, él supo cómo descentrarse, para poner a María y a Jesús en el centro de su vida”, asintió.

De dónde surge la importancia del padre
Afirmó que el padre debe entregar todo su ser masculino, su potencial, sus capacidades para que, en equipo con su esposa, amar a cada miembro de su familia y así sacar lo mejor de cada uno.

A ejemplo de san José, que entregó todo por su esposa y su hijo, eso es lo que se les pide a los padres, ser capaces de entregar todo por ellos para sacar lo mejor de ellos; esto genera un entorno seguro y amoroso, en la medida que el padre está entregando y amando y se conecta a su esposa y a sus hijos, sobre todo en sus primeras etapas de la vida”, puntualizó.

Posted by editorCEC1

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