Las Cruces, la oportunidad de superar la emergencia para vivir la integración

Las Cruces, emblemático barrio bogotano, fundado desde tiempos de la época colonial, precisamente debe su nombre al templo Nuestra Señora de Las Cruces que, según su párroco, el padre Fabio Sepúlveda, “le dio el nombre desde los comienzos, porque siempre la Iglesia ha estado presente en materia de educación, niñez, adultos mayores, comedor comunitario, entre otros”.

Es de este modo, como en el marco de la celebración de los 150 años de fundación de este histórico sector, realizada este sábado, 27 de julio, el Secretariado Nacional de Pastoral Social Cáritas Colombia apoyó la actividad cultural realizada durante este día.

Además este barrio es conocido como la cuna del líder del partido liberal, Jorge Eliécer Gaitán, asesinado en 1948, lo que dio origen al histórico “Bogotazo”.

Superar la emergencia
Desde Pastoral Social-Cáritas Colombiana, el equipo de apoyo del programa de Protección Internacional, informó que durante la jornada aniversaria “ha realizado un levantamiento testimonial de sus habitantes para conocer la realidad del sector”.

“La idea es hacer un diagnóstico participativo a través videos con testimonios, que permita obtener de primera mano las necesidades de sus habitantes, especialmente aquellas en extrema vulnerabilidad y en situación de migrante, refugiado o desplazado”, han indicado.

Asimismo, informaron que “no es lo mismo que nosotros levantemos desde la oficina un proyecto, a que nosotros vayamos al encuentro de los necesitados y que a partir de su propia voz construyamos una acción pastoral integral, es decir, partimos de la realidad misma”. 

Además, destacaron que con este diagnóstico apuntan a la ejecución de un proyecto de emprendimiento, pues precisamente “Las Cruces es un sector de acogida, por tanto, muchos de los Migrantes y Refugiados que viven en Bogotá necesitan estabilizarse”.

“Esta data se está levantando a la luz de los 4 verbos del Papa Francisco, especialmente desde el promover e integrar, porque estamos en la necesidad de salir de la emergencia y continuar con el proceso de estabilización y desarrollo de esta población”, señalaron.

Emprendimientos para la integración
Precisamente desde hace 1 año la dimensión de movilidad humana y migración de Cáritas, ha incursionado en el barrio Las Cruces para animar a la cultura del encuentro.

Por ello a través de la conformación de redes, ha establecido por medio de Puentes de Solidaridad y el equipo de Respuesta multisectorial de la crisis migratoria venezolana y la Fundación Convivetia, el fortalecimiento de los procesos formativos vocacionales y técnicos, además de la promoción y fomento de la cultura del emprendimiento a través de la creación de ideas de negocio.

Al respecto se hace necesaria una migración propositiva, en donde la población pueda emprender y participar activamente de los espacios ciudadanos, especialmente para promover los medios de vida.

En este sentido ya se ha realizado un primer taller con más de 40 personas de distintas nacionalidades entre venezolanos, sirios, africanos, cubanos en situación de migrantes y refugiados, que viven en el barrio Las Cruces.  

El primer encuentro fue basado en el reconocimiento de la generación de ingresos como un factor para transformar las realidades de las personas y la calidad de vida de las familias a través de diferentes oportunidades de ingreso. Desde el un enfoque psicosocial, se buscó crear un espacio que facilitara a los participantes dar cuenta de la importancia de la creación de medios de vida fuera de su país de origen, dando protagonismo a la creación de proyectos personales y colectivos. Lo anterior se logró a través de diversas actividades, ejercicios y preguntas reflexivas; la comunicación efectiva, creatividad y negociación entre los participantes.

Con el diagnóstico que está levantando Pastoral Social-Cáritas Colombiana se está elaborando un proyecto a largo plazo, en convenio con Conviventia, de tal manera, no sólo se le pueda brindar la formación, sino que puedan acceder a los servicios con los que cuenta la Institución para como: apoyo en tareas, apoyo psicológico, talleres de lectura, entre otros.

Sidfrid Ayala, director de centro de formación para el trabajo y desarrollo humano de Conviventia, celebró esta posibilidad de alianza con Cáritas, porque “en la unión está la fuerza, es un trabajo muy interesante, porque precisamente estamos ubicados en Las Cruces, una comunidad muy vulnerable y de alta población migrante”.

La historia de Tammam y Johana
Los jóvenes esposos Johana Padilla, venezolana, y Tammam Alchaer, sirio, han encontrado en Cáritas un gran bastón de apoyo, no sólo jurídico y económico, sino espiritual. Desde su llegada a Bogotá, especialmente a este barrio Las Cruces, han recibido el apoyo para poder no sólo ser acogidos y protegidos, sino promovidos e integrados. Sueñan con establecerse y lograr el éxito que alguna vez tuvieron en Venezuela. Ambos participaron en el primer taller que Cáritas y Conviventia impulsaron.

Los ojos de Johana se iluminan. Ella es oriunda del estado de Lara, occidente venezolano. Cuenta que llegó primero a Sincelejo, departamento de Sucre, luego llegó a Bogotá: “nos ha brindado muchísimo apoyo a través de su equipo, con el curso de emprendimiento hemos aprendido en primer lugar a administrar y seguir  integrándonos en el país”.

Para el joven Tammam Alchaer, oriundo de Siria, pasó por Venezuela, donde vivió unos 10 años, pero un secuestro le cambió la vida. Apenas lo liberaron perdió todo y decidió huir a Colombia. Junto a su esposa Johana han solicitado refugio, “gracias a la gestión del equipo jurídico de Cáritas hemos logrado un salvoconducto, mientras aprueban el refugio”.

Es un destacado chef, en Venezuela tuvo un restaurante muy exitoso, acá en Colombia sueña con lo mismo, por eso considera que con la formación “nos han dado consejos sumamente importantes para iniciar nuestro propio emprendimiento, conocer sobre todo la legislación colombiana en materia, para saber cómo montar tu propio negocio, como tramitar lo solicitado como registro único tributario, certificación de manipulación de alimentos, permisologías sanitarias”.

Tammam también es políglota, domina a la perfección árabe, español e inglés, por ello tampoco pierde la esperanza de trabajar como traductor, pero claro el primer paso es lograr la legalidad en el país, mientras tanto los equipos de Cáritas lo han ido asesorando. “Nuestra relación con la gente de Cáritas ha sido muy significativa”, finalizó.

Fuente: Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombia

Posted by editorCEC1

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