Nariño y límite con el Cauca, ejemplo de un diálogo pacífico

En el marco de las movilizaciones sociales que se presentan en el país desde finales de abril, el Secretariado Nacional de Pastoral Social, basado en los principios de la doctrina social de la Iglesia católica, que vela por la dignidad humana y el valor máximo de la vida; ha venido acompañando y animando diferentes espacios de diálogo y escucha en todos los niveles: nacional, regional, territorial, local, en los barrios y veredas. Esta escucha es una validación de la protesta social pacífica como derecho de las comunidades, y también una forma de caminar con el pueblo que sufre las carencias para suplir sus necesidades básicas, y no encuentra en la administración de lo público, respuestas a las mismas.

En este escenario, hoy queremos resaltar un ejercicio de base comunitaria con participación institucional local, regional y nacional, que ha logrado – a pesar de vicisitudes y tensiones – mantenerse en diálogo permanente para el abordaje y puntos de acuerdo para la solución a sus demandas. En el sur occidente del país, en la zona norte del departamento de Nariño y en límite con el Cauca, se ha conformado e instalado la Mesa de diálogo, concertación y seguimiento de los municipios de Policarpa, Leiva, El Rosario, Cumbitara, San Lorenzo, Territorios del Consejo mayor para el Desarrollo Integral de Comunidades Negras de la Cordillera Occidental- COPDICONC y Región Sanabria.

En esta región, la movilización social se expresó mediante la presencia de mayor extensión a nivel nacional, con un estimado de 50km en la vía que conduce de Pasto a Popayán. Asimismo, la participación mayoritaria de la población, confluyendo una movilización interétnica entre los consejos comunitarios del territorio y los campesinos, con la presencia de más de 7.000 pobladores de la subregión. Es necesario resaltar, que esta movilización social no tuvo ningún hecho de violencia reportado y los espacios de diálogo y negociación han transcurrido en paz.

Esta iniciativa de negociación comunitaria y gubernamental (local, regional y nacional) ha sido acompañada permanentemente por la Pastoral Social de la Diócesis de Pasto, que ha contribuido al fortalecimiento del diálogo y negociación en paz. De esta forma, se constituye en un ejemplo y modelo de participación ciudadana, y del ejercicio de entidades como la Gobernación de Nariño y el Ministerio del Interior, en la escucha activa a las comunidades que apoyan. Por supuesto, las tensiones se presentan como en todo proceso de diálogo, aún falta un largo camino por recorrer.

En este momento se ha dado un gran paso de avance, al recibir la Resolución Ministerial que instala y avala la Mesa como espacio de diálogo y negociación; está Resolución, valida el pliego discutido y los avances que se han dado hasta el momento; compromiso asumidos en especial, por parte del gobierno nacional, gobiernos departamentales y municipales.

El cumplimiento de los acuerdos allí establecidos será el punto más importante del diálogo, como lo propone el Papa Francisco en su Encíclica Fratelli Tutti:

(FT) 174 Hace falta valentía y generosidad en orden a establecer libremente determinados objetivos comunes y asegurar el cumplimiento en todo el mundo de algunas normas básicas. Para que esto sea realmente útil, se debe sostener «la exigencia de mantener los acuerdos suscritos pacta sunt servanda», de manera que se evite «la tentación de apelar al derecho de la fuerza más que a la fuerza del derecho» Esto requiere fortalecer «los instrumentos normativos para la solución pacífica de las controversias de modo que se refuercen su alcance y su obligatoriedad».

Como Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS) estaremos acompañando a la Mesa en su conjunto, a todas sus partes, y poniendo al servicio nuestras capacidades y oraciones, para que los acuerdos lleguen a realidades que transformen, para bien, la vida de las comunidades.

Fuente: Oficina de comunicaciones del SNPS

Posted by editorCEC1

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