¡Y llegó el Papa, manifestando cercanía y alegría!

A las 4:10 de la tarde el avión de Alitalia, que lo trajo desde Roma, tocó tierra colombiana.

 

 

El protocolo oficial fue muy breve: saludo al Presidente Santos y su esposa Clemencia; al Nuncio Apostólico, monseñor Ettore Balestrero; al Cardenal Primado, monseñor Rubén Salazar; al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Óscar Urbina; al director ejecutivo de la visita papal, monseñor Fabio Suescún, y varios obispos que se encontraban en la pista del aeropuerto El Dorado; también ofreció su saludo al gabinete ministerial.

Se detuvo frente al grupo de jóvenes que desbordaban alegría bailando cumbia en su honor; fue cercano y tierno con sus hijos discapacitados, algunos de las fuerzas militares de Colombia, que lo esperaban ansiosos para saludarlos y dejarse bendecir por él.

 

 

Subió al papamóvil para dirigirse a la Nunciatura. Se dejó amar por la multitud que a gritos lo saludaba… Debió emocionarse como se emocionó Cristo en su entrada a Jerusalén, pero como el mismo Francisco lo ha dicho en repetidas ocasiones, refiriéndose a este tipo de manifestaciones en las calles de las naciones que lo han recibido durante su pontificado: “Inmediatamente recuerdo la cruz que acogió a Nuestro Señor”.

 

 

Posted by editorCEC1

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