Católicos oraron por los enfermos y el bienestar de los colombianos

Monseñor Oscar Urbina Ortega, arzobispo de Villavicencio y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), inició la “Jornada Nacional de Oración por la Salud y el Bienestar de Todos", que se celebró este martes 16 de febrero, agradeciendo a Dios y a quienes se unieron en oración por su salud durante su convalecencia causada por el Covid 19.El prelado, durante su saludo, observó que en esta ocasión él se unía a todos los enfermos para orar con ellos, con quienes les sirven y con sus familias, pidiendo de Dios su pronta recuperación. Así mismo, trajo a la memoria a todas aquellas personas que en este tiempo de pandemia han fallecido por distintas causas, y pidió el consuelo para quienes han tenido especial dificultad para procesar sus duelos por la pérdida de sus seres queridos.

Señor, acompaña a las familias que ahora tienen a sus seres queridos en las clínicas y hospitales. Tú sabes mejor que nadie el dolor de todos ellos, recoge con tus manos amorosas sus lágrimas y llénalos también de fortaleza y esperanza (…) Acoge en tu casa de Padre amoroso a los que ya partieron de entre nosotros, tú eres el Señor de la vida, tú eres el Padre al que no se le mueren los hijos; por eso, a ellos, acógelos y a los que lloran como un único lenguaje para expresar su amor a sus seres queridos”.

También se refirió al personal de la salud y a todos los que de una u otra forma colaboran en las clínicas y hospitales de los pueblos y ciudades, prestando su servicio en atención a todos los enfermos. “A ellos, Señor, bendícelos, fortalécelos y protégelos. Sus sonrisas, voz de ánimo, su caricia en las manos del enfermo, su voz de esperanza de que mañana será mejor que hoy, son también una medicina. Ayuda Señor a todos los que prestan este amoroso servicio a sus hermanos”.

“Podemos entregarle a Jesús el sufrimiento que vivimos y él nos escucha”
Por su parte, monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, secretario general de la Conferencia Episcopal, participó con una reflexión en la que agradeció a Dios el poder vivir de manera comunitaria esta Jornada de oración. Pidió por todos los enfermos, de manera especial por aquellos que preguntan por el sentido de esta situación que viven.

Recordó el pasaje del Evangelio: "Si dos o más se ponen de acuerdo para pedir algo, mi Padre se lo concederá". Hoy, agregó, "confiamos en esa promesa del Señor, más aún cuando nos hemos querido reunir tantos hermanos de todas las jurisdicciones del país para orar juntos a Dios".

El también obispo de Santa Rosa de Osos expresó que, aunque la enfermedad, el dolor y la muerte causan en las personas muchas preguntas, es bueno poner todos estos interrogantes en las manos de Jesús y confiarlas a él.

Finalmente, pidió orar por los que se encuentran solos, por los que no tienen asistencia "los confiamos a ti, te los entregamos y en ti juntos depositamos nuestra confianza".

“Dadnos la paz Señor y que se haga lo que tú quieras”
Durante el acto eucarístico que estuvo presidido por monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, obispo de Fontibón, el prelado explicó que si bien la enfermedad, la soledad o la tristeza son momentos duros, estos se pueden enfrentar con la gracia Divina y estando dispuestos a ponerlos en las manos de Dios. Hizo notar que la cruz de cada persona, unida a la de Cristo, se vuelve redentora.

Estos males sin Cristo, se vuelven tristeza, maldición y se vuelven depresión más aguda (…) Debemos pedirle al Señor que nos ayude a asumir estos momentos. No que nos quite la enfermedad, si él nos la quiere quitar que nos la quite, pero si esta es nuestra santificación y esta es nuestra redención, que con esa enfermedad, vejez o soledad, con la paz de Dios yo la pueda enfrentar, asumir y ayudar a Cristo uniendo mi cruz a la salvación de las almas”, destacó.

Luego, pidió poner en manos de Dios a los enfermos que se encuentran en las UCI o en sus hogares convalecientes, por los que están tristes y sufren la soledad, por los hogares en dificultades, y, por último, por los que padecen las consecuencias económicas de esta pandemia.

Vivencia de fe y entrega a Dios
La jornada estuvo marcada por momentos de oración, cantos, catequesis y alabanzas, en los que las personas pudieron participar de manera síncrona y asíncrona. Los espacios que hicieron celebrativa la jornada fueron el rezo de la Coronilla y del Santo Rosario, la Eucaristía y la adoración al Santísimo; con este último se concluyó esta celebración de espiritualidad programada por la Conferencia Episcopal.

Una jornada pensada en comunión
Cabe resaltar el agradecimiento expresado por las directivas de la Conferencia Episcopal para la organización de este evento eclesial, que permitió que miles de católicos se unieran a través de los medios tradicionales y las redes sociales.

Agradecemos el trabajo en red que se logró articular entre los directores de Departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), los departamentos de comunicaciones de las jurisdicciones eclesiásticas, los cuatro canales católicos de la Iglesia, las emisoras católicas, oficinas de comunicaciones de órganos eclesiales (CELAM, CONACED, CLAR, CRC, Paulinos, entre otros), a ellos gracias por su generosidad y entrega, que el Señor les regale la sabiduría para seguir comunicando la verdad”.

Posted by editorCEC1

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