Obispos con olor a oveja y pescadores de hombres

Con un suspiro y con la seguridad de que la carga conciencial está pesando menos, Fanny Rodríguez, una feligrés que se acercó a la Basílica Menor de Nuestra Señora de Lourdes, terminó su confesión con el obispo de Santa Marta, monseñor Adriano Piedrahita, en una jornada dónde los jerarcas de la Iglesia Católica colombiana visitaron 37 parroquias de Bogotá para impartir el sacramento de la Reconciliación.

No fue un hecho menor, su presencia despertó la admiración, alegría e incluso sorpresa entre los ciudadanos que se acercaban a las parroquias. Por ejemplo, en la parroquia Santa Ana de Arco, ubicado en el barrio Marsella, un feligrés aseguró que pensar en un obispo es como ver en algo inalcanzable e imposible. La jornada demostró que no es así: “Ver a los obispos inalcanzables que se acerquen a la gente de esta manera tan sencilla me parece genial”, aseguró el ciudadano que prefirió mantener en reserva su nombre.

El sentimiento fue compartido, así lo evidenció monseñor Noel Antonio Londoño Buitrago, obispo de Jericó, quien junto a monseñor José Clavijo Méndez, obispo de Sincelejo, estuvieron presente presente en la Santa Ana de Arco. Monseñor Noel Londoño Buitrago destacó que la Conferencia Episcopal tuvo el acierto de enviar a los obispos para tener un contacto más cercano con la gente. “Es una oportunidad de confesar la Fe en la misericordia de Dios”, aseguró.

Entrevista: Monseñor Noel Anotnio Londoño Buitrago

Por su parte, en la Basílica de Lourdes, monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de Cali, monseñor Adriano Piedrahita, obispo de Santa Marta y monseñor Arturo Correa Toro, obispo de Ipiales, confesaron cerca de dos horas a los feligreses, como el caso de María Isabel Estrada, una joven universitaria, quien destacó la amabilidad y cercanía del prelado. “Fue muy amable, fue pausado, no me sentí juzgada en ningún momento y utilizó un buen tono que a uno le da confianza”, comentó la feligrés.

Monseñor Londoño Buitrago reconoció que en el país hay menos feligreses que se confiesan y que esto se debe a que este sacramento se sobre ofertó y se sobre exigió “Cuando no hay estas `obligaciones` la gente va sintiendo la necesidad más interna de reconciliarse con Dios”, explicó.

La jornada de ayer fue histórica porque por primera vez obispos congregados en Bogotá salieron de su Asamblea Plenaria para impartir este sacramento de manera masiva. Un signo que la Iglesia quiere compartir en el Año del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

Testimonios feligreses


 

 

Ayer los obispos del país salieron a confesar en 37 parroquias de Bogotá. Aquí estos momentos de gracia y bendiciones!

Posted by Conferencia Episcopal de Colombia on Jueves, 18 de febrero de 2016

 

Posted by Admin9834

Ingresa