Arzobispo de Tunja toma posesión de su sede Episcopal

En una ceremonia atípica en la Iglesia católica colombiana y a puerta cerrada, tomó posesión del cargo como arzobispo de Tunja, Monseñor Gabriel Villa Vahos, quien fuera nombrado el pasado 11 de febrero para guiar esta Iglesia particular.

A la ceremonia realizada en la Catedral Metropolitana Santiago de Tunja, asistieron el Nuncio Apostólico de Colombia, Monseñor Luis Mariano Montemayor, el obispo emérito de Socorro y San Gil, monseñor Carlos Germán Mesa y el colegio de consultores de la arquidiócesis de esta ciudad.

El prelado durante su homilía agradeció a Dios el haber sido llamado a servir en estas tierras boyacenses, de gente en su mayoría católica, así mismo manifestó su alegría y disposición para servir a este pueblo de Dios.

“inicio la peregrinación en esta reconocida Arquidiócesis de Tunja, tierra llena fe, de religiosidad, de historia, de gentes buenas y trabajadoras, impregnada de cultura, de tradición libertadora, de campesinos laboriosos. Iglesia Particular que ha sido pastoreada a lo largo del tiempo por prohombres que, junto con muchos presbíteros, religiosos y religiosas y distintos agentes de pastoral y de laicos comprometidos, han impregnado de Evangelio el territorio boyacense”, expresó.

Luego tomando la lectura del evangelio del día, que hablaba del envío, el nuevo arzobispo dijo que no hay que dar dilaciones a este llamado que el Señor hace de seguirlo, de ir por el mundo a evangelizar “Jesús quiere indicarles que el anuncio del Reino de la paz apremia, no da espera” y recordó además las palabras del Papa Francisco de ser una Iglesia en salida.

“Para seguir llevando el Evangelio a todos los hombres y mujeres invito a los sacerdotes, a los diáconos, a las religiosas/os, a los seminaristas, a los miembros de los distintos movimientos apostólicos y a todos los agentes de pastoral, a todos los bautizados para que aceptemos, con alegría y valentía, el llamado de ir a las periferias geográficas y existenciales de la Arquidiócesis para que, una vez superada esta emergencia y también ahora con los instrumentos comunicacionales que así lo permitan, sigamos llevando a todos la verdad de Cristo Redentor”, indicó.

evocó uno a uno los obispos que le han precedido en este cargo, resaltando de ellos su incansable labor pastoral, sus obras y entrega al pueblo tunjano “Ellos también fueron enviados y fueron incansables anunciadores de la misericordia y de la alegría del Evangelio”. De manera especial se refirió a Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, obispo saliente de esta Iglesia particular agradeciéndole “por su testimonio de amor a Cristo y a la Iglesia. Gracias por ser un auténtico artesano de paz, enamorado de la misión y la catequesis sencilla y asequible a todos”.

Por otra parte, al referirse a la pandemia que aqueja al mundo y a Colombia hizo un llamado a los sacerdotes de esta Jurisdición, para que en cumplimiento de su misión acompañen y oren por las comunidades que les ha sido encomendadas. “Sé que ustedes también están sufriendo, pero debemos ser el bálsamo para quienes nos han sido encomendados”.

Ofreció un saludo especial a los sacerdotes, seminaristas, agentes de pastoral, fieles laicos, autoridades civiles, militares y de policía de esta región, a obispos, a sus familiares, campesinos, enfermos, personas vulnerables, en fin, a quienes a lo largo de su vida le han acompañado, pero también a los que inician con él su caminar pastoral, implorando de ellos su oración.

Finalmente, encomendó su vida y la de todo el pueblo tunjano “en las manos del Señor y bajo la protección de la Virgen María, madre del Enviado del Padre, venerada aquí como Nuestra Señora del Milagro. Invoco la valiosa intercesión del apóstol Santiago, del grupo de los Doce enviados por Jesús, patrono de Nuestra Arquidiócesis, para que nos mantenga en el ardor misionero que él vivió intensamente”.

Posted by editorCEC1

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