“Los pobres nos facilitan el acceso al cielo al revelar la riqueza que nunca envejece”

Así lo aseguró el Papa Francisco al insistir en que los pobres son preciosos a los ojos de Dios porque no hablan la lengua del yo; no se sostienen solos, con las propias fuerzas, necesitan alguien que los lleve de la mano (…) Nos recuerdan que el Evangelio se vive así́, como mendigos que tienden hacia Dios. La presencia de los pobres nos lleva al clima del Evangelio, donde son bienaventurados los pobres en el espíritu”.

En este sentido y en el contexto de la Tercera Jornada Mundial de los Pobres, el Papa señaló que “Los pobres nos facilitan el acceso al cielo (…) porque nos revelan la riqueza que nunca envejece, la que une tierra y cielo, y por la cual verdaderamente vale la pena vivir: el amor”.

Refiriéndose al evangelio de este penúltimo domingo del Tiempo Ordinario, el Santo Padre dijo que el Señor “explica que lo que se derrumba, lo que pasa son las cosas penúltimas, no las últimas: el templo, no Dios; los reinos y los asuntos de la humanidad, no el hombre. Pasan las cosas penúltimas, que a menudo parecen definitivas, pero no lo son”, advirtió.

Ante esta realidad, agregó, es fundamental rescatar los valores de la perseverancia y la solidaridad. Aceptar la invitación a “seguir adelante cada día con los ojos fijos en aquello que no pasa: el Señor y el prójimo” y animó a pedir “por cada uno de nosotros y por nosotros como Iglesia para perseverar en el bien, para no perder de vista lo importante”.

Finalmente, señaló: “¡Qué hermoso sería si los pobres ocuparan en nuestro corazón el lugar que tienen en el corazón de Dios! Estando con los pobres, sirviendo a los pobres, aprendemos los gustos de Jesús, comprendemos qué es lo que permanece y qué es lo que pasa”.

Foto: L'Osservatore Romano

 

 

Posted by Diana Álvarez

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