¡No más niños soldados!

Toda Colombia, invitada por el Papa, debe aprovechar el tiempo de Navidad para orar con insistencia para que se acabe esta crueldad, este flagelo, y no haya más niños en las filas de la guerra. 

Por:  P. Jorge Enrique Bustamante - El Santo Padre, en sus ya acostumbrados videos con la intención de oración mensual, nos ha invitado en este mes de diciembre a orar “para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados”, ha manifestado que el mundo con su sofisticación tecnológica ha creado armas que muchas veces terminan en las manos de los niños convirtiéndolos en “niños soldados”, ha exhortado a la oración “para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados”. 

Según la ONU, en el mundo existen 300 mil menores de edad que son usados como combatientes en diferentes conflictos de 19 países del mundo, y en este grupo de países aparece el nuestro: Colombia, y se cataloga a las FARC como el grupo con más menores en sus filas. 

Esta invitación del Santo Padre toca de lleno, por tanto, los corazones de los colombianos, pues de los países del continente americano es el único que padece este flagelo. Numerosas familias colombianas han sido destruidas con esta realidad, pues no solo se destruye al niño que se vincula a las filas de un combate que no es suyo, sino que destruye por completo los anhelos y esperanzas de todo su núcleo familiar, padres con el corazón desgarrado al ver como una guerra inútil les arrebata sus niños, hogares divididos y sumidos en el temor y la angustia de lo peor. 

Toda Colombia, invitada por el Papa, debe aprovechar el tiempo de Navidad para orar con insistencia para que se acabe esta crueldad, este flagelo, y no haya más niños en las filas de la guerra. Nuestro grito tiene que ser oración confiada a Dios, dueño de la vida y de la felicidad del hombre; y al mismo tiempo exigencia permanente para que quienes tienen en nuestro país niños en sus filas de combate nos los devuelvan, ¡son nuestros! ¡Saquemos nuestros niños de la guerra! Que todos los que los retienen, sean quienes sean, sin dar más largas, desvinculen a todos los menores de edad de sus filas. 

Esperamos que los vientos de paz que soplan en Colombia se hagan realidad y permita en un futuro no muy lejano, si no lo es de inmediato, que nuestro país salga de esa tenebrosa lista de países con niños combatientes. Colombianos, llámense como se llamen si ustedes tienen niños en sus filas, escuchen el clamor del pueblo, del Papa y sobre todo el clamor silenciado en esos inocentes y permitan que nuestros niños vuelvan a casa, puedan vivir con papá y mamá, estudiando, aprendiendo, jugando y disfrutando de esa hermosa etapa de la vida, no los retengan más, lo repito con fuerza, convicción y oración: “saquemos nuestros niños de la guerra”. 

Invito a todos los creyentes católicos que oremos por esta intención del Santo Padre; ojalá que los párrocos y sacerdotes todos hagamos real esta invitación teniendo diversas manifestaciones e iniciativas para acompañar y exigir la desvinculación de los menores de edad de las filas armadas. Que los niños que hoy están vinculados a las filas combatientes puedan volver a casa, abrazar a los suyos y decir. “Feliz Navidad”. 

P. Jorge Enrique Bustamante Mora
Director del Departamento de Doctrina y Animación Bíblica de la CEC. 
[email protected] 

 

Posted by editorCEC1

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