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persecución

Lun 22 Ago 2022

El Papa Francisco llamó a “un diálogo abierto y sincero” en Nicaragua

Al concluir el rezo del ángelus de este domingo 21 de agosto, el papa Francisco se refirió a Nicaragua donde el régimen de Daniel Ortega ha intensificado su hostigamiento y persecución contra la Iglesia católica de este país. En su mensaje el obispo de Roma afirmó que se mantiene cercano a la preocupante situación que se vive en Nicaragua, realidad que toca a personas e instituciones, por lo que llamó a un diálogo abierto y sincero. "Sigo de cerca, con preocupación y dolor, la situación que se ha creado en Nicaragua y que implica a personas e instituciones. Quiero expresar mi convicción y mi deseo de que, por medio de un diálogo abierto y sincero, se puedan encontrar las bases para una convivencia respetuosa y pacífica. Pidamos al Señor, por intercesión de la Purísima, que inspire en el corazón de todos tal concreta voluntad". Perseverar en la oración por Ucrania Así también, en su reflexión el Pontífice invitó a “perseverar en la cercanía y en la oración por el querido pueblo ucraniano, que está sufriendo una inmensa crueldad".

Mar 13 Dic 2016

Una Iglesia perseguida

Escrito por: Mons. Froilán Casas Ortiz - La persecución, lamentablemente, ha sido lugar común en la vida de la Iglesia, si mataron a su Maestro, su fundador, ¿qué no harán con su obra? La católica Colombia ha venido sacando a la Iglesia, a sus ministros, de todas las instituciones de la vida pública. Después que le aportamos tanto al país, ahora nos desconocen y lentamente nos van excluyendo de toda expresión pública de fe. Es verdad, la Constitución del 91 estableció un Estado laico, aconfesional, lo cual es bueno, a mi juicio. Un Estado laico no es el que masacra las creencias, sino el que las respeta. Las creencias son parte medular de una cultura. Querer reducirlas al ámbito meramente privado, es como decirle al hombre que puede amar pero que no puede expresar públicamente el amor. ¡Qué sesgo en la lectura de la Carta! Quitarle al hombre la posibilidad de expresar públicamente su fe, es castrarlo, es mutilarlo. De modo que el cristiano, quien es un ciudadano y paga impuestos, según la lectura que hace la Corte Constitucional a la Carta, no puede exteriorizar sus creencias. Así que tener un crucifijo en la oficina, es un irrespeto a quienes no creen. Usted puede libremente expresar su indiferencia o agnosticismo y yo tengo que esconder mis sentimientos religiosos. ¡Qué sofisma de distracción! Se combate supuestamente un dogmatismo con uno peor. Nos están mandando a los cristianos católicos a las catacumbas. Exteriorizar nuestras creencias es un irrespeto a los otros. ¿Por qué no aplicamos el mismo esquema en los países de cultura musulmana a ver qué nos pasaría? La gran mayoría del pueblo colombiano es muy expresivo en su aspecto religioso. ¿Cómo se puede desconocer el papel de la Iglesia en obras sociales: orfanatos, hospicios, casas para atender niños de la calle, obras para rehabilitar drogadictos y tantas obras sociales a lo largo y ancho del país? ¿Cómo desconocer el papel de la Iglesia en educación para los pobres y para los menos pobres? Y la Iglesia no recibe impuestos como el Estado que sí los recibe y tiene la obligación de todas estas obras asistenciales. ¿Cómo desconocer el papel de la Iglesia en la construcción de este país? Quienes exigen la igualdad, ¿qué han dado para exigir? Nos sacan del SENA, entidad que cofundamos junto con la UTC y la Junta Militar de Gobierno en 1957, bajo el pretexto que este es un Estado laico. ¡Qué ingratitud! -para decir los menos-. Como van las cosas falta aún sacar el nombre de Dios del preámbulo de la Constitución; hay que sacar el nombre de Dios del escudo a la Policía Nacional, suprimir la navidad porque en Colombia hay algunos que no son cristianos. Por favor, acaben con el domingo y trasladémoslo a otro día de la semana pues el domingo etimológicamente significa: día del Señor. Por favor, supriman todos los nombres religiosos de los pueblos, sitios y veredas, pues tales nombres son un irrespeto a los no creyentes. Es verdad, la Corte Constitucional es la máxima instancia judicial, pero sobre ella está el constituyente primario. Encima de la Corte está Dios, que un día los juzgará, así no crean en Él. + Froilán Casas Ortíz Obispo de Neiva