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policías asesinados

Mié 27 Jul 2022

Episcopado expresa saludo de solidaridad a la Policía Nacional

En una carta dirigida al General Jorge Luis Vargas Valencia, Director General de la Policía Nacional de Colombia, la directivas de la Conferencia Episcopal, expresaron su saludo de condolencia a la Institución por la pérdida de los uniformados asesinados y extendieron su saludo a los familiares de los policías caídos. "Queremos renovar nuestro agradecimiento por la abnegada dedicación de todos los efectivos que integran el cuerpo policial que en las diversas regiones y territorios de nuestra amada nación colombiana hacen presencia institucional". Así mismo, manifestaron su compromiso para unirse a la jornada de oración convocada por el Obispado Castrense, los días 28 y 30 de julio, donde se pedirá al Señor de la Vida por la Policía Nacional y por un país en paz y reconciliado. La misiva fue firmada por Mons. Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la CEC; Mons. Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC; Mons. Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la CEC. Descargar CARTA

Dom 24 Nov 2019

“La vida de todos está amenazada”: Mons. Rueda Aparicio

En un mensaje el arzobispo de Popayán, monseñor Luis José Rueda Aparicio, repudió el acto terrorista perpetrado el pasado 22 de noviembre en Santander de Quilichao – Cauca, donde perdieron la vida 3 policías y otros policías y civiles quedaron heridos. “Sentimos que la vida de todos está amenazada. Nuestras comunidades están amenazadas por el terrorismo, que es consecuencia y fruto de la corrupción, la injusticia social y el pecado”, expresó. Hizo un llamado a los actores tanto materiales como intelectuales, para que detengan estos actos de terrorismo que siguen azotando a la población del Cauca y los invitó a la conversión. “Les recordamos que la idolatría del dinero manchado de sangre inocente: intoxica y contamina, degrada y esclaviza, enceguece y corrompe, destruye y autodestruye. Quien amenaza, intimida, extorsiona, hiere, asesina, termina siendo víctima de su propia maldad. Su propia conciencia lo acusará y no lo dejará tener paz interior. Por eso, vuelvan al Dios vivo y verdadero, al Dios del perdón y la misericordia. Porque Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva”. Finalmente, el prelado presentó su saludo de solidaridad con los familiares de las víctimas, “los acompañamos en el dolor y en la esperanza de la vida plena”. Foto: Arquidiócesis de Bogotá