Escuchar y vivir en la obediencia de la fe

La asamblea cristiana se reúne en torno a su Señor para entrar en la alegría del día del Señor y, siendo alimentada por la doble mesa de la Palabra y del sacramento, se fortalece para vivir en el camino de los testigos auténticos y coherentes del Señor.  Abramos nuestro corazón para participar de esta liturgia y encontrar nuestro camino de servidores y hermanos.

  • Primera lectura: Ml 1,14b - 2,2b.8-10
  • Salmo: Sal 131(130),1.2.3
  • Segunda lectura: 1Ts 2,7b-9.13
  • Evangelio: Mt 23,1-12.

Contexto bíblico
¿Qué dice la Sagrada Escritura?

El salmo de este día nos pone en la tónica del abandono: “Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor”; para poder entrar en la comprensión de lo que este final del año litúrgico va haciendo en la comunidad cristiana.

El texto profético de Malaquías y su correspondencia con el Evangelio de Mateo, expresan la enorme responsabilidad de quien está al frente de la comunidad y de manera muy extensa, de todo aquel que se aventura a la vida ministerial en medio sus hermanos, ya que es una palabra de juicio frente la falta de coherencia.

La responsabilidad va más allá de la palabrería y por eso el evangelista insiste en la actitud equivocada de los fariseos y de los maestros, que buscan ser reconocidos y tenidos en cuenta, ser protagonistas y dominadores, ausentes en la asamblea del servicio, pero presentes en la estantería de los reconocimientos.

¿Qué me dice la Sagrada Escritura?

Hoy más que nunca, esta Palabra debe llegar a la realidad concreta de la comunidad cristiana, como una Palabra que enjuicia, pero da esperanza y llama a la conversión.  Quien se ha metido en el camino del seguimiento del Señor debe plantearse siempre:

  • ¿Doy testimonio de tal manera que mi vida pueda ser puesta como muestra del seguimiento fiel del Señor?
  • ¿He sido juez implacable del actuar de mis hermanos o me he convertido en prójimo que sabe ser hermano y presencia en medio de la comunidad?
  • ¿Busco ser reconocido y ocupar los lugares de honor o entiendo la vida cristiana en la dimensión de la humildad y el anonadamiento?

Contexto situacional:
¿Qué me sugiere la Palabra que debo decir a la comunidad en su realidad concreta?

La vida comunitaria, en el contexto de los últimos domingos del tiempo ordinario, debe ser presentada como una oportunidad de balances y evaluaciones sobre el desempeño y vivencia de nuestra vida cristiana.

La comunidad se entiende como lugar donde se experimenta la presencia del Resucitado y por ello sólo será verdadera comunidad si se reúne en torno a su presencia en la escucha de la Palabra, en la celebración de la fracción del Pan, animados por la Oración y lanzados a la vivencia de la caridad.

En el hoy de la vida cristiana y en el contexto de cada comunidad cristiana, es necesario aprender a escuchar y vivir en la obediencia de la fe, de tal manera que la característica principal sea la coherencia de vida, el testimonio y el compromiso apostólico.

Contexto celebrativo:
¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?

 Reunidos y convocados por el Señor, nos hemos dispuesto en escucha atenta de esta Palabra y nos hemos dispuesto para estar en camino, en disposición de discipulado y por eso hoy, cuando la presencia del Resucitado nos exhorta, debemos salir de esta eucaristía fortalecidos para el testimonio y la coherencia de vida, porque la resurrección no es una historia sino una experiencia profunda que nos exige ser verdaderos testigos, poner el sello de una vida auténtica y fiel.

Que, al ser enviados al finalizar la eucaristía, recordemos que seremos enviados a un camino de humildad y de reconocimiento del otro en nuestra vida.

Recomendaciones prácticas:

  1. Para este domingo puede resaltarse en la cartelera o en un sitio especial expresiones como: “hagan lo que dicen”, “no sean causa de tropiezo para otros”.
  2. Puede usarse el Prefacio Dominical VII: “La salvación por la obediencia de Cristo”, p. 389 del Misal.
  3. Al final de la Misa puede hacerse la fórmula de Bendición solemne: En el Tiempo Ordinario IX, p. 478 del Misal.
  4. Debe recordarse que en este domingo puede hacerse una oración especial por la Policía Nacional en su aniversario.
  5. Tener presente que:
  • El lunes 6 se celebra la memoria del Beato Jesús Aníbal Gómez Gómez y compañeros mártires.
  • El jueves 09, es la fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán.
  • El sábado 11 de noviembre, es la fiesta nacional de la Independencia de Cartagena.

Posted by Admin9834