Eucaristía, casa común y punto de llegada

Llamados por el Señor para celebrar la fe en Jesús Resucitado, nos hemos reunido hoy en torno al altar de la Palabra y de la Eucaristía. Este banquete que se sirve sin distinción ni preferencias, es un banquete de misericordia del Señor que nos llama a la vivencia de la fidelidad en el camino del Señor. Participemos comunitariamente de esta experiencia de amor y salvación.


Lecturas

Primera lectura: Isaías 66,18-21
Salmo de respuesta: 117(116),1.2 (R. cf. Rm 15,16)
Segunda lectura: Hebreos 12,5-7.11-13
Evangelio: Lucas 13,22-30


  CONTEXTO BÍBLICO

El salmo de hoy nos ha hecho una síntesis de la Palabra proclamada, cuando nos invitaba a responder “Acepta, Señor, la oblación de todos los pueblos” y allí nos dio la clave de lectura para la Palabra que se encarna en la asamblea dominical de esta semana. La salvación, tema recurrente en los profetas y en línea de lectura de toda la Escritura es hoy el foco fundamental del mensaje para la comunidad cristiana, puesto que aparece como un llamado que implica una respuesta: un llamado que genera movimiento e incita a la llegada, de ahí que sea recurrente el verbo “venir” en términos de futuro. Israel entendió que Dios llamaba y su llamada era como una “re-patriación”, como un volver a la casa, de la que había sido sacado como consecuencia de su obstinación y de sus malas decisiones políticas y morales, pero en contexto cristiano, esta Palabra de hoy nos habla de un retorno al Señor, porque si Jerusalén es Madre de todos los pueblos, pues nosotros reconocemos que en Jesús esa maternidad se ha plenificado en Misericordia y bondad, en generosidad y perdón, para acoger a todos los que quieran volver, de cualquier lugar y posición en donde se encuentren. El Evangelio nos da el criterio de la respuesta al llamado, es salir de nosotros mismos e ir al encuentro del otro, lo que significa que volver al Señor, volver a la casa se concretiza en el reconocimiento de su rostro en el hermano. Ser reconocidos por el Señor es una consecuencia de que nosotros lo hayamos reconocido a él en nuestra historia diaria.

  CONTEXTO SITUACIONAL

En este año de la misericordia, la comunidad cristiana debe convertirse en casa de acogida y punto de llegada para muchos que andan desorientados y buscan caminos de respuesta al llamado que Dios les está haciendo. La salvación está abierta para todos aquellos que quieran acoger el don y abrirse a experimentar la misericordia del Eterno. Nuestra sociedad camina por senderos que la llevan a la búsqueda del bienestar particular, olvidando el beneficio y bondad de lo colectivo, por eso este llamado de la Palabra de Dios hoy nos hace pensar en un llamamiento que ocurre en plural: “vendrán” y por eso el camino debe ser trazado por el Señor mismo, de tal manera que, en palabras de la carta a los Hebreos, lleguemos no cojeando sino sanos y salvos.

  CONTEXTO CELEBRATIVO

La Eucaristía es siempre la casa común, es el punto de llegada para todos los que están cansados y agobiados, para quienes están en vías de encuentro con el Maestro. En la asamblea eucarística se hace palpable el cumplimiento de aquellas palabras de la Escritura que dicen: Vengo a reunir a todos, vendrán y verán mi gloria”. Aquí y ahora se realiza la bondad del Señor de la Misericordia, que nos recuerda que es firme su misericordia y que su fidelidad dura por siempre.


 Recomendaciones prácticas

  • En la cartelera pueden fijarse frases o palabras como: “”Vendrán a mi presencia”, “Dios los trata como a hijos”, “Vendrán a mi banquete”.
  • Se sugiere utilizar el Prefacio Dominical VIII: “La Iglesia congregada por la unidad de la Trinidad”, p. 390 del Misal.
  • Insistir en la importancia y necesidad de celebrar con fe y humildad el sacramento de la reconciliación, como espacio de encuentro con la misericordia de Dios. Se pueden organizar celebraciones penitenciales
  • Recordar que:
    • El martes 23 es la fiesta de Santa Rosa de Lima, Patrona de América Latina, y el miércoles 24 de San Bartolomé, apóstol.
    • El viernes 26 es en Colombia la memoria libre de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen.
    • El viernes 26 se celebra la jornada del adulto mayor. Durante la semana promover algunas actividades con los ancianos y más necesitados de la comunidad.
    • Se debe motivar para la colecta Dona Nobis, que se realizará el próximo domingo, y que tiene como objetivo sostener la obra evangelizadora de la Iglesia en Colombia.

Foto Tomado de Internet

Posted by Admin9834