Jesús cambia nuestra vida

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Introducción

La liturgia de este domingo nos habla del gozo y la alegría que trae la salvación de Dios y por eso desde la oración colecta se invita a conjugar la promesa con el mandato del Señor, cosa que se ve reflejada de manera muy clara en las lecturas de este día.  Es fundamental tener en cuenta para nuestra reflexión estas tres ideas:

  • La salvación de Dios se manifiesta en lo concreto de la vida y por eso la alegría nace del corazón de quien ha experimentado el encuentro con él, viéndose afectado en lo específico de su vida.
  • El Sumo sacerdote debía sentir los dolores y fragilidades del pueblo para poder interceder por él, así nuestro Señor Jesucristo ha asumido nuestra carne y nos ha elevado para ser presentados también ante su Padre.
  • El paso de Jesús por la vida de todo hombre genera un cambio y los efectos deben notarse.  Quién realmente se hace discípulo aprende a ver más allá de lo aparente y descubre quién es Jesús en su vida para seguirlo en plenitud.

  • Primera lectura: Jr 31,7-9
  • Salmo Sal 126(125),1-2ab.2cd-3.4-5.6
  • Segunda lectura: Hb 5,1-6
  • Evangelio: Mc 10,46-52

¿Qué dice la Sagrada Escritura?

El Evangelio de este domingo nos sirve de marco de lectura del mensaje de la liturgia, ya que descubrimos en Marcos el final de un camino que Jesús ha venido recorriendo desde Galilea hasta Jerusalén y que podríamos mirar como el proyecto de discipulado, entendido como seguimiento del Mesías crucificado.  Lo curioso ha sido que los discípulos no han entendido quién es Jesús, pero los que se acercan en el camino si lo perciben.  Este camino se enmarca en 2 ciegos: el de Betsaida y el de Jericó.

Para ser discípulo es necesario meterse en el camino y no quedarse en el borde, es necesario pisar sobre las huellas del crucificado para poder experimentar la alegría de la salvación.

El Evangelio de Marcos no podemos descontextualizarlo y se hace prioritario ubicarnos como discípulos en la escucha del Maestro, que nos habla en el camino y nos instruye para que podamos ponernos en camino, ya que las instrucciones que ha dado en la casa son para los que ya han empezado la experiencia de discípulos, pero que lastimosamente no han podido entender lo que significa.  El ciego Bartimeo no es importante en sí mismo como relato, sino que nos lleva a la dinámica del discipulado: ser discípulo es saber meterse en contexto, saber pisar sobre las huellas de Jesús.

¿Qué me dice la Sagrada Escritura?

La Palabra de Dios habla al corazón de cada uno de nosotros y habla de manera directa al corazón de la comunidad cristiana.  Hoy hay un llamado para que la comunidad experimente un proceso de fe muy concreto:

  • Es necesario tener el encuentro personal y comunitario con Jesús.
  • Vale la pena dar el salto de nuestra vida: hay que dejar los miedos y seguridades falsas, para arriesgarlo todo en la aventura de la fe que nos propone Jesús.
  • Es necesario abrir los ojos para ver a Jesús en el rostro del otro, para poder callejear la fe, en palabras del Papa Francisco, y así ser coherentes.
  • Por último, es necesario meterse en el camino, hacerse discípulo y no dejar enfriar la fuerza y la alegría del encuentro.  Cuando el encuentro ha sido verdadero, los efectos deben notarse en el compromiso discipular.

Quien se hace discípulo, debe abrir los ojos para no quedarse en las ilusiones que ofrece la sociedad, ni dejarse deslumbrar por los espejismos de la fama y del dinero.  Hacerse discípulo es cargar la cruz y negarse para poder emprender el sendero del seguimiento.

¿Qué me sugiere la Palabra que debo decirle a la comunidad?

En la pasada visita del Papa Francisco a Colombia, cuando en Medellín hablaba a los sacerdotes y consagrados expresaba:

“El llamado de Dios no es una carga pesada que nos roba la alegría, ¿es pesada? A veces sí, pero no nos roba la alegría. A través de ese peso también nos da la alegría. Dios no nos quiere sumidos en la tristeza —uno de los malos espíritus que se apoderaban del alma y que ya lo denunciaban los monjes del desierto—; Dios no nos quiere sumidos en el cansancio que viene de las actividades mal vividas, sin una espiritualidad que haga feliz nuestra vida y aun nuestras fatigas. Nuestra alegría contagiosa tiene que ser el primer testimonio de la cercanía y del amor de Dios. Somos verdaderos dispensadores de la gracia de Dios cuando trasparentamos la alegría del encuentro con Él.”

Este mensaje del Papa, unido a lo que nos propone la Palabra de Dios y la liturgia, tiene que llevarme a ser portador de la alegría y de la luz que da el Señor.  No podemos tener comunidades apagadas y ciegas si son verdaderamente cristianas.  El gozo del Evangelio debe hacer de nuestras comunidades y parroquias un espacio concreto para vivir la luz, la visión y sobre todo la alegría del discipulado.

Vivimos en una sociedad marcada por la indiferencia frente al que sufre, pero también por el rechazo a muchas acciones que tratan de acercarnos a Dios.  Si la fe nos mueve y el ser discípulos está configurando nuestra vida, debemos dejarnos tocar por el Señor y aprender a luchar por la dignidad y la alegría, por la igualdad y las oportunidades.

¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?

Ya el Papa nos ha insistido que el seguimiento no es fácil, pero que debe ser alegre y por eso este camino de discípulos nos lleva a no quedarnos con la alegría que inunda el corazón sino a vivir la experiencia del encuentro con el otro para comunicarle nuestra alegría, que finalmente no es nuestra, es una noticia de salvación, es una persona que habita en nuestro ser.

El Evangelio debería llevarnos a identificarnos con Cristo y no con Bartimeo, por eso estamos invitados a ser instrumentos de luz, iluminar la vida y abrir los ojos de aquellos que no han descubierto la felicidad verdadera, aquellos que caminan como ciegos en la vida y no se han dejado iluminar por el Señor.

Este ejercicio de misión no es de muchas palabras, pero sí de mucho testimonio y perseverancia.  Quien nos vea, debe ver el rostro de Jesús y la bondad del Señor, eso es una misión exigente y seria, pero con muchos frutos.

Posted by Admin9834