"La esencia del cristiano es ser un servidor del Reino"

Primera lectura: Ha 1,2-3; 2,2-4 Salmo: Sal 95(94),1-2.6-7ab.7c-9 Segunda lectura: 2Tm 1,6-8.13-14 Evangelio: Lc 17,5-10


Introducción
Dentro de toda la riqueza de contenido que nos ofrece la Palabra de Dios, en este domingo, podemos proponer tres temas para compartir y meditar:

•  La fe y la esperanza como virtudes teologales
•  La perseverancia en el sufrimiento y en la contradicción
•  El testimonio y el servicio como disponibilidad para hacer la voluntad de Dios

1.  Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura?
La primera lectura tomada del profeta Habacuc, manifiesta la visión de preocupación y el grito de angustia y desesperación, que muestra el autor sagrado frente a las injusticias, contradicciones, sufrimientos, persecuciones, donde aparentemente no se ve esperanza y no se encuentra un camino de salvación; sin embargo, el autor sagrado muestra cómo Dios invita a tener paciencia, a ver más allá de las contradicciones una luz que supera todos los sufrimientos y encuentra en Él la consolación.

El salmista (94) invita a escuchar la voz del señor, a no endurecer el corazón frente a las penurias de la vida, a no ser sordos y dar gracias a Dios, a manifestar la confianza en el señor, pues somos suyos, ovejas de su rebaño y Él es el Pastor.
 
El Apóstol San Pablo quien se encuentra cautivo, anima e invita a Timoteo a perseverar y a mostrar la fuerza del Espíritu Santo recibido en la consagración mediante la imposición de manos, y a no tener vergüenza de padecer por testimoniar a Cristo Jesús.

El Evangelio según san Lucas, muestra a los discípulos orando al Señor para que les aumente la fe, ocasión propicia que aprovecha el Señor para fortalecer lo pequeño mediante la perseverancia y a mostrar el servicio como un medio para realizar en obediencia el plan de Dios.

2.  Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad?
Ante todo, la Palabra de Dios, en la segunda lectura de la carta del Apóstol San Pablo a Timoteo, interpela y anima al sacerdote a que medite esta Palabra para cobrar fuerza y ánimo frente a las vicisitudes que se presentan en la sociedad hoy día. Tantas situaciones de injusticia, violencia, asaltos, rebeliones y desórdenes que padecen las comunidades en la sociedad de hoy. El ministro, es ante todo un hombre de fe, que siembra la palabra en el corazón de la humanidad, y poco a poco, esa semilla, con la acción del Espíritu, irá dando su fruto. El hombre de Dios, está llamado a ser un servidor, que no busca aparecer al actuar, sino a ser un instrumento que arroja la semilla, consciente que la cosecha no es suya, y que la obra   es de Dios. En este sentido expresa la sentencia del Evangelio. “somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”.

La comunidad debe tener puesta la mirada en el Señor, dueño del tiempo y del espacio, Señor de la Historia; y mantener la perseverancia, fortaleciéndose con la Gracia del Espíritu Santo que mora en cada persona, inspirando las palabras y acciones que construyen y transforman las realidades, en medio de todos los sufrimientos. La actitud, tanto del presbítero, como de la comunidad, ha de ser de perseverancia, seguros que han puesto su confianza en el Dios de la historia, que transforma nuestras realidades de pecado en gracia para ser mejores.

Frente a la crisis de valores humanos y cristianos que padece la sociedad hoy en día, el ministro debe consolidar su formación y predicación en la doctrina transmitida por la Iglesia, recibida con fe, amor en el fundamento que es Nuestro Señor Jesucristo, y confiado en el Santo Espíritu de Dios que inspira e impulsa la Barca de Pedro a remar mar adentro.
 
3.  Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo?
El oyente de la Palabra, que no es olvidadizo, debe impulsar con la Gracia del Espíritu Santo su vida, su familia y la de sus semejantes. Debe ser consciente que la vida terrena es un vivir permanentemente superando   y venciéndose a sí mismo frente a todos los desafíos a los que se está expuesto en el mundo.

La perseverancia, la sólida formación, la fe, el amor, el testimonio, el servicio, constituyen la misión del creyente. Los cristianos en el mundo han de ser la levadura en la masa que, sin ser visible, transforma con la fe, la esperanza y el amor las realidades adversas que se les presentan.

La misión del cristiano de hoy, sigue siendo la misión de Cristo en el mundo, que no vino a ser servido sino a servir, que no vino a buscar protagonismo, sino a ser signo de contradicción, ya que desde la Cruz redimió al mundo entero, desde lo que no cuenta para los hombres, pero que sí cuenta para Dios. La esencia del cristiano es ser un servidor del Reino, sin aspirar a cambio nada más que ser un instrumento en las manos de su Señor, como el barro en las manos del alfarero.

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS:
1.  Se puede resaltar y, si es del caso, poner en cartelera la frase: “Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: ´no endurezcan el corazón`”
2.  Se sugiere seguir el Prefacio Común V: Proclamación del misterio de Cristo, Misal p. 417, por hacer referencia a las tres virtudes teologales de la caridad, la fe y la esperanza.
3.  Tener presente que  Maña, lunes 7 de octubre, es la Memoria Obligatoria de Nuestra Señora, la Virgen del Rosario. Motivar y realizar el Santo Rosario en familia y comunidad, con intención misionera. -  El sábado 12 de octubre, es la fiesta nacional del día de la raza. Por ser el día del descubrimiento de América, se recomienda escoger una de las Misas apropiadas para la ocasión. En la Oración Universal o de los Fieles se aconseja hacer peticiones por América y su Nueva Evangelización.

Posted by editorCEC1