"No te dejes vencer por el mal, más bien: vence el mal con el bien..."

Somos pecadores a quienes Dios misericordioso llama a la conversión. Escuchemos su Palabra para que abandonemos los vicios y pecados y logremos mantenernos unánimes y concordes como hermanos que somos en la fe, en el culto y en la caridad.

  • Primera lectura: Ez 18,25-28 
  • Salmo: Sal 25(24),4-5ab.6-7.8-9 (R. cf. 6a)
  • Segunda lectura: Flp 2,1-11 (forma larga) o Flp 2,1-5 (forma breve)
  • Evangelio: Mt 21,28-32.

CONTEXTO BÍBLICO

¿Qué dice la Sagrada Escritura?
La Profecía de Ezequiel nos enseña la responsabilidad personal del hombre ante Dios. Dios es justo y así juzga por lo que hace cada uno usando de su libertad; pero también es misericordioso y acepta al pecador convertido.

En el Evangelio de Mateo el Señor Jesús insiste en la responsabilidad ante lo mandado. Dios premia al que se convierte, y castiga al que no cumple pero cree que no necesita conversión.

“La Parábola de los dos hijos, con la sentencia de Jesús acerca de Juan Bautista, tiene lugar cuando la disputa de Jesús y los jefes judíos alcanza el nivel más intenso. Israel es el primer hijo, el que dijo SÍ a la ley pero no aceptó la voluntad de Dios; el otro hijo representa a aquellos pecadores que dicen NO al plan de Dios, pero después se arrepienten y, siguiendo el camino de Dios testimoniado por Juan Bautista, aceptan al Mesías. (Biblia de la Iglesia en América, PPC).

Está parábola es propia de Mt y, junto con otra (20, 1-16, los trabajadores de la viña), refleja la situación y los celos de la comunidad cristiana procedente del Judaísmo ante la comunidad procedente del paganismo.

CONTEXTO SITUACIONAL 

¿Qué me sugiere la Palabra que debo decir a la comunidad en su realidad concreta?

Los “primeros y los últimos” del texto evangélico, persisten en nuestra Iglesia y sociedad de hoy. El Papa Francisco nos lo expone y nos amonesta a buscarle solución a la injusta y estéril situación. “A los que están heridos por divisiones históricas, les resulta difícil aceptar que los exhortemos al perdón y la reconciliación, ya que interpretan que ignoramos su dolor, o que pretendemos hacerles perder la memoria y los ideales. Pero si ven el testimonio de comunidades auténticamente fraternas y reconciliadas, eso es siempre una luz que atrae. Por ello me duele tanto comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odio, divisiones, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?”. Después invoca el Papa la Palabra de Dios: “No te dejes vencer por el mal, más bien: vence el mal con el bien. No nos cansemos de hacer el bien. No nos dejemos robar el amor fraterno” (EG, 101, Rom 12, 21, Gal 6,9).

CONTEXTO CELEBRATIVO

¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?

La Palabra de Dios nos enfrenta a evaluar la responsabilidad de nuestro pecado personal. En la oración de todos los días aumentemos la fe al decir “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos”. Y en la Misa démosle mayor valor al acto penitencial con el cual la comenzamos.

Tomemos la resolución de contribuir a acabar con las divisiones que de hecho aparecen en la propia familia y en el vecindario, en el lugar del trabajo y en las instituciones eclesiásticas. Demos a la Iglesia el consuelo y la alegría de mantenernos unánimes y concordes, humildes y sencillos, como lo pide Pablo en la epístola de hoy (Fil 2, 1-4). Sabemos que nuestra conversión está suscitada y patrocinada por la Misericordia divina; acudamos con la confianza al trono de la gracia (Hb 4,16) pues donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Rm 5, 20).

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS

  1. Comienza el mes de octubre, dedicado a las Misiones y la Propagación de la fe. Preparemos nuestra participación en la colecta mundial del DOMUND el domingo 22 de octubre, y organicemos para estos días la oración por las Misiones.
  2. Damos inicio al Mes del Rosario y el próximo sábado es la memoria litúrgica de la Virgen del Rosario. Fomentar la oración del rosario en familia y en las instituciones con intención misionera.
  3. Hoy conviene usar el Prefacio Dominical VII: "La Salvación por la obediencia de Cristo", p. 390 del Misal.

Imagen tomada de Internet

Posted by Admin9834