Para llegar a una vida plena busquemos al Señor

Búsqueda, vela, espera, son palabras que marcan hoy nuestro encuentro con la Palabra.  Abramos nuestro espíritu para que la Palabra sea nuestro juez y nos lance a la conversión verdadera para saber esperar al Señor.

  • Primera lectura: Sb 6,12-16
  • Salmo: Sal 63(62),2.3-4.5-6.7-8 (R. 2b)
  • Segunda lectura: 1Ts 4,13-18 (forma larga) o 1Ts 4,13-14 (forma breve)
  • Evangelio: Mt 25,1-13.

Contexto bíblico
¿Qué dice la Sagrada Escritura?

“Mi alma está sedienta de ti, Dios mío”, resonaba en la proclamación del salmo y de esa manera se convierte en instrumento eficaz para entrar en la comprensión apropiación de esta Palabra.

Tanto el libro de la Sabiduría como el texto del Evangelio de Mateo nos presentan la idea de la búsqueda, de la espera y de la vigilia, como categorías existenciales de la vida cristiana.

La búsqueda del Señor, como la búsqueda de la sabiduría, son el camino para un resultado que lleve a una vida en plenitud; en este camino ambos (Jesús y la sabiduría) se dejan encontrar y son esperados con vigilancia.

En la tónica del final del año litúrgico, esta Palabra se convierte en lámpara para saber esperar y saber buscar. 

¿Qué me dice la Sagrada Escritura?

Apropiarse de la Palabra y dejarla resonar en el corazón implica tener un encuentro personal y comunitario con un mensaje que toca aspectos fundamentales de la existencia.  Como ayuda pueden plantearse los siguientes interrogantes:

  • ¿Me siento preparado para el encuentro con el Señor?
  • ¿Qué cosas concretas estoy haciendo para estar en vela y preparado?
  • ¿Con qué tipo de aceite estoy preparando mi lámpara?

Contexto situacional: 
¿Qué me sugiere la Palabra que debo decir a la comunidad en su realidad concreta?

En medio de los afanes y circunstancias actuales, muchas veces parece que los seres humanos se creen eternos en esencia y de lo que más se huye es de la muerte y por ello, del encuentro con el Señor.

Hoy es una oportunidad para insistir en la necesidad de estar preparados y dispuestos, porque en cualquier momento puede llegar el fin de nuestra vida, tal cual como nos lo han dejado ver los desastres naturales que hemos vivido en nuestro país en el último año.


Contexto celebrativo:
¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?

Estamos en el domingo XXXII del tiempo Ordinario y ya se ha hecho explícito el mensaje escatológico y la necesidad de saldar las deudas y abrocharse los cinturones en la seriedad de la vida cristiana.
La eucaristía es la Cena del Señor y en ella pregustamos la gloria, por ello debemos saber entrar en este banquete al que hemos sido invitados.


Recomendaciones prácticas:

  1. Se podría proponer a los grupos pastorales que en clima de evaluación pastoral del año, presenten, junto a las intenciones y ofrendas de la Misa, los logros de este año, las personas catequizadas, las obras de bien realizadas.
  2. Para este domingo puede resaltarse en la cartelera o en un sitio especial expresiones como: “Ya llega, salgan a recibirlo”, “Busquen la sabiduría”.
  3. Puede usarse el Prefacio Dominical I: “Misterio Pascual y pueblo de Dios”, p. 383 del Misal.

Posted by Admin9834