“Convertíos porque el reino de los cielos está cerca”

La Iglesia, siguiendo el ejemplo del Bautista, es la voz que clama en el desierto: ¡Preparad el camino del Señor! ¡Convertíos! Esta Buena Nueva siga resonando en el corazón de cada hermano. Escuchemos.


Lecturas

Primera lectura: Is 11,1-10
Salmo 72(71),1-2.7-8.12-13.17 (R. cf. 7)
Segunda lectura: Rm 15,4-9
Evangelio: Mt 3,1-12


  CONTEXTO BÍBLICO

La liturgia de este domingo tiene como figura central a Juan Bautista. Este es un personaje más interesante por lo que es que por lo que dice. Con él se culmina el Antiguo Testamento y se inicia el Nuevo; es decir, el inicio de la promesa y el cumplimiento de la misma.

El texto de Isaías hace parte del segundo grupo de oráculos del profeta que comprende los capítulos 7-12 y tiene el nombre de “libro del Emmanuel”. Aquí se reagrupan todas las profecías que tienen que ver con el Mesías. Isaías es el gran profeta mesiánico. En la primera parte del texto (Is 11,1-5) se describe el descendiente de David y sus características; en la segunda (Is 11,5-10), se describen los efectos de su gobierno.

El resto de Israel no será abandonado por Dios. De ese resto brotará un renuevo, un vástago sobre el que repose el espíritu del Señor; no importa que el tronco se haya muerto y que la raíz haya sido cortada en sus raíces vitales. Cuando las esperanzas humanas se agotan, el Señor retoma la iniciativa para renovar la historia de la salvación. La era mesiánica será un tiempo caracterizado por la paz y la reconciliación, un nuevo paraíso en el que los animales feroces habitarán pacíficamente y en estupenda relación con el hombre, expresada en el hecho de que los niños podrán meter su mano en el escondrijo de la serpiente.

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Posted by Admin9834