Abracemos a nuestra Iglesia que brilla gracias a la luz del Espíritu Santo

Hermanos y hermanas, estamos hoy en el sexto domingo de Pascua. Somos la Iglesia de Cristo, comunidad reunida en el Espíritu Santo para celebrar los sagrados misterios, y reconocer la presencia de Dios en medio de nuestra comunidad. Tomemos conciencia de nuestra condición de Iglesia y participemos con gozo y con fe en esta celebración.  


Lecturas

 Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 15,1-2.22-29
 
Salmo de respuesta: 67(66),2-3.5.6+8
 
Segunda lectura: Apocalipsis 21,10-14.22-23
 
Evangelio: Juan 14,23-29


  CONTEXTO BÍBLICO

Las lecturas muestran la realidad de la Iglesia, y nos invitan a tomar conciencia del papel fundamental que ella juega en la Salvación. Ella aparece marcada profundamente por la presencia y vivencia de la Palabra de Dios, que establece unos lazos indestructibles de amor entre cada creyente y su conjunto la Iglesia, y de ésta con Dios, a tal punto que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo establecen su morada en cada uno de los creyentes. Realidad que crea el “don” de la paz, no como el mundo la plantea sino a la manera de Jesucristo. Lazos de amor y comunión que caracterizan a la Iglesia de Jesucristo. 

Esta verdad de la cohabitación de la Trinidad en nosotros debe ser explicitada de manera que cada católico la comprenda y viva de la mejor manera posible; nada más esperanzador que reconocer que somos tabernáculos de la presencia viva y operante de Dios Trinidad. 

La Iglesia, comunidad que vive el amor y la paz, no se ve libre de las dificultades y las “agitaciones”, al contrario, siempre se ve asaltada por realidades que la cuestionan, y le plantean el interrogante: ¿qué es propicio para la Salvación? Ella, guiada orientada e iluminada por el Espíritu Santo, sabe entrar en dialogo colegial (sinodal), en relación fraterna, recordando las enseñanzas de Jesús, propone el camino más seguro y conveniente a cada creyente en cada época (cf. primera lectura). 

Esa es su misión, en medio de un mundo a oscuras, ella, la Iglesia es testigo de la luz, ella no es la luz sino la lámpara que deja brillar y comunica la única luz que es la presencia de Dios y del Cordero (cf. segunda lectura); esta es su misión: irradiar la luz. Luz que ella recibe y disfruta gracias  a su intimidad y consagración a Dios, que se nos explicita en las hermosas imágenes de Iglesia como ciudad-templo, y ciudad-esposa. Ella siempre se muestra la apertura del Evangelio a los demás, para que un día sea realidad: “las naciones caminarán a su luz”. 

La Iglesia, que hoy vive y se confronta en su seguimiento del Señor buscando ser fiel a su Palabra, a su amor, y a su presencia que la ilumina; esa iglesia que así camina, paso a paso va viviendo la “metamorfosis” de ser la Iglesia celestial, la Jerusalén celestial, la ciudad-tempo y esposa consagrada totalmente a su Señor. ¡Que bella es nuestra Iglesia! 

  CONTEXTO SITUACIONAL

En este tiempo pascual, ya próximos a la gran celebración de Pentecostés, tomemos conciencia de la presencia y acción del Espíritu Santo en medio de nuestra Iglesia,  y de cada uno de nosotros. Alimentémonos de la Palabra de Dios, y dejemos que el Espíritu Santo obre con todo su poder. Amenos y vivamos la alegría de ser miembros de esta Iglesia animada por el Espíritu Santo y donde brilla la luz de la presencia de Dios. 

Desde la experiencia de la iglesia aprendamos a tomar decisiones colegiales que favorezcan a los hermanos y busque la salvación de todos. Siempre tendremos inconvenientes, dificultades, situaciones difíciles, pero tengamos la valentía de dialogar, exponer nuestras razones, dejarnos iluminar por la Palabra y el Espíritu Santo, y no tengamos miedo de tomar decisiones que apunten a la vivencia del evangelio y a la consecución de la paz.

  CONTEXTO CELEBRATIVO

La celebración Eucarística es el momento en el que vivimos, ya hoy, la invitación del salmo: “Que te alaben, oh Dios, todos los pueblos de la tierra”, es la manifestación de la alegría anticipada de la iglesia celestial, es el momento en que todas las naciones caminan a su luz. Que hermoso es saber que hoy en distintos lugares del mundo, incluso en los más insospechados, allí está presente la Iglesia que como lámpara irradia la luz de su Señor, y eleva la alabanza a su Dios. Que bello saber que esta iglesia unida en el Espíritu Santo, hoy te alaba, y hace posible que todos los pueblos de la tierra te alaben. ¡Viva la Iglesia!


 Recomendaciones prácticas

  1. Resaltar la dimensión eclesial como ambiente en el que se vive el amor a la Palabra y a los hermanos. 
  2. Tener presente que en este día se celebra la Jornada Mundial de la Infancia Misionera
  3. Felicitar hoy a los trabajadores y orar por ellos y por quienes no tienen trabajo.
  4. En este año Jubilar de la Misericordia invitar a vivir la confesión, o algún acto de fe que permita ganar la indulgencia.
  5. Recordar que:
  • El próximo domingo 12, en Colombia es la Solemnidad de la Ascensión del Señor, que tiene Misa de la Vigilia y Misa del día.
  • El martes 3, es en Colombia la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz:
  • En el marco del Año de la Misericordia se sugiere celebrarla con la debida solemnidad, poniendo en el centro el misterio del amor y de la redención que es la cruz de Cristo. Puede ser oportuno que la cruz del presbiterio, en esta fiesta y durante todo el año litúrgico, sea ornada convenientemente.
  • El miércoles 4, es en Colombia la Fiesta de los Santos Felipe y Santiago, apóstoles.
  • El viernes 6, comienza la novena de preparación a Pentecostés
  • Tener presente que es inicio de mes; invitar a orar el Santo Rosario para invocar la misericordia de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen María.

Foto tomada vía: http://bit.ly/1SKZJvY

Posted by Admin9834