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Matrimonio y Familia

Vie 30 Oct 2026

Semana del matrimonio 2026: El amor que dialoga

Del 16 al 22 de noviembre, la Conferencia Episcopal de Colombia invita a los esposos a fortalecer su vínculo conyugal mediante una experiencia de encuentro, diálogo y reflexión, acompañada de una cartilla con talleres para vivir en pareja y en familia.El Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia invita a celebrar la Semana del Matrimonio, del 16 al 22 de noviembre, bajo el lema “El amor que dialoga”. Esta iniciativa busca fortalecer el vínculo conyugal mediante un itinerario vivencial que favorezca la escucha, la comunicación afectiva, la gestión constructiva de los conflictos, el perdón y la renovación del proyecto de vida compartido.Para acompañar esta celebración, el Departamento ha preparado una cartilla con talleres que ofrecen a los esposos un camino de encuentro, reflexión y renovación de su relación. La propuesta parte de una convicción fundamental: dialogar no consiste solamente en intercambiar palabras, sino también en aprender a escuchar con el corazón, comunicarse con respeto, afrontar juntos las dificultades, expresar el afecto, sanar las heridas y mantener vivos los sueños compartidos.Una experiencia para vivir en pareja y en familiaLa cartilla propone una metodología vivencial en la que cada tema parte de las experiencias concretas de los esposos. A partir de ellas, se invita a reconocer lo que se vive en la relación, comprender las situaciones cotidianas, iluminarlas con la Palabra de Dios y asumir compromisos que contribuyan al crecimiento de la vida matrimonial.Como parte de este itinerario, se proponen signos para cada día que ayudan a acompañar la reflexión y a hacer visible el compromiso de los esposos. Estos elementos se preparan, se contemplan y se relacionan con las experiencias personales y familiares, de modo que el aprendizaje no se quede en las palabras, sino que se traduzca en gestos concretos de amor y cuidado mutuo.El propósito es que las parejas encuentren un espacio para detenerse, escucharse y compartir. En medio de las responsabilidades cotidianas, estos momentos pueden convertirse en una oportunidad para fortalecer la confianza, reconocer aquello que necesita mejorar y renovar la decisión de caminar juntos.La metodología busca que todos sean protagonistas de la experiencia mediante actividades sencillas y participativas. Más que ofrecer charlas o discursos, los talleres propician un ambiente en el que las parejas puedan expresar sus vivencias, reflexionar sobre su relación y descubrir caminos para seguir construyendo su proyecto de vida familiar.Una invitación a la pastoral familiarLos agentes y animadores de la pastoral familiar también están invitados a utilizar esta cartilla en sus parroquias y comunidades. Para ello, pueden convocar y motivar a los matrimonios a participar en esta semana, ofreciéndoles espacios de encuentro que les permitan compartir, reflexionar, orar y hasta tomarse juntos un café.La guía constituye, además, un punto de partida para que cada comunidad, con creatividad y de acuerdo con su realidad pastoral, incorpore otras dinámicas y propuestas que enriquezcan la experiencia. Lo fundamental es conservar el sentido de la iniciativa: propiciar encuentros en los que las propias parejas sean protagonistas de su proceso de reflexión y discernimiento.Estos espacios deben desarrollarse en un ambiente de respeto, confianza y libertad. Nadie está obligado a compartir públicamente asuntos íntimos de su relación. Asimismo, cuando se presenten situaciones de violencia, será necesario priorizar la protección de las personas afectadas y facilitar el acompañamiento adecuado.Redescubrir la vocación matrimonialDesde la fe cristiana, la Semana del Matrimonio recuerda que Dios acompaña la historia de cada pareja y llama a los esposos a redescubrirse, escucharse, reconciliarse y crecer juntos. El diálogo, vivido con amor y responsabilidad, puede convertirse en un camino para renovar la alianza matrimonial y fortalecer los vínculos familiares.Del 16 al 22 de noviembre, la invitación es a regalarse tiempo, abrir espacios para el encuentro y permitir que la escucha, la oración y los pequeños compromisos cotidianos renueven la vida conyugal.El Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia invita a todos los matrimonios y a los agentes de pastoral familiar a descargar la cartilla “Semana del Matrimonio: el amor que dialoga” y a poner en práctica sus talleres. Este material está pensado para acompañar a las parejas en una experiencia concreta de diálogo, reflexión y oración, tanto en el hogar como en las comunidades parroquiales.¡Descarga la cartilla, comparte esta iniciativa e invita a otros matrimonios a vivir esta experiencia! Hagamos de esta Semana del Matrimonio una oportunidad para fortalecer el amor, renovar el compromiso de caminar juntos y reconocer que acompañar a los matrimonios es una tarea fundamental para la Iglesia y para la sociedad.Descarga la cartilla y vive la Semana del MatrimonioDel 16 al 22 de noviembre, la invitación es a regalarse tiempo, abrir espacios para el encuentro y permitir que la escucha, la oración y los pequeños compromisos cotidianos renueven la vida conyugal.El Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia invita a los matrimonios y a los agentes de pastoral familiar a descargar la cartilla «Semana del Matrimonio: el amor que dialoga» y a poner en práctica sus talleres.Esta es una oportunidad para fortalecer el diálogo en pareja, compartir en familia y renovar el compromiso de caminar juntos. ¡Preparemos el corazón y vivamos con entusiasmo esta Semana del Matrimonio!Descarga la cartilla, comparte esta iniciativa e invita a otros matrimonios a vivir esta experiencia.

Mié 28 Oct 2026

Rostros de la sinodalidad: Diversidad de vocaciones al servicio de la evangelización desde la Conferencia Episcopal

Carolina Escalante Ortega y el diácono permanente Bernardo Vanegas asumen nuevas responsabilidades pastorales en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano. Sus experiencias reflejan la riqueza de las vocaciones y el compromiso de caminar juntos al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.Recientemente, la Conferencia Episcopal de Colombia ha confiado nuevas responsabilidades de servicio eclesial a Carolina Escalante Ortega, quien asumirá la dirección del Departamento de Matrimonio y Familia y Promoción y Defensa de la Vida, y al diácono permanente Bernardo Vanegas, quien estará al frente del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad, con el acompañamiento de su esposa, Ángela María Correa.Estas designaciones representan una oportunidad para reconocer la riqueza de las distintas vocaciones y experiencias que contribuyen a la misión evangelizadora de la Iglesia. Desde sus trayectorias profesionales, pastorales y familiares, ambos aportan nuevas perspectivas al servicio que presta el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC).La familia y la vida, una misión que compromete a toda la IglesiaLa dirección del Departamento de Matrimonio y Familia y Promoción y Defensa de la Vida ha sido confiada a Carolina Escalante Ortega, joven psicóloga con formación en intervención psicosocial y salud mental, especializada en el trabajo con familias y comunidades vulnerables.Su trayectoria está marcada por el compromiso con las comunidades, especialmente en el Catatumbo, una de las regiones afectadas por la violencia en Colombia, donde desarrolló un trabajo pastoral vinculado a la Diócesis de Tibú.Carolina recibe esta responsabilidad con alegría y con grandes expectativas frente a los nuevos procesos que pueden impulsarse en la pastoral familiar y en la promoción y defensa de la vida. Para ella, “este encargo representa también una misión que Dios le confía en un momento significativo para el país y para la Iglesia”.La importancia de estos dos ámbitos pastorales radica, además, en su carácter transversal:“La familia y la defensa de la vida están presentes en las distintas dimensiones de la acción evangelizadora y se fortalecen cuando se articulan con las demás pastorales”.En el contexto actual de Colombia, las familias y la dignidad de la vida humana afrontan diversos desafíos. Por ello, estos departamentos están llamados a acompañar a las iglesias particulares, promover iniciativas pastorales y contribuir a la construcción de comunidades que acojan, protejan y acompañen a las familias, especialmente a aquellas que atraviesan situaciones de dificultad.Esta perspectiva encuentra eco en las palabras de monseñor Francisco Múnera, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, tras su participación en el encuentro internacional “Diez años después de Amoris Laetitia: proclamando el Evangelio con las familias hoy”, realizado en el Vaticano del 7 al 14 de octubre de 2026.Al referirse al acompañamiento de las familias, el presidente de la Conferencia Episcopal destacó la importancia de una presencia cercana y concreta: “Las familias evangelizadoras son, por una parte, faro para ayudar a los nuevos matrimonios, a las nuevas familias. Pero también se necesita esa lámpara concreta, cercana, que apoya, que acompaña a las familias en dificultades, a las familias heridas”.Sus palabras recuerdan que la pastoral familiar no consiste únicamente en proponer orientaciones, sino también en caminar junto a las familias, escuchar sus realidades y acompañarlas en sus alegrías, dificultades y esperanzas.Caminar juntos: la comunión y la sinodalidad en la vida cotidianaPor su parte, la Conferencia Episcopal de Colombia ha confiado al diácono permanente Bernardo Vanegas la dirección del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad, una instancia que recoge y reorienta la labor que anteriormente desarrollaba el Departamento de Lugares Eclesiales. Bernardo es diácono permanente de la Arquidiócesis de Bogotá, desde noviembre de 2017. Está casado con Ángela María Correa, con quien lleva 30 años de matrimonio. Es ingeniero industrial y empresario del sector de la tecnología, además de teólogo de Unicervantes, especialista en Sagrada Escritura de la Universidad de San Dámaso y máster en Estudios Bíblicos de la Universidad de La Rioja.Bernardo ha recibido esta responsabilidad con gratitud y sentido de responsabilidad. Desde su ministerio diaconal, reconoce en este encargo“una oportunidad para continuar sirviendo a la Iglesia, poner al servicio de la comunidad lo aprendido y seguir creciendo junto a quienes comparten esta misión”.En este camino contará con el apoyo de su esposa, Ángela María Correa. Para ambos, la posibilidad de asumir juntos esta tarea tiene un significado especial, pues les permite aportar desde su vida matrimonial, su fe y su experiencia familiar.Como explica el diácono Bernardo:“Fueron los mismos señores obispos quienes pidieron que ella también me acompañara en este encargo, para que como matrimonio sirvamos al Departamento y a la Iglesia. Para nosotros esto tiene un significado muy especial y es un claro signo de sinodalidad. Nos alegra poder aportar juntos desde nuestra vida matrimonial, nuestra fe y nuestra experiencia de familia”.Esta experiencia permite reconocer que la sinodalidad también se expresa en la vida cotidiana, en la escucha mutua, en la corresponsabilidad y en la disposición para poner los propios dones al servicio de los demás.Animar la comunión para fortalecer la misiónEl Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad busca acompañar a las jurisdicciones eclesiásticas y a las comunidades en sus procesos, reconocer las experiencias que ya vienen desarrollando y facilitar espacios de encuentro, formación y discernimiento.La parroquia continúa siendo un lugar privilegiado para que los fieles vivan una experiencia concreta de Cristo y de comunión eclesial y esa realidad era la que, particularmente, buscaba acompañar la anterior denominación Lugares Eclesiales. Sin embargo, la comunión y la sinodalidad están llamadas a impregnar todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, favoreciendo la participación y la corresponsabilidad de quienes comparten la misión evangelizadora.En este sentido, el Departamento quiere contribuir a que las comunidades eclesiales fortalezcan sus vínculos, avancen en el reconocimiento de los dones de cada vocación y encuentren caminos para responder, de manera conjunta, a los desafíos pastorales de sus territorios.Su servicio se desarrolla en comunión con los obispos y con la participación de sacerdotes, diáconos, personas consagradas y laicos. Cada uno, desde su vocación y experiencia, está llamado a contribuir a una Iglesia que escucha, discierne y camina unida.Una diversidad de vocaciones al servicio del EvangelioLas nuevas responsabilidades confiadas a Carolina Escalante Ortega y a Bernardo Vanegas, junto con el acompañamiento de Ángela María Correa, permiten reconocer la riqueza que surge cuando diferentes vocaciones, experiencias y conocimientos se ponen al servicio de la Iglesia.Más que un cambio en la dirección de dos departamentos, estas designaciones constituyen una oportunidad para seguir fortaleciendo la participación, la corresponsabilidad y la articulación de los distintos servicios pastorales.El desafío consiste en traducir esta riqueza en una mayor comunión y en un acompañamiento más cercano a las personas, las familias y las comunidades. Porque, en definitiva, el servicio en la Iglesia adquiere su verdadero sentido cuando se convierte en una oportunidad para servir, amar y dar testimonio del Evangelio.

Mié 7 Oct 2026

Presidente del Episcopado Colombiano participa en encuentro sobre las familias convocado por el papa León XIV en el Vaticano

Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, participa en este encuentro convocado por el papa León XIV, que reúne del 7 al 14 de octubre a presidentes de Conferencias Episcopales, representantes de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El papa León XIV inauguró este miércoles 7 de octubre, en la Sala Pablo VI del Vaticano, el encuentro “Diez años después de Amoris laetitia: anunciar el Evangelio con las familias de hoy”, convocado con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el amor en la familia.En esta cita participa monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, junto con representantes de las Conferencias Episcopales de distintos países, de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El encuentro se desarrolla hasta el 14 de octubre como un espacio de escucha, diálogo y discernimiento pastoral sobre las transformaciones que viven las familias y sobre las respuestas que la Iglesia está llamada a ofrecer ante estos nuevos escenarios. La iniciativa busca recoger las experiencias de las Iglesias locales durante los últimos diez años y reconocer caminos que permitan anunciar el Evangelio a las familias y con las familias.Durante la apertura, el papa León XIV invitó a los participantes a escuchar atentamente la experiencia concreta de las familias y a dejarse interpelar por sus realidades, especialmente por aquellas marcadas por la fragilidad, pero también por la esperanza y la capacidad de resiliencia. “Sin duda, tenemos mucho que aprender de las familias”, señaló el Pontífice, al plantear la necesidad de discernir cómo las experiencias actuales pueden orientar la acción pastoral de la Iglesia.El Papa puso especial atención en las nuevas generaciones y en las circunstancias que inciden en sus decisiones sobre el amor, el matrimonio y la vida familiar. Entre ellas mencionó la inseguridad económica, la migración, la violencia, la soledad y otras formas de fragilidad emocional, que pueden afectar las posibilidades que los jóvenes imaginan para su futuro.En este contexto, León XIV llamó a preguntarse qué buscan las personas en medio de los cambios culturales, qué revelan sus alegrías, esperanzas, tristezas y preocupaciones, y en qué medida el lenguaje y las prácticas pastorales de la Iglesia logran acompañarlas y abrir caminos.Cinco ejes para el discernimiento pastoralEl itinerario temático propuesto para el encuentro está estructurado en cinco núcleos de reflexión, que parten de la experiencia concreta de las familias y de la acción de las Iglesias locales.El primero aborda “Las familias de hoy: realidad, belleza y desafíos”, con el propósito de discernir los signos de los tiempos a partir de sus experiencias y del compromiso pastoral de la Iglesia. El segundo se concentra en los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial, buscando identificar formas de acompañarlos en el reconocimiento del valor del matrimonio.El tercer eje propone profundizar en la vida matrimonial, particularmente en los primeros años, como un periodo decisivo para consolidar el vínculo y afrontar los cambios propios del comienzo de la vida familiar. El cuarto está dedicado a las familias que atraviesan situaciones de dificultad, con especial atención al acompañamiento de quienes viven experiencias de sufrimiento, abandono, separación, divorcio, pobreza o violencia.Finalmente, el quinto eje plantea a las familias cristianas como sujetos de la misión de la Iglesia, reconociendo su aporte a la transmisión de la fe, al acompañamiento de otras familias y a la vida de las comunidades cristianas y de la sociedad.Estos temas serán abordados mediante testimonios, meditaciones, presentaciones, conversaciones, trabajos en grupo y momentos de oración, en un ambiente de discreción y confidencialidad.Una mirada pastoral hacia los próximos añosSegún ha explicado el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida encuentro no constituye una nueva Asamblea del Sínodo de los Obispos ni busca elaborar un documento que sustituya a Amoris laetitia. Las reflexiones serán recogidas posteriormente en un informe elaborado por una comisión, que será discutido por la Asamblea y entregado al Santo Padre.A diez años de la exhortación apostólica, el propósito es reconocer lo que las Iglesias locales han aprendido en el acompañamiento a las familias y discernir nuevos caminos pastorales frente a realidades como las guerras, las migraciones, las crisis sanitarias, la soledad y otras situaciones que han transformado la vida familiar.

Mar 21 Abr 2026

Preparar, sembrar, cuidar y cosechar la paz: la ruta pastoral que propone la Conferencia Episcopal de Colombia para la Semana de la Familia 2026

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Departamento de Matrimonio y Familia, presentó la cartilla “Familias Sembradoras de Paz”, un subsidio pastoral que servirá como guía para la celebración de la Semana de la Familia 2026, que se llevará a cabo del 11 al 18 de mayo en todo el país.El material, dado a conocer este lunes 20 de abril a través de un webinar, propone un camino pedagógico y espiritual que reconoce a la familia como el primer territorio de paz y sujeto activo de reconciliación y transformación social. La iniciativa se enmarca en el lema de este año: “Familia, sembradora de paz”.Durante la presentación, monseñor Miguel Fernando González Mariño, obispo de El Espinal y presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia, destacó que la familia es “el lugar privilegiado donde se cultivan los valores, costumbres y patrones de convivencia”, y subrayó que “toda apuesta por la paz duradera necesariamente pasa por el fortalecimiento de las dinámicas familiares”.En ese sentido, insistió en que la paz no surge de manera espontánea: “La paz no aparece de la nada… la paz se cultiva”. Por ello, explicó que la cartilla propone asumir la construcción de paz como un proceso de siembra que requiere tiempo, cuidado y constancia, vivido en lo cotidiano del hogar.Una propuesta pastoral con enfoque reconciliadorLa cartilla plantea una metodología basada en cinco momentos simbólicos —preparar la tierra, sembrar la semilla, regar y cuidar, crecer y fortalecer, y cosechar y compartir— que orientan encuentros familiares o comunitarios durante la semana. Cada uno de estos espacios integra reflexión bíblica, dinámicas participativas y compromisos concretos.Este itinerario busca fortalecer a las familias como espacios de sanación y reconciliación, promoviendo habilidades como la comunicación respetuosa, la escucha activa y el manejo pacífico de los conflictos, así como valores esenciales para la convivencia como el perdón, la empatía y la solidaridad.De acuerdo con el documento, “educar para la paz no es únicamente un contenido que se enseña, sino una experiencia que se vive diariamente”, en la forma en que se gestionan las diferencias, se cuida al otro y se construyen relaciones basadas en el amor y el respeto.La familia, primera escuela de pazEl padre Nelson Ortiz, director del Departamento de Matrimonio y Familia, resaltó la pertinencia del tema en el contexto actual:“Este año veíamos que era muy necesario hablar de la familia como sembradora de paz, especialmente en un mundo que vive en medio de tantas guerras”.Asimismo, recordó el llamado del Papa a vivir una “desarmada y desarmante”, invitando a las familias a renunciar a las formas cotidianas de violencia:“Cada hogar está llamado a dejar las armas de la violencia verbal, la indiferencia y el egoísmo, para convertirse en sembrador de diálogo, misericordia y paciencia”.En esta línea, la cartilla propone reconocer las heridas y conflictos que afectan la convivencia familiar, al tiempo que impulsa procesos de sanación que permitan reconstruir el tejido relacional desde el interior del hogar. La familia, señala el documento, es “la primera e insustituible educadora de la paz”, y su vivencia cotidiana tiene un impacto directo en la sociedad.Un aporte eclesial con impacto socialLa Semana de la Familia 2026 tendrá como objetivo general fortalecer a las familias como espacios de construcción de paz, promoviendo relaciones fraternas que contribuyan a la transformación de las comunidades y territorios.Entre sus objetivos específicos se destacan: reconocer la familia como espacio privilegiado para la educación en paz, desarrollar habilidades de comunicación y resolución de conflictos, fortalecer valores que favorezcan la reconciliación, e impulsar compromisos concretos de paz tanto en el hogar como en el entorno social.En coherencia con la misión de la Conferencia Episcopal de Colombia, esta iniciativa busca no solo animar la vida eclesial, sino también incidir en la construcción de una sociedad más justa, reconciliada y en paz, reconociendo que “cada gesto de amor, cada palabra de reconciliación y cada esfuerzo por construir unidad en el hogar se convierte en una semilla que puede transformar la sociedad entera”.La CEC a anima a todas las parroquias, movimientos eclesiales y familias del país para que hagan uso del contenido de la cartilla, como una herramienta concreta para aprender a vivir, desde lo cotidiano, el compromiso con la paz.Vea la transmisión del webinar de la presentación de la cartilla haciendo clic aquí.

Mar 22 Jul 2025

Semana de la Fertilidad 2025: Iglesia lanza podcast para profundizar en la Humanae Vitae y los métodos de regulación natural de la fertilidad

Entre el 21 y el 26 de julio, la Iglesia Católica colombiana celebra la Semana de la Fertilidad 2025. Se trata de una iniciativa liderada por los Departamentos de Promoción y Defensa de la Vida, Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), que tiene como propósito central poner de manifiesto la actualidad de la Encíclica Humanae Vitae del papa Pablo VI, en la que refiere las características del amor conyugal, “amor total, fiel y fecundo". Además, presentar el fundamento de los métodos de regulación natural de la fertilidad más usados: Sintotérmico de doble comprobación, Billings y Creighton. En este contexto, el lunes 21 de julio, se transmitió en vivo un webinar en el que participaron como invitados especiales el doctor Andrés Venegas, Delegado de Pastoral de la Vida Humana de la Arquidiócesis de Villavicencio, Médico y Magister en Bioética de la Universidad de la Sabana, así como una pareja de esposos: Leonardo Carreño y Luisa Fernanda Cruz, Magister en Ciencias del Matrimonio y la Familia. En el espacio, se abordaron dos temas centrales: la actualidad de la Encíclica Humanae Vitae y la antropología adecuada como fundamento de la grandeza de la fertilidad humana. Puede volver a ver el webinar haciendo clic aquí.Los Departamentos de Promoción y Defensa de la Vida, Matrimonio y Familia de la CEC han liderado también la producción de un podcast informativo y formativo con cinco episodios en los que se aborda el tema con mayor profundidad, a partir de un entrevistas a profesionales de la salud y personas con experiencia en el campo.La primera emisión del podcast fue publicada este martes 22 de julio. En ella se abordó el enfoque médico-fiosiológico desde el ciclo biológico de la fertilidad. La invitada especial fue la doctora Olga Isabel Restrepo Castro, médico, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Universidad del Valle y Doctora en Bioética de la Universidad del Sacro Cuore en Roma. Además, profesora de la Universidad de La Sabana. Puede escucharla aquí.Durante el resto de la semana, se estarán difundiendo los demás episodios. En ellos, se podrá conocer el funcionamiento hormonal, así como las características principales y factores antropológicos de los diversos métodos de fertilidad.La iniciativa busca también responder al llamado del papa León XIV, quien en su homilía del Jubileo de las familias recordó las características del amor conyugal indicadas por san Pablo VI en Humanae Vitae, n. 9: “Este amor, al hacerlos “una sola carne”, los capacita para dar vida, a imagen de Dios”. El pontífice propuso celebrar esta semana en el contexto de los 57 años de la Encíclica, publicada el 25 de julio de 1968.Acceda a la lista de reproducción del podcast haciendo clic aquí.

Mié 19 Mar 2025

Obispos promueven formación de los sacerdotes colombianos para ser guías de las familias en tiempos de crisis

En medio de los múltiples desafíos que enfrentan las familias hoy —desde la desintegración de los hogares hasta la pérdida de valores cristianos—, la Iglesia católica colombiana está tomando medidas concretas para fortalecer su pastoral familiar.Del 12 al 13 de marzo, el Seminario Mayor La Providencia, en El Espinal (Tolima), fue sede del Congreso “Familia, prioridad pastoral”, un espacio de formación y reflexión que reunió a sacerdotes de la Arquidiócesis de Ibagué, las diócesis de Líbano-Honda, Girardot, Neiva, y los anfitriones, la Diócesis de El Espinal.A través de este evento se buscó brindar a los sacerdotes herramientas prácticas y conocimientos actualizados para acompañar de manera más efectiva a las familias en su vida cotidiana.La iniciativa se enmarca en un esfuerzo más amplio de la Iglesia colombiana por responder a los desafíos de la sociedad contemporánea. Con el respaldo de los obispos que conforman la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia, se espera que este tipo de encuentros se conviertan en espacios permanentes de formación para los sacerdotes, contribuyendo así, desde los valores cristianos, a la construcción de familias unidas y sólidas, fundamento de una sociedad más justa y humana.Herramientas prácticas para enfrentar desafíos contemporáneosEl congreso contó con la participación de destacados expertos en temas familiares, como la doctora Victoria Cabrera y el doctor Cristian Conen, profesores del Instituto Latinoamericano de la Familia (ILFARUS) de la Universidad de La Sabana. A través de conferencias magistrales y espacios de diálogo, los sacerdotes profundizaron en temas como la salud relacional de las parejas, la importancia de los vínculos familiares y la promoción de valores cristianos en el hogar.La salud relacional de las parejas: un pilar para familias unidasEl doctor Conen, especialista en Derecho Matrimonial, compartió herramientas prácticas para fortalecer la “salud relacional” de las parejas: “El amor no es solo un sentimiento, es una acción. Se trata de trabajar en hábitos saludables que permitan la unidad, la armonía y el bienestar en la relación”, explicó. Además, destacó la importancia de prevenir la toxicidad en las relaciones y fomentar la benevolencia entre los cónyuges.La crisis de las familias y el rol de los sacerdotesConen también hizo hincapié en la crisis global que afecta a las nuevas generaciones, donde cada vez es más difícil promover y entusiasmar a los jóvenes para formar matrimonios y familias unidas.“Este es un gran desafío, no solo de Colombia, sino del mundo entero. Hay una crisis profunda en las vocaciones de las nuevas generaciones para fundar familias. Por eso, es fundamental que los sacerdotes cuenten con herramientas para promover y fortalecer estos vínculos”, afirmó.El experto resaltó el rol protagonista de los sacerdotes en esta labor:“Los sacerdotes tienen esa posibilidad de llegar a las familias porque tienen olor a familia, porque están cerca de las familias. Su cercanía y compromiso son esenciales para guiar y acompañar a las familias en su camino”, añadió. Incluso, resaltó la importancia de fortalecer cada vez más este trabajo pastoral para las vocaciones sacerdotales:“Formando familias generamos también la posibilidad de pedir vocaciones sacerdotales, porque sin vocaciones familiares no hay vocaciones también sacerdotales".Los tres vínculos esenciales de la familiaPor su parte, la doctora Cabrera enfatizó la importancia de fortalecer los vínculos conyugales, filiales y fraternales para construir familias estables y resilientes. Al respecto, afirmó:“En este congreso hemos podido trabajar acerca de tres vínculos muy importantes: 1. El vínculo conyugal. Es importante que un cónyuge privilegie a otro, en contraste con otros miembros de la familia. Él debe ser el más importante en la vida de una persona. 2. Las relaciones padres hijos, todos los hijos deben tener la misma importancia para los papás. No privilegia ninguno de los hijos, todos son importantes 3. La relación entre hermanos. Un hermano nunca se olvida. En la ley de la vida los papás se mueren, los papás se van, pero la relación entre hermanos debe ser fuerte, cercana, más allá de conflictos y riñas”.Una apuesta pastoral que buscará replicarse en todo el paísMonseñor Miguel Fernando González Mariño, obispo de El Espinal y presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia de la Conferencia, destacó la importancia de este congreso como una experiencia piloto que, con ayuda de instituciones como la Universidad de la Sabana, se buscará replicar en otras diócesis del país para fortalecer la pastoral familiar.“Este evento surge de la necesidad de formar a nuestros sacerdotes en el acompañamiento a las familias. Es un tema de todos los días: saber asesorar, guiar y ayudar a las familias en sus desafíos”, afirmó.Con este tipo de iniciativas, la Iglesia Católica colombiana reafirma su compromiso de acompañar a las familias en su misión de ser “iglesias domésticas” y de transmitir la fe y los valores cristianos a las nuevas generaciones. Como lo expresó el doctor Conen: “Formando familias unidas, formamos al ser humano en su capacidad de amar, que es su vocación fundamental”, aspecto que fue el espíritu del congreso.

Mié 8 Mayo 2024

Iglesia colombiana invita a vivir la Semana de la Familia 2024 profundizando en la guía del Espíritu Santo

Del 12 al 19 de mayo, la Iglesia Católica colombiana vivirá la Semana de la Familia 2024. En esta oportunidad bajo el lema “Familias, el Espíritu Santo hacia el amor nos guía: ¡Que nuestras familias sean transformadas por su compañía!”. Buscando unir a todos los fieles a esta celebración, el Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), ha preparado un documento que servirá como guía para que las familias compartan momentos de encuentro que les ayuden a construir una espiritualidad familiar auténticamente cristiana. Esta publicación está disponible también en versión física, a través de la Librería de la CEC.Para la elaboración de este material, se contó con el apoyo de ocho parejas que, unidas en matrimonio, buscan dar testimonio de cómo el Espíritu Santo ha acompañado y renovado su hogar.“Una familia cuyos miembros se dejan impregnar por la moción del Espíritu, es una familia que ha encontrado la ruta de la santidad y esto se verá reflejado en su forma de ser coherente con el ideal evangélico en todos los ambientes en que se desenvuelven sus miembros: hogar, vecindario, colegio, trabajo, parroquia y sociedad en general y, por lo tanto, será forjadora de un mundo mejor, donde prime lo bueno, lo bello y lo verdadero y se contrarresten significativamente todos los antivalores que pululan en las nuevas generaciones y que atentan contra la dignidad del ser humano y las instituciones más preciadas por el creador: el matrimonio y la familia”, plantea el documento.La oración del “Padre Nuestro”, que Jesús enseñó a sus discípulos y que ha acompañado a los católicos a lo largo de la historia, inspira las meditaciones allí propuestas.“A lo largo del texto encontrarán 8 capítulos, cada uno de los cuales ahonda en una frase del Padre Nuestro, exhortando una reflexión de su significado y de cómo llevar a la práctica, en lo cotidiano de la vida, esta sencilla pero profunda y completa oración que Jesús enseñó. Al finalizar la lectura del capítulo sugerido para cada día, se invita a las familias a hacer un compartir de lo aprendido, de aquello que el Señor le dice a cada uno y, posteriormente, hacer un compromiso que los lleve a fortalecer su vida espiritual con el objetivo de que esta permee todas las dimensiones de su vida y se conviertan en discípulos misioneros, dando respuesta a la invitación que nos hace el papa Francisco: “ser una Iglesia en salida”", se expresa allí.En la última parte, se podrá encontrar una sección titulada “Biblioteca de Espiritualidad Matrimonial y Familiar”. Se trata de un listado de 19 libros recomendados para que, más allá de celebrar esta semana, las familias cuenten con herramientas que les permitan seguir cultivando su espiritualidad.Para adquirir la versión física de la cartilla, comuníquese con la la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia a través de la siguiente línea: +57 313 8808447

Vie 20 Oct 2023

Cultura del cuidado: tema protagonista de los encuentros de Pastoral Infantil y Pastoral Familiar desarrollados en Barranquilla

Desde el miércoles 18 hasta el sábado 21 de octubre, la Arquidiócesis de Barranquilla ha sido sede de dos importantes espacios de reflexión y trabajo para la Iglesia Católica en el país convocados por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a través de los departamentos de Matrimonio y Familia, Promoción y Defensa de la vida, y Estado Laical. Se trata del Encuentro Nacional de Delegados para la Pastoral de Infancia y la Niñez que se llevó a cabo los días 18 y 19, y del Encuentro Nacional de Pastoral Familiar 2023 que se ha estado desarrollando desde este jueves 19 en el Seminario Regional Juan XXIII."Iglesia y Familia promoviendo la participación de las nuevas generaciones" es el lema que ha inspirado ambos eventos, en los que ha estado como anfitrión monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla. En esta oportunidad, se han organizado de manera articulada por un importante tema que los transversaliza: la cultura del cuidado, abordado principalmente desde la dimensión familiar y la realidad eclesial. Por esta razón, han estado presentes Diana Guzmán, coordinadora de la Oficina para la Cultura del Cuidado de la CEC y Yary Calderon, psicóloga de la Oficina del Buen Trato Arquidiócesis de Bogotá.El encuentro de infancia buscó, esencialmente, brindar a los delegados herramientas formativas que les permitan vincular a los niños, niñas y adolescentes en el proceso sinodal; privilegiando la promoción de la cultura del buen trato a través del conocimiento de rutas y la implementación de protocolos para el cuidado y la protección de los menores de edad y las personas vulnerables. En esta actividad participaron 30 personas entre sacerdotes, religiosas y laicos. Además, estuvo acompañado por monseñor César Balbín Tamayo, obispo de Cartago y presidente de la Comisión Episcopal de Estado Laical. Por su parte, el encuentro de pastoral familiar ha tenido como objetivo central sensibilizar a los participantes sobre los desafíos que están afrontando actualmente los padres de familia en la tarea educativa de sus hijos. Además, como Pastoral Familiar en Colombia, discernir y promover el desarrollo de iniciativas conjuntas que generen caminos de acompañamiento a las familias en la preparación remota al sacramento del Matrimonio. "¿Dónde están los hijos? ¿A dónde queremos conducirlos? La Iglesia sostiene la misión educativa de la familia¨: estas son la pregunta y la premisa que trazan este camino de reflexión. Este último espacio, en el que están participando cerca de 180 personas, entre sacerdotes, religiosas, diáconos permanentes y laicos de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país, ha sido acompañado por monseñor Marco Antonio Merchán, obispo de Neiva y presidente de la Comisión Episcopal de Familia, monseñor Edgar de Jesús García Gil, obispo de Palmira, también miembro de esta comisión, y por monseñor José Mario Bacci, obispo de Santa Marta.En la jornada de este viernes se ha llevado a cabo la presentación de los equipos y de las principales actividades desarrolladas por la pastoral familiar de las jurisdicciones ubicadas en las regiones del Eje Cafetero y Tolima Grande. El día sábado, al cierre del evento, se llevarán a cabo actividades de proyección pastoral a nivel regional y nacional. Además, el padre Johnier de Jesús Montoya Castaño, docente de la Fundación Universitaria Monserrate, con doctorado en Teología del matrimonio y la Familia en el Pontificio Instituto Juan Pablo II Roma, realizará una ponencia al respecto del Pacto Católico Global sobre la Familia.