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arquidiócesis de cali

Mar 28 Jul 2026

"Quiero ser un obispo que cuide la esperanza del pueblo": Mons. Arnulfo Moreno Quiñonez tras ser ordenado Obispo Auxiliar de Cali

La Catedral Metropolitana de San Pedro Apóstol de Cali fue escenario, este sábado 25 de julio, de la solemne celebración eucarística en la que monseñor Arnulfo Moreno Quiñonez fue ordenado como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cali.La Eucaristía fue presidida por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, y contó con la participación de monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor Alfonso García López, obispo del Vicariato Apostólico de Guapi; el secretario encargado de la Nunciatura Apostólica en Colombia; los obispos de la Provincia Eclesiástica de Cali y de otras jurisdicciones del país; sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas, familiares y numerosos fieles. También asistieron autoridades civiles, entre ellas, el alcalde de Santiago de Cali, Alejandro Eder.La celebración coincidió con la solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de la capital vallecaucana, una fecha que el arzobispo de Cali calificó como especialmente significativa para acoger el ministerio del nuevo obispo.Un don para la Iglesia de Cali y para la Iglesia UniversalAl iniciar su homilía, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez expresó la alegría de la Arquidiócesis por el nombramiento de dos nuevos obispos auxiliares realizado por el Papa León XIV: monseñor Arnulfo Moreno Quiñonez y el padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo, sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín, cuya ordenación episcopal tendrá lugar el próximo 1 de agosto.El Arzobispo agradeció al Santo Padre por estos nombramientos y destacó la generosa respuesta de ambos sacerdotes al llamado recibido para servir a la Iglesia."Los obispos no hacen carrera; son llamados por Dios"Durante su reflexión, monseñor Luis Fernando recordó que el ministerio episcopal nace de la elección del Espíritu Santo y no de una aspiración personal.Apoyado en el decreto Christus Dominus del Concilio Vaticano II, explicó que los obispos, como sucesores de los apóstoles, están llamados a perpetuar la misión de Cristo, Buen Pastor, mediante el anuncio fiel del Evangelio y el servicio al Pueblo de Dios.Al referirse a la historia vocacional de monseñor Arnulfo, evocó sus raíces en el Vicariato Apostólico de Guapi y destacó que Dios llama desde las periferias de la Iglesia para confiar grandes responsabilidades pastorales."El Señor llama a quien quiere", afirmó monseñor Rodríguez, al recordar que el nuevo obispo proviene de una tierra marcada por profundas riquezas humanas y culturales, pero también por desafíos como la pobreza, el abandono y la violencia.Un pastor llamado a fortalecer la esperanzaEn su homilía, el arzobispo de Cali invitó al nuevo obispo a ejercer un ministerio caracterizado por la cercanía, la fidelidad al Evangelio y el servicio.También advirtió sobre los desafíos que enfrenta la humanidad en la actualidad y recordó la necesidad de custodiar siempre la dignidad de la persona humana, promover la paz, la solidaridad, el cuidado de la creación y la fraternidad, principios esenciales de la doctrina social de la Iglesia.Al explicar el lema episcopal elegido por monseñor Arnulfo —"¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Jn 6,68)— señaló que estas palabras resumen la misión del obispo: conducir al pueblo hacia Cristo y salir al encuentro de quienes esperan una palabra de esperanza.El Episcopado colombiano le dio la bienvenida al nuevo obispoDurante la celebración fue leída la carta enviada por la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia, integrada por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente; monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, vicepresidente, y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general.En el mensaje, los obispos expresaron su alegría por la ordenación episcopal y dieron la bienvenida a monseñor Arnulfo Moreno al Colegio Apostólico que peregrina en Colombia.Asimismo, destacaron que su lema episcopal será inspiración permanente para anunciar el Evangelio con valentía, acompañar al Pueblo de Dios con cercanía y esperanza, y testimoniar la misericordia de Cristo en medio de los desafíos actuales.La Presidencia de la Conferencia Episcopal encomendó además su ministerio a la protección de la Santísima Virgen María y de San José, pidiendo al Señor que le conceda sabiduría para discernir, fortaleza para servir y un corazón de pastor capaz de reflejar la ternura de Cristo."Quiero ser el obispo que cuide la esperanza del pueblo"En sus primeras palabras como obispo, monseñor Arnulfo Moreno expresó su gratitud a Dios, al Papa León XIV, a los obispos presentes, a sus formadores, a los sacerdotes, religiosos, seminaristas, familiares y a las comunidades del Vicariato Apostólico de Guapi y de la Arquidiócesis de Cali que han acompañado su camino vocacional.Al profundizar en el significado de su lema episcopal, afirmó que las palabras de san Pedro expresan la certeza de que únicamente Jesucristo ofrece la respuesta definitiva a las búsquedas del ser humano, especialmente en un contexto marcado por la violencia, el miedo, la polarización y la incertidumbre.Inspirado en una conocida expresión del Papa Francisco, manifestó el estilo pastoral con el que desea ejercer su ministerio:"Quiero ser el obispo que camine delante para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo; en medio, con cercanía sencilla y misericordiosa; y detrás, para acompañar a quienes más lo necesitan."Finalmente, encomendó su ministerio a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Remedios, patrona tanto de la Arquidiócesis de Cali como del Vicariato Apostólico de Guapi, así como al apóstol Santiago, patrono de la capital vallecaucana.Cali se prepara para recibir a su segundo obispo auxiliarDurante la celebración también se elevó una acción de gracias por la próxima ordenación episcopal del padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo, sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín, nombrado igualmente por el Papa León XIV como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cali. Tendrá lugar el próximo sábado 1 de agosto en Medellín, con lo que se completará el servicio de los dos nuevos obispos auxiliares llamados a fortalecer la misión evangelizadora de la Iglesia que peregrina en Cali.

Mar 9 Jun 2026

En mes del Sagrado Corazón de Jesús imploramos el don de la paz

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Así como en el mes de mayo pusimos la mirada confiada en María la Virgen, en el mes de junio estamos siendo llamados a poner la mirada en Jesús. Ya el autor de la Carta a los Hebreos nos exhorta a que tengamos fijos los ojos en Jesús, que es el autor y consumador de nuestra fe (cf. Heb. 12,2).La imagen del Corazón de Jesús es más que nunca providencial para este tiempo. La solemnidad del Sagrado Corazón la celebraremos el viernes 12 de junio. En muchas de nuestras ciudades, y así lo haremos en Cali, tendremos la consagración de nuestra ciudad y de todo el país al Sagrado Corazón de Jesús, como un especial momento espiritual y de fe para implorar el don de la paz que tanto necesitamos. En Cali la celebración será en el Templo Votivo del Corazón de Jesús, el viernes 12 de junio a las 6:00 p.m.Un reiterado llamamiento a la pazEl tiempo que vivimos no es fácil. Retomo apartes del mensaje que, con ocasión de las jornadas electorales 2026 enviamos los obispos colombianos y que es importante tener siempre presentes.“Nuestro país necesita del aporte de todos para construir un clima social distinto, centrado en propuestas y programas orientados al bien común, la justicia y la convivencia pacífica.Al transmitir mensajes relacionados con el proceso electoral, actuemos siempre con imparcialidad, prudencia, sabiduría y auténtico sentido pastoral, evitando actitudes partidistas o expresiones que puedan profundizar la división.Estamos llamados a promover el respeto mutuo, la unidad, la reflexión responsable y el compromiso ético de los fieles, contribuyendo así́ a la construcción de una sociedad reconciliada y esperanzada”.Nuestros fieles necesitan un bálsamo de confianza en el presente y futuro de nuestro país. Por lo tanto, poniendo la mirada en quien es el Príncipe de la paz, los invito a elevar una oración eucarística con la mirada el corazón traspasado de Jesús, como un clamor por la reconciliación y la paz.Llegan dos nuevos obispos auxiliares a la Arquidiócesis de CaliNo puedo dejar pasar de largo la alegre noticia del gran regalo que el Señor ha hecho a nuestra Iglesia particular de Cali, a través del nombramiento que realizó el Papa León XIV de dos nuevos obispos auxiliares, el presbítero Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo, que viene de la Arquidiócesis de Medellín, y el presbítero Arnulfo Moreno Quiñonez, del Vicariato Apostólico de Guapi.El Señor ha estado grande con nosotros, y por eso estamos felices. Con estos hermanos obispos vamos a seguir consolidando los diferentes planes y proyectos evangelizadores en nuestra Iglesia particular. Ellos, según los dones y carismas que el Señor les ha dado, aportarán lo mejor de sí mismos para que el Reino de Dios siga consolidándose entre nosotros.Oremos por ellos. La ordenación episcopal del Pbro. Arnulfo será en nuestra Iglesia Catedral san Pedro Apóstol, el sábado 25 de julio, y la ordenación el Pbro. Luis Fernando de Jesús será en la Catedral Metropolitana de Medellín, el sábado 1 de agosto.Sean bienvenidos a Cali los nuevos obispos, que también enriquecerán el colegio episcopal colombiano.Oración de Consagración al Corazón de JesúsComo el 22 de junio de 1902, cuando se realizó la primera consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús, como súplica por el fin de la Guerra de los Mil Días, de nuevo, hoy, el pueblo de Dios peregrino en Colombia, es convocado a celebrar este acto de fe, con la urgente necesidad trabajar por la unidad, la paz y la reconciliación nacional.En su visita a Colombia, el Papa Francisco, advertía que, “la reconciliación sólo es posible si llenamos de la luz del Evangelio nuestras historias de pecado, violencia y desencuentro”.Oremos:Señor Jesucristo, Redentor del género humano, nos dirigimos a tu Sacratísimo Corazón con humildad y confianza, con reverencia y esperanza, con profundo deseo de darte gloria, honor y alabanza.Señor Jesucristo, Salvador del mundo, te damos las gracias por todo lo que Tú eres y todo lo que Tú haces por tu Iglesia y por la porción del Pueblo de Dios que peregrina en Colombia.Señor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, te alabamos por el amor que has revelado a través de tu Sagrado Corazón, que fue traspasado por nosotros y ha llegado a ser fuente de nuestra alegría, manantial de nuestra vida eterna.Reunidos juntos en tu Nombre, que está por encima de cualquier otro nombre, nos consagramos nosotros y consagramos a Colombia a tu Sacratísimo Corazón, en el cual habita la plenitud de la verdad y la caridad.Al consagrarnos a Ti renovamos nuestro ferviente deseo de corresponder con amor a la rica efusión de tu misericordioso y pleno amor.Señor Jesucristo, Rey de amor y Príncipe de la paz, reina en nuestros corazones, en nuestros hogares y en Colombia.Vence todos los poderes del maligno y llévanos a participar en la victoria de tu Sagrado Corazón.¡Que todos proclamemos y demos gloria a Ti, al Padre y al Espíritu Santo, único Dios que vive y reina por los siglos de los siglos! Amén .V./ Jesús, manso y humilde de corazón,R./ Haz mi corazón semejante al tuyo (tres veces).+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Lun 25 Mayo 2026

El Papa León XIV nombra dos nuevos obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Cali

El Papa León XIV ha nombrado dos nuevos obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Cali: el padre Arnulfo Moreno Quiñonez, sacerdote del Vicariato Apostólico de Guapi, y el padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo, sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín.Con esta designación, el Santo Padre León fortalece el servicio evangelizador de la Iglesia en el Valle del Cauca. Los nuevos obispos auxiliares acompañarán la misión pastoral del arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, asistiendo el gobierno pastoral y la atención de las diversas necesidades eclesiales de esta arquidiócesis.Padre Arnulfo Moreno Quiñonez: liderazgo pastoral y servicio misionero en el Pacífico colombianoEl padre Arnulfo Moreno Quiñonez nació el 25 de marzo de 1979 en el municipio de El Charco (Nariño). Realizó sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali y fue ordenado presbítero el 17 de julio de 2010 para el Vicariato Apostólico de Guapi.En su ministerio sacerdotal ha desarrollado una amplia labor pastoral y misionera en comunidades del Pacífico colombiano. Entre sus encargos pastorales se destacan los servicios como vicario parroquial de la Catedral La Inmaculada Concepción de Guapi; párroco de la parroquia San Antonio de Padua de Guapi; administrador parroquial de la parroquia La Santísima Trinidad de López de Micay y de la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, en Chelva (Valencia, España); así como párroco de la parroquia Nuestra Señora del Rosario Santa María de Timbiquí.También ha sido delegado para la Pastoral Familiar del Vicariato Apostólico de Guapi, vicario delegado y párroco de la Catedral La Inmaculada Concepción de Guapi.Su nombramiento episcopal llega después de haber asumido una importante responsabilidad de gobierno eclesial como provicario del Vicariato Apostólico de Guapi entre 2024 y 2025, periodo en el que acompañó la conducción pastoral de esta jurisdicción durante la sede vacante, antes del nombramiento de monseñor Alfonso García López como vicario apostólico de Guapi.Padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo: un servicio especialmente dedicado a la formación sacerdotalEl padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo nació el 21 de septiembre de 1967 en Itagüí (Antioquia). Fue ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1992 en la Arquidiócesis de Medellín.Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.A lo largo de más de tres décadas de ministerio sacerdotal, ha desempeñado diversas responsabilidades pastorales y formativas. Fue vicario parroquial de Santa Teresita del Niño Jesús, párroco de Jesús Nazareno y de San Blas, así como viceasesor del Movimiento Familiar Cristiano.Su servicio ha estado marcado especialmente por la formación sacerdotal. Fue formador del Seminario Conciliar de Medellín en dos periodos distintos, rector del Seminario Mayor de la Diócesis de Armenia y, desde 2010 hasta la fecha, se ha desempeñado como vicerrector y formador del Seminario Conciliar de Medellín.Actualmente también es arcipreste del Arciprestazgo Beato Mariano Euse y miembro del Colegio de Consultores, del Consejo Presbiteral, del Consejo de Pastoral y del Consejo Directivo de la Asociación Privada de Fieles Fundación Canónigo Jesús Antonio Gómez Gómez, en la Arquidiócesis de Medellín.Un servicio episcopal al fortalecimiento de la misión de la IglesiaSegún el Código de Derecho Canónico, los obispos auxiliares son llamados a colaborar estrechamente con el obispo diocesano en la administración y vida pastoral de la Iglesia particular, apoyando la misión evangelizadora, el acompañamiento al Pueblo de Dios y la conducción pastoral. En este contexto, el nombramiento de los padres Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo y Arnulfo Moreno Quiñonez cobra especial relevancia en un momento en el que Cali y la región continúan afrontando importantes desafíos sociales, humanos y espirituales que reclaman el compromiso de la Iglesia con la reconciliación, la esperanza y la construcción del bien común.

Lun 27 Abr 2026

Violencia en Cauca y Valle: Arzobispos de Cali y Popayán piden detener ataques y proteger a la población

La Iglesia católica en Colombia, a través de los pronunciamientos de las arquidiócesis de Cali y Popayán, expresa su profunda preocupación y rechazo frente a la escalada de violencia que ha sacudido en los últimos días a los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, dejando múltiples personas fallecidas, decenas de heridos y un profundo sufrimiento en las comunidades.Los comunicados, emitidos por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, y monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, recogen el clamor de las comunidades afectadas y elevan un llamado urgente a detener la violencia.Ambos pastores coinciden en denunciar con firmeza la gravedad de estos hechos, subrayando el impacto desproporcionado que tienen sobre la población civil. En sus mensajes, insisten en que “la vida debe ser respetada y defendida en toda circunstancia” y advierten que estos hechos “siembran dolor, zozobra y muerte en nuestras comunidades”.Desde Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez invita a la sociedad a no caer en la indiferencia y a responder desde la solidaridad, recordando que “no podemos acostumbrarnos a la violencia ni permitir que el miedo silencie nuestra conciencia”.Por su parte, desde Popayán, monseñor Omar Sánchez hace un llamado a cerrar el paso a toda forma de violencia y a retomar caminos de reconciliación: “Colombia necesita gestos concretos de paz, reconciliación y respeto por la dignidad humana”.Los arzobispos exhortan a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad y proteger a la población civil, al tiempo que invitan a todos los sectores de la sociedad a no renunciar al diálogo como camino para la resolución de los conflictos.En sus mensajes, ambos pastores también expresan su cercanía con las comunidades afectadas, elevan oraciones por las víctimas y sus familias, y reiteran su llamado a no ceder ante la violencia. Además, piden intensificar la oración por Colombia, así como a sostener la esperanza en medio de las dificultades como horizonte para la construcción de la paz.En medio del dolor que dejan estos hechos, la Iglesia reafirma su compromiso de seguir siendo voz profética y mediadora, animando procesos de reconciliación y promoviendo el desarrollo humano integral en los territorios más golpeados por la violencia.

Vie 10 Abr 2026

Bancos de alimentos de la Iglesia lideran misión solidaria para comunidades afectadas por inundaciones en Córdoba

La Iglesia Católica en Colombia continúa acompañando a las comunidades afectadas por las inundaciones en Córdoba, tras una misión humanitaria realizada en Semana Santa que movilizó ayuda desde el suroccidente del país.El pasado 1 de abril, en el contexto de la Semana Santa 2026, llegó a Montería una caravana humanitaria con más de 82 toneladas de ayuda, como parte de la misión “Juntos por Montería”, liderada por el Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Cali.La iniciativa, articulada con la Diócesis de Montería y la red nacional de bancos de alimentos, permitió trasladar alimentos, medicamentos, kits de aseo, ropa, colchones y otros insumos esenciales hacia el departamento de Córdoba, una de las regiones más golpeadas por la emergencia causada por el desbordamiento del río Sinú en el mes de febrero.Tras una semana de esta entrega, y en medio de este tiempo pascual, la ayuda ya comenzó a ser distribuida a través de las parroquias, mientras continúa el acompañamiento a las comunidades que aún enfrentan las consecuencias del agua.Una emergencia que no terminaAunque han pasado más de dos meses desde la tragedia, la situación para miles de familias sigue siendo crítica.Las inundaciones, que afectaron a varias zonas de la región Caribe, dejaron más de 70.000 personas afectadas solo en Montería, según cifras oficiales. Barrios enteros quedaron bajo el agua, dejando pérdidas materiales, económicas y sociales que aún hoy marcan la vida de las comunidades.“Ciertamente han transcurrido dos meses, pero aún seguimos en la reconstrucción…Hay familias que lo perdieron todo”, expresó el padre Hernán Petro Vidal, director del Banco de Alimentos de la Diócesis de Montería.La emergencia, lejos de haber concluido, ha dado paso a una etapa compleja de recuperación, en la que persisten necesidades urgentes no solo de alimentación, sino también de vivienda, infraestructura y acompañamiento integral.Una Iglesia que responde desde el primer momentoDesde el inicio de la emergencia, la Iglesia local activó sus mecanismos de respuesta.A través del Banco de Alimentos de la Diócesis de Montería y la red de parroquias, se desplegó una atención inmediata que permitió acompañar a las comunidades en albergues, barrios afectados y zonas rurales.“La Iglesia Diocesana, desde el día uno de la emergencia, activó la ruta…Nuestras comunidades se vieron beneficiadas por medio de las parroquias”, explicó el padre Hernán Petro Vidal.Esta presencia ha sido clave no solo para la entrega de ayudas, sino también para brindar consuelo, cercanía y acompañamiento espiritual en medio de la adversidad.Comunión que se convierte en acciónLa misión que partió desde Cali representó un fortalecimiento significativo a este trabajo sostenido.El Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Cali, con el apoyo de empresas, voluntarios y donantes, articuló una operación logística de gran escala que permitió movilizar la ayuda a lo largo de más de 600 kilómetros.“El Banco de Alimentos de Cali unió a toda la empresa privada junto a personas naturales…Nos desplazamos en una gran caravana solidaria”, afirmó el padre Joaquín Gómez, director de esta entidad.La ayuda fue recibida por la Diócesis de Montería, desde donde se está distribuyendo progresivamente a través de las parroquias, priorizando a las comunidades más afectadas.Para el obispo de Montería, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, esta acción representa un respaldo concreto al proceso que se adelanta en el territorio. Al recibir la caravana en la capital cordobesa, expresó su gratitud a monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, por el liderazgo de esta misión.“Es un gesto de la generosidad de Dios, de empresarios y comunidad que vienen a acompañar el proceso que está haciendo nuestra diócesis con las personas damnificadas”, agregó.Una reconstrucción integralMás allá de la asistencia material, la Iglesia continúa acompañando un proceso de reconstrucción que abarca múltiples dimensiones.“Es una reconstrucción integral…Nuestras comunidades necesitan reconstruirse en lo social, en lo material, pero también en lo espiritual”, subrayó el padre Hernán Petro Vidal.En este contexto, las parroquias se han convertido en puntos clave de articulación, no solo para la entrega de ayudas, sino también para el fortalecimiento del tejido social y la esperanza de las comunidades.Un proceso que continúa para Córdoba y otras regionesAdemás del acompañamiento espiritual que se brinda permanentemente a las comunidades, la la Iglesia católica en Colombia reafirma su misión solidaria tras las inundaciones que han afectado diferentes regiones del país en los últimos meses, articulando esfuerzos entre jurisdicciones y fortaleciendo la atención a comunidades que aún enfrentan las consecuencias de la emergencia.Vea el informe audiovisual de la misión a continuación:

Vie 31 Oct 2025

Jubileo de la Esperanza en la recta final

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - En el mes de noviembre tenemos varias celebraciones litúrgicas que vale la pena tener presentes:El 1º es la solemnidad de todos los santos. Poner la mirada en quienes nos han antecedido en la tierra, presentados por la Iglesia como modelos de vida cristiana, es una magnífica oportunidad para animarnos en la búsqueda de la santidad. Así como ellos pudieron ser santos, también nosotros lo podemos ser, si somos humildes, valientes y perseverantes en el cumplimiento de los mandatos divinos.El 2 celebramos la conmemoración de los fieles difuntos. Tenemos el deber de orar por los difuntos. Recordamos a nuestros familiares que han vivido la pascua. Oramos por quienes han perdido la vida a causa de la violencia, la enfermedad, por catástrofes naturales o accidentes. Invocamos para todos del Señor el perdón de sus pecados y le decimos desde lo profundo del alma: “Señor no les tengas en cuenta sus pecados”. Es una ocasión también muy especial para pensar en nuestra propia muerte y prepararnos debidamente para cuando llegue este momento definitivo.El 16 de noviembre, penúltimo domingo del tiempo ordinario, por iniciativa del Papa Francisco, se lleva a cabo la Jornada Mundial de los Pobres. Se nos invita a poner la mirada en quienes lo han perdido todo, pero no solo en lo material, sino también en quienes viven en las periferias existenciales, es decir, en los pobres en el espíritu. La cultura de la indiferencia debe desaparecer, para fomentar la cultura de la solidaridad.El 23 la solemnidad de Nuestro Señor Rey del Universo. Con esta celebración se concluye el año litúrgico 2024 – 2025 y se reconoce la centralidad de Jesús como Rey del Universo. Estamos invitados a hacer profesión de fe en quien es el centro de nuestra existencia, y a quien le debemos la vida nueva. Todo el año litúrgico tiene como fin principal ayudarnos a profundizar en nuestra historia de salvación de la mano de Jesús, el Hijo de Dios, de su Madre Santísima y de todos los santos y santas.El 30 damos inicio al nuevo año litúrgico 2025 – 2026. El año litúrgico en la Iglesia está distribuido en las 52 semanas de año civil en los tiempos de adviento, navidad, cuaresma, pascua y 34 semanas del tiempo ordinario. En medio de este calendario, se encuentran las solemnidades de cristológicas, marianas y de los santos.A manera de recordación, traigo aquí uno de los objetivos del eje 2 de las líneas pastorales 2025 – 2027, que trata el año litúrgico:Objetivo: Formar a la comunidad eclesial sobre el itinerario evangelizador y celebrativo que propone la Iglesia como proyecto de vida discipular.Estrategia: Implementar una campaña informativa y formativa que lleve a los fieles que peregrinan en los territorios de la Arquidiócesis de Cali a descubrir el año litúrgico como el recuerdo, presencia y espera de un Jesús que hace presencia en nuestra vida diaria, en cada tiempo y en cada celebración.El jubileo. Como colofón de este mes de noviembre y su significado para nosotros, está la proximidad del cierre del jubileo 2025, que tiene como lema: “peregrinos de la esperanza”. En nuestra Iglesia particular fueron numerosas las actividades realizadas, por las cuales doy gracias a Dios, a los organizadores y a los fieles por su entusiasmo y participación.De verdad que se ha sentido cómo este año jubilar ha sido un auténtico tiempo de Dios, un kairós. Pero lo más importante es que es debemos recoger lo vivido y tener muy presentes los compromisos asumidos como personas, como familias, como grupos, como comunidad.Debe haber un antes y un después del jubileo. Tenemos que sentir que en cada uno ha obrado la gracia de Dios, que con el don de la indulgencia sanó las cicatrices dejadas por el pecado y nos mostró el camino a seguir en los tiempos venideros.El llamado a la esperanza que sentimos en repetidas ocasiones, debe ser acogido con fe. Todos sabemos que, en los tiempos actuales, las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad están siendo puestas a prueba. Pidámosle al Señor que el jubileo que vamos a culminar, nos aliente a seguir siendo testigos y peregrinos de la esperanza. Para ello, oremos siempre y sin desfallecer.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Lun 6 Oct 2025

Misioneros de la esperanza

Por Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Como es bien conocido, octubre es por tradición el mes de las misiones. Este año, coincide con el año santo cuyo tema es “Peregrinos de la esperanza”.Este es un tema muy importante, porque ¿cuáles son las motivaciones que subyacen para hacer misión en la Iglesia?Por un lado, está el mandato del Señor de ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio, la Buena nueva de la salvación, que es su misma persona. Pero por otro, está el deseo de que la Iglesia crezca y que el Reino de Dios pueda expandirse por todos los rincones de la tierra.A esto debe agregarse que hacer misión significa sembrar en las personas las semillas de la esperanza, de la fe y del amor.Es necesario recordar que es deber de los bautizados ser testigos de la buena nueva que nos hace miembros de la Iglesia, Hijos de un mismo Padre y hermanos en Cristo. Nos hace también pregoneros de la paz, haciendo posible, como auténticos discípulos del Maestro, Cristo Jesús, que con nuestro aporte se consolide en todas partes la civilización del amor.Por esto mismo, hacer misión va más allá que enseñar rezos y ritos. El misionero anima al encuentro con el Señor, a la conversión y a asumir una vida nueva.Es una misión que tiene como destinarios a los que no conocen a Cristo, que entre nosotros son ya numerosos; a los que se preparan en el catecumenado para recibir los sacramentos de iniciación; a animar a los que, habiendo sido bautizados en la Iglesia, se han enfriado en la práctica de su fe; y a acompañar a los que viven con entusiasmo sus compromisos bautismales.No se puede negar que la Iglesia de ayer y de hoy ha pasado y pasa por momentos difíciles, y que está siendo siempre sometida a las insidias del maligno manifestadas de múltiples maneras. Pero una cosa es cierta, lo dice el Señor, que ni el poder del infierno prevalecerá contra ella (cfr. Mt. 16, 18).De esta manera, el llamado es hacer misión y que lo hagamos movidos por la esperanza. La Iglesia tiene futuro. Y nuestra responsabilidad es hacer que los creyentes de hoy sigan sembrando en las familias y en la sociedad la semilla de la fe en Cristo, y que la Iglesia siga creciendo con nuevos miembros.Cali y los otros municipios que conforman la Arquidiócesis: Jamundí, Yumbo, La Cumbre, y Dagua, son territorios de misión. Es necesario recordar que hay que salir sin miedo y con creatividad a buscar a los alejados, a los que se han enfriado, a los no creyentes en Dios y a los que se han distanciado de la Iglesia. Aquí está la urgencia de ser tomar conciencia de que nuestra tarea es la misión, y con ella, sembrar en todos la semilla de la esperanza.Los invito para que este mes sea dedicado a la oración por las misiones, pero también, para que estemos dispuestos a colaborar con la Colecta del Domingo de las Misiones, que se puede comenzar a preparar desde ya haciendo cada uno una renuncia como ofrenda agradable a Dios.Que haya mucha disposición para la oración por las misiones y los misioneros del mundo, y mucha generosidad para la colecta de las Obras Pontificias Misioneras, con las que el Papa León XIV apoya las actividades de las misiones del mundo, y también en Colombia.Misioneros de la esperanza sea nuestra principal tarea.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Vie 19 Sep 2025

El Arzobispo de Cali condena con “profundo dolor” la ola de violencia que enluta la ciudad

A través de un contundente mensaje, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, expresa su repudio ante los asesinatos de nueve personas y los graves disturbios ocurridos este 17 de septiembre en la capital del Valle del Cauca. Hace un llamado a los actores armados a deponer la violencia y, a las autoridades, a esclarecer los hechos y buscar la paz.Además de estos homicidios que “aún están por esclarecer”, el Arzobispo de Cali hace referencia a disturbios en varios sectores de la ciudad, la quema de dos tractomulas y el lanzamiento de una granada en las puertas de la cárcel de Villahermosa.En su mensaje, monseñor Rodríguez Velásquez se identifica con el dolor de la comunidad: “Como Pastor de esta Iglesia Particular de Cali y en nombre de las familias y las comunidades que sufren los estragos de la violencia, expreso con profundo dolor nuestro repudio ante el deseo y la materialización de la maldad humana que pretende acabar con la dignidad y la vida de los más frágiles”.Dirigiéndose a los responsables de estos hechos violentos, el prelado hace un enérgico llamado: “Invito a quienes empuñan las armas a detener la violencia y promover una cultura de paz y cumplir plenamente el quinto mandamiento que nos ha dejado el Señor ‘no matarás’”. Añadió que este mandamiento debe entenderse como “una llamada al amor y a la misericordia y a vivir plenamente respetando la dignidad humana”.En el comunicado, monseñor Luis Fernando Rodríguez también se refiere a las víctimas y a sus familias, a quienes la Iglesia “abraza en la fe y la esperanza”. Asimismo, insta a las autoridades a “esclarecer los hechos y buscar estrategias viables para la defensa de la vida y la convivencia pacífica en nuestra ciudad”.