Obispo
Monseñor LUIS ALBEIRO MALDONADO MONSALVE
Obispo de Santa Rosa de Osos
Santa Rosa de Osos: una historia centenaria de fe y evangelización
La Diócesis de Santa Rosa de Osos fue erigida el 5 de febrero de 1917 mediante la bula Quod Catholicae del papa Benedicto XV. Su territorio se desprendió de la entonces diócesis de Antioquia, hoy arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia. Su primer obispo fue monseñor Maximiliano Crespo Rivera, designado el 7 de febrero de ese mismo año.
A lo largo de su historia, esta jurisdicción eclesiástica ha sido testigo de importantes transformaciones territoriales. El 27 de octubre de 1962 cedió parte de su territorio para la creación de la Diócesis de Barrancabermeja, mediante la bula Divina Christi verba del papa Juan XXIII. Inicialmente sufragánea de la arquidiócesis de Medellín, el 18 de junio de 1988 pasó a formar parte de la provincia eclesiástica de Santa Fe de Antioquia.
Un año después, el 4 de marzo de 1989, la Congregación para la Evangelización de los Pueblos encomendó a los obispos de Santa Rosa de Osos el cuidado pastoral de la entonces prefectura apostólica de Leticia (hoy vicariato apostólico de Leticia), a través del decreto Per Constitutionem Apostolicam.
El 22 de noviembre de 2003, la diócesis cedió nuevamente parte de su territorio a la arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, entregando los municipios de Ebéjico, Liborina, Peque, San Jerónimo, Sopetrán, Olaya, Sabanalarga y el corregimiento de Palmitas, en Medellín.
Monseñor Crespo Rivera, el impulsor de la diócesis
Monseñor Maximiliano Crespo Rivera, originario de Buga (Valle), fue uno de los principales promotores de la creación de esta diócesis. Aunque fue preconizado obispo de Antioquia en octubre de 1910 por el papa san Pío X, y consagrado en febrero de 1911 por monseñor Manuel Antonio Arboleda Scarpetta, nunca se sintió del todo cómodo en la antigua capital del Tonusco, quizás por razones climáticas. Trasladó el seminario menor a San Pedro y luego se radicó en Santa Rosa de Osos, desde donde impulsó la creación de la nueva jurisdicción.
Gobernó hasta el 9 de abril de 1924. Entre sus obras se destaca la puesta en marcha del seminario diocesano y la realización del primer Sínodo diocesano en septiembre de 1917, apenas tres meses después de la erección canónica de la diócesis. Posteriormente fue designado arzobispo de Popayán, sede que asumió en abril de 1924. Falleció en Palmira el 7 de noviembre de 1940.
Una sucesión de pastores al servicio del Evangelio
El segundo obispo de la diócesis fue monseñor Miguel Ángel Builes Gómez, nombrado el 27 de mayo de 1924 por el papa Pío XI. Fue consagrado en la Catedral Primada de Bogotá el 3 de agosto de ese año por el nuncio apostólico monseñor Roberto Vicentini, junto con otros dos obispos colombianos. Tomó posesión el 22 de octubre de 1924 y ejerció el ministerio episcopal durante 43 años. A los 80 años presentó su renuncia por motivos de edad, la cual fue aceptada el 22 de abril de 1967. Aun después de su retiro, conservó el título de obispo de Santa Rosa de Osos hasta su fallecimiento, el 29 de septiembre de 1971.
Su sucesor fue monseñor Joaquín García Ordóñez, preconizado obispo titular de Minturno y coadjutor con derecho a sucesión el 28 de julio de 1969. Fue consagrado por el cardenal Aníbal Muñoz Duque en la Catedral de Bogotá y asumió la administración apostólica de la diócesis el 8 de septiembre de ese año. A la muerte de monseñor Builes en 1971, asumió como obispo residencial. Presentó su renuncia al cumplir 75 años, la cual fue aceptada por el papa Juan Pablo II el 10 de junio de 1995. Falleció en La Ceja el 29 de diciembre de ese mismo año.
El cuarto obispo fue monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, quien había sido nombrado obispo de Riohacha en 1988. Tras ejercer allí durante siete años, fue trasladado a Santa Rosa de Osos el 10 de junio de 1995, tomando posesión el 13 de julio. Más tarde sería nombrado arzobispo de Barranquilla en 2010.
Nuevos tiempos, nuevos desafíos
En 2011, el papa Benedicto XVI designó a monseñor Jorge Alberto Ossa Soto como quinto obispo de Santa Rosa de Osos, proveniente de la Diócesis de Florencia. Tomó posesión el 27 de agosto de 2011 y sirvió hasta octubre de 2019, cuando fue nombrado arzobispo metropolitano de Nueva Pamplona.
Le sucedió monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, quien venía de servir como obispo auxiliar de Medellín. Fue nombrado obispo de Santa Rosa de Osos el 22 de octubre de 2020 por el papa Francisco, y tomó posesión el 16 de diciembre de ese año. Su repentino fallecimiento, el 8 de julio de 2023, causó gran conmoción: murió en su natal El Retiro, minutos antes de presidir una eucaristía en acción de gracias por sus 30 años de sacerdocio.
Durante el período de sede vacante, la diócesis fue administrada por el sacerdote Luis Alfonso Urrego Monsalve. Finalmente, el 10 de abril de 2025, el papa Francisco nombró como séptimo obispo a monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve, quien desde 2015 había estado al frente de la Diócesis de Mocoa-Sibundoy. Fue consagrado obispo el 3 de diciembre de 2015 y tomó posesión de su nueva sede en Santa Rosa de Osos el 29 de mayo de 2025, en una ceremonia presidida por el nuncio apostólico Paolo Rudelli.
Con más de un siglo de existencia, la Diócesis de Santa Rosa de Osos continúa siendo un pilar de evangelización, formación sacerdotal y compromiso pastoral en el norte de Antioquia. Bajo la guía de sus pastores y la acción del Espíritu Santo, sigue escribiendo páginas de esperanza en la historia de la Iglesia en Colombia.