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Aniversario Episcopal

Dom 11 Jul 2021

Bodas de oro episcopales del cardenal Rubiano

En un mensaje, la Conferencia Episcopal saludó al arzobispo emérito de Bogotá y cardenal de Colombia, monseñor Pedro Rubiano Sáenz, con motivo de celebrar los 50 años de su ordenación episcopal. Las directivas de la institución, al expresar la acción de gracias por la vida y ministerio del cardenal, recordaron que es un compromiso de cada creyente en esta nación "acordarnos de todo el servicio y bien que prestó y presta con su vida y testimonio (...) Toda una vida entregada al servicio de Dios y de su pueblo". Luego de hacer un recorrido de su servicio pastoral, que inició hace 65 años cuando se ordenó como sacerdote, indicaron que estos "son motivos suficientes para elevar nuestra acción de gracias a Dios por su vida y ministerio, seguir orando por su bienestar y salud". Finalmente, al hacer un reconocimiento al cardenal Rubiano, por su entrega generosa en el anuncio del Evangelio, extendieron también su saludo de gratitud y felicitación a la familia del prelado y a las iglesias particulares de Cali, Cúcuta y Bogotá, donde sirvió como su pastor. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Lun 28 Ene 2019

Celebración de los 15 años de Episcopado de Monseñor Tamayo

En el marco de la primera jornada de retiros espirituales que celebra el presbiterio de la Arquidiócesis de Barranquilla, se celebró el jueves 24 de enero, el aniversario 15 de consagración como Obispo Auxiliar de Barranquilla de monseñor Víctor Tamayo Betancourt. Fue la ocasión para recordar la solemne celebración litúrgica en la Catedral Metropolitana María Reina, a la que asistieron masivamente Obispos de toda Colombia, empresarios, autoridades, sector civil, que hicieron que la Catedral quedara pequeña por el inmenso amor que este nuevo Obispo representaba para todo el pueblo barranquillero. La celebración del quinceañero episcopal se realizó en el Seminario Mayor Juan XXIII donde 85 sacerdotes vivieron su experiencia de ejercitaciones espirituales 2019, iluminados por la vivencia del Plan Misión, que invita a la Arquidiócesis de Barranquilla a ser una Iglesia misionera, evangelizada y evangelizadora. Monseñor Tamayo, ‘Tamayito’ como cariñosamente le llaman los fieles, es la representación encarnada del ministerio sacerdotal. Sus continuas actuaciones de desprendimiento, voluntariedad y amor profundo por la Iglesia, le han permitido ser de testimonio vocacional para seminaristas, religiosos, religiosas y sacerdotes que encuentra una motivación al descubrir que el camino a la santidad se vive desde la verdadera entrega desinteresada por los demás. Fuente: Of. comunicaciones Arquidiócesis de Barranquilla

Sáb 3 Nov 2018

El ministerio apostólico del Obispo

Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía - El Espíritu Santo y la Iglesia me conceden la gracia de celebrar 25 años de episcopado el 15 de noviembre de 2018, memoria libre de San Alberto Magno, obispo y doctor de la Iglesia. Al dar gracias al “Pastor y Obispo de nuestras almas”, Jesucristo, (1Pe2,25), acompañado con la Iglesia de Cali, a la que fui destinado por el Papa, ahora emérito, Benedicto XVI, desde mediados del año 2010, y bendecido con el inmenso apoyo de mis hermanos Obispos Auxiliares, Luis Fernando y Juan Carlos, confieso sinceramente mi alegría, no obstante la inmensa desproporción existente entre el ministerio confiado y mi capacidad humana, limitada por mi condición de pecador y por el peso de mis defectos. Dirijo, por ello, mi mirada a Dios y su gracia, e invito a todos a reconocer la acción del Señor, de quien “somos siervos inútiles”, en deuda del deber ser y del deber hacer que él nos pide (Lc17,10). Él es y será siempre “El Poderoso que hace obras grandes” por quienes, como María, se dejen conducir a la “humildad de su esclava”. Que me incluya siempre yo mismo, y me incluyan ustedes todos, los creyentes, en la oración por mi conversión a la humildad y gratuidad, al amor incondicional y fiel. “Por la gracia de Dios, soy lo que soy”, testimonia San Pablo (1Cor15,10), al considerarse indigno del nombre de apóstol, de enviado del Señor Jesús. “Como el Padre me envió, también yo los envío”, dice el Señor Resucitado a sus discípulos (Jn20,21). “Esta divina misión confiada por Cristo a los apóstoles ha de durar hasta el fin del mundo (Mt28,20), puesto que el Evangelio que ellos deben propagar es el principio de toda vida para la Iglesia. Esta es la razón por la cual los apóstoles se cuidaron de establecer sucesores en esta sociedad jerárquicamente organizada” (Vaticano II, Lumen Gentium,20). Hay, pues, una continuidad ininterrumpida de los apóstoles a los obispos, o mejor, del colegio de los apóstoles y su misión apostólica al colegio episcopal. Es lo que se denomina sucesión apostólica, que lo es, también y siempre, colegial, pues la sucesión es colectiva: cada obispo es sucesor de los apóstoles, pero no lo es de un apóstol determinado, salvo el Obispo de Roma que sí sucede al apóstol Pedro. La sucesión como continuación y herencia sacramental, trasmitida con el sacramento del orden, con el que se recibe la plenitud del sacerdocio, está unida con la “misión y ministerio apostólico” de enseñar, santificar, pastorear, enviar y ser principio y fundamento visible de unidad en su Iglesia local o porción del Pueblo de Dios que le ha sido confiada al Obispo. El Papa Juan Pablo II, hoy santo de la Iglesia, quien me eligió como Obispo y quien había ordenado al arzobispo Paolo Romeo, entonces Nuncio en Colombia y hoy Cardenal emérito de Palermo, Italia, definió al obispo como “servidor del Evangelio para la esperanza del mundo”, y trazó el perfil del obispo ideal con estas palabras: “la figura ideal del obispo es la del pastor que, configurado con Cristo en la santidad de vida, se entrega generosamente por la Iglesia que se le ha encomendado, llevando al mismo tiempo en el corazón la solicitud por todas las Iglesias del mundo” ( “Pastores Gregis”,1). Mirando el recorrido en estos preciosos cinco lustros, debo reconocer que han sido “las gracias de estado”, es decir, la asistencia que Dios da a los hombres para poder cumplir bien su propio deber de estado y santificarse, tanto en lo exterior, creando una situación favorable al cumplimiento del propio deber, como en lo interior, concediéndole las gracias actuales apropiadas, lo que ha enriquecido cada etapa, cada momento y pasaje de este itinerario vivido. Las gracias de estado tienen como efecto ponernos en condiciones de dar a Dios la respuesta que espera de cada uno de nosotros en particular, en su situación concreta. En esta celebración jubilar de “bodas de plata” en la consagración episcopal, no puedo menos que agradecer al Señor y al Padre de la Heredad, ofrendándome con Cristo en el misterio eucarístico y renovando mis compromisos y promesas del día de la ordenación. Con actitud penitente y disponibilidad de corazón, pido perdón al Señor, a la Iglesia y a cada persona a la que le he fallado de palabra, obra y omisión. Confío el resto de mi vida al querer de Dios. Él bendiga y recompense a quienes me concedan su indulgencia y me dé la gracia de poder acompañar, sostener y alentar en la fe, en la misión y en la fidelidad de todos a Cristo, a su Iglesia y a la humanidad y dignidad de cada persona a la que estemos destinados. Mi abrazo y bendición a toda la amada Iglesia arquidiocesana de Cali. Seamos testigos y servidores de la esperanza cristiana, cuando los tiempos y realidades desdicen tanto de la vida, del amor y de la paz. + Darío de Jesús Monsalve Mejía Arzobispo de Cali

Mié 13 Jun 2018

Obispo Castrense, pastor y guía de las Fuerzas Públicas

Monseñor Fabio Suescún Mutis, Obispo Castrense de Colombia celebra su 32 aniversario episcopal. El prelado ha tenido entre sus labores pastorales la organización de las visitas apostólicas de San Juan Pablo II en 1986 y el Papa Francisco en 2017. Monseñor Suescún recibió el orden episcopal, luego de que San Juan Pablo II, lo nombrara como obispo auxiliar de Bogotá el 3 de mayo de 1987. Así mismo, se desempeñó como administrador Apostólico de la Diócesis de Zipaquirá, obispo de la Diócesis de Pereira y hace 17 años es Obispo Castrense de Colombia, desde donde guía la vida espiritual de los hombres y mujeres de la Fuerza Pública y sus familias. Obispo Castrense Conduce el camino de una "Iglesia en estado permanente de misión" y entrega una voz de esperanza en las filas de los militares y policías. Su vocación de pastor se ha centrado en la premisa de la Nueva Evangelización. Fue el primer Obispo que aplicó este método en Colombia, que se ha extendido poco a poco entre las diócesis de nuestro país. Acompañado de un grupo de profesionales, es portador de esperanza en diferentes ámbitos del mundo castrense. Por ejemplo, con atención espiritual y psicológica a familias, esposas de militares, parejas, situaciones de duelo que viven los integrantes de las Fuerzas Públicas. Monseñor Suescún también anima la formación de nuevas vocaciones sacerdotales, a través del Seminario Mayor Castrense Jesucristo redentor, pionero en América Latina en la formación de sacerdotes castrenses y fortalece a los jóvenes, en las escuelas y colegios, de la Fuerza Pública.

Jue 4 Ago 2016

Secretario General de la CEC cumple aniversario episcopal

El Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero cumple cuatro años de ordenación episcopal. El prelado fue nombrado obispo auxiliar de la arquidiócesis de Medellín el 28 de mayo de 2012 por el Papa Benedicto XVI. Fue ordenado obispo el 4 de agosto de 2012. El 7 de julio de 2016 la 101 Asamblea Plenaria del Episcopado lo nombró como Secretario General. Antes había servido en esta institución como director de los departamentos de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada [icon class='fa fa-external-link' link='']VER HOJA DE VIDA[/icon] En una comunicación enviada por la Arquidiócesis de Medellín se expresa la oración permanente por el ministerio de monseñor Álvarez Botero. "Que Dios lo siga bendiciendo e iluminando con su Santo Espíritu para que continúe siendo testimonio vivo del Evangelio entre todos nosotros", sañala la comunicación. La CEC también expresa su saludo de felicitación por este nuevo aniversario episcopal y manifiesta su expectativa por la llegada del señor obispo para asumir la Secretaria General de esta institución.