Pasar al contenido principal

cev

Sáb 1 Abr 2017

"Una nación sin parlamento es como un cuerpo sin alma": Iglesia de Venezuela

La Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), señaló este viernes 31 de marzo que “no se puede permanecer pasivos, acobardados ni desesperanzados” ante la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de eliminar la Asamblea Nacional y suplantarla “por una representación de los poderes judicial y ejecutivo”. La noche del miércoles 29 el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitió la sentencia 156 con la que anuncia que asumirá todas las funciones de la Asamblea Nacional, formada mayormente por parlamentarios de la oposición desde que esta ganó las elecciones legislativas de diciembre de 2015. La Corte, que es controlada por el gobierno, dio este fallo un día después de emitir la sentencia 155, que eliminó la inmunidad parlamentaria y otorgó facultades especiales al Presidente Nicolás Maduro para tomar medidas civiles, económicas, militares, penales, administrativas, políticas, jurídicas y sociales, así como revisar leyes y otras normas. “Estamos muy cerca de la Semana Santa. Para los católicos la conmemoración de los atropellos contra Nuestro Señor Jesucristo es un urgente llamado a tomar conciencia y a actuar de manera pacífica pero contundente ante la arremetida del poder”, afirmaron los obispos en su comunicado publicado este 31 de marzo. “No se puede permanecer pasivos, acobardados ni desesperanzados. Tenemos que defender nuestros derechos y los derechos de los demás. Es hora de preguntarse muy seria y responsablemente si no son válidas y oportunas, por ejemplo, la desobediencia civil, las manifestaciones pacíficas, los justos reclamos a los poderes públicos nacionales y/o internacionales y las protestas cívicas”, añadieron. La Presidencia de la CEV señaló que las decisiones del TSJ son “moralmente inaceptables y, por tanto, reprobables”, agravan la crisis y “pueden generar en Venezuela una escalada de violencia”. “La eliminación de la Asamblea Nacional, suplantándola por una representación de los poderes judicial y ejecutivo, es un desconocimiento absoluto de que la soberanía reside en el pueblo”, indicaron. “Una nación sin parlamento es como un cuerpo sin alma. Está muerto y desaparece toda posibilidad de opinión divergente o contraria a quienes están en el poder. Se abre la puerta a la arbitrariedad, la corrupción y la persecución, un despeñadero hacia la dictadura”, advirtieron. Los obispos señalaron que “existe una distorsión en el ejercicio del poder en Venezuela. Pareciera que todo gira en torno a lo político, entendido como conquista del poder, olvidando que las necesidades reales de la gente reclaman otra visión del poder”. “La incapacidad para dar solución a la escasez y carestía de los alimentos y medicinas, la creciente violencia, la incitación al odio y el desconocimiento de las normas elementales para una convivencia en paz, son, entre otras, las causas que nos tienen sumidos en un marasmo que entorpece el entendimiento y el progreso”, recordaron. “Desconocer la existencia del otro y sus derechos es, sencillamente, destruir toda posibilidad de convivencia democrática y plural”, indicó la Presidencia de la CEV y señaló que ante ello es “necesario generar gestos valientes e iniciativas innovadoras que motiven a esperar contra toda esperanza”. “Frente al mal nadie puede permanecer como simple espectador”, afirmó. Los obispos invocaron la intercesión de Cristo y la Virgen María para que en “esta hora menguada”, Venezuela encuentre “en la sensatez y prudencia (…) los caminos para superar tan grave y riesgosa crisis”. “Como católicos, debemos vivir los actos religiosos de la Semana Santa, conmemoración de la pasión y resurrección de Cristo, las celebraciones litúrgicas y los actos piadosos, con un contenido social que nos ayude a mantener la esperanza, la alegría y la solidaridad, en medio de las naturales diferencias, propias de los seres humanos”, expresaron. El fallo del TSJ ha sido calificado por la oposición como un golpe de estado y varios países de América Latina expresaron su preocupación por la profundización de la crisis política. El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, dijo que es "autogolpe de Estado perpetrado por el régimen venezolano contra la Asamblea Nacional". (Clik para descargar comunicado) Fuente: Agencia católica ACIPRENSA

Jue 28 Abr 2016

CEV pidió a los poderes públicos “escuchar con respeto a los venezolanos”

El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Diego Padrón, pidió a los poderes públicos del país “escuchar con respeto la voz del pueblo”. En un comunicado emitido por esta institución monseñor Padrón afirmó “que la violencia, la resignación y la desesperanza son graves peligros para la democracia”. El prelado exhortó al gobierno de Nicolás Maduro que permita a la Iglesia –a través de Cáritas–, y otras organizaciones privadas, “traer alimentos, medicinas y otros insumos necesarios” para poder satisfacer las urgentes necesidades de la población. Venezuela enfrenta desde hace más de dos años una creciente crisis económica, reflejada en la escasez de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad. El episodio más reciente ha sido el recorte del servicio eléctrico cuatro horas al día en varias partes del país, incluidos algunos sectores de Caracas. Además, como consecuencia, Maduro dictó que los trabajadores del sector público solo trabajen dos días a la semana. En su comunicado, los obispos advirtieron que nunca antes Venezuela –el país con las mayores reservas de petróleo–, había sufrido “la extrema carencia de bienes y productos básicos para la alimentación y la salud”, junto al “recrudecimiento de la delincuencia asesina e inhumana, el racionamiento inestable de la luz y el agua y la profunda corrupción en todos los niveles del Gobierno y la sociedad”. “La ideologización y el pragmatismo manipulador agudizan esta situación”, advirtieron. Ante la difícil situación por la que atraviesa el pueblo venezolano, los obispos recordaron al gobierno su deber de “favorecer todas las formas de ayuda a los ciudadanos” para superar la escasez. En ese sentido, señalaron que “es apremiante la autorización a instituciones privadas del país, como Cáritas y otros programas de diferentes confesiones religiosas (...), para que podamos traer alimentos, medicinas y otros insumos necesarios, provenientes de ayudas nacionales e internacionales, y organizar redes de distribución a fin de satisfacer las urgentes necesidades de la gente”. Además, hicieron un llamado “a todos los que se aprovechan de la situación de escasez y carestía por la que atravesamos los venezolanos”, especulando con los precios, o quienes “abusando de su autoridad, exigen pagos que no les corresponden”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado de prensa[/icon]