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departamento de liturgia

Mar 15 Nov 2022

“Nuevas actualizaciones del aplicativo Ordo colombiano”

Este 15 de noviembre, el Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia, presentó el aplicativo del Ordo colombiano, que en esta ocasión llega con nuevas actualizaciones. “Hoy, de nuevo, tengo el gusto de comunicarles que nuestro aplicativo se sigue renovando, esta vez, implementado viarias sugerencias que los usuarios del aplicativo nos han compartido”, señaló monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia. Recordemos que el pasado 15 de agosto, la Conferencia Episcopal había ofrecido una nueva versión del aplicativo Ordo Colombiano, enriquecida con varios recursos para la oración personal y comunitaria, como la Liturgia de las Horas, pautas para Lectio divina con la liturgia de la palabra de cada día, el santoral, el calendario litúrgico, el devocionario, etc. La aplicación está dirigida a obispos, sacerdotes, religiosos (as), agentes de pastoral y a todos los fieles católicos del país y ha sido impulsada por el Departamento de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Colombia. Se podrá descargar de forma gratuita, en Google Play, para teléfonos o tabletas con sistema operativo Android; y también, en el Apple Store, para los usuarios de iOS.

Vie 4 Nov 2022

Disponible en la librería de la CEC Predicación Orante de la Palabra

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a través del Departamento de Liturgia ha publicado las Orientaciones para la Predicación Orante de la Palabra y Moniciones y Oración Universal o de los Fieles, del tiempo Adviento a Pentecostés, Ciclo A, 2022-2023. Con este subsidio se pretende facilitar el ejercicio del ministerio de la predicación de los pastores e invitar “a reconocer la importancia y la necesidad de acercarse también a esta fuente, para percibir y asentir que la asamblea reunida experimente el amor y la misericordia de Dios que continúa actuando y obrando maravillas en medio de su pueblo”. El Departamento de Liturgia recuerda que la homilía es un acto de culto, por medio del cual, no solo se da una instrucción al pueblo, sino que se rinde homenaje de adoración a Dios y se ofrece la santificación a la comunidad. La Predicación Orante de la Palabra y las Moniciones y Oración Universal o de los Fieles está disponible en la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y en las librerías San Pablo de todo el país. Más información: 3138808447 / 3133606712 Correo: [email protected]

Lun 26 Sep 2022

Concluye encuentro de delegados diocesanos y profesores de Liturgia de la Región Nororiental

En torno al tema «Liturgia de la Palabra y Liturgia de la Eucaristía» se llevó a cabo el encuentro Nororiental de Liturgia con sede en la Arquidiócesis de Bucaramanga del martes 20 al jueves 22 de septiembre de 2022; participaron representantes de cada una de las jurisdicciones Eclesiásticas de esta región del país. En la Casa de Retiros de Les Foyers de Charité (San Pablo, vía Piedecuesta) se dieron cita los participantes, con el objetivo de llevar a cabo la propuesta del Departamento Nacional de Liturgia para generar un espacio de celebración, formación y encuentro, muy a propósito del ambiente de sinodalidad que vive actualmente la Iglesia; y también para dar continuidad a la temática del Encuentro Nacional de Liturgia, que en este año trató sobre «La Asamblea que celebra: Mesa de la Palabra y Mesa de la Eucaristía». Sin duda esta fue una ocasión propicia para el fomento de la sagrada liturgia en estos territorios. Como ponentes del encuentro estuvieron presentes: el P. Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, director del Departamento de Liturgia del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC); el P. Juan David Muriel Mejía, Doctor, de la Arquidiócesis de Medellín; el P. Juan Carlos Lémus Torres, de la Diócesis de Cúcuta; y el. P. Edwin Armando Serrano Espinosa, delegado de la Arquidiócesis de Bucaramanga. Fueron abundantes las experiencias vividas, iniciando por la oportunidad del encuentro, la escucha y el discernimiento, a partir de la Palabra de Dios y de la comunidad; también fue enriquecedora la integración con grupos representativos de los apostolados litúrgicos de algunas comunidades que se visitaron; y el crear vínculos entre los asistentes por conocer o reencontrarse con hermanos conocidos. Además, las ponencias fueron un espacio inicial para favorecer el diálogo, manifestar inquietudes, establecer urgencias y exponer puntos de vista. Hubo también lugar para expresar la alegría propia con cantos y trovas, para compartir la mesa con comidas de la región; pero, sobre todo, para congregarse en oración y experimentar la compañía del Señor que aseguró su presencia donde hay dos o más reunidos en su Nombre. ¡Que esta gracia se extienda por nuestros territorios con abundante fruto para la vida celebrativa cristiana!.

Vie 15 Oct 2021

Disponible en la librería de la CEC Predicación Orante de la Palabra

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a través del Departamento de Liturgia ha publicado las Orientaciones para la Predicación Orante de la Palabra y Moniciones y Oración Universal o de los Fieles, del tiempo Adviento a Pentecostés, Ciclo C, 2021-2022. Con este subsidio se pretende facilitar el ejercicio del ministerio de la predicación de los pastores e invitar “a reconocer la importancia y la necesidad de acercarse también a esta fuente, para percibir y asentir que la asamblea reunida experimente el amor y la misericordia de Dios que continúa actuando y obrando maravillas en medio de su pueblo”. El Departamento de Liturgia recuerda que la homilía es un acto de culto, por medio del cual, no solo se da una instrucción al pueblo, sino que se rinde homenaje de adoración a Dios y se ofrece la santificación a la comunidad. La Predicación Orante de la Palabra y las Moniciones y Oración Universal o de los Fieles está disponible en la Librería de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). Más información: 3138808447 / 3133606712 Correo: [email protected]

Vie 13 Ago 2021

Director del Departamento de Liturgia en el SPEC asume su nuevo cargo

Deseamos presentar al sacerdote Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, nuevo director del Departamento de Liturgia, designado por los obispos en la pasada Asamblea Plenaria a ocupar este cargo en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC). En una entrevista concedida al Departamento de Comunicaciones del SPEC, el sacerdote nos comparte algunos aspectos de su vida pastoral y las expectativas frente al trabajo que ha de asumir en servicio a la Iglesia Católica. Lea la entrevista completa: P/ Recientemente la Asamblea de Obispos lo ha designado como nuevo director del Departamento de Liturgia, qué expectativas hay frente a esta responsabilidad. R/ Primero quiero agradecer al episcopado colombiano por el voto de confianza que han tenido conmigo al elegirme para este oficio y a mi obispo, Fidel León Cadavid Marín, por concederme la licencia para poder aceptar este encargo después de mi elección. Sucedo al querido padre Jairo Alberto Montoya, de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, que estuvo al frente del Departamento de Liturgia más de seis años y que se destacó, entre muchas otras cosas, por su empeño en poner la tecnología al servicio de la evangelización. En concreto, nos deja la App Ordo Colombiano que procuraremos fortalecer con el aporte de todos los fieles. Gracias padre Jairo Alberto por su testimonio de entrega y amor por su ministerio. Ahora es a mí a quien el Señor llama a continuar este servicio. Lo asumo con una actitud de fe, con el reto de continuar el excelente servicio que este departamento ha venido ofreciendo a la Iglesia colombiana en su larga historia. Vengo como un aprendiz a dejarme acompañar y orientar por los agentes que conforman la Comisión. P/ Para quienes no conocen demasiado del tema, que función cumple un director de Liturgia en el SPEC R/Para responder esta pregunta, debo decir primero, que el Departamento de Liturgia es la secretaría de la Comisión Episcopal de Liturgia. La Comisión Episcopal es el órgano oficial de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) para promover, encauzar y coordinar la pastoral litúrgica en todo el territorio nacional, respetando siempre la competencia propia de cada obispo en su Jurisdicción. Ejecuta los acuerdos de la CEC, dictamina e interviene en los asuntos que le son propios y asesora en materia litúrgica. Prepara los estudios y subsidios que sean necesarios de acuerdo con las decisiones de la asamblea plenaria de los obispos. Dirige y orienta los trabajos de la traducción, revisión y adaptación de los libros litúrgicos. Redacta notas de interés para la pastoral litúrgica. Dicho lo anterior entendemos, entonces, que el Departamento de Liturgia es el órgano ejecutivo de la Comisión, y tiene como misión poner en obra las decisiones tomadas, así como coordinar y promover la pastoral litúrgica a escala nacional. También asesora en materia litúrgica a quienes lo desean, guiando las tareas de las diversas comisiones de trabajo. P/ Qué tareas o acciones a desarrollar en materia de liturgia recibe usted de su antecesor y de la Comisión de Obispos saliente. R/ Para que la liturgia cumpla su función formativa y transformadora, en el contexto que estamos viviendo, se debe continuar la formación litúrgica permanente de los presbíteros y los laicos, por lo que deben ser introducidos en la comprensión del significado y del lenguaje simbólico, comprendidos el arte, el canto y la música al servicio del misterio celebrado, también el silencio; para que, a su vez, en la formación el Pueblo de Dios sea orientado a interiorizar mejor la oración de la Iglesia, a amarla como una experiencia de encuentro con el Señor y con los hermanos y, a la luz de esto, a redescubrir su contenido y observar sus ritos (cfr. SC14-20). Continuar apoyando y colaborando en el trabajo de edición de textos litúrgicos. En este sentido, es admirable el trabajo que la Comisión Episcopal de Liturgia viene desarrollando con el liderazgo de su Presidente, monseñor Fabio Duque Jaramillo, Obispo de Garzón. Pensemos, no más, en el trabajo que implica la traducción, revisión y adaptación de los libros litúrgicos para Colombia, como el Leccionario de la Misa, el Misal Romano, los Rituales para los Sacramentos, etc. Sea esta la oportunidad para agradecer a la Comisión Episcopal esta encomiable labor e invitar al clero, a los institutos religiosos, a las sociedades de vida apostólica, monasterios y a todos los fieles a aprovechar estos recursos para una digna celebración del Misterio de Cristo. P/ A nivel personal, que desafíos considera se deben reforzar o implementar en el campo de la liturgia para que esta sea más atendida y vivida de manera correcta. R/ Quisiera enfocarme, siempre acompañado de la Comisión Episcopal, de la Comisión Nacional, de los Delegados Episcopales de Liturgia y de tantos otros agentes, en una sólida y orgánica formación litúrgica, tanto de los fieles como del clero y de las personas consagradas. En este sentido, “aún queda mucho por hacer”[1], como lo expresó el Papa Francisco en su Mensaje del 18 de febrero de 2014 en ocasión del Simposio para celebrar el 50º aniversario de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium. En concreto, es necesario redescubrir el centro vivo, de penetrar en el tejido mistérico, bíblico y patrístico, estrictamente hablando, de la liturgia, para que su celebración pueda proceder de su misma sustancia[2]. Aún más, redescubrir en la liturgia la continuación del Misterio de Cristo, del cual la Iglesia nos da, por medio de su acción ritual, el conocimiento más claro y, sobre todo, el contacto más inmediato. Hoy en día, este aspecto esencial necesita una amplia catequesis, a lo que deseamos contribuir desde este Departamento. P/ Finalmente, cuéntenos quién es el padre Jairo de Jesús Ramírez Ramírez R/ Nací en Aquitania, Antioquia, el 29 de Diciembre de 1973, en una familia campesina muy numerosa. Fui ordenado sacerdote el 20 de noviembre de 2004 para la Diócesis de Sonsón Rionegro. Cursé el bachillerato y la filosofía en el Seminario Cristo Sacerdote de Yarumal; la teología, en el Seminario Nacional Cristo Sacerdote de la Ceja. Soy Licenciado en Filosofía, en Teología, con maestría en Teología litúrgica de la Universidad San Dámaso de Madrid (España) y candidato a Doctor en Teología litúrgica en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB). He sido vicario parroquial; formador en los Seminarios Cristo Sacerdote de Yarumal y San Luis Beltrán de Bogotá; profesor de Liturgia en el Seminario Cristo Sacerdote de la Ceja y en la Universidad Católica de Oriente (UCO), en Rionegro; Delegado Episcopal para los Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades; y Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y la Liturgia. [1]Francisco. “Mensaje en ocasión del Simposio para la celebrar el 50º aniversario de la Constitución sobre la Liturgia, Sacrosanctum Concilium, del 8 de febrero de 2014, en L’Osservatore Romano 9 (2014) 11. [2]Cfr. Joseph Ratzinger . “La intrepidez de un verdadero testigo”, en Klaus Gamber. La Reforma de la Liturgia Romana (Madrid: Renovación, 1996), 7.

Jue 22 Abr 2021

El buen pastor da su vida por las ovejas

CUARTO DOMINGO DE PASCUA Abril 25 de 2021 Primera Lectura: Hch 4,8-12 Salmo: 118(117),1+8-9. 21-23.26+28+29 (R. 22) Segunda Lectura: 1Jn 3,1-2 Evangelio: Jn 10,11-18 I. Orientaciones para la Predicación Introducción El cuarto domingo de Pascua la Iglesia celebra el domingo del Buen Pastor, y en el contexto de esta celebración nos unimos a la jornada mundial de oración por las vocaciones, el Papa Francisco nos invita a orar por el aumento de las vocaciones al servicio de la Iglesia. Nos disponemos a profundizar en una de las páginas más bellas y entrañables de los Evangelios: Las que nos presentan a Jesús como el Buen Pastor y a nosotros como ovejas de su rebaño. Es un tema que ha alimentado la fe y la devoción de los cristianos a lo largo de los siglos. Los primeros cristianos no se atrevían a pintar a Jesús crucificado; sin embargo, en las pinturas de las catacumbas y en los sarcófagos paleocristianos es muy común encontrar representaciones de Jesucristo con una oveja sobre sus hombros. Igualmente, uno de los temas de este domingo es el de la filiación, Dios nos ha concedido ser hijos, Juan nos lo presenta como la mejor prueba del amor de Dios. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? Cristo, el Buen Pastor, es el centro de nuestra vida de fe, él debe iluminar la vida de todos los que escuchan su voz y lo siguen. Signos visibles de Cristo, Príncipe de pastores (1 Pe 5,4), son nuestros pastores, puestos por Dios para regir nuestras almas en su Iglesia hasta que él vuelva. La primera lectura de los Hechos es la continuación de la curación de un enfermo realizado por Pedro. El paralitico fue curado en el nombre y por el poder de Jesús quien murió y resucito. Pedro, el Primer Pastor-Vicario de Cristo en su Iglesia, inicia su misión de proclamar ante el mundo que sólo en Cristo, Buen Pastor, es posible nuestra salvación. Cristo es la piedra angular. En Él nos apoyamos y nos sostenemos todos. Es el gran fundamento de nuestra fe, de toda nuestra vida cristiana. Decimos con el Salmo 117: «Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; mejor es refugiarse en el Señor, que fiarse de los jefes» La segunda lectura es una alabanza a Dios Padre, por el amor que comparte con todo el género humano, este amor que nos hace pertenecer a Él por el bautismo, y cuando se cumpla el tiempo en cada uno de nosotros lo veremos cara a cara en su gloria, semejantes a Él. Toda la autoridad redentora de Cristo y de sus Vicarios o Pastores en la Iglesia, se cifra en hacer visible la amorosa paternidad de Dios sobre nosotros sus hijos. En el evangelio de Juan Jesús es el Buen Pastor, pastor único de un solo rebaño, pastor que da la vida por las ovejas. La garantía de nuestra salvación está en el Corazón de Cristo Jesús que, como Buen Pastor, dio su vida por sus ovejas. Nos amó y se entregó por nosotros. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? La pascua es un tiempo que nos quiere hacer entender y celebrar mejor el Misterio de Cristo y comprender su resurrección. Las imágenes que nos hacen entender mejor a Cristo resucitado se multiplican. Hoy, por ejemplo, Pedro, valientemente, ante las autoridades compara a Cristo con la piedra que los arquitectos habían desechado y que se ha convertido en piedra angular. El salmo responsorial hace eco a la primera lectura cuando se entona uno de los canticos más pascuales, el Sal.117 "Dad gracias al Señor porque es bueno... Este es el día en que actuó el Señor...”, este salmo anuncia precisamente lo de la piedra desechada y que luego se convierte en principal. Cada año leemos el capítulo 10 de Juan, pero en pasajes distintos. Este año leemos la parte central, las características del buen pastor. Esta metáfora que todos entienden, sobre todo los que durante años vamos escuchándola en las lecturas, tanto del AT, como del NT., descubrimos cómo las cualidades del buen pastor, que el mismo Jesús describe, se cumplen perfectamente en Él: * Conoce a sus ovejas y es conocido por ellas; no es una sociedad anónima, la comunidad de Jesús: El ofrece a todos cercanía y comunión; * No sólo conduce a sus ovejas a buenos pastos, las alimenta o las defiende de los peligros, sino que hace algo mucho más radical e inesperado: en contraposición a los asalariados, el pastor bueno está dispuesto a dar su vida por las ovejas; * Y, además, tiene otras ovejas, y quiere reunirlas a todas, hasta que formen un solo rebaño. No está mal que, con ocasión de la Jornada Mundial de oración por las Vocaciones en el contexto de la celebración del Buen Pastor, el predicador hable de sí mismo, de cómo le alcanza a interpelar la Palabra. Siempre debería ser el primero en escucharla para luego actualizarla a los fieles. Es un examen que también convendría hacer a todos aquellos que, de algún modo tienen en la comunidad cargos, ministerios, encargos de animación. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? En este ciclo B leemos la parte central del capítulo 10 del evangelio de Juan, este capítulo nos presenta a Jesucristo como el buen pastor y destaca sus principales características. Jesús se ha presentado como la puerta única de las ovejas, Él las puede llevar a pastos abundantes, ante esos pastores que opacan la vida eterna o la oscurecen, solo Jesús tiene Palabras de vida eterna, sus palabras revelan al Padre, sus hechos lo comunican; Jesús da la vida por sus ovejas, muere en favor de todos los hombres, su muerte nos acerca a Dios, nos une a Él, nos concede vida y vida eterna, de ahí que el auténtico Pastor, Jesús, le importen las ovejas, de ahí la Encarnación, Dios se hizo uno de nosotros para el perdón de nuestros pecados. El Padre conoce al Hijo, el Hijo al Padre, en esta comunión perfecta, ha surgido por amor la comunicación con el género humano – el Padre conoce al Hijo y en Jesús el Padre conoce a los hombres. El Padre se comunica en Jesús a los fieles, los fieles alcanzamos la comunicación en Jesús. Además, hoy el evangelio resalta: “Tengo además otras ovejas”, para expresar el universalismo de la salvación, Jesús muere por todos y todos están llamados a gozar de Dios. Todos los cristianos deberíamos sentirnos hoy como la oveja que ha sido rescatada del abismo. Deberíamos de experimentar aquello de san Pablo: me amó y se entregó a sí mismo por mí. El secreto de la vida cristiana está todo en experimentar el amor del Padre en Cristo Jesús por el Espíritu. Todo lo demás viene por añadidura. Experimentar que Dios me ha amado con un amor eterno y que, por eso, mi oficio en adelante es también el del amor. Tema siempre importante es el de la promoción de las vocaciones en la parroquia, en la diócesis, en los movimientos, en las congregaciones religiosas. En este día, dedicado a las vocaciones, debemos renovar nuestro compromiso por buscar vocaciones y de tener esta tarea como primaria y prioritaria. La falta de sacerdotes se agrava aquí y en muchos lugares del mundo, faltan pastores y se pierden las ovejas, por eso, se requiere que los laicos, diestros en las cosas del mundo, sean también diestros en la promoción de las vocaciones. Un promotor vocacional puede descubrir contactos importantes, puede remitirlos a la instancia apropiada, puede poner en pie vigilias de adoración ante el santísimo para pedir al Señor nos envíe pastores según su corazón. Esos promotores los conocemos y existen, pero debemos multiplicarlos. Quizá nada mejor para sembrar las vocaciones, que nuestro propio testimonio de vida. II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Celebramos, en este cuarto domingo de Pascua, la fiesta del Buen Pastor. Jesús como el Buen Pastor que guía a sus ovejas y las lleva a buenos pastos, las reúne, las defiende y da la vida por ellas. Unámonos a toda la Iglesia orando por el aumento de las vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada. Participemos activamente en esta celebración eucarística. Monición a la Liturgia de la Palabra La Palabra de Dios, y concretamente el Evangelio que vamos a escuchar, nos hablan del amor que Dios, en Jesucristo Buen Pastor, siente por nosotros: nos toma de la mano, nos anima y nos conduce por la senda que lleva a su Reino. Escuchemos con atención. Oración Universal o de los Fieles Presidente: Hermanos, con el gozo que produce la pascua, oremos con insistencia a Dios Padre, para que Él, quien escuchó las oraciones y súplicas de su amado Hijo, se digne mirar propicio nuestras humildes peticiones. Digamos con fe: R. Padre Santo, escúchanos 1. Por los pastores y ministros de la Iglesia, para que tomen a Cristo como su modelo y guíen con valentía al pueblo de Dios al reino de la justicia y del amor. Oremos 2. Por todos los cristianos del mundo, para que lleguen a ser el pueblo santo de Dios; por los que han perdido la fe, para que nuestra vida cristiana sea tan creíble que les inspire volver a Cristo. Oremos 3. Por los líderes de las naciones, para que promuevan siempre la libertad y dignidad del hombre, y coloquen la justicia y la calidad de vida por encima de la ganancia económica y del poder. Oremos. 4. Por los enfermos y agonizantes, para que la compañía de Jesús resucitado, sea el bálsamo que alivia a todos los que sufren, para que descubran el sentido cristiano a la vida y siempre confíen en la misericordia del Padre. Oremos 5. Por nuestra comunidad, para que se estrechen los vínculos de comunión entre todos los que la formamos y nos convirtamos así en terreno propicio en el que puedan surgir vocaciones. Oremos Oración conclusiva Acoge, oh Dios, las oraciones que tu Iglesia te presenta en esta celebración que es renovación del misterio de salvación Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén

Vie 16 Abr 2021

"Así está escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día"

TERCER DOMINGO DE PASCUA Abril 18 de 2021 Primera Lectura: Hch 3,13-15.17-19 Salmo: 4,2.4.7.9(R. cf. 7b) Segunda Lectura: 1Jn 2,1-5a Evangelio: Lc 24,35-48 I. Orientaciones para la Predicación Introducción La Palabra de este domingo nos, presenta, entre otros, tres temas para orientar nuestra reflexión: • Identificación del Dios de Israel, como el Dios de nuestros padres, quien es el mismo Dios de Jesús, a quien resucito: “El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres” (Hch 3,13). • El testimonio de quienes fueron testigos de la pasión, muerte y resurrección del Santo y del Justo, el autor de la vida, quien murió por nuestros pecados y los del mundo entero; a quien Dios resucitó de entre los muertos y quien es el Mesías, que está presente en nuestro caminar y nos invita a creer y a trabajar con amor y esperanza en la construcción de caminos de conversión y perdón, de esperanza y encuentro, de convivencia humana y caridad. • San Lucas identifica al discípulo misionero quien reconoce a Jesús y tiene un estilo de vida: de paz y alegría, de conversión y perdón, de encuentro y testimonio; cree que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios venido en cuerpo humano; obedece la Palabra de Dios; y vive la paz y ama, perdona y sirve a los hermanos. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? En los Hechos, escuchamos que Pedro inicia su mensaje identificando al Dios de Israel, como el Dios de nuestros padres, quien es el mismo Dios de Jesús, a quien resucito: “El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres” (griego: patearon). E identifica a Dios con estos patriarcas para recordarnos que Abraham, Isaac, y Jacob son los progenitores, “padres”, la fuente originaria, la semilla fundante, del pueblo de Israel. Su siervo Jesús, Cristo, a quien el Dios de Israel “ha glorificado, como lo había prometido a su Hijo amado, Jesús”. Gloria que se refiere al señorío y la majestad de Dios. Gloria de Dios, revelada a la humanidad, principalmente de tres formas: En el tabernáculo y en el templo, a través de la presencia Divina; en obras mesiánicas de Salvación; y en el juicio. Gloria que Dios comparte con Jesús. Gloria de Dios y gloria de Cristo quien revela su presencia en nosotros y en la comunidad, en su obra salvadora y en el juicio. Pedro le habla al pueblo de Jesús de forma categórica: “Dios… ha glorificado a su siervo Jesús, al que ustedes entregaron y de quien renegaron ante Pilato, cuando había decidido soltarlo”, para mostrar que Jesús ha sido traicionado, entregado en manos de pecadores y matado como un criminal. Así deja claro ante la multitud que ellos fueron los responsables de la muerte de Jesús, el Mesías, al exigir que Pilato soltara a un asesino, Barrabás, y condenara a Jesús. Pero Pedro abre la puerta del perdón y advierte “más ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo hicieron, igual que sus autoridades”, con lo que pasa del juicio a la gracia. Por lo que se concluye: Juicio sin gracia destruye, y, a la vez, gracia sin juicio es ‘gracia barata’, “el enemigo asesino de nuestra iglesia” (Dietrich Bonhoeffer, The Cost of Discipleship). Necesitamos el perdón de Dios y nuestro arrepentimiento. El Salmo 4, es una oración de la tarde, con invocación al “Dios de mi justicia” por quien “en paz me acuesto”, con la insistencia en que "Dios es el único necesario". La "confianza" en Dios está en abandonarse en el sueño, en el silencio de esta muerte aparente con la seguridad que vamos a despertar. San Juan, en su primera carta, nos presenta a Jesucristo, sacrificado por nuestros pecados, quien había advertido su muerte para “que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos…”, había invitado a guardar sus mandamientos, a ser fieles, como signo de que lo conocemos, y a amar y alabar a Dios con sentimientos de gratitud. San Lucas identifica al discípulo misionero, quien reconoce a Jesús y tiene un estilo de vida: de paz y alegría, de conversión y perdón, de encuentro y testimonio; diferente al mundo, que sigue el sistema anti-Dios, por lo que rechaza permanecer en Él y vivir como Él, como señales del auténtico cristiano, que cree que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios venido en cuerpo humano; obedece la Palabra de Dios; y que vive la paz y ama, perdona y sirve a los hermanos. Hasta a los mismos discípulos se les dificulta aceptar los acontecimientos de la pasión y muerte, creen que todo había terminado con la muerte del Señor; pero se encuentran con la sorpresa de Dios, al resucitar a Jesús, quien se les manifiesta en el camino de Emaús, en el cenáculo y otros lugares donde irrumpe para quitar el miedo y la pesadumbre e impulsarlos a ser testigos y anunciadores de la nueva verdad: ¡el Señor resucitó! Él quiere reconfortar a los suyos en la fe y que se tome conciencia de su presencia, de su compañía, por eso los invita a que lo toquen, a que le palpen sus heridas y le den comida. Come con ellos y les recuerda los momentos vividos para que se cumpliesen las Escrituras. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? El Señor Jesús ayuda a los discípulos a superar el miedo y terror, el espanto y la incredulidad. Les muestra las manos y los pies, diciendo: “¡Soy yo!”, y manda palpar el cuerpo, diciendo: “Porque un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo.” Muestra sus manos y sus pies, porque en ellos están las marcas de los clavos. Cristo resucitado es Jesús de Nazaret, el mismo que fue muerto en la Cruz, y no un Cristo fantasma como imaginaban los discípulos viéndolo. Les pide palpar su cuerpo, porque la resurrección es resurrección de la persona toda, cuerpo y alma. Nada que ver con los griegos y la teoría de inmortalidad del alma o con la reencarnación. Dios, de forma maravillosa, cumplió en Jesús, su designio. Jesús, el enviado, desarrolló la mayor parte de su vida pública en la tierra, con sus discípulos, y les había anunciado todo lo relacionado con Él en las Escrituras, por eso ahora al hablarles les abrió el entendimiento y comprendieron lo sucedido. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? El Señor Jesús está presente entre nosotros, pero hoy encontramos opiniones diversas y contradictorias acerca del testimonio que damos los cristianos. Están los que dicen que estamos lejos de ser testigos, que nuestro comportamiento en lugar de ser buena noticia, por ser portadores de la Palabra de Dios, es muy dudoso, temeroso y tímido. Otros opinan que necesitamos experimentar su presencia resucitada para convertirnos y renovarnos, porque nos falta fe. Y están los que afirman que en la medida que reconocemos que su amor actúa en nuestras vidas y nos dejamos llenar de su Espíritu, podemos caminar día a día siendo testimonios vivos para otros hermanos. Este reconocer en nuestro camino al Resucitado, experimentarlo en nuestra vida, nos da el poder ser testigos, ser lámparas y senderos para anunciarlo, como el Mesías. Se trata, por tanto, de invitar a reconocerlo y confiar en su misericordia de Hijo de Dios; dejar las dudas y terror y, por el contrario, verlo y escucharlo en quienes esperan compasión; comprender las Escrituras y tener actitudes de misericordia en la oración y la acción, en la palabra y la vida y en la acogida y el trato; convertirnos y a agradecer el regalo de la salvación con una vida fraterna y solidaria, de perdón y paz; ser apóstoles de misericordia y hacer de los mandamientos vida que nos lleve a amar y servir a los otros y nos prepare para el encuentro definitivo con el Señor, y a vivir de fe y amor para tener fortaleza en la lucha y consuelo en las dificultades. Como la incredulidad y la duda se anidan en nuestro corazón, nos debilitan espiritualmente y nos confunden en las certezas de la fe, necesitamos colocar nuestra vida ante la presencia de Dios y su Hijo Resucitado, que es quien nos ayuda a superar todas las sombras, los vacíos y las fragilidades humanas, nos renueva con su poder y nos impulsa a ser testigos del amor revelado y a asumir nuestra misión como discípulos misioneros suyos. Uno de los modos de encuentro con Jesucristo, y que la celebración Eucarística debe fortalecer en nosotros, son los pobres. El Papa Francisco, en su visita a Colombia y concretamente en su intervención en el ángelus, en Cartagena, nos anima a descubrir cómo el Señor nos enseña y nos habla a través del ejemplo de los sencillos y de los que menos cuentan: “Son los pobres, los humildes, los que contemplan la presencia de Dios, a quienes se revela el misterio del amor de Dios con mayor nitidez”. (Ángelus y visita a la casa santuario de san Pedro Claver, Cartagena, 10 de septiembre 2017). II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Hermanos, nos disponemos a celebrar la Eucaristía en la que el Señor Jesús, que ha resucitado, se hace presente entre nosotros y nos invita a escuchar su Palabra, a compartir el pan y el vino, símbolos de unidad, para disfrutar de su paz y ser testigos de su resurrección, que nos motiva a vivir la vida nueva en Él y con Él. Participemos con fe y alegría. Monición a la Liturgia de la Palabra La Palabra de este domingo nos presenta el testimonio de quienes fueron testigos de la pasión, muerte y resurrección del Santo y del Justo, el autor de la vida, quien murió por nuestros pecados y los del mundo entero; a quien Dios resucitó de entre los muertos y quien es el Mesías, que está presente en nuestro caminar y nos invita a trabajar con amor y esperanza en la construcción de caminos de conversión y perdón, de esperanza y encuentro. Escuchemos con fe Oración Universal o de los Fieles Presidente: confiados en la presencia del Señor Resucitado y en su amor generoso, oremos a nuestro Padre, diciendo: R. Padre, hazme testigo fiel de fe y amor 1. Dios Padre, que, por medio de tu Hijo Jesucristo, nos llamaste a ser una sola familia, superando toda duda y división, bendice al Santo Padre Francisco y con él a toda la Iglesia, para que unidos sirvamos a los que nos envías. Oremos. 2. Bendice, Padre, a las autoridades, para que sepan solucionar los conflictos, no con la fuerza de las armas, sino con el diálogo constructivo: Oremos 3. Acompaña con tu misericordia, Padre, a los desplazados, los migrantes, los perseguidos a causa de la justicia, para que todos logren el respeto de sus vidas y sus derechos. Oremos 4. Padre, bendice las familias, presencia de tu amor y signo de la unidad en Iglesia, para que tengan espacios de oración común y, unidas en la fe y la caridad, hagan de sus hogares ambientes de acogida fraterna. Oremos. 5. Señor, bendícenos a nosotros, aquí presentes, que hemos escuchado: “Mujer, qué grande es tu fe, que se cumpla lo que deseas”, para que seamos solidarios con los excluidos y los discriminados. Oremos En un momento de silencio presentemos nuestras intenciones personales Oración conclusiva Señor, tu nos dijiste “pedid y se os dará”, Escucha, pues, las súplicas de tu pueblo y fortalécelo con tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Vie 9 Abr 2021

“Via lucis”: para reflexionar la Resurrección de Cristo

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través del Departamento de Liturgia, pone a disposición el “Via lucis” (Camino de la Luz), un documento con catorce estaciones para contemplar momentos destacados de los evangelios tras la Resurrección de Jesús. El “Via Lucis” constituye una práctica reciente de contemplación, reconocida oficialmente por la Iglesia católica en el directorio sobre la piedad popular y la liturgia (n.153, 17 de diciembre de 2001). [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]