Pasar al contenido principal

diócesis de riohacha

Mié 14 Oct 2026

"Agua pasó por aquí, cate que no te vi"

Por Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar - El drama del agua en La Guajira: un desafío ético, social y humanitario.Hay expresiones populares o adivinanzas que, pese a su aparente sencillez, encierran preguntas profundas sobre nuestra realidad, capaces de interpelar la conciencia de toda una sociedad. “Agua pasó por aquí, cate que no te vi” es una de ellas. Lo que para los niños es una simple adivinanza, para los adultos puede convertirse en una metáfora del drama de La Guajira: el agua parece pasar cerca de algunas comunidades y barrios, pero no siempre llega a quienes más la necesitan. ¿Cómo es posible que, en pleno siglo XXI, el acceso al agua potable continúe siendo un problema tan grave para tantas familias guajiras?Al reflexionar sobre los ofrecimientos de los gobernantes colombianos, desde Álvaro Uribe, pasando por Juan Manuel Santos, Iván Duque, Gustavo Petro, hasta las propuestas del actual presidente Abelardo De La Espriella, encontramos proyectos, anuncios y compromisos encaminados a solucionar esta problemática. Sin desconocer las obras realizadas ni los esfuerzos institucionales, persiste una pregunta fundamental: ¿Por qué los resultados todavía no garantizan el acceso suficiente y seguro al agua para tantas comunidades?La realidad geográfica y climática de La Guajira plantea dificultades evidentes. La aridez de amplias zonas, la irregularidad de las lluvias, las distancias entre las comunidades y los centros de abastecimiento, así como las deficiencias de infraestructura y mantenimiento hacen compleja la prestación del servicio. Sin embargo, estas dificultades no pueden convertirse en una justificación permanente para que miles de personas continúen padeciendo sed o dependan de fuentes de agua cuya calidad no siempre está garantizada.El agua no es solamente un asunto de pozos, tuberías, plantas de tratamiento o carrotanques. Es una cuestión de dignidad humana, justicia social, salud pública y responsabilidad moral. Una fuente de abastecimiento no resuelve el problema si el agua no es potable, no llega en cantidad suficiente o no está disponible cuando las familias la necesitan. El derecho al agua exige disponibilidad, accesibilidad y calidad. La escasez y calidad del agua golpea con especial dureza a las comunidades indígenas y rurales, particularmente a la niñez Wayuu, cuyas derechos deben recibir una protección efectiva.En este contexto, el Auto 1019 de 2026 de la Corte Constitucional de Colombia, proferido el 31 de julio de 2026, por la Sala Especial de Seguimiento a la Sentencia T-302 de 2017, constituye un llamado de atención sobre la persistencia del problema y el cumplimiento insuficiente de las órdenes dirigidas a mejorar la disponibilidad, accesibilidad y calidad del agua para la niñez de Riohacha, Manaure, Uribia y Maicao.Frente a esta realidad, no basta con formular nuevos anuncios. Se necesitan compromisos concretos, metas verificables y responsables claramente identificados. Es indispensable conocer cuáles comunidades carecen de agua potable, escuchar sus necesidades y orientar las inversiones hacia soluciones adecuadas a las condiciones del territorio.También resulta fundamental garantizar la transparencia en el manejo de los recursos públicos, hacer seguimiento a los proyectos y evaluar sus resultados. Las autoridades deben informar qué obras se ejecutan, cuánto se invierte, cuántas familias se benefician y cuáles dificultades continúan pendientes. La ciudadanía tiene derecho a conocer si los compromisos adquiridos se traducen realmente en agua para los hogares.Las soluciones deben ser sostenibles. Llevar agua mediante vehículos cisternas o animales de carga puede ser necesario durante una emergencia, pero no debería convertirse en la respuesta permanente. Se requieren sistemas confiables de abastecimiento, mantenimiento continuo, protección de las fuentes hídricas, educación ambiental y coordinación entre las instituciones.La crisis del agua también nos interpela desde la fe cristiana. El agua es un regalo de Dios que debemos cuidar y compartir, especialmente con quienes enfrentan mayores dificultades para acceder a ella. No podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de quienes carecen de este recurso indispensable.En el Evangelio de San Juan, Jesús le dice a la mujer samaritana: “Dame de beber” (Jn. 4, 7). Y en el Evangelio de San Mateo encontramos una invitación que compromete nuestra conciencia: “Tuve sed y me disteis de beber” (Mt. 25, 35). Estas palabras nos recuerdan que la fe debe traducirse en solidaridad concreta, servicio y reconocimiento de la dignidad de cada persona.Por eso, la solución del agua en La Guajira no depende únicamente de la ingeniería o de los recursos económicos. También exige voluntad política, responsabilidad institucional, transparencia administrativa, participación ciudadana y una profunda conciencia ética. Las buenas intenciones son importantes, pero deben convertirse en resultados que puedan comprobarse en la vida cotidiana de las comunidades.“Agua pasó por aquí, cate que no te vi”. ¿Será que el agua pasa, pero no llega? ¿Será que las soluciones se anuncian, pero no se sienten en los hogares? ¿Será que, en ocasiones, la atención pública se concentra más en los planes y los discursos que en los resultados concretos? Estas preguntas no buscan anticipar culpabilidades ni formular acusaciones sin pruebas. Pretenden despertar la conciencia colectiva y recordar que toda política pública debe evaluarse, ante todo, por su capacidad de mejorar la vida de las personas.Ha llegado el momento de que el agua deje de ser una promesa recurrente y se convierta en una realidad para todos los guajiros. Que el agua no pase de largo. Que los recursos no se pierdan en la indiferencia. Que los proyectos no se queden en discurso. Que las comunidades no tengan que acostumbrarse a vivir con sed. Y que desde la fe, la ética y la responsabilidad ciudadana, podamos construir una sociedad en la que ninguna familia sea invisible y ninguna comunidad quede condenada a vivir con sed. Porque allí donde llega el agua, se protege la vida; donde existe justicia en su distribución, se fortalece la fraternidad; y donde la solidaridad se convierte en compromiso, la esperanza comienza a hacerse realidad.Sí, ha llegado el momento de rescatar aquella antigua expresión popular y convertirla en una pregunta dirigida a nuestra conciencia colectiva: “Agua pasó por aquí, cate que no te vi”.+ Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar, C.Ss.R.Obispo de la Diócesis de Riohacha

Vie 7 Mar 2025

Obispo de Riohacha advierte grave crisis en La Guajira y llama al diálogo social urgente

Con un llamado urgente a la unidad y al diálogo, monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, obispo de la Diócesis de Riohacha, pone sobre la mesa la grave crisis que atraviesa La Guajira. A través de un comunicado contundente, el prelado destaca la necesidad de lograr un “Gran Acuerdo por el Desarrollo”, que permita superar las divisiones sociopolíticas que los fractura hoy, así como construir un futuro próspero para este departamento, rico en recursos pero golpeado por la desigualdad, la corrupción y el abandono."La Guajira es una tierra bendecida con riquezas, pero también es una tierra que sufre. La crisis humanitaria, ambiental y política que vivimos nos exige actuar con urgencia", afirma en el mensaje monseñor Ceballos.En su mensaje, el Obispo de Riohacha pone en evidencia situaciones graves que los afectan, como la quiebra del agro, la industria, el turismo y el comercio, con la consecuente pérdida de la soberanía alimentaria. Además, la creciente desigualdad social y el clientelismo.Ante esta situación, el prelado anuncia que ha aceptado la invitación de algunas de organizaciones de la sociedad civil, como el Comité Cívico por la Dignidad de La Guajira y el Frente Amplio de Usuarios de los Servicios Públicos de La Guajira, que ya están avanzando en esta dirección , para facilitar y convocar muchos más actores a un diálogo social que priorice la búsqueda del bien común, respetando la pluralidad y la multiculturalidad de la región.A este diálogo están siendo convocados líderes políticos, comunidades étnicas, organizaciones sociales, gremios productivos, academia y medios de comunicación."No podemos seguir permitiendo que las divisiones y los intereses particulares nos impidan avanzar. Es hora de sentarnos a dialogar, de escucharnos y de trabajar juntos por el bien común", señala.De acuerdo con monseñor Francisco Ceballos, la Iglesia asume esta misión inspirada por el Evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia, el Magisterio Social del papa Francisco y la preocupación del Santo Padre por la construcción de una cultura del encuentro que supere la indiferencia ante los que sufren y que haga posible el reconocimiento de la dignidad de cada persona humana.Em este llamado, el Obispo recuerda las palabras del Papa Francisco en su encíclicaFratelli Tutti, donde el pontífice destaca que el diálogo es el camino más adecuado para superar las diferencias y construir consensos."Este diálogo no es solo un método para resolver problemas, sino una oportunidad para fortalecer nuestras instituciones democráticas y construir una ciudadanía más activa y comprometida", explica monseñor Francisco Ceballos.El objetivo central de la propuesta es construir un Gran Acuerdo por el Desarrollo de La Guajira, que permita diversificar la economía, garantizar la soberanía alimentaria y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes."El futuro de La Guajira depende de nuestra capacidad para dialogar, escucharnos y trabajar juntos. Este es el momento de actuar", concluye el obispo.Escuche el comunicado en la voz de monseñor Francisco Ceballos:En este contexto, este jueves 6 de marzo, monseñor Ceballos acompañó una reunión celebrada en la Asamblea Departamental, donde participaron líderes representativos de la región, entre ellos, el presidente de la Asamblea, Daniel Ceballos; el exgobernador y exsenador Jorge Ballesteros; los diputados Olimpo Núñez, Mateo Luquez y Jorge Suárez; y el director ejecutivo del Comité Cívico por la Dignidad de La Guajira. Durante el encuentro, reflexionaron sobre los desafíos que enfrenta el departamento y la importancia de fortalecer los espacios de diálogo para impulsar la diversificación y modernización de la economía regional.Los participantes coincidieron en la necesidad de trabajar en unidad y reafirmaron su compromiso con iniciativas que promuevan el bienestar y la prosperidad de La Guajira.

Vie 27 Sep 2024

Los finalistas de la Copa de la Fe 2024 y la jornada de adoración y confesión convocada por la Diócesis de Riohacha

Este jueves, 26 de septiembre, quedaron definidos los semifinalistas de la Copa de la Fe 2024. Los equipos conformados por la Diócesis de Garzón, la Arquidiócesis de Bucaramanga/Diócesis de Málaga-Soatá, la Arquidiócesis de Guadalajara (México) y la Diócesis de San Cristóbal (Venezuela), pasaron a esta importante fase. Las tres finales se estarán disputando este viernes en el Estadio Federico Serrano Soto de Riohacha. Las justas tendrán ganadores de oro, plata y bronce.El balance de la fase de grupos en la Copa de la Fe dejó 60 partidos disputados. Se marcaron 189 anotaciones, con un promedio de 3 goles por partido.Otra de las grandes protagonistas de la fecha fue jornada de oración, adoración, confesión y avivamiento organizada por la Diócesis de Riohacha en el marco de esta actividad de fe y fútbol. El evento, al que asistieron cientos de fieles, se llevó a cabo en la Plaza José Prudencio Padilla de la capital de La Guajira.Además, de manera paralela, varios de los sacerdotes continuaron su misión en las instituciones de Riohacha. Entre ellos, los sacerdotes de la Diócesis de Cúcuta que, aunque no avanzaron en el campeonato, visitaron el Hospital de Nuestra Señora de los Remedios, llevando el consuelo y la esperanza de Jesucristo tanto a enfermos, como al personal médico y administrativo.Conozca estos y otros detalles e historias en la cuarta emisión de ‘Así Va la Copa de la Fe’:

Jue 26 Sep 2024

Tercer día de la Copa de la Fe en la Diócesis de Riohacha: Más de 150 goles y el inicio de la misión

Finalizada la tercera jornada de la Copa de la Fe este miércoles, 25 de septiembre, la cuenta de goles va en más de 150 anotados en las tres sedes: Riohacha, Dibulla y Barrancas.Solo los equipos que queden primeros de cada grupo podrán competir por las copas de oro y plata. La Copa de la Fe no solo es futbol, los sacerdotes también han realizado su labor pastoral con Eucaristías, confesiones, bendiciones y charlas pastorales en diferentes instituciones educativas, de salud, la alcaldía y la gobernación, los sacerdotes estuvieron “jugándosela” por la misión.En el día se llevaron a cabo 24 partidos. Dentro de los cuales, hubo un marcador de 6 – 0 por parte de la Diócesis de Garzón y la Diócesis de Socorro-San Gil, marcador que tuvo el resultado con mayor número de goles de diferencia.También, se dio el paso a la ronda final de la Diócesis de Garzón y la que, en este momento, disputa su segunda Copa de la Fe, el equipo de sacerdotes venezolanos integrado por la Arquidiócesis de Mérida, la Diócesis de San Cristóbal y la Diócesis de El Vigía.Tras estos resultados, los otros seleccionados para pasar a la final, son la Arquidiócesis de Guadalajara (México); este jueves se está definiendo el segundo puesto entre la Arquidiócesis de Villavicencio y la Diócesis de Montería, para dar así lugar a la final. En ella, se disputarán las Copas de Oro y de Plata que se llevarán a cabo en las semifinales del día viernes, en horas de la mañana, y en horas de la tarde se disputarán tres copas en total: una por la Copa de Oro, una por la Copa de Plata y otra por la Copa de Bronce.Esta Copa de la Fe también otorgará premio al mayor goleador del campeonato, al equipo Faith Play, al juego limpio y también, a la valla menos vencida.En el caso de la Diócesis de Riohacha, jurisdicción anfitriona, es una diócesis que apenas está empezando a participar en este torneo. Aunque no obtuvo puntos, ganó experiencia.Otro dato a tener en cuenta, es que, aunque se han presentado algunas lesiones, como en todo juego, no han sido de gravedad y la organización ha podido atender a tiempo y de manera integral a los sacerdotes.

Mié 25 Sep 2024

Segunda jornada en Copa de la Fe: 62 goles, historias y momentos de fraternidad

Iniciaron las actividades deportivas en las tres sedes de la Diócesis de Riohacha donde se adelanta la Copa de la Fe 2024. 62 goles se anotaron durante la segunda fecha del campeonato. El equipo integrado por los sacerdotes de la Arquidiócesis de Bucaramanga y la Diócesis de Málaga, la Diócesis de Cúcuta y la Arquidiócesis de Medellín, entre los más destacados.Durante la segunda jornada también iniciaron en Riohacha algunas las actividades pastorales en las que estarán participando los sacerdotes durante este evento, que no solo motiva el deporte, sino también la fe.Entérese de todos los detalles e historias a través del informativo ‘Así Va La Copa de la Fe’:

Mar 24 Sep 2024

Inició la novena Copa de la Fe en la Diócesis de Riohacha: La Guajira se vistió de fiesta para recibir a los 542 sacerdotes que participan

Este lunes, 23 de septiembre, inició en la Diócesis de Riohacha la novena versión de la Copa de la Fe, el evento deportivo y de fraternidad sacerdotal más destacado de la Iglesia Católica colombiana; en esta oportunidad, liderado por monseñor Francisco Ceballos Escobar.Es la primera vez que este torneo se desarrolla en la región Caribe de Colombia, reconocida por su profunda riqueza humana, folclórica, turística y ancestral; y así se notó en este inicio. Pues al ritmo de sonidos y bailes tradicionales, cientos de fieles se unieron a los actos de apertura y vivieron junto a los sacerdotes la emoción del partido inaugural disputado entre el equipo anfitrión y el equipo de la Arquidiócesis de Villavicencio. Este primer encuentro dejó un resultado de 4-1, a favor del equipo llanero, integrado también por sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá.Por primera vez, el evento inició con un masivo y alegre desfile inaugural que partió junto al malecón de Riohacha, transitó por la calle primera, la más representativa de la ciudad, y llegó hasta el Estado Federico Serrano Soto. La movilización fue encabezada por 'la Vieja Mello', como conocen popularmente los riohacheros a su patrona, la Santísima Virgen de los Remedios y por bandas de diversas instituciones educativas del distrito.A la apertura de esta fiesta de fe y fraternidad, también asistió monseñor Francisco Javier Múnera, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia quien, además de alentar a su equipo, expresó su alegría al ver la participación de las comunidades en el evento. El prelado ratificó que esta es una oportunidad para fortalecer la unión no solo de los sacerdotes sino de toda la Iglesia, así como el entusiasmo misionero; “para recoger la herencia de todos los misioneros y santos que evangelizaron estas tierras”.Justamente, el obispo anfitrión, monseñor Francisco Ceballos, dio a conocer su alegría por tener a Riohacha como sede de esta Copa de la Fe 2024 y recordó que es también una motivación para que la Iglesia se la juegue por la misión, como lo dice el lema elegido para este evento, pues durante la semana, además de las justas deportivas, los sacerdotes participarán en diferentes actividades misioneras con miembros de comunidades e instituciones de La Guajira para conocer más la realidad pastoral y cultural del territorio que los acoge. Además, vivirán jornadas de oración y serán parte de una gran “confesatón” que se llevará a cabo junto a la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios de Riohacha.En esta Copa de la Fe 2024 participan 542 sacerdotes de 29 jurisdicciones, no solo de Colombia, sino también de las iglesias invitadas: Venezuela y México. Esto, a través de la Diócesis de Maracaibo y la Arquidiócesis de Guadalajara, respectivamente. El evento se estará desarrollando hasta el próximo viernes 28 de septiembre en tres sedes diferentes de la región, correspondientes a tres, de las cuatro vicarías que tiene.A continuación, en el informativo ‘Así va la Copa de la Fe´, conozca los momentos y testimonios más destacados de la primera jornada:

Vie 17 Nov 2023

“Para ser libres, Cristo nos ha liberado” (Gálatas 5, 1)

Por Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar-El mundo entero siguió con especial atención y preocupación la privación de la libertad, por parte de la guerrilla del ELN, de Luis Manuel Díaz Jiménez, padre del famoso jugador guajiro del equipo Liverpool, de la liga de futbol inglesa.La fama de este jugador, por sus excelentes cualidades futbolísticas, hizo que toda la atención del mundo deportivo, y la del mundo entero, se centrara en esta desagradable y vergonzosa noticia. La gente estaba indignada y Colombia apareciendo en las primeras páginas de los periódicos y en los titulares de las más prestigiosas cadenas televisivas y radiales del mundo.Sí, la gente estaba indignada, porque el secuestro es una fragante violación de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario. Es que el secuestro, sin importar las motivaciones que lo inspire, afecta a las víctimas, a sus familias, a un departamento o ciudad, como también a un país. No hay nada que pueda justificar su práctica.Sabida la noticia, las fuerzas del Estado se movilizaron de manera inmediata, por orden del señor presidente de la Republica al rescate de la víctima; hasta el mismo Director de la Policía Nacional, el General Salamanca, asumió la operación de rescate con sus mejores hombres y mujeres de la institución. La Fiscalía General de la Nación se puso en búsqueda de los presuntos secuestradores, con resultados casi de manera inmediata. Después de varios días de angustia de su familia, de Colombia y del mundo entero, el ELN en un comunicado reconoció tener a Luis Manuel en sus manos, aduciendo una lamentable equivocación. Este acontecimiento reprochable hizo que los creyentes en Dios elevaran súplicas fervientes para alcanzar la pronta liberación de “Mane”, pues desde la fe se tiene la certeza, que si bien las mediaciones humanas son importantes para lograr nuestros propósitos, como en este caso, la liberación de un secuestrado, no son suficientes pues falta el ingrediente de la Gracia, es decir, de la ayuda de Dios, pues la fe da la certeza de que “si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes” (Salmo 126,1). Sí, esfuerzo humano y Gracia de Dios, que jamás debe faltar en la cotidianidad de la vida del creyente.Al saber de la liberación del señor Luis Manuel, gracias a la mediación de la ONU y de la Iglesia Católica, el mundo entero también se alegró y festejó su regreso a la libertad física, aunque los efectos físicos y psicológicos del secuestro continúan en Luis Manuel. Difícil romper estas cadenas pues sus efectos perdurarán en la memoria del secuestrado durante toda su vida. ¡Qué gran daño hace el secuestro!Ahora, nos queda como creyentes seguir orando por los 241 secuestrados anónimos que aún permanecen en manos de sus captores. Si, los secuestrados anónimos, cuyos nombres sólo saben sus familias, pues muchos de ellos, pareciera que al Estado no les interesa. Al gobierno le asiste el compromiso de usar sus buenos oficios a través de las fuerzas del Estado, como también de sus organismos de inteligencia, y, por supuesto, a través del diálogo con los captores, llámense como se llamen, para lograr erradicar definitivamente esta mala práctica, para que todos los secuestrados vuelvan a sus hogares, pues así se evita dar la impresión de que en Colombia haya secuestrados de primera y de segunda clase, como bien lo manifiestan los familiares de quienes están pasando por esta tragedia; o como afirma la opinión pública al conocer de los grandes operativos desplegados por el ejército y la policía en procura de la liberación de Luis Manuel Díaz. Sí, es que en Colombia no puede haber secuestrados de diversos niveles; todos son humanos y colombianos, sin importar su condición o estrato social, por lo cual merecen que se hagan esfuerzos para alcanzar su pronta libertad.A los secuestradores les pido que entiendan que el ser humano no es una mercancía, ni mucho menos un medio para satisfacer necesidades. A ellos, Colombia entera les pide que liberen a todos los que tienen privados de libertad. Mientras esto ocurra seguiremos elevando súplicas a Dios, hasta que la libertad de todos los seres humanos se nos vuelva costumbre. Y seguiremos, por supuesto, celebrando los triunfos de Colombia con su goleador estrella, que con sus magistrales goles nos enseña que hay que trabajar en equipo y que, a pesar de los infortunios del camino, hay que seguir adelante celebrando la vida, y la vida en libertad.Oh Dios, Padre de misericordia y amor, gracias por haber escuchado nuestra oración por la liberación de nuestro hermano Mane. Gracias por traerlo sano y salvo al seno de su hogar. Gracias, Señor, por haberlo mantenido con la fe intacta en Ti, a pesar del sufrimiento que experimentó en el cautiverio.Te pedimos, Señor, que traigas a la libertad, a aquellos que siguen en cautiverio. Que puedan volver a sus hogares con sus seres queridos, vivir en paz y en armonía Contigo. Que tu misericordia y amor sean derramados, sobre todas las personas secuestradas. Que puedan sentir tu poder sanador, y encontrar en Ti su fuente de esperanza. Pues, “para ser libres, Cristo nos ha liberado” (Gal. 5, 1).+Mons. Francisco Antonio Ceballos EscobarObispo de Riohacha

Lun 28 Nov 2022

Diócesis de Riohacha inaugura oficina de Derechos Humanos

Como una necesidad urgente de blindar la promoción, defensa y protección de los Derechos Humanos de los habitantes en el Departamento de la Guajira, el obispo de Riohacha, Francisco Antonio Ceballos Escobar, creo la oficina de Derechos Humanos. Durante el acto inaugural, el prelado expuso que esta es una iniciativa que surge en atención al momento actual de conflicto que toca estos territorios y agregó que será un organismo eclesial inspirado en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, que se encargará de “promover, defender y proteger los Derechos Humanos en la Guajira, aun sabiendo de la existencia de varias organizaciones en la región que tienen como fin la salvaguarda de los derechos humanos”. “En este momento de tanta sensibilización por los Derechos Humanos y, a la vez, de tanto irrespeto a los mismos, estoy convencido de que la evangelización es integral, por lo cual, en el anuncio del Evangelio jamás puede faltar la proclamación y defensa de los Derechos Humanos, pues el anuncio es integral; así podemos hacer realidad el axioma teológico: “lo que no es asumido, no es redimido”; verdad que debe empujar nuestra acción pastoral”, apuntó. Así mismo, expresó su agradecimiento a las agencias internacionales de Adveniat y Helpage, quienes desde un principio de conocer esta iniciativa, extendieron generosamente sus campos de ayuda. También mostró gratitud a la Pastoral Social, Banco de Alimentos, oficina de la Educación Contratada, oficina de la Mujer, a las parroquias, al Centro de Comunicaciones e Instituciones Educativas de la Diócesis de Riohacha, a la Abogada Pamela Natalia Loaiza Barrios y demás organizaciones defensoras de derechos humanos. Al acto inaugural que se realizó el pasado 17 de noviembre, asistieron representantes de entidades e instituciones tales como: Defensoría del Pueblo, Fiscalía General de la Nación, Comando de Policía de la Guajira, oficina de la Mujer, Fundación Restaurar, Instituto Educativo Eusebio Séptimo Mari, Instituto Educativo Divina Pastora, sede Vila Fátima, Pastoral Social, JCI, Educación Contratada, Nodo Ambiental de Riohacha y Migración Colombia. DESCARGAR PALABRAS DE MONS. FRANCISCO CEBALLOS