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exequias

Sáb 9 Ene 2021

Iglesia acoge medidas del Gobierno Nacional frente a incremento de contagios

La Conferencia Episcopal de Colombia, a través del padre Jorge Enrique Bustamante Mora, Director de los Departamentos de Doctrina y de Promoción de la Unidad y el Diálogo, ha expresado que, ante la gravedad de la situación de la pandemia en estos momentos y siguiendo las directrices establecidas en la circular conjunta de los Ministerios de Salud y del Interior, en la cual se establecen normas de confinamiento y restricción de la movilidad y la circulación en los municipios con alta ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI), invita a los fieles al cumplimiento de las normas establecidas por los mandatarios locales y exhorta a los creyentes a elevar continuas y fervientes oraciones a Dios para que con su misericordia podamos superar prontamente este momento difícil que vivimos. Igualmente, el sacerdote recuerda que "corresponde a cada Obispo en su respectiva jurisdicción, según las medidas que se hayan adoptado por las autoridades locales, determinar los procedimientos a seguir y brindar el acompañamiento espiritual a toda la comunidad”. En la Arquidiócesis de Bogotá Por su parte, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, en un comunicado dirigido a los sacerdotes de su jurisdicción, ha dado instrucciones para que se cierren las puertas de los templos ante el creciente número de contagios, atendiendo las disposiciones impartidas por el Gobierno Nacional y la Alcaldía Mayor de la capital del país. El Prelado pide a los sacerdotes mantener los templos cerrados, mientras dure la declaratoria de "restricción total de Ia movilidad", es decir, desde el jueves 7 de enero a medianoche, hasta el martes 12 de enero a las 4 de la mañana. Indica que, luego de esta fecha, sólo se podrán reabrir las iglesias en las localidades que no se encuentren en estricta cuarentena. Por otra parte, para el caso de las exequias, recuerda que éstas se podrán seguir realizando con los debidos protocolos de bioseguridad ya establecidos por la arquidiócesis. Monseñor Rueda Aparicio invita a los sacerdotes a cuidarse y a cuidar la salud de todas las personas, por lo que les anima a continuar con sus tareas pastorales y las celebraciones eucarísticas valiéndose de los medios virtuales “de modo que todos los fieles se sientan acompañados y fortalecidos espiritualmente en este tiempo de confinamiento”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Jue 24 Mayo 2018

Monseñor José Alberto Rozo partió a la Casa del Padre

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) informa que este jueves 24 de mayo falleció en Bogotá Mons. José Alberto Rozo Gutiérrez, S.M.M., Vicario Apostólico Emérito de Puerto Gaitán. El episcopado se une en oración por el eterno descanso de su hermano obispo. Este jueves 24 de mayo, desde las 4:00 p.m se celebrará una Eucaristía por su eterno descanso en el Instituto de Nuestra Señora de la Sabiduría (Av. 1° de mayo N°. 10A – 51, Bogotá. Teléfono: 2394218); después de la Eucaristía su cuerpo será trasladado a Villavicencio, a la Parroquia San Benito (Calle 26 36-49, Barrio San Benito). Mañana, viernes 25, a las 3:00 p.m., se celebrará la Eucaristía en la Catedral de Villavicencio, presidida por S.E. Mons. Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio y Presidente de la CEC. Finalmente, el sábado 26 de mayo a las 11:00 a.m., se llevarán a cabo las exequias en la Catedral de Puerto Gaitán. El obispo de Puerto Gaitán, Mons. Raúl Alfonso Carrillo Martínez, a través de su cuenta en Twitter, expresó su dolor por la partida de quien fuera el primer obispo de la jurisdicción que regenta. Profundo pesar en el Vicariato Apostólico de Puerto Gaitán, Monseñor José Alberto Rozo Gutiérrez Primer Obispo nuestro, ha fallecido hoy en la Fiesta de #MaríaAuxiliadora a la edad de 81 años.Dios premie su entrega pastoral @episcopadocol @Prensa_Arq_Vcio @PadreVera — Vic Puerto Gaitan (@VicPtoGaitan) 24 de mayo de 2018

Lun 31 Oct 2016

La conservación de las cenizas en caso de cremación

Por: Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - “Si por razones legítimas se opta por la cremación del cadáver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica” (n. 5)… “No está permitida la conservación de las cenizas en el hogar. Sólo en casos de graves y excepcionales circunstancias, el Ordinario, de acuerdo con la Conferencia Episcopal, puede conceder el permiso para conservar las cenizas en el hogar” (n. 6)… Todo esto “para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no se permite la dispersión de cenizas en el aire, en tierra o en agua o en cualquier otra forma, o la conversión de cenizas incineradas en recuerdos conmemorativos” (n. 7). Lo primero que hay que decir, es que esta instrucción es preceptiva para los católicos; lo segundo, es que “estamos frente a un nuevo desafío para la evangelización de la muerte” para que no se pierda, como bien lo dice el documento, el significado de la muerte cristiana, paso hacia la vida, y se purifique de desviaciones que en vez de ayudar muchas veces generan distorsiones en los vivos; y tercero respecto de la cremación, “la Iglesia no ve razones doctrinales para evitar esta práctica, ya que la cremación del cadáver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina de resucitar el cuerpo”, por tanto, “la cremación no está prohibida, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana” (n.4). Vale la pena subrayar algunos puntos que se encuentran detrás de esta nueva directriz de la Iglesia, que como madre y maestra, mira mucho más lejos y busca prevenir y formar. Los sicólogos hablan de la necesidad de “elaborar el duelo” ante la muerte de un ser querido. El drama para los que han perdido seres queridos y no les han podido dar sepultura, es terrible. Y qué no decir de los desaparecidos. Sólo cuando los familiares reciben aunque sea los restos del ser querido, son capaces de aceptar su muerte, y según sean las circunstancias, hasta de perdonar de corazón. En Colombia y en otros países que han vivido el conflicto armado, sí que sabemos de estas realidades. Es por esto que la nueva instrucción de la Congregación para la Doctrina de la fe, con la expresa aprobación del Papa, no pretende limitar derechos, sino orientar frente a las tendencias que están ganando espacio y que “se han propagado con nuevas ideas en desacuerdo con la fe de la Iglesia” (n. 1), motivadas por la moda y en algunos casos por intereses comerciales como el composatarium, la incineración solar, la hidrólisis alcalina y las urnas biodegradables para la preparación de los cuerpos como abono de plantas, o las piezas de joyería y obras de orfebrería, entre otras. Estas formas, existen ya en Inglaterra y otros países europeos, en cementerios de USA y ya están entrando en Colombia. La Iglesia, en el documento, insiste en la necesidad del recuerdo de los muertos y la oración por ellos. Por eso el debido cuidado de los cuerpos de los difuntos o de sus cenizas, hace parte de la construcción de una vida en que la realidad de la muerte debe ser aceptada, pero donde la vida de los vivos, no puede estar sujeta al recuerdo de los difuntos, como puede suceder con el hecho de conservar las cenizas en las casas. En un lenguaje popular se dice que “a los muertos hay que dejarlos ir” de manera que sicológicamente los “deudos”, niños, jóvenes y adultos, puedan continuar su vida de manera normal. La no elaboración adecuada de la pérdida de los seres queridos, puede degenerar, dicen los sicólogos, en traumas sicológicos. Por último, hay que reiterar, que la Iglesia no prohíbe la cremación de los cadáveres, sólo que no autoriza las exequias cristianas cuando ésta ha sido pedida por razones contrarias a la fe cristiana. Sigue en pie, la imperante obligación de orar por todos los difuntos. +Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo Auxiliar de Cali

Jue 3 Dic 2015

“Continuará su reinado en el reino de los cielos”

Fueron las palabras sentidas del arzobispo de Manizales, Gonzalo Restrepo Restrepo, al presidir la eucaristía fúnebre de la exmiss Universo Luz Marina Zuluaga. Durante su homilía el prelado caldense agradeció, en nombre de la comunidad, toda la labor social que la Miss Universo emprendió en favor particularmente de la niñez. Así mismo el prelado recordó que hacía pocos días ella le manifestó su interés de hacer parte de la Fundación ‘Amor por Manizales’, y que él con una gran alegría le dijo: “Sí Luz Marina, gracias por tu servicio y estaremos muy unidos para trabajar por la educación de los niños y los jóvenes más pobres de esta ciudad, pero ella partió antes de que nuestros propósitos se llevarán a efecto y desde allá nos acompañará y estoy seguro que seguirá en nuestra ciudad presente haciendo el bien por los más pequeños”. “Es que Dios elige la sencillez y la pequeñez para hacerla grande: qué sencillez, qué sonrisa, qué espontaneidad y sensibilidad la de Luz Marina”, dijo el arzobispo de Manizales. Un masivo y sentido acompañamiento por parte del pueblo caldense tuvo la exmiss Universo, Luz Marina Zuluaga en la Catedral Basílica de Manizales, donde se cumplieron sus exequias.