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jornada mundial del enfermo

Mié 26 Ene 2022

Papa Francisco: "El enfermo es siempre más importante que su enfermedad"

Al acercarse la fecha de la Jornada Mundial del Enfermo, que se animará el próximo 11 de febrero de 2022, deseamos recordar el mensaje que el Papa Francisco ha enviado para esta ocasión, titulado: “Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso. (Lc 6,36). Estar al lado de los que sufren en un camino de caridad”. A partir de cinco puntos, el Pontífice desarrolla su reflexión: “misericordiosos como el Padre”, Jesús, en su carácter de “misericordia del Padre”, el hecho de “tocar la carne sufriente de Cristo”, los centros de asistencia sanitaria como “casas de misericordia” y la “misericordia pastoral” que debe ser, precisamente “presencia y cercanía”. “Misericordiosos como el Padre” Recuerda que, "la misericordia es el nombre de Dios por excelencia, que manifiesta su naturaleza, no como un sentimiento ocasional, sino como fuerza presente en todo lo que Él realiza. Es fuerza y ternura a la vez. Por eso, podemos afirmar con asombro y gratitud que la misericordia de Dios tiene en sí misma tanto la dimensión de la paternidad como la de la maternidad (cf. Is 49,15), porque Él nos cuida con la fuerza de un padre y con la ternura de una madre, siempre dispuesto a darnos nueva vida en el Espíritu Santo". “Jesús, misericordia del Padre” En este aspecto el Pontífice destaca que el testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su Hijo unigénito. "¡Cuántas veces los Evangelios nos narran los encuentros de Jesús con personas que padecen diversas enfermedades!". Reconoce, la incansable y generosa labor de los diferentes agentes de la salud, sobre todo en tiempos de pandemia. Además, hace notar la experiencia vivida por muchos enfermos, que en su última etapa de existencia y en las unidades de cuidados intensivos, tuvieron que experimentar la soledad por la falta de afecto y la lejanía de sus familiares. "He aquí, pues, la importancia de contar con la presencia de testigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre". Tocar la carne sufriente de Cristo El obispo de Roma, advierte que la invitación de Jesús es clara, "ser misericordiosos como el Padre" y allí advierte los agentes sanitarios y voluntarios juegan un papel importante. Queridos agentes sanitarios, su servicio al lado de los enfermos, realizado con amor y competencia, trasciende los límites de la profesión para convertirse en una misión. Sus manos, que tocan la carne sufriente de Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre. Sean conscientes de la gran dignidad de su profesión, como también de la responsabilidad que esta conlleva". Al resaltar los avances progresivos de la ciencia médica, el avance de las nuevas tecnologías para el desarrollo de tratamientos y los espacios de investigación para erradicar enfermedades, también advirtió que, esto, no debe hacer olvidar la singularidad de cada persona enferma, con su dignidad y sus fragilidades. "El enfermo es siempre más importante que su enfermedad y por eso cada enfoque terapéutico no puede prescindir de escuchar al paciente, de su historia, de sus angustias y de sus miedos. Incluso cuando no es posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar, siempre es posible hacer sentir una cercanía que muestra interés por la persona antes que por su patología. Por eso espero que la formación profesional capacite a los agentes sanitarios para saber escuchar y relacionarse con el enfermo". Los centros de asistencia sanitaria, casas de misericordia El Papa recuera en su cuarto punto que esta “también es una ocasión propicia para centrar nuestra atención en los centros de asistencia sanitaria”, gracias a “la misericordia hacia los enfermos” que “ha llevado a la comunidad cristiana a abrir innumerables posadas del buen samaritano, para acoger y curar a enfermos de todo tipo, sobre todo a aquellos que no encontraban respuesta a sus necesidades sanitarias, debido a la pobreza o a la exclusión social, o por las dificultades a la hora de tratar ciertas patologías”. El Papa llama la atención sobre la población más vulnerable “los habitantes de las zonas más pobres del planeta, donde a veces hay que recorrer largas distancias para encontrar centros de asistencia sanitaria. Aún queda un largo camino por recorrer y en algunos países recibir un tratamiento adecuado sigue siendo un lujo. Lo demuestra, por ejemplo, la falta de disponibilidad de vacunas contra el virus del Covid-19 en los países más pobres; pero aún más la falta de tratamientos para patologías que requieren medicamentos mucho más sencillos”. A lo que agrega, “deseo reafirmar la importancia de las instituciones sanitarias católicas: son un tesoro precioso que hay que custodiar y sostener. ¡Cuántos fundadores de familias religiosas han sabido escuchar el grito de hermanos y hermanas que no disponían de acceso a los tratamientos sanitarios o que no estaban bien atendidos y se han entregado a su servicio! Aún hoy en día, incluso en los países más desarrollados, su presencia es una bendición”. La misericordia pastoral: presencia y cercanía Al reconocer las fortalezas que ha desarrollado la pastoral de la salud, a lo largo de estos 30 años, también advierte sobre la discriminación que padecen hoy los pobres y enfermos, se trata de la falta de atención espiritual. "No podemos dejar de ofrecerles la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y maduración en la fe" y agrega "quisiera recordar que la cercanía a los enfermos y su cuidado pastoral no sólo es tarea de algunos ministros específicamente dedicados a ello; visitar a los enfermos es una invitación que Cristo hace a todos sus discípulos". Al concluir su mensaje el obispo de Roma, puso bajo el amparo de Jesús y la Virgen María, a todos los enfermos y sus familias, para que encuentren sentido, consuelo y confianza. Así también, oró por los agentes sanitarios, para que llenos de Dios, ofrezcan a los pacientes, además de los cuidados adecuados, su cercanía fraterna. Mensaje de la Jornada Mundial del Enfermo 2022 [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Mié 10 Feb 2021

OMP invita a vivir la Jornada Mundial del Enfermo

El próximo jueves 11 de febrero, la Iglesia católica celebra la vigésimo novena Jornada Mundial del Enfermo, con el lema: “Uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos (Mt 23,8)” El padre Alexis Gil Henao, Director Nacional de Obras Nacionales Pontificias (OMO), advirtió que este es un momento para orar, recordar y acercarse al hermano que sufre y a sus familias, mirando en ellos el rostro de Cristo, enfermo y herido. Además, extendió a todos los católicos una invitación a unirse a este gran momento eclesial, con el compromiso de suplicar a Dios y a la Santísima Virgen, el fin de la pandemia, la salud física de tantos que en este tiempo han contraído el virus y se encuentran padeciendo esta enfermedad. El sacerdote subrayó que desde OMP, se elaboró un subsidio para la eucaristía propia de este día, igualmente una serie en audio de seis catequesis que ayudarán a vivir la fraternidad con el hermano que sufre y un afiche propio para la Jornada. Finalmente, informó que en unión con la Conferencia Episcopal de Colombia y la Iglesia universal, se celebrará este día, jueves 11 de febrero, a las 8:00 a.m., la eucaristía virtual que será transmitida a través del Facebook de OMP. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar subsidio[/icon] Leer Mensaje de la Jornada y escuchar catequesis [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Mié 3 Feb 2021

Obispos de Boyacá y Casanare animan ‘Jornada Mundial del Enfermo’

El próximo jueves 11 de febrero, la Iglesia católica celebra la versión veintinueve de la Jornada Mundial del Enfermo, un momento para orar, recordar y acercarse al hermano que sufre y a sus familias, mirando en ellos el rostro de Cristo, enfermo y herido. En este contexto, los obispos que conforman la Provincia Eclesiástica de Tunja han querido unirse para ofrecer una palabra de consuelo a tantos hermanos que sufren por cuenta de la pandemia del Covid-19 y de otras enfermedades. Monseñor Gabriel Villa Vahos, arzobispo de Tunja:"Los obispos de la Provincia Eclesiástica de Tunja proponemos a todo el pueblo de Dios que peregrina en Boyacá y Casanare, unirnos en fervorosa oración teniendo como intenciones, en primer lugar, pedir por el fin de la pandemia; en segundo lugar, orar por el eterno descanso de las víctimas que ha dejado el virus y, en tercer lugar, suplicar el don de la salud para aquellos que llevan la pesada cruz de esta enfermedad". Monseñor Misael Vacca Ramírez, obispo de Duitama – Sogamoso:"El modo en que nos uniremos en oración como Pueblo de Dios será mediante la novena por los enfermos en honor a Nuestra Señora de Lourdes, el Santo Rosario y la Santa Eucaristía en los días de la novena. Nuestras comunidades parroquiales de manera presencial, virtual y por redes sociales estarán compartiendo los subsidios pastorales realizados para este acontecimiento de fe personal y comunitario". Monseñor Luis Felipe Sánchez Aponte​, obispo de Chiquinquirá:"Hemos escogido esta fecha porque el 11 de febrero celebramos en la Iglesia Católica, el día de Nuestra Señora, la Virgen de Lourdes, en conmemoración de la primera aparición de la Madre de Dios a la joven francesa Bernadette Soubirous en 1858". Monseñor Julio García Peláez, obispo de Garagoa:"La Virgen de Lourdes ha sido considerada patrona de los enfermos gracias a los milagros atribuidos a su intercesión. Innumerables personas que han visitado su santuario y han recobrado el don de la salud, después de haber sido desahuciadas, testimonian a favor de tan providente intercesora". Monseñor Edgar Aristizábal Quintero, obispo de Yopal:"El 11 de febrero conmemoramos también la jornada mundial de oración por los enfermos. Esta celebración fue instituida por el Papa San Juan Pablo II el 13 de mayo de 1992, con el objetivo manifiesto de sensibilizar al pueblo de Dios y, por consiguiente, a las varias instituciones sanitarias católicas y a la misma sociedad civil, ante la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos". Monseñor Héctor Javier Pizarro Acevedo, vicario apostólico de Trinidad:"Celebremos pues con mucho ánimo y fervor esta vigésima novena jornada mundial de oración por los enfermos y por todo el personal sanitario, para que la gloriosa intercesión de Nuestra Señora de Lourdes, nos ayude a cuidar de nuestros hermanos enfermos y de nuestra propia salud. Bendiciones".

Jue 13 Feb 2020

Jornada Mundial del Enfermo: no se trata sólo de curar sino también de cuidar

Por: Mons. Juan Carlos Cárdenas Toro Como cada año el 11 de febrero, en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia celebra la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo. Y como cada año, el Papa dirige un mensaje a quienes sufren por causa de tantas enfermedades, a quienes les cuidan desde el campo profesional y científico, a los agentes pastorales que les acompañan y al mundo en general. Con la cita de Mateo 11,28: «Vengan a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo los aliviaré», en esta oportunidad el Papa Francisco anuncia con fuerza a un Jesús que está cercano a la realidad del sufrimiento humano. «Jesús mira la humanidad herida. Tiene ojos que ven, que se dan cuenta, porque miran profundamente, no corren indiferentes, sino que se detienen y abrazan a todo el hombre, a cada hombre en su condición de salud», dice el Santo Padre. El Papa nos recuerda que esta especial cercanía de Jesús al mundo del dolor se arraiga en el hecho de que él experimentó en carne propia el sufrimiento y desde allí quiere ser presencia que consuela y fortalece. Subraya el Santo Padre que hoy se percibe «una carencia de humanidad» ante la cual ha de agregarse al concepto de curar el de cuidar. Puesto que en los momentos de enfermedad el enfermo no sólo experimenta que le falta la salud, sino que todo su ser se ve comprometido, espiritual, emocional, afectivamente. A los enfermos, el Papa les asegura que ellos están entre los “cansados y agobiados” que menciona el evangelio y atraen así la mirada y el corazón de Jesús. Y les anuncia que en Jesús «encontrarán fuerza para la afrontar las inquietudes y las preguntas que surgen… en esa “noche del cuerpo y del espíritu”». A la Iglesia le recuerda que está llamada a ser «la “posada” del Buen Samaritano» en la que pueden encontrar gracia, acogida y consuelo, donde también habrá personas dispuestas, desde la propia experiencia de su fragilidad y de la misericordia recibida, a ayudarles a llegar la cruz del dolor. A los profesionales del mundo de la salud los convoca el Santo Padre a actuar con competencia, pero también a ir más allá y hacer sentir la presencia de Cristo que consuela y se hace cargo de los enfermos curando sus heridas. Además, les recuerda que ellos también son frágiles y pueden enfermarse, por lo cual la llamada de descansar en Cristo y acercarse a su presencia reconfortante, también les aplica y es conveniente para un mejor y más humano ejercicio de su profesión. Finalmente les invita a recordar que el enfermo es persona con una dignidad que le es propia y en los casos donde la ciencia médica no encuentra respuestas, abrirse a la dimensión trascendente. A los gobiernos e instituciones sanitarias, por último, el Papa Francisco les recuerda los principios de la solidaridad y la subsidiaridad que deben mantener presentes como un imperativo ético que les impulse a abrir frentes de actuación a todos aquellos que no tienen la posibilidad de acceder a tratamientos adecuados, dada su condición de extrema pobreza. +Juan Carlos Cárdenas Toro Obispo Auxiliar de Cali Secretario General del Celam

Mar 12 Dic 2017

“la Iglesia debe servir siempre a los enfermos y a los que cuidan de ellos”

Con estas palabras el Papa Francisco presentó el mensaje para la XXVI Jornada Mundial del Enfermo 2018, inspirado en las palabras que Jesús dirigió a María, su madre, desde la cruz, “Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa”. “Estas palabras del Señor iluminan profundamente el misterio de la Cruz”, indicó Francisco y explicó que en la cruz Jesús “muestra su gloria y deja sus últimas voluntades de amor, que se convierten en las reglas constitutivas de la comunidad cristiana y de la vida de todo discípulo”. Francisco destaca que “el dolor indescriptible de la cruz traspasa el alma de María pero no la paraliza. Al contrario, como Madre del Señor comienza para ella un nuevo camino de entrega. En la cruz, Jesús se preocupa por la Iglesia y por la humanidad entera, y María está llamada a compartir esa misma preocupación”. En cuanto al discípulo Juan, el discípulo amado, el Papa explica en su mensaje que “representa a la Iglesia, pueblo mesiánico. Él debe reconocer a María como su propia madre y la vocación materna de María, la vocación de cuidar a sus hijos, se transmite a Juan y a toda la Iglesia. Toda la comunidad de los discípulos está involucrada en la vocación materna de María”. El Papa subrayó que “la caridad de los cristianos se ha de dirigir a todos los necesitados, simplemente porque son personas, hijos de Dios” y señaló que esta “vocación materna de la Iglesia hacia los necesitados y los enfermos” se concretó en su historia bimilenaria, “en una rica serie de iniciativas en favor de los enfermos” y continúa hoy en todo el mundo, “con innumerables iniciativas que muchas veces suplen los sistemas sanitarios inadecuados o inexistentes”. “La imagen de la Iglesia como un ‘hospital de campaña’, que acoge a todos los heridos por la vida, es una realidad muy concreta, porque en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población”, señaló el pontífice. El Papa indicó a continuación que “este legado del pasado ayuda a proyectar bien el futuro. Por ejemplo, ayuda a preservar los hospitales católicos del riesgo del ‘empresarialismo’, que en todo el mundo intenta que la atención médica caiga en el ámbito del mercado y termine descartando a los pobres”. “La pastoral de la salud sigue siendo, y siempre será, una misión necesaria y esencial que hay que vivir con renovado ímpetu tanto en las comunidades parroquiales como en los centros de atención más excelentes”, destacó el pontífice. El Santo Padre confía finalmente a la Virgen María que “interceda por esta XXVI Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará el próximo 11 de febrero de 2018, ayude a las personas enfermas a vivir su sufrimiento en comunión con el Señor Jesús y apoye a quienes cuidan de ellas”. Fuente: Agencia catóilca AICA Foto: Tomada de Internet