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sínodo de la sinodalidad

Mié 30 Nov 2022

Representantes de la etapa continental del Sínodo se reunieron en el Vaticano

Los presidentes y coordinadores de cada una de las siete regiones en que se ha dividido la realización de la Fase Continental del Sínodo sobre la Sinodalidad se han reunido en el Vaticano, convocados por la Secretaría del Sínodo, los días 28 y 29 de noviembre. De ello hacen un análisis el secretario general adjunto del Consejo episcopal Latinoamericano (Celam), y el director del Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral del propio Celam. Compartir las experiencias, las dudas, los desafíos “Una reunión muy fructífera, donde se ha dado a conocer la programación, el itinerario de las asambleas continentales en cada una de las regiones”, en palabras del sacerdote Pedro Brassesco. El secretario general adjunto del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), que coordina esta etapa en América Latina y Caribe, ve la reunión como “momento para profundizar en el Documento para la Etapa Continental, que es el documento base sobre el cual se van a realizar las deliberaciones y el proceso de discernimiento al que nos invita la Iglesia en este tiempo”. Brassesco ha insistido en que “hemos podido compartir las experiencias, las dudas, los desafíos que se van presentando para la realización de este momento del Sínodo”. Refiriéndose al encuentro con el Papa Francisco, que la mayor parte del tiempo fue dedicado a responder a las preguntas de los presentes, destaca que fue un diálogo muy ameno, y que el Santo Padre hizo “algunas indicaciones o sugerencias en torno a qué cosas tener en cuenta para la Etapa Continental del Sínodo”. La reunión con la Secretaría del Sínodo ha servido para profundizar en “la metodología de la conversación espiritual y el discernimiento comunitario que será el método que se va a aplicar, sobre todo durante la realización de las asambleas”, afirmó el secretario general adjunto del Celam. En relación con los aportes del Celam, Brassesco ha dicho que “pudimos compartir la experiencia en torno a la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, que ha sido como algunos lo definen un laboratorio de sinodalidad y que nos permite tener como experiencia un camino hecho en torno a la sinodalidad que ahora seguimos transitando juntos en esta etapa de la Fase Continental del Sínodo”. Comunión de hermanas y hermanos en el tejido progresivo de esta Iglesia que es comunión “La fuerza del proceso sinodal actual se vive en clave de comunión: comunión universal, comunión continental y regional, pero sobre todo comunión de hermanas y hermanos en el tejido progresivo de esta Iglesia que es comunión, participación y misión”, según Mauricio López. El coordinador de la fuerza de trabajo responsable por la Fase Continental del Sínodo ve la reunión de estos días como “una genuina experiencia de intercambio de los caminos andados a partir de la escucha en la primera etapa del Sínodo, ahora en una perspectiva continental”. A ella se refiere como “una etapa inédita en los procesos sinodales a nivel continental, pero que abre perspectivas nuevas, distintas, donde los nuevos caminos responden también a las particularidades culturales, a los ritmos específicos, o a las dinámicas de continentes o regiones del mundo que también son sujetos eclesiológicos”. Mauricio ve como “esperanzador ir acompañando y escuchando los pasos dados, que desde hace meses hemos acompañado en la comisión de trabajo o task force continental, que tengo el privilegio de coordinar en todas las regiones del Planeta, con sus características particulares y diferenciadas, con sus ritmos específicos y con sus necesidades muy propias de cada realidad”. Especificidades de cada continente o región Mauricio ha hecho un breve análisis de cada uno de los siete continentes, regiones, en que se divide esta Etapa Continental. Con relación a Norte América, Estados Unidos y Canadá, recuerda que están viviendo por primera vez una articulación profundísima para escuchar al Pueblo de Dios. Igualmente destaca la riqueza histórica y eclesiológica de América Latina con toda la fuerza del Celam, con la CLAR y las Caritas, y a la luz de su Asamblea Eclesial en continuidad con el Sínodo Amazónico. En Europa, que se enfrenta a una gran diversidad cultural, relata los desafíos del secularismo y los gritos y llamados para responder a los signos de los tiempos, pero sin perder las claves del seguimiento del Señor en esta realidad tan importante para la Iglesia. La fuerza, la vida vibrante de África, que refleja una búsqueda de seguir creciendo y sirviendo en realidades fracturadas, fragmentadas, con dolores cotidianos, pero donde la fuerza de la fe sostiene, donde la fuerza de la comunión, en clave continental, pero en sus ocho regiones, también va dando nuevas respuestas para una Iglesia que está viva, profundamente viva y también con gran diversidad. Las tradiciones del Medio Oriente, con sus tradiciones profundas que también nos hablan de sinodalidad, pero que se enriquecen también de este proceso, donde se abre una perspectiva más eclesial y donde la fuerza de los ritos y de los Patriarcados también contribuye a la Iglesia en comunión global y recibe de ella también esta nueva perspectiva de una sinodalidad de Iglesia en clave de Iglesia Pueblo de Dios. El Asia que ha vivido 50 años de articularse en la Federación de Obispos de Asia, desde su situación específica, siendo minoría, donde el diálogo intercultural es clave, donde la diversidad de religiones también llama a una manera de estar de la Iglesia que contribuye desde lo pequeño, desde la fragilidad, desde la vulnerabilidad, pero ayudando también a construir nuevas posibilidades en este desafío multicultural de Asia. Finalmente, Oceanía, con la complejidad de las distancias, desde la vivencia de los archipiélagos y los desafíos socioambientales, pero que busca modos de responder a los desafíos asociados a Laudato Si´ y Fratelli tutti, la Evangelii Gaudium y dando un gran aporte a este proceso. Encuentro con el Papa sin prisa Del encuentro con el Papa, “durante dos horas, sin prisa, abrazando todos los reportes que llegaban de los siete continentes y regiones, y respondiendo a su estilo, con profunda libertad”, Mauricio López destaco la actitud del Santo Padre de “acompañar estos desafíos que nos invitan a la armonía en medio del caos de la realidad, al discernimiento para que sea el Espíritu Santo el protagonista principal, a reconocer la diversidad cultural que también enriquece, con estas migraciones que hacen parte de la fisonomía del mundo y de la Iglesia, y a reconocer que estamos en un mundo roto y en guerra”. Desde ahí ha insistido que “todo esto hace parte de este camino sinodal”. Mauricio ha reflexionado sobre lo abordado en la reunión en relación con la centralidad del discernimiento y de la conversación espiritual como el modo propio de una Iglesia que quiere ser mucho más camino en común, que parte del yo de la experiencia personal, a la escucha del tú, de ese tú diverso de todos y todas para construir un nosotros, en los consensos que den cuentan de lo que Él, Ella, Dios y el Espíritu, la Ruah, nos quieren ofrecer. Marcar los pasos siguientes Igualmente destaca las reuniones dentro de la fuerza de trabajo, integrada por una laica australiana, un sacerdote italiano, la coordinación del propio Mauricio, el apoyo de un laico brasileño, la guía del cardenal Grech y la colaboración de los subsecretarios del Sínodo, la Hna. Nathalie Becquart y Mons. Luis Marín, así como el equipo de comunicación, con Thierry Buenaventura, y todo el Secretariado del Sínodo, de quien dice ha hecho una labor extraordinaria en estos días. Ha sido un momento para definir los pasos a dar, las orientaciones metodológicas, las fechas de las asambleas continentales y el modo de acompañarlas desde la fuerza de trabajo y la Secretaría. “Un tiempo de gracia, nos sentimos felices de recibir una experiencia rica, profunda, de la fase diocesana y la síntesis con el Documento para la Etapa Continental, y ahora entramos en un acompañamiento de un discernimiento para la Fase Continental que ofrezca criterios que ayuden a la elaboración del Documento de Trabajo o Instrumentum laboris, y que eso siga fluyendo hasta la primera sesión de la Asamblea Ordinaria en octubre de 2023 y que continua hasta 2024”, destaca Mauricio López. Estamos ante algo que “es pura vida del Espíritu, porque sigue avanzando, el camino mismo es la experiencia, el camino de la sinodalidad se teje paso a paso, día con día, en clave de comunión, participación y misión”. Fuente: ADN Celam

Mié 21 Sep 2022

Detalles sobre la fase diocesana y continental del Sínodo de la sinodalidad

Luego de ser entregado el documento a la Secretaría General del Sínodo en Roma, donde Colombia presentó la realidad de la Iglesia en Colombia, Dentro del proceso Sinodal; fase Diocesana, corresponde ahora y desde el pasado mes de agosto de 2022, avanzar en la segunda fase; Continental. A Colombia le pertenece trabajar con la zona de los países Bolivarianos y realizar una síntesis de todo lo recogido en cada territorio sobre el proceso de evangelización de la Iglesia. Lo que significa hacer un trabajo conjunto con los países de América Latina. Esta fase Continental culminará en el mes de marzo del 2023. Cabe recordar que el pasado 15 de agosto se cerró la primera etapa del Sínodo de la Sinodalidad, que correspondía a la consulta en las diócesis y el posterior discernimiento en las Conferencias Episcopales de cada Nación. En Colombia, el pasado mes de mayo, las 78 jurisdicciones eclesiásticas y algunas instituciones eclesiales hicieron llegar los resultados de su proceso; el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), en el mes de junio, condensó estos documentos en 14 síntesis que fueron la base de discernimiento para la reunión de los Obispos de las Provincias Eclesiásticas, previa a la Asamblea Plenaria de julio de 2022. Finalmente, en esta Asamblea de Obispos, se logró sintetizar el resultado de todas las consultas en un solo documento que fue presentado recientemente a Roma. Conocer más la realidad Nacional y los desafíos de la Iglesia Dentro de la síntesis recogida en la primera fase y algunos desafíos para la Iglesia en los tiempos de hoy, se evidenciaron los siguientes: mayor apertura de la iglesia para los laicos, proporcionarles áreas para que puedan participar en los procesos de evangelización. Mayores espacios para ser escuchados, aumentar acompañamiento y tiempo por parte de los sacerdotes y/o párrocos. Para los niños y jóvenes, el desafió está en descubrir nuevas maneras y formas de predicarles el evangelio. “Los jóvenes deben ser tenidos en cuenta dentro de la Iglesia, atenderlos pastoralmente y darles mayor participación. Ya que son personas que les gusta participar especialmente en las misiones y todo lo relacionado con el cuidado de la Casa Común”, afirma el padre Ramiro López, director del Departamento de Animación Misionera de la Conferencia Episcopal de Colombia CEC y delegado nacional para el sínodo de la sinodalidad.. El tema de la mujer también fue relevante en esta primera fase, ya que las peticiones de que el sexo femenino deba ser tenido en cuenta para más labores dentro de la Iglesia, fue generalizada. Así mismo, surgió la petición de la formación tanto para sacerdotes como para laicos, donde esta debe incrementarse. Es necesario practicarse una evangelización incluyente con y hacia las minorías sexuales, religiosas, étnicas y personas vulnerables. Incentivar métodos para cultivar la sinodalidad; renovación de la estructura parroquial; administración económica transparente y enfocada a la evangelización. Por otra parte, se evidenció en este proceso sinodal, el valor que la Iglesia tiene de poder acompañar a las personas en los tiempos actuales y la labor que desempeña en su misión y la incidencia en la sociedad. “El Sínodo de la Sinodalidad no cambia la doctrina de la Iglesia. Pero sí, la forma como la Iglesia está evangelizando, aquí si se si pueden hacer cambios”, enfatiza el padre Ramiro López. Sínodo 2021 - 2023 Fue en el mes de mayo de 2021 cuando se hizo público el itinerario sinodal aprobado por el Papa Francisco para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que debe tener lugar en octubre de 2023 con el lema: ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. FUENTE: Of. arquidiocesana de comunicaciones - Bogotá Para hablar más a profundidad sobre este proceso del Sínodo, la oficina de comunicaciones de la Arquidiócesis de Bogotá, realizó una entrevista al padre Ramiro López, que podrá ver en el siguiente video.

Lun 29 Ago 2022

Síntesis nacional del Sínodo: 18 desafíos para el futuro de la Iglesia en Colombia

El pasado 15 de agosto se cerró la primera etapa del Sínodo de la Sinodalidad que correspondía a la consulta sinodal en las diócesis y el posterior discernimiento en las Conferencias Episcopales de cada nación. En Colombia, el proceso se ha vivido de manera entusiasta, aunque, como lo reconoce sinceramente el documento final, no haya encontrado en algunos ámbitos eclesiales toda la acogida que se esperaba. Sin embargo, en el pasado mes de mayo, las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país y algunas instituciones eclesiales hicieron llegar los resultados de su proceso; el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), en el mes de junio, condensó estos documentos en 14 síntesis que fueron la base de discernimiento para la reunión de los Obispos de las Provincias Eclesiásticas, previa a la Asamblea Plenaria de julio de 2022; finalmente, en dicha Asamblea, se logró sintetizar el resultado de todas las consultas en un solo documento que es el que a continuación se presenta y que ha sido enviado tanto a la Secretaría General del Sínodo en Roma como a la Secretaría General del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño con sede en Bogotá. El documento final consta de tres partes; la primera, en una breve introducción, se hace un recuento histórico y metodológico del proceso en las jurisdicciones eclesiásticas; enseguida, se articulan los 10 núcleos temáticos de profundización con la pregunta fundamental, haciendo a la vez un reconocimiento de los momentos y experiencias sinodales que ha vivido la Iglesia en Colombia durante su historia evangelizadora; finalmente, para responder a la pregunta sobre qué pasos debemos dar para continuar nuestro “caminar juntos” al ritmo de una renovación eclesial inspirada por el Espíritu Santo, se logró llegar a la definición de 18 desafíos que deberán trabajarse en los próximos años. Los desafíos, que pueden leerse integralmente en la síntesis final adjunta, son los siguientes: Conversión permanente, integral y sincera; formación inicial al ministerio ordenado; formación permanente de laicos y sacerdotes; Incentivar métodos para cultivar la sinodalidad; renovación de la estructura parroquial; fortalecer en el laicado la participación y la corresponsabilidad; administración económica transparente y enfocada a la evangelización; privilegiar a los niños, adolescentes y jóvenes en la labor evangelizadora; afianzar la cultura del cuidado para con los menores de edad y personas vulnerables consolidando los entornos protectores en la Iglesia; afrontar la escasez vocacional y la crisis de las familias; evangelización incluyente con y hacia las minorías sexuales, religiosas, étnicas y personas vulnerables; saber comunicar y comunicarnos aprovechando las tecnologías; orientar los movimientos apostólicos; inculturación de la liturgia; incentivar enfoques sociales y culturales en la evangelización; que se atienda a los desafíos de la pastoral diversificada; cuidado de la Casa Común y, finalmente, algunas solicitudes particulares que tienen que ver, principalmente, con la revisión del celibato para los sacerdotes, la ordenación sacerdotal de mujeres, la fusión de congregaciones religiosas femeninas que tengan pocas vocaciones, la inclusión en la misión evangelizadora de los sacerdotes que han dejado de ejercer el ministerio, entre otras. La Conferencia Episcopal de Colombia ha dicho que estos 18 retos evangelizadores que trae la síntesis nacional “son un aliciente para seguirnos empeñando en el trabajo por una Iglesia renovada, que acoge las inspiraciones del Espíritu Santo y que discierne lo mejor para su futuro. De todos depende que la sinodalidad no sea recordada como una actividad que ya se realizó, sino que sea por siempre la vivencia concreta de la eclesiología de Pueblo de Dios que nos ha dejado el Concilio Vaticano II”. Descargue la síntesis nacional del Sínodo de la Sinodalidad aquí. • Síntesis del Sínodo de la Sinodalidad en Colombia DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 1: CONSULTA SINODAL AL EPISCOPADO DE COLOMBIA DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 2: CONSULTA SINODAL A LOS OBISPOS EMÉRITOS DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 3: CONSULTA SINODAL A LOS INDÍGENAS DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 4: CONSULTA SINODAL A NIÑOS Y JÓVENES DESCARGUE AQUÍ PDF

Vie 22 Oct 2021

Episcopado convoca a la Vida Consagrada a orar por el proceso sinodal

Luego de haberse dado la apertura oficial del itinerario sinodal convocado por el Papa Francisco, la Conferencia Episcopal de Colombia, convoca a los miembros de los Institutos de Vida Consagrada, a adelantar una campaña de oración y acompañamiento para animar este caminar que se extenderá hasta el 2022. Así lo dio a conocer el secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, quien a través de una carta enviada a las consagradas y consagrados del país, recomienda realizar esta acción en todos los entornos católicos, materializándola en dos importantes momentos: 24 horas de Adoración Eucarística y la Adoración Perpetua de la Eucaristía. “Para “caminar juntos” a la escucha del Espíritu Santo necesitamos orar. No hay camino sinodal sin la oración personal y comunitaria. La oración dispone nuestro corazón a la escucha de los demás y nos ayuda a discernir la acción del Espíritu Santo en el mundo”, resalta la misiva. Previo parecer y orientaciones del Obispo del lugar, las comunidades religiosas podrán elegir la opción más conveniente, para desarrollar estas jornadas de oración. “Así podrán vincularse de manera activa a este fascinante y hermoso Kairós eclesial”, puntualiza la comunicación.