Pasar al contenido principal

Terremoto

Mié 2 Sep 2026

Después del terremoto

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Son muchos los sentimientos encontrados cuando en una buena parte de Colombia padecimos las consecuencias del terremoto el pasado 10 de agosto.El departamento del Valle del Cauca en los distintos municipios, se vio gravemente afectado, y en nuestro caso, el Distrito de Cali se ha visto envuelto en una encrucijada de dolor, pero a la vez de esperanza.En Cali lamentamos la muerte de 158 personas y un número grande de heridos. Los damnificados se suman por miles, cuando en cifras todavía preliminares podemos contar las más de 12.000 residencias destruidas, y eso sin sumar plenamente, las casas de cientos de campesinos que en las zonas rurales se vieron afectadas.Numerosas son las familias que debieron desalojar sus hogares, otras que perdieron sus emprendimientos y otras que quedaron prácticamente con solo lo que tenían puesto el día del terremoto. La dimensión humana nos duele profundamente. Los efectos colaterales en los estados emocionales de muchos son graves y requieren especial atención.La Iglesia de Cali, así como de las diócesis de Buenaventura, Buga, Cartago y Palmira, hemos dado muestras de entrega y acompañamiento espiritual y social sin límites. Cada una de estas jurisdicciones hicimos, hacemos y haremos todo lo que esté al alcance de nuestras manos.Hemos acompañado las comunidades afectadas tanto desde lo espiritual, como también con el complemento psicológico. Desde nuestras instituciones, comenzando por las pastorales sociales diocesanas y los Bancos de alimentos, hemos tratado de llevar un poco de consuelo a las personas más vulnerables.Desde el Banco arquidiocesano de alimentos de Cali, hemos llevado víveres a sectores marginados de la ciudad, pero también a Buenaventura, Palmira, Cartago, Istmina, Pereira, para que los obispos locales los distribuyan en las parroquias más afectadas.La vida sacramental no podía estar ausente, y con la presencia de sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y algunos laicos, se asumió la hermosa tarea de acompañar los lugares de la tragedia a los damnificados. En los casos de los difuntos, y cuando se solicitaba, se pudieron realizar dignas celebraciones exequiales, y ofrecer a los familiares de los fallecidos, el consuelo de la fe.Resalto la iniciativa del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, la iniciativa de venir a nuestro departamento del Valle, y a Pereira, con 80 presbíteros acompañados por el cardenal y los obispos auxiliares. Fue una presencia misionera cargada de fe y sentido eclesial. Agradezco, en nombre de todos los obispos y fieles de toda la arquidiócesis de Cali y de Pereira, tan loable presencia que nos hermana mucho más.Después del terremoto que produjo la tierra con su movimiento tectónico surgió otro terremoto, el de la solidaridad. Cómo no reconocer los esfuerzos de los rescatistas y voluntarios, hombres y mujeres de todas las edades que pusieron lo mejor de cada uno para salvar vidas o rescatar victimas. Cómo no valorar al Estado Colombiano, a los bomberos, a la defensa civil, a los rescatistas de otros países y ciudades de Colombia, al personal de la salud, y a las autoridades de policía y ejército que, sin desfallecer, aun con el corazón roto, de día y de noche trabajaron en las acciones humanitarias. No hubo distinción ni de condición política, ni de credo ni de condición social, Hubo fraternidad y trabajo común con el firme propósito de salvar vidas lo más pronto posible. A las autoridades civiles de la Gobernación y las alcaldías municipales, va también nuestro reconocimiento, pues ellos no solo intervinieron en los momentos propios inmediatos al terremoto, sino que les corresponde la no fácil tarea de la reconstrucción integral de Cali y demás municipios del Valle del cauca.Por último, después del terremoto, en cuanto a la Iglesia se refiere, nos viene la tristeza que se acrisola con la fe en el Señor. Cerca de 100 templos y capillas de todo el Departamento se han visto seriamente afectados, muchos de ellos colapsaron o es necesario demoler. Muchas parroquias han debido ser cerradas como medida cautelar, lo que impide que los fieles tengan un lugar digno para sus celebraciones.En Cali fueron estos los templos y capillas con mayor afectación:1.La catedral San Pedro Apóstol, de la Plaza Caizedo, iglesia madre de Cali, referente histórico de muchos años. Bien patrimonial de interés nacional.2.La capilla de la Merced. Lugar donde hace 490 años nació Cali. Bien patrimonial de interés nacional.3.La parroquia central San José, de La Cumbre, con colapso total.4.La parroquia Principal y la capilla de Dagua5.La parroquia San Isidro Labrador, Km. 306.La parroquia El Sagrado Corazón, en Bitaco.7.La parroquia de Nuestro Señor del Buen Consuelo, Yumbo.8.La parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Colseguros.9.La parroquia San Ignacio de Loyola, Terrón Colorado.10.La casa de velación In memoriam, junto a la parroquia de San Fernando Rey.11.La Capilla de Jesús Nazareno, en el barrio Alameda.12.La parroquia Santa Teresa de Jesús, en Pampalinda, afectación total de techo.13.La parroquia el Santísimo Sacramento, el Templete.14.La capilla de La Milagrosa, en la avenida Roosevelt.Y otras 41 parroquias y capillas que sufrieron afectaciones de diverso nivel.Después del terremoto viene la esperanza, viene la recuperación integral de las comunidades, viene la reconstrucción o restauración de nuestros templos y capillas. Confío en que, con la ayuda de todos, vamos a lograr esta meta.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Sáb 18 Feb 2023

Campaña de Solidaridad por los hermanos de la Provincia de Alepo, Siria

Hoy la Iglesia católica invita a movilizarse para apoyar a las víctimas del terremoto en Siria y Turquía, de manera particular a los cristianos de la Provincia de Alepo, por esta razón ha emprendido la campaña que lleva por lema: “Quien comparte lo que tiene, jamás le faltará lo que necesita”. Iniciativa que se promueve desde la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social - Cáritas Colombiana, que preside el padre Rafael Castillo Torres, unidos al Exarcado Maronita en Colombia con monseñor Fadi Abou Chebel, ACN Colombia: Fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre y la Arquidiócesis de Bogotá. El padre Rafael Castillo, ha enviado un mensaje en el que hace un llamado y exhorta para que en todas las Jurisdicciones Eclesiásticas del país, parroquias, zonas de pastoral, pequeñas comunidades y movimientos apostólicos, se anime a todos los fieles católicos a vincularse y participar de esta campaña de solidaridad. El sacerdote ha dicho que con este gesto se podrá acompañar, fortalecer y animar la esperanza de los cristianos de Alepo que han sido víctimas de este terremoto fuerte y cruento que ha acabado con tantas vidas. “En la iglesia siempre hemos sido conscientes de que cuando un miembro sufre, todo el cuerpo sufre. Y hoy al igual que Jesús en Galilea, la Iglesia tiene el ministerio de la compasión, calmando el dolor y el sufrimiento que hay en tantos pueblos que sufren”. Cómo apoyar la campaña Para hacer los aportes se ha dispuesto la Cuenta Corriente del Banco de Bogotá No. 081-688269 a nombre del Secretariado Nacional de Pastoral Social - Cáritas Colombiana

Vie 27 Oct 2017

Iglesia Colombiana entrega viviendas a damnificados del terremoto en Ecuador

Monseñor Héctor Fabio Henao, Director del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS), hizo la entrega simbólica de 100 casas en la provincia de Manabí, Ecuador, epicentro de un terremoto que sacudió a este país el 16 de abril de 2016 y que dejó centenares de muertos y miles de damnificados. "Este es un ejercicio de presencia solidaria del pueblo colombiano que está con sus hermanos ecuatorianos", señaló monseñor Héctor Fabio Henao. La Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social, desde abril de 2016, logró recaudar 330.000 dólares destinados a Cáritas Ecuador para la construcción de 100 viviendas y el apoyo a la reconstrucción del tejido social a través del componente de sembradores de paz. En este proyecto, que lleva un año en acción, se ha acompañado a las familias que perdieron su hogar o aquellas que resultaron con serias afectaciones en sus viviendas. Adicionalmente, se capacita a los niños y jóvenes de esta población por medio de talleres formación de paz y convivencia para que ellos sean gestores de paz en sus familias y su comunidad.

Jue 21 Sep 2017

Episcopado invita a orar y ayudar a las víctimas del terremoto en México

El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Óscar Urbina Ortega, invitó a los colombianos a orar y ofrecer una ayuda efectiva a las víctimas del terremoto que afectó a México el 19 de septiembre. "Quiero expresar la solidaridad de la Iglesia Católica en Colombia e invitar para que nos unamos en la oración y en la solidaridad con nuestros hermanos de México", señaló monseñor Urbina Ortega. El también arzobispo de Villavicencio, invitó a colaborar con las víctimas del terremoto. Para tal fin se dispuso que las donaciones se puedan consignar en la cuenta corriente del Secretariado Nacional de Pastoral Social del Banco de Bogotá N° 081–41379–1. "Los que quieran colaborar pueden hacerlo y así haremos llegar esa ayuda efectiva a la Iglesia que peregrina en México", aseguró el prelado. Monseñor Urbina comentó que ya hay un grupo de colombianos que han viajado a México para apoyar en la búsqueda de las personas. Así también, expresó su solidaridad con las familias colombianas que tienen familiares en México. Finalmente, el prelado expresó su solidaridad con los obispos, sacerdotes, consagrados y los fieles de la Iglesia de México en este momento que están sufriendo."A todos el Señor los bendiga, a las víctimas los acoja en su reino y a los dolientes los consuele y anime", concluyó.