Pasar al contenido principal

unimagdalena

Mar 6 Oct 2026

Convenio entre la Diócesis de Santa Marta y UNIMAGDALENA abre agenda de cooperación para el territorio

El convenio, liderado por monseñor José Mario Bacci Trespalacios, abre una agenda de cooperación en formación académica, investigación, patrimonio, innovación y proyección social, con impacto en el territorio.La Diócesis de Santa Marta y la Universidad del Magdalena (UNIMAGDALENA) establecieron un convenio marco de cooperación académica que articula las capacidades de ambas instituciones para desarrollar acciones de formación, investigación, preservación del patrimonio, innovación y proyección social al servicio de las comunidades del territorio.La iniciativa, suscrita por el rector de UNIMAGDALENA, Pablo Vera Salazar, y el obispo de Santa Marta, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, refleja la voluntad de la Diócesis de fortalecer su capacidad de servicio mediante la articulación con una institución de educación superior de la región. El convenio tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028.Más que una alianza centrada exclusivamente en actividades académicas, el acuerdo plantea una agenda de trabajo que vincula las necesidades institucionales y territoriales de la Diócesis con el conocimiento y las capacidades profesionales, científicas y tecnológicas de la Universidad del Magdalena.Una apuesta de la Diócesis por fortalecer su servicio al territorioEl convenio contempla la vinculación de estudiantes a escenarios reales de aprendizaje mediante prácticas, pasantías y proyectos académicos, así como espacios de acompañamiento y mentoría, trabajos de grado y proyectos interdisciplinarios relacionados con las necesidades de la Diócesis.De acuerdo con el documento suscrito, la iniciativa también permitirá formular proyectos conjuntos de investigación, participar en convocatorias de financiación y sistematizar experiencias institucionales como insumo para procesos académicos e investigativos.Para monseñor José Mario Bacci Trespalacios, esta articulación representa una oportunidad para potenciar las capacidades de servicio de la Diócesis en todo su territorio, aprovechando la diversidad de programas y la formación profesional que ofrece UNIMAGDALENA.Esta perspectiva pone de manifiesto un rasgo central de la iniciativa: la Diócesis no se limita a recibir los beneficios de la cooperación académica, sino que pone a disposición su experiencia, sus espacios, sus necesidades institucionales y su presencia en el territorio para generar procesos formativos y proyectos con impacto social.El propio convenio reconoce a la Diócesis de Santa Marta como una institución con una importante presencia histórica, social y cultural en el territorio, vinculada a la construcción de tejido social, la promoción de valores y el acompañamiento a comunidades.El patrimonio de la Iglesia, al servicio de la memoria y la investigaciónUno de los componentes de mayor alcance del convenio es la gestión y preservación del patrimonio histórico y documental que custodia la Diócesis de Santa Marta.El acuerdo reconoce el valor de este acervo para la memoria institucional, cultural y territorial, y plantea desarrollar procesos de identificación, valoración, organización, conservación, investigación y puesta en valor de los documentos históricos. También contempla estrategias pedagógicas y culturales para favorecer su apropiación social y la generación de contenidos que permitan difundir este patrimonio.En este campo, la cooperación abre posibilidades para que el patrimonio que la Iglesia ha custodiado a lo largo del tiempo pueda ser estudiado y aprovechado desde distintas disciplinas, contribuyendo a una comprensión más amplia de la historia y la identidad del territorio.La Diócesis ha manifestado, además, su interés en avanzar en la profesionalización del trabajo relacionado con su archivo para poner este patrimonio a disposición de la comunidad científica. Esta disposición encuentra en el Programa de Historia y Patrimonio de UNIMAGDALENA una capacidad académica específica para la investigación histórica, la gestión patrimonial y el manejo de fuentes documentales.Formación e innovación para responder a necesidades concretasEl convenio también incorpora una dimensión de innovación y transformación digital. Las partes podrán impulsar procesos de digitalización, organización y acceso a la información, especialmente para la preservación del patrimonio documental, así como desarrollar plataformas y soluciones tecnológicas para facilitar la consulta y difusión de contenidos históricos y culturales.A esto se suma la posibilidad de que estudiantes y profesionales desarrollen experiencias de aprendizaje en contextos reales, vinculadas con las necesidades de la Diócesis y con los objetivos de formación establecidos por la Universidad.De esta manera, la cooperación busca generar un intercambio de capacidades en doble vía: mientras los estudiantes encuentran nuevos escenarios para fortalecer su formación y compromiso social, la Diócesis puede incorporar conocimientos y herramientas que contribuyan al fortalecimiento de sus procesos institucionales y pastorales.La alianza también abre la posibilidad de desarrollar iniciativas relacionadas con el bienestar y el trabajo comunitario, como procesos de alfabetización, fortalecimiento de competencias, orientación vocacional, promoción de la salud y acompañamiento integral, según las líneas de trabajo que posteriormente se concreten mediante instrumentos específicos.Una Iglesia que articula capacidades para servirLa iniciativa de la Diócesis de Santa Marta se inscribe en una perspectiva de cooperación que busca poner distintas capacidades al servicio de las personas y de las comunidades. En este caso, la articulación con UNIMAGDALENA permite conectar la experiencia y presencia territorial de la Iglesia con el conocimiento académico, científico y tecnológico de una universidad pública de la región.El convenio establece así una hoja de ruta para pasar del diálogo institucional a proyectos concretos de formación, investigación, preservación de la memoria, innovación y acción social. Las partes acordaron desarrollar estas líneas de manera conjunta, sin excluir otras posibilidades de cooperación que permitan alcanzar el objeto del acuerdo.