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Actualidad

Vie 8 Sep 2017

Demos el primer paso hacia la reconciliación y la paz: Mons. Urbina

“El Señor nos permita recibir de su corazón una antorcha luminosa que guíe nuestros pasos para que todos seamos artesanos comprometidos y valientes del perdón, la reconciliación y la paz”. Estas fueron algunas de las palabras que monseñor Óscar Urbina Ortega, arzobispo de Villavicencio presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, pronunció durante el encuentro de oración por la reconciliación nacional que se adelantó como parte de la agenda. Allí tuvo la oportunidad de comentarle que, durante 30 años, por iniciativa de la Conferencia Episcopal y el apoyo de diversas organizaciones de la sociedad civil, Colombia ha celebrado la Semana por la Paz, que este año coincide con la visita del Pontífice bajo el lema ‘Muchos pasos por la paz y la Reconciliación” haciendo eco al mensaje del Papa Francisco y lema de su visita: ‘Demos el primer paso”. Descargar primer intervención Mons. Oscar Urbina Ortega “Hoy ha sido un tiempo de reflexión para nuestra Nación. Hemos sido invitados a reconciliarnos con Dios, con los colombios y con la creación. Esto nos ha hecho comprender esta mañana que la verdadera conversión del corazón produce resonancias sociales y políticas. Por eso la reconciliación se ofrece a todos”, dijo monseñor Urbina, luego de agradecer la presencia del Papa Francisco en Colombia y sus mensajes de perdón, de esperanza y de reconciliación, así como su invitación a “volar alto y soñar en grande”. Monseñor Urbina, también destacó la importancia de “descubrir que la reconciliación entre los colombianos es un proceso” así como “anhelo y el empeño del pueblo colombiano para superar las divisiones y las luchas que permitan consolidar una nueva nación”, y retomando las palabras del Papa Francisco, precisó que “lo que cuenta es dar el primer paso que ahora es posible realizar”, y esto incluye “estar unidos, dialogar, escucharnos, perdonarnos, intentar una y otra vez comprendernos y aceptar a los demás, como hermanos, para poder colocar las bases de la comprensión mutua entre todos nosotros y generar una auténtica cultura del encuentro”. Descargar segunda intervención Mons. Oscar Urbina Ortega

Vie 8 Sep 2017

Papa Francisco ora por afectados de terremoto en México y huracán Irma

Una vez concluida la Eucaristía de beatificación en Villavicencio, el Papa Francisco elevó sus oraciones por los afectados del terremoto en México y por cuantos sufren los embates del huracán Irma. El Pontífice manifestó su “cercanía espiritual a todos los que sufren las consecuencias del terremoto que ha azotado a México la noche pasada, provocando muertos y cuantiosos daños materiales. Mi oración por los que han perdido la vida y también por sus familias”, indicó. Así mismo dijo que sigue “de cerca el desarrollo del huracán Irma que está golpeando el Caribe, dejando a su paso cuantiosas víctimas e ingentes daños materiales, como también está causando miles de desplazados, los llevo en mi corazón y rezo por ellos”. “A ustedes les pido que se unan a estas intenciones y por favor no se olviden de rezar por mí”, finalizó. Cabe recordar que esta madrugada un terremoto de 8,1 grados afecto la costa sur de México. Así mismo el huracán Irma, que ya ha golpeado algunos lugares en el Caribe como San Martin y las Islas Vírgenes, amenaza aún el estado de la Florida en Estados Unidos; mientras que otras naciones como Cuba también se preparan para su embate.

Vie 8 Sep 2017

Monseñor Emilio Jaramillo y el Padre Pedro Ramírez ya son beatos

Al inicio de la Eucaristía celebrada este viernes en la ciudad de Villavicencio, el Papa Francisco realizó la ceremonia de beatificación de monseñor Jesús Emilio Jaramillo, obispo de Arauca y el padre Pedro María Ramírez Ramos, párroco de Armero. Una vez leídas las biografías de los siervos de Dios, el Papa Francisco señaló que, de acuerdo a la solicitud hecha por el actual obispo de Arauca, monseñor Jaime Muñoz Pedrosa y por Fabio Duque Jaramillo, obispo de Garzón, de los obispos del país, fieles y la Congregación de la Causa de los Santos, declaraba como beatos a estos dos miembros de la iglesia católica. “Con nuestra autoridad apostólica declaramos que los venerables Siervos de Dios, monseñor Jesús Emilio Jaramillo, del Instituto de misiones extranjeras de Yarumal y obispo de Arauca y el padre Pedro María Ramírez Ramos, sacerdote diocesano, párroco de Armero, mártires que como pastores según el corazón de Cristo y coherentes testigos del Evangelio derramaron la sangre por amor a la grey que les fue confiada, de ahora en adelante serán llamados beatos”. Por su parte, el arzobispo de Villavicencio y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Oscar Urbina Ortega, agradeció al Santo Padre el haberlos proclamados Beatos a estos venerables siervos de Dios “Beatísimo padre en nombre de todos los obispos del episcopado colombiano y en especial de los obispos de Arauca y Garzón y de todo el pueblo colombiano, agradezco de todo corazón a Su Santidad haber proclamado Beato a los venerables siervos de Dios Jesús Emilio Jaramillo, obispo de Arauca y el padre Pedro María Ramírez Ramos”, agradeció el arzobispo. Tras la proclamación, las reliquias de ambos beatos fueron expuestas para su veneración. En el calendario litúrgico de la Iglesia el 3 de octubre será la memoria del beato Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, obispo y mártir y el 24 de octubre la del beato Pedro María Ramírez Ramos, Presbítero y mártir.

Vie 8 Sep 2017

La reconciliación es abrir puertas a quienes han vivido el conflicto

El Papa Francisco invitó a los colombianos a decir sí a la verdad, la bondad y la reconciliación. Así lo manifestó durante la Eucaristía celebrada este viernes en el parque CATAMA en Villavicencio ante más de 500 mil personas. Inspirado en el Evangelio, el obispo de Roma señaló que Colombia es un pueblo con una genealogía de amor y bondad, pero también de desencuentros y muerte. En este panorama preguntó ¿cuáles serán los caminos para que en el país entren los caminos de la luz y la reconciliación? El Sumo Pontífice aseguró que la única vía para superar los desencuentros entre los colombianos, al igual que Jesús lo hizo, es abrazar y asumir la historia completa del país. DESCARGA LA HOMILÍA El Papa recordó que la reconciliación no es una palabra abstracta y advirtió que si fuese así solo traería esterilidad. “La reconciliación es abrir la puerta a cada una de las personas que han vivido el conflicto. Cuando las víctimas vencen la venganza se convierten en los protagonistas más creíbles en la construcción de la paz”, señaló el Papa. El Papa animó a todos los colombianos a dar el primer paso hacia la reconciliación. “Basta una persona buena para que haya esperanza. Cada uno de nosotros puede ser esa persona. Esto no significa desconocer los conflictos. No es legitimar las injusticias. El recurso a la reconciliación no puede servir para acomodar a situaciones de injusticia, es un encuentro entre hermanos para superar el egoísmo y la seudo justicia, es fruto de sentimientos nobles, para instaurar el respeto por cada individuo”, afirmó el Santo Padre. Finalmente, el Papa exhortó para que la reconciliación se concrete y consolide con el aporte de todos los colombianos. “Todo esfuerzo de paz, sin un compromiso serio de reconciliación será un fracaso”, advirtió.

Vie 8 Sep 2017

Villavicencio acoge Cristo de Bojayá junto con víctimas del conflicto armado

“Hermanos, reunidos acogemos la peregrinación con el Cristo de Bojayá que simboliza la vida, el significado de emprender un nuevo camino y sobre todo el reto que plantea la visita del Papa: Dar un paso hacia la reconciliación,” así lo dijo Monseñor Héctor Fabio Henao en encuentro simbólico de reconciliación en la Catedral Nuestra Señora del Carmen en Villavicencio. El Cristo de Bojayá y sus acompañantes a pesar de las dificultades consiguen llegar a Villavicencio, ciudad que los acoge a las 4:30 am. El trayecto a la catedral fue un emotivo acto simbólico en el que se tomaron las calles de la ciudad, donde un vehículo trasportaba en su techo al Cristo de Bojayá y detrás un grupo de mujeres víctimas de esta masacre, entonaban alabaos que decían: “la guerra no es nada buena, lo que trae es destrucción, desarmemos los corazones y no más repetición” invitando a reconciliación del pueblo colombiano. En la movilización participaron también, las mujeres del Costurero de la Memoria, las madres de Soacha, que sufrieron la barbarie de los falsos positivos o ejecuciones extrajudiciales junto con delegaciones de víctimas de desplazamiento interno, despojo de tierras, desaparición forzada, provenientes de diversas partes del territorio nacional. Compartieron mensajes sobre la importancia de rescatar la memoria y pasar la página de esta guerra que nos ha hecho tanto daño. La comitiva a su llegada al santo recinto fue recibida por Carlos Eduardo Quintero, Vicario General de la Arquidiócesis de Villavicencio, Carlos Alberto Ricardo, director de la Pastoral Social de Villavicencio y Monseñor Héctor Fabio Henao, Director del Secretariado Nacional Pastoral Social, quien presidió la ceremonia del Rito de acogida al Cristo de Bojayá. En el acto Moseñor Héctor Fabio, expresó: “Aunque esta mutilado, el Cristo camina, en medio de su dolor, hacia la reconciliación. Así como el Cristo herido, el encuentro con el Papa nos renueva la fe de que podemos vernos como seres humanos y de que esa polarización que existe en el país se diluya y nos concentremos en lo que debe ser, que es construir la paz con justicia social”. Luego reconoció la relevancia de la congregación de las víctimas y de la visita del Santo padre a Villavicencio frente al momento histórico que atraviesa el país. Este evento alimentó las expectativas de la comitiva de las víctimas y de en general del pueblo colombiano, ante el encuentro de mañana en el parque las Malocas con el Santo Padre, para seguir construyendo un camino de perdón, paz y reconciliación en nuestro país. Descargar comunicado de prensa

Jue 7 Sep 2017

“Seguiremos luchando con tesón para implantar la justicia y la paz”

Con estas palabras el cardenal colombiano Rubén Salazar Gómez, cerró los actos programados con el Papa Francisco en la ciudad capitalina, recordando que la Iglesia seguirá trabajando por el cuidado de las víctimas, la lucha contra la pobreza, la injusticia y la violencia. “La pobreza y miseria de amplios sectores de la población, fruto en gran parte de la injusticia y la violencia impiden el acceso de millones de colombianos a los derechos humanos fundamentales, como la nutrición, la salud, el techo el trabajo, la tierra y todo aquello que hace la vida digna y plenamente humana”, afirmó. El también presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), prometió al Sumo Pontífice acatar cada uno de sus mensajes y recomendaciones, velando por la protección y defensa de los derechos humanos, defendiendo la vida desde el momento mismo de su concepción hasta la muerte natural. “Le prometemos Santo Padre que su palabra, la palabra del Evangelio de la vida, estará siempre en nuestro corazón. Allí se convertirá en fuente permanente de inspiración para encontrar juntos los senderos del respeto, aceptación, cuidado, protección de la defensa y promoción de la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, desde la niñez y la juventud hasta la ancianidad”, afirmó el prelado. Finalmente, el jerarca de la iglesia colombiana agradeció la presencia y cariño manifestados por el Papa y dijo que orará para que “el Señor lo ilumine, fortalezca, proteja y le permita guiar siempre a la Iglesia por los caminos del Evangelio”.

Jue 7 Sep 2017

El Papa invita a los colombianos a caminar juntos y dejar los egoísmos

Durante la Eucaristía celebrada en el Parque Simón Bolívar en Bogotá, el Papa Francisco exhortó a los colombianos a no tener miedo e ir mar adentro en busca de la justicia, la reconciliación y la paz. Así lo manifestó en una multitudinaria celebración que congregó cerca de un millón de personas que asistieron al principal parque que tiene la capital colombiana. El obispo de Roma advirtió, que en Bogotá como en otras ciudades del mundo, “hay unas densas tinieblas que amenazan y destruyen la vida”. Así mencionó los intereses personales, el egoísmo, el irrespeto, la sed de venganza y el odio que vuelven insensibles a las personas ante el dolor de las víctimas. Frente a estas tinieblas el Papa recordó que Jesús las disipa y destruye con su mandato de ir mar a dentro. DESCARGAR HOMILÍA “La palabra de Jesús tiene poder para convertir corazones, cambiar planes y proyectos. La palabra de Jesús es una palabra probada en la acción, no es una conclusión de escritorio de acuerdos fríos y alejados del dolor de la gente. Sirve para la seguridad de la orilla como para la fragilidad del mar”, afirmó el Sumo Pontífice. El Papa afirmó que en Colombia se encuentran “multitudes de personas que anhelan una palabra de vida que ilumine con su luz todos los esfuerzos y muestren el sentido y la belleza de la existencia humana”. En ese marco, invitó a ser capaces de confiar en el “Maestro cuya palabra suscita fecundidad, incluso allí donde la inhospitalidad de las tinieblas humanas hace infructuosos tantos esfuerzos y fatigas”. El Papa llamó para que los colombianos se llamen unos a otros y se hagan señas, al igual que los apóstoles. “Deben volver a ser hermanos, compañeros de caminos, socios de esta empresa común que es la patria”, señaló. Finalmente, animó a “impulsar el riesgo compartido” y no tener miedo de “arriesgar juntos”. Jesús nos invita a dejar nuestros egoísmos, perder nuestros miedos que no vienen de Dios, que nos inmovilizan y retardan la urgencia de ser constructores de la paz y promotores de la vida”, concluyó.

Jue 7 Sep 2017

El Papa recuerda al CELAM que debe encarnar el rostro de Cristo

Durante su segundo día de Visita Apostólica del Papa Francisco a Colombia se reunió con las Directivas del Consejo Episcopal Latinoamericano - CELAM. Este encuentro se desarrolló en la sede la Nunciatura Apostólica en Bogotá. El Pontífice comenzó su discurso advirtiendo a las directivas del peligro de la ideologización del mensaje evangélico, el funcionalismo eclesial y el clericalismo. "El rostro humilde de Dios que se manifiesta en el esfuerzo de poner la misión de Jesús en el corazón de la misma Iglesia, transformándola en criterio para medir la eficacia de las estructuras, los resultados de su trabajo, la fecundidad de sus ministros y la alegría que ellos son capaces de suscitar. Porque sin alegría no se atrae a nadie". DESCARGA EL DISCURSO DEL PAPA CON LAS DIRECTIVAS DEL CELAM El Papa señaló que el Evangelio no puede reducirse a un programa al servicio del gnosticismo de moda o proyecto de ascenso social. Así también, hizo un llamado para que la Iglesia en América Latina sea sacramento de unidad. "¡Se ve tanta dispersión en nuestro entorno! Y no me refiero solamente a la rica diversidad que siempre ha caracterizado el continente, sino a las dinámicas de disgregación. Hay que estar atentos para no dejarse atrapar en estas trampas. La Iglesia no está en América Latina como si tuviera las maletas en la mano, lista para partir después de haberla saqueado, como han hecho tantos a lo largo del tiempo." Francisco también se refirió a que muchos se lamentan de cierto déficit de esperanza en nuestro contienente. En ese sentido les dijo a los obispos que "no nos está consentida la 'quejumbrosidad', porque la esperanza que tenemos viene de lo alto." El Papa hizo referencia a la juventud. Afirmó que la esperanza en América Latina tiene un rostro jóven y animó para que en la Iglesia se abran espacios concretos. "Inviertan tiempo y recursos en su formación. Propongan programas educativos incisivos y objetivos pidiéndoles, como los padres le piden a los hijos, el resultado de sus potencialidades y educando su corazón en la alegría de la profundidad, no de la superficialidad. No se conformen con retóricas u opciones escritas en los planes pastorales jamás puestos en práctica." El Pontífice también hizo referencia al papel de las mujeres en la vida de la Iglesia y que sin su participación la iglesia del continente perdería fuerzas. "Son las mujeres que, con meticulosa paciencia, encienden y reencienden la llama de la fe. Es un serio deber comprender, respetar, valorizar, promover la fuerza eclesial y social de cuanto realizan". Finalmente, el Sumo Pontífice invitó a los obispos de América Latina y El Caribe a servir con pasión. "Hoy hace falta pasión. Poner el corazón en todo lo que hagamos, pasión de joven enamorado y de anciano sabio, pasión que transforma las ideas en utopías viables, pasión en el trabajo de nuestras manos, pasión que nos convierte en continuos peregrinos en nuestras Iglesias".