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Iglesia en el mundo

Mar 27 Oct 2015

Conclusiones del Sínodo de la Familia

El resultado del Sínodo de la Familia es este documento de 94 puntos en el que hay decenas de propuestas. No hay condenas sino un mensaje de esperanza para quienes se deciden a formar una familia, y quienes están afrontando los obstáculos de ese camino. MIRAR DE OTRO MODO El documento presenta las dificultades de las familias. Lo hace sin miedo y las ve como una oportunidad. Por eso, los obispos piden a los cristianos que cultiven una mirada de comprensión y de esperanza ante realidades tan dolorosas, como la soledad o el fracaso matrimonial. Para el sínodo, ayudar a estas personas no significa decir que todo está bien. Significa tener el coraje de escuchar su dolor, acogerlas con ternura y buscar maneras de curar sus heridas. PREPARACIÓN AL MATRIMONIO Una de las ideas recurrentes del Documento es que se mejore la preparación al matrimonio. Hay acuerdo en que no es eficaz dar sólo cinco o seis clases antes de la boda. Aquí deben involucrarse mucho más las familias veteranas porque, si actúan con discreción y cariño, pueden ayudar a resolver los problemas normales de los primeros años de matrimonio. El Documento propone que las familias se impliquen más en la ayuda de otras familias, y no sólo en situaciones especiales sino también por ejemplo en el cuidado de los hijos, en su educación o en la atención de enfermos. APERTURA A LA VIDA Y EDUCACIÓN SEXUAL Los obispos proponen que los padres se impliquen realmente en la educación sexual de sus hijos. Esa educación es vital para sus vidas: una afectividad estable es la clave de la felicidad y de la duración de un futuro matrimonio. Además, enseñar a entregarse y a amar es imprescindible para entender que cada hijo es fruto del amor. PAREJAS QUE CONVIVEN El texto se fija también en los jóvenes que no están casados pero conviven establemente. Dice que muchos de ellos viven la fidelidad y la apertura a la vida, que son elementos propios del matrimonio. Por eso proponen una atención específica para ellos, para que se encaminen hacia la boda. Así aprenderán cómo la gracia del sacramento les puede ayudar a afrontar los desafíos de ese proyecto juntos. FORMAR LA CONCIENCIA Miren lo que dijo el Papa en el discurso de clausura del Sínodo: FRANCISCO "El primer deber de la Iglesia no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios, llamar a la conversión y conducir a todos los hombres a la salvación del Señor". En el caso de las personas divorciadas que se han vuelto a casar civilmente y que quieren volver a recibir los sacramentos, el sínodo propone que un sacerdote les ayude a formar la conciencia y a descubrir en qué situación están ante Dios. En concreto dice que "la conversación con un sacerdote, en el foro interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre lo que obstaculiza la posibilidad de una participación más plena a la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer". El documento del Sínodo recuerda que Juan Pablo II dijo que no es lo mismo una persona que ha sido abandonada injustamente, o quien ha destruido un matrimonio. PERSONAS HOMOSEXUALES En cuanto a las personas homosexuales, el Sínodo recuerda que Cristo "amó y murió por cada persona, sin excepciones", por lo que "cada persona, independientemente de su tendencia sexual, debe ser respetada en su dignidad, y acogida con respeto, evitando 'cualquier marca de injusta discriminación'". También dice que "no se pueden establecer analogías entre las uniones entre personas homosexuales y el proyecto de Dios sobre matrimonio y familia". FAMILIAS EMIGRANTES El sínodo no cierra los ojos al drama de quienes escapan de la guerra o la pobreza y habla de estas personas que se han visto forzadas a dejar su país para empezar una nueva vida. Los obispos piden que las diócesis y parroquias trabajen para que se respete la dignidad de estas las personas. Dice que deben ayudarlas y atenderlas teniendo en cuenta su cultura, sus creencias y sus tradiciones. En definitiva, los 94 puntos del rico documento tienen propuestas muy optimistas y sobre muchos otros temas. Por ejemplo, pide que se cuente con las mujeres en los procesos decisionales de la Iglesia; que los padres de familia no renuncien a proteger a su familia; que se cuente más con los abuelos y que las asociaciones trabajen para que se armonice el tiempo dedicado al trabajo y el que se dedica a la familia

Mar 20 Oct 2015

¿Existe en el Sínodo de los Obispos un conflicto entre “conservadores” y “liberales”?

El Sínodo de los Obispos sobre la Familia está a la mitad de su desarrollo y diversos medios de comunicación publican noticias sobre un supuesto enfrentamiento entre "conservadores" y "liberales". ¿Cuál es la realidad? ¿Cómo es el ambiente al interior del aula del Sínodo y en los grupos de trabajo por idiomas? En conferencia de prensa realizada esta tarde en la Sala Stampa del Vaticano, el Cardenal africano Philippe Ouedraogo (Burkina Faso) aclaró este supuesto conflicto. El Purpurado comentó que "no me parece que haya un debate entre conservadores y liberales. Recuerdo lo que decía el Papa San Juan XXIII, que el Evangelio no cambia. Lo que puede cambiar es su comprensión, su aggiornamento". El Cardenal explicó que los obispos africanos, a quienes los medios seculares suelen presentar como "enemigos" de los "liberales", no han llegado al Sínodo a imponer sus valores culturales "sino para contemplar a Jesucristo, para iluminar con la perspectiva de la fe la familia y el matrimonio querido por Dios". Refiriéndose a este mismo tema, el Arzobispo de Westminster (Inglaterra), Cardenal Vincent Nichols, dijo que "hay mucha alegría en el Sínodo. Es cierto que hay distintas opiniones, pero somos una familia y en una familia hay distintas opiniones". El Purpurado inglés dijo luego, tomando las palabras del Papa "que no debemos guiarnos por una hermenéutica de conflicto. No estamos así en el Sínodo". El Cardenal explicó además que el ambiente del Sínodo está marcado por la voluntad de seguir analizando los temas complicados y agregó que "no hay un ambiente de negatividad". Por su parte el Arzobispo de Bogotá (Colombia) y Presidente del CELAM, Cardenal Rubén Salazar Gómez, dijo que los trabajos en el Sínodo no tienen que ver "con contraponer teorías o ideologías, sino con contemplar el rostro misericordioso del Padre". "Lo que nos une a personas de tantas partes y culturas diferentes, lo que hace que puedan estar de acuerdo y tener un solo corazón, es la presencia del Señor resucitado", dijo luego. El Cardenal Salazar recordó además que "el cristianismo no es una ideología sino el encuentro con una persona, Cristo. Eso es lo que permite que desde muchas situaciones se pueda llegar a un acuerdo" en los diversos temas relacionados a la familia. El Purpurado colombiano afirmó también que "hasta este momento el ambiente ha sido fraterno, ágil y con una enorme libertad. Hay diferencias, sí, pero hay el deseo de querer mostrar la belleza la doctrina de la Iglesia sobre la familia". Por su parte, en declaraciones a ACI Prensa, el aún Arzobispo de Guayaquil (Ecuador), Mons. Antonio Arregui, afirmó que "el clima de trabajo (en el Sínodo), a diferencia de lo que puedan reflejar algunos medios de comunicación social, es altamente fraterno y confiado". Fuente: Agencia ACIPRENSA

Mar 13 Oct 2015

La fe y el apego a las riquezas no pueden convivir: Papa Francisco

"Yo les pregunto a ustedes, jóvenes, chicos y chicas, que están en la plaza: ¿percibieron la mirada de Jesús sobre ustedes? ¿Qué le quieren responder? ¿Prefieren dejar esta plaza con la alegría que nos da Jesús o con la tristeza en el corazón que la mundanidad nos ofrece?", cuestionó, este domingo, el papa Francisco, antes del rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, a los jóvenes, a partir de la meditación del pasaje del Evangelio de Marcos en el que el joven rico se marcha entristecido porque no fue capaz de dejarlo todo para seguir a Jesús. Para responder a este reto, dijo el Pontífice, es importante recordar que "el dinero, el placer, el éxito deslumbran, pero luego desilusionan: prometen vida, pero causan muerte. El Señor nos pide el desapego de estas falsas riquezas para entrar en la vida verdadera, la vida plena, auténtica, luminosa". En este pasaje, explicó el Santo Padre, "el joven no se ha dejado conquistar por la mirada de Jesús y así no ha podido cambiar. Solo aceptando con humilde gratitud el amor del Señor nos liberamos de la seducción de los ídolos y de la ceguera de nuestras ilusiones". Francisco refirió luego que el joven rico le pregunta al Maestro por lo que debe hacer para alcanzar la vida eterna. "La respuesta de Jesús resume los mandamientos que se refieren al amor al prójimo. En este contexto, ese joven no tiene nada que reprocharse; pero evidentemente la observancia de los preceptos no le basta, no satisface su deseo de plenitud". Jesús intuye esta realidad en el joven, lo mira con gran amor y lo desafía a dejarlo todo, "pero el joven tiene el corazón dividido en dos patrones: Dios y el dinero, y se marcha triste. Esto demuestra que no pueden convivir la fe y el apego a las riquezas. Así, al final, el impulso inicial del joven se apaga en la infelicidad de un seguimiento que naufraga", que no prospera. El Papa dijo luego que el reto es grande. Sin embargo, "la salvación es sí misma 'es imposible para los hombres, ¡pero no para Dios!'". "Si nos confiamos al Señor, podemos superar todos los obstáculos que no nos dejan seguirlo en el camino de la fe. Encomendarse al Señor. Él nos dará la fuerza, él nos dará la salvación, él nos acompaña en el camino", afirmó Francisco. Para concluir el Papa hizo votos para que "la Virgen María nos ayude a abrir el corazón al amor de Jesús, a la mirada de Jesús, el único que puede saciar nuestra sed de felicidad". Fuente: Agencia AICA