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La iglesia en Colombia

Mar 7 Jul 2020

Informativo Así Va La Asamblea – Martes 7 de julio 2020

Apoyados por expertos en distintos ámbitos sociales y pastorales, los obispos colombianos continúan trabajando en la construcción de criterios, líneas de acción y metodología, que permitan reorientar el proceso de planeación pastoral de la Iglesia Católica en el país, teniendo en cuenta el tiempo especial que se avecina luego de la actual pandemia. Durante la segunda jornada de trabajo online, los prelados se acercaron a las realidades locales, a partir de los análisis realizados por provincias eclesiásticas y comisiones episcopales. Mayor información de la 110 Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano en la segunda entrega del clip informativo 'Así Va La Asamblea'.

Mar 7 Jul 2020

Conozca los avances en el proceso de reapertura del sector religioso

Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, obispo auxiliar de Medellín y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en entrevista con el departamento de comunicaciones del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano se ha referido al proceso de reapertura de los templos católicos, a partir de la reciente resolución del Ministerio de Salud y Protección Social N° 1120 de 2020, “por medio la cual se adopta el protocolo de bioseguridad para mitigar, controlar y realizar el adecuado manejo del riesgo de la pandemia de coronavirus Covid 19 para el sector religioso”. El prelado ha explicado que esta resolución “abre paso a lo previsto en el decreto 878 de la Presidencia de la República en el que ya se determina la reapertura de los centros de culto, para la iglesia católica de los templos, para las celebraciones con la participación física de los fieles”. “La Iglesia Católica ya tiene preparados los lineamientos pastorales, es decir, todo lo que se refiere a conservar la bioseguridad en la celebración misma de los sacramentos y de los actos de piedad”, manifestó el obispo. Aspectos generales de bioseguridad Frente al protocolo, monseñor Álvarez señaló que los aspectos generales de bioseguridad son los mismos adoptados para todos los sectores, aplicados al retorno a los templos, especialmente lo referente a las normas para el ingreso, la desinfección de manos, de calzado, la asepsia del lugar, el control del distanciamiento físico, el aforo y disposiciones generales para la desinfección de todos los elementos que se utilizan en el culto de la Iglesia Católica. Sobre la gradualidad del proceso explicó que el proceso de reapertura iniciará en los municipios no Covid y de baja afectación. “Como está previsto en el decreto 878, los alcaldes tienen que gestionar o coordinar con el Ministerio del Interior la reapertura de los templos. Ya en la Iglesia Católica venimos haciendo contacto con los alcaldes, mostrando las implementaciones que se han venido preparando, para que ellos puedan gestionar esta autorización”. “Según la resolución que recibimos anoche se haría una prueba piloto de 15 días, ingresando a los lugares de culto un número de 50 personas, pasado este periodo se evaluará esa experiencia y según los resultados se podría dar paso a una segunda fase de ocupación del 35% de la capacidad total de los lugares, es lo que el Ministerio de Salud ha determinado”, agregó. Finalmente, monseñor Elkin Álvarez se refirió a lo que significa en este momento de pandemia la apertura del sector religioso: “Hay muchas manifestaciones del anhelo de volver a las celebraciones litúrgicas (…) porque consideramos que el alimento de la fe en la gracia sacramental es una fuerza espiritual que necesitamos en este momento; expresar nuestra confianza en el amor de Dios y sentir la esperanza que Él nos brinda”.

Mar 7 Jul 2020

Tristeza y dolor por accidente en Tasajera

Tras conocerse el lamentable accidente de la explosión de un camión cisterna, dejando un saldo de 7 personas muertas y 49 más heridas, la Iglesia católica en Santa Marta, a través de un mensaje, expresó sus sentimientos de tristeza y dolor por el hecho ocurrido este lunes 06 de julio en Tasajera, corregimiento de Puebloviejo (Magdalena) “El señor obispo de la diócesis de Santa Marta, Luis Adriano Piedrahita Sandoval, el presbiterio y todos los fieles, expresan su cercanía para con todas las personas y sus familias afectadas, como con toda la población de Tasajera, manifestándoles nuestra solidaridad y compañía en medio de este dolor”. Así mismo, manifestaron su cercanía al padre Javier Aguilar, al alcalde, y a todas las familias damnificadas de este desafortunado accidente, de manera especial con aquellas personas que perdieron a sus seres queridos. “A ellas les hacemos llegar nuestro mensaje de esperanza y de consuelo que se fundamenta en la palabra de Jesús que nos ha dicho: ‘Yo soy la resurrección y la vida, todo el que cree y vive en mí no morirá para siempre’”, señala el comunicado. Finalmente, aseguraron elevar una oración a Dios por la pronta recuperación de los sobrevivientes. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Lun 6 Jul 2020

Clip informativo Así Va la Asamblea - lunes 6 de julio 2020

En el primer día de Asamblea Plenaria virtual, los obispos de Colombia analizaron la situación actual y los desafíos de la acción evangelizadora de la Iglesia Católica en este contexto. Desde su jurisdicción eclesiástica, a través de la plataforma Microsoft Teams de Office 365, los prelados abordaron distintos ámbitos sociales y pastorales, con miras a aportar elementos de análisis dentro del propósito de discernir claves y directrices para continuar la tarea evangelizadora. Dentro de los tópicos abordados se encuentra: familia, educación, economía, salud, comunicaciones, distribución de tierras, corrupción y paz.

Vie 3 Jul 2020

Iglesia presta asistencia y atención en salud a pueblos originarios del Vichada

Un total de 1000 atenciones gratuitas en salud brindó la brigada extramural humanitaria del Vicariato Apostólico de Inírida en el departamento del Guainía. Con esta jornada se atendió a más de 30 comunidades indígenas de las etnias piapoco y sikuani del bajo río Guaviare y etnias Piaroa por el río Orinoco. Esta brigada logró remontar los caudalosos ríos Orinoco y Guaviare, logrando llegar no sólo con atención, promoción y prevención en salud, sino con medicamentos y apoyo alimentario con más de 1200 mercados entregados a lo largo de éstos dos ríos. “De ésta manera, el vicariato apostólico logra desplazarse hacia comunidades originarias; donde el estado colombiano y la gobernación del vichada, muy pocas veces llegan. La caridad en la Iglesia Católica no tiene descanso ni fronteras ya que también se pudo compartir con 120 mercados a la comunidad de San Fernando de Atabapo en Venezuela”, señala un mensaje emitido por el Vicariato. Según lo señalan, las zonas atendidas pertenecen al municipio de Cumaribo en el departamento del Vichada; atendiendo por el río Guaviare a población sikuani, piapoco y algunas pequeñas comunidades de curripacas. Por el río Orinoco Piaroas, algunas comunidades Piapoco y familias de la etnia Curripacas. Este trabajo pastoral de acompañamiento a las comunidades, que siempre ha venido adelantando la Iglesia de Inírida, pero que se ha intensificado por cuenta de la pandemia, es realizado por un equipo de profesionales y voluntarios que a través de un proceso integral ofrecen atención de salud, seguridad alimentaria y acompañamiento espiritual. “Esta labor ha tenido el acompañamiento de las hermanas Lauritas y los padres Ausberto y Benedicto quienes realizan su labor pastoral en medio de estas comunidades; y en comunicación, ya que ésta, se realizó en lengua propia, con un positivo balance de trabajo puesto que se cuenta con un equipo consolidado orientado por el médico, Octaviano Martín Abaumza y coordinado por el ingeniero Javier Quiñones, acompañados por tres auxiliares enfermería todas ellas pertenecientes a las comunidades indígenas”, significan. Finalmente, en su mensaje advierten como estos pueblos originarios se ven enfrentados a grandes dificultades no solo por el aislamiento geográfico sino por el confinamiento producto del Covid-19. Adicional a esto observan “por ser víctimas de la violencia armada que por estos días de pandemia dejó dos jóvenes de la armada nacional asesinados, uno desaparecido y tres más heridos; hechos que desde el Vicariato lamentamos profundamente y denunciamos la manera cobarde como actúan las fuerzas violentas de la disidencia y el narcotráfico por el brazo uva del departamento del Vichada”. Fuente: Of. comunicaciones Vicariato de Puerto Inírida

Jue 2 Jul 2020

Obispo de Magangué pide abrir espacios de diálogo que favorezcan comunidades

Frente a la tensa situación que se vive en el corregimiento del Alto Caribona, en el sur de Bolívar, por operativos de desalojo contra la minería ilegal, el obispo de la diócesis de Magangué, monseñor Ariel Lascarro Tapia, hizo un llamado al diálogo entre las partes que hoy se encuentran en conflicto. El prelado, al recordar el llamado a la reconciliación y la paz hecha por el Papa Francisco durante su visita a Colombia, pidió a las partes “buscar soluciones acertadas para que no se siga afectando la tranquilidad de las familias que dan cobijo a más de mil personas y se pueda vivir en medio de esta situación que estamos pasando por causa de la pandemia”. Al advertir que son más de 50 años de conflicto por los que estas comunidades han tenido que padecer, instó para que se abran caminos diálogos donde no se generen actos de violencia y se busquen alternativas que beneficien a las comunidades de estos territorios. Así mismo, hizo un llamado a los organismos de control para que acompañen las conversaciones, dando prioridad al respeto de los derechos de las comunidades “ayuden a mediar ese diálogo que logren resolver el futuro de este corregimiento y de la minería; que se protejan los derechos de los más vulnerables, y se busquen medidas que no causen crisis humanitaria”. El conflicto se vive en la llamada Mina Walter, jurisdicción de Montecristo, sur de Bolívar, donde la fuerza pública adelanta acciones de preservación de los recursos naturales. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar mensaje[/icon]

Jue 2 Jul 2020

Reunión de obispos de la Provincia de Bogotá

En un encuentro de comunión, sinodalidad y fraternidad, se llevó a cabo el miércoles, 1 de julio, la primera reunión con los obispos de la Provincia Eclesiástica de Bogotá, convocada por el arzobispo Luis José Rueda Aparicio. El prelado advirtió que esta reunión presencial se adelantó siguiendo todos los protocolos de bioseguridad exigidos por los entes de la salud. “Este encuentro se ha realizado con todo respeto, sabemos de la gran responsabilidad que tenemos con nuestra propia vida y con la vida de quienes comparten con nosotros de manera más cercana”. Explicó que fue un espacio aprovechado para la oración y la reflexión del momento que vive el mundo hoy por cuenta de la pandemia. De manera particular, los obispos hicieron un análisis de las lecciones y aprendizajes que está dejando para la ciudad capitalina esta emergencia sanitaria, no solo a nivel social, sino económico y religioso. “Hemos vivido esta experiencia en una reflexión, en un discernimiento de la situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo, de los logros que tenemos, de los aprendizajes, del mensaje que Dios nos está dando, es decir, de la lectura profunda de este gran signo de nuestro tiempo”, manifestó. En este contexto, el prelado dijo que fue un espacio aprovechado para elaborar los aportes que, como Provincia Eclesiástica de Bogotá, se presentarán durante la próxima asamblea de obispos colombianos que se realizará de manera virtual del 6 al 8 de julio. Finalmente, el obispo primado de Colombia destacó de esta reunión que “ha sido la primera ocasión de encontrarnos, de mirarnos, de dialogar, de orar juntos y de animarnos en este momento con las responsabilidades que tenemos tratando de servir y de animar a nuestros presbiterios, a la vida consagrada y a las comunidades de laicos en todas las parroquias”. Asistieron a la reunión: Mons. José Daniel Falla Robles, obispo de Soacha; mons. Juan Vicente Córdoba Villota, obispo de Fontibón; mons. Francisco Antonio Nieto Súa, obispo de Engativá; el exarca maronita mons. Fadi Bou Chebl; mons. Jaime Muñoz Pedroza, obispo de Girardot; mons. Héctor Cubillos Peña, obispo de Zipaquirá; mons. Fabio Suescún Mutis, obispo castrense de Colombia y los obispos auxiliares de Bogotá, mons. Luis Manuel Alí Herrera y mons. Pedro Manuel Salamanca Mantilla. Foto: Cortesía oficina de comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá

Vie 26 Jun 2020

Iglesia en Inírida pide fortalecer acciones en contra del flagelo de la drogadicción

En el contexto del Día Internacional de Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, conmemorado por Naciones Unidas, cada 26 de junio desde el año 1987, el obispo del Vicariato Apostólico de Inírida, monseñor Joselito Carreño Quiñónez prende las alarmas frente a las amenazas que están padeciendo en su territorio los niños y jóvenes por cuenta del tráfico y consumo de drogas. El mensaje, transmitido a través de la oficina de prensa del Vicariato, recuerda cómo el tráfico de drogas considerado un problema social y penal, se ha transformado en los últimos años en una terrible amenaza para la salud y seguridad de los pueblos y regiones. “En nuestro departamento se ha convertido en amenaza contra jóvenes y niños que están cayendo en este flagelo tan terrible, como es el uso y consumo de sustancias psicoactivas, a la luz cómplice de las autoridades”. Ante este preocupante panorama el Vicariato de Puerto Inírida ha venido proponiendo, desde hace seis años, la construcción de un centro de atención para jóvenes psicodependientes que transgreden la ley y el orden, con el fin de ayudar en la rehabilitación de ellos y apoyar a sus familias. “Ésta fecha ofrece una oportunidad, para destacar la importancia de hacer frente a esta doble amenaza mediante el estado de derecho y la prestación de servicios de salud”, señala el mensaje. Además, anima a las autoridades competentes a comprometerse para trabajar en la prevención y atención de la farmacodependencia a través de programas educativos y de salud, protegiendo así a las personas más vulnerables. También, argumentó monseñor Carreño, que se puede tener éxito frente a esta problemática si se refuerzan “los compromisos básicos de la unión y bienestar de la familia, los derechos humanos y la responsabilidad compartida para reducir la oferta y la demanda; así, se fomentarán comunidades libres de delitos y violencia, relacionados con drogas, personas libres de la dependencia de éstos fármacos que puedan contribuir a nuestro futuro común en ésta gran casa común”. El prelado recalca que la crisis del Covid-19 en el mundo amenaza con empujar a más personas al consumo de las drogas. “Aspectos como el desempleo y la reducción de oportunidades pueden afectar a los más vulnerables induciéndolos a recurrir al narcotráfico con grandes organizaciones que se aprovechan de la situación”. “El confinamiento ha generado que las personas opten por usar licor o las drogas sintéticas ante la incertidumbre que se vive en estos días con relación a la salud y la economía, lo que conduce a que algunos experimenten estrés y ansiedad importantes y el consumo de drogas se convierte en un mecanismo para disminuirlas y controlarlas, de ahí la importancia de la familiar, el apoyo del estado y el compromiso de una sociedad justa y equitativa”, puntualizó.