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Formación Sacerdotal

Vie 3 Jul 2026

Obispos de Colombia centrarán su CXXI Asamblea Plenaria en la formación de los sacerdotes

La misión de anunciar el Evangelio en medio de una sociedad cambiante plantea hoy una pregunta de fondo para la Iglesia: ¿cómo formar sacerdotes capaces de escuchar, discernir, acompañar y caminar junto al Pueblo de Dios? Esa será la reflexión que orientará la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, que reunirá, entre el 6 y el 10 de julio a más de 90 obispos en Bogotá para profundizar en la formación inicial al presbiterado desde una perspectiva sinodal y misionera.Inspirada en el lema "La formación inicial al presbiterado en perspectiva sinodal misionera", esta segunda asamblea del año tendrá como eje central el estudio y la actualización de los procesos formativos de los futuros sacerdotes, a la luz del camino sinodal que vive la Iglesia universal y de las realidades pastorales que interpelan hoy a la Iglesia en Colombia.De manera especial, los obispos compartirán en esta CXXI Asamblea con 32 invitados especiales provenientes de diferentes regiones del país, todos protagonistas en los procesos de formación. Entre ellos, rectores y formadores de seminarios, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos vinculados a la Organización de Seminarios de Colombia (OSCOL). Esta será una apuesta por fortalecer la comunión eclesial y enriquecer, desde la escucha mutua, la preparación de quienes serán los futuros pastores de las comunidades.¿Por qué hablar hoy de la formación sacerdotal?La Iglesia Católica en Colombia entiende que la formación de un sacerdote comienza mucho antes de su ordenación. Es un proceso integral que busca fortalecer su dimensión humana, espiritual, intelectual y pastoral para prepararlo al servicio del Pueblo de Dios. Sin embargo, los profundos cambios sociales, culturales y eclesiales de las últimas décadas plantean nuevos desafíos para ese proceso.Las transformaciones en las dinámicas familiares, el crecimiento de las culturas digitales, las nuevas formas de participación de los jóvenes, el llamado permanente al cuidado de las personas más vulnerables y la necesidad de consolidar comunidades más corresponsables invitan a la Iglesia a revisar continuamente la manera como acompaña el discernimiento y la formación de quienes se preparan para el ministerio sacerdotal.Por ello, la CXXI Asamblea Plenaria centrará su reflexión en la implementación de la Ratio Nationalis para Colombia, documento que orienta la formación inicial al presbiterado y que ahora se fortalecerá desde las orientaciones del Sínodo sobre la Sinodalidad y el magisterio reciente de la Iglesia.Una formación con mirada sinodal y misioneraEl tema elegido para esta Asamblea expresa una convicción compartida por los obispos: la renovación de la Iglesia pasa, en buena medida, por la formación de sacerdotes capaces de vivir su ministerio desde la cercanía, la escucha, el discernimiento comunitario y el anuncio misionero del Evangelio.En ese horizonte, la reflexión buscará fortalecer los procesos de formación inicial para que respondan a las realidades del país y favorezcan el surgimiento de pastores que acompañen a las comunidades con espíritu de servicio, promuevan la comunión y animen una Iglesia cada vez más participativa y cercana.La perspectiva sinodal que inspira el trabajo de la Asamblea invita precisamente a comprender que la formación sacerdotal no es una tarea aislada de los seminarios, sino una responsabilidad compartida por toda la comunidad eclesial, donde obispos, sacerdotes, consagrados y laicos contribuyen, desde sus propios carismas y vocaciones, al crecimiento de la misión de la Iglesia.Una reflexión construida desde la escuchaEn coherencia con el tema central, la metodología de la Asamblea privilegiará el diálogo y el discernimiento comunitario.Las jornadas incluirán momentos de oración, celebración eucarística, ponencias, paneles, conversatorios, trabajo en grupos mixtos y encuentros por regiones y provincias eclesiásticas, propiciando el intercambio de experiencias entre obispos, formadores, seminaristas y demás participantes.Más que revisar un documento, el propósito será escuchar distintas voces, reconocer experiencias significativas y construir conjuntamente criterios que fortalezcan la formación sacerdotal en Colombia, respondiendo a los desafíos pastorales del presente y del futuro.Formar pastores para servir a la Iglesia y a ColombiaAunque la reflexión de la CXII Asamblea se centrará en la formación inicial al presbiterado, sus frutos trascienden la vida de los seminarios.La Iglesia entiende que la calidad de la formación de sus futuros sacerdotes influye directamente en la vida de las comunidades que acompañarán. De ella depende, en gran medida, la capacidad de anunciar el Evangelio con credibilidad, caminar junto a las familias, acompañar a los jóvenes, promover la reconciliación, fortalecer la cultura del cuidado y responder con cercanía a quienes experimentan el sufrimiento o la exclusión.Con esta nueva Asamblea Plenaria, los obispos de Colombia buscarán renovar su compromiso de seguir fortaleciendo una formación sacerdotal integral que responda a los desafíos del tiempo presente y prepare pastores capaces de caminar con el Pueblo de Dios, anunciar el Evangelio con esperanza y servir, desde la comunión y la misión, a la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria.Vea a continuación la primera emisión del informativo del episcopado colombiano, en el marco de esta CXXI Asamblea Plenaria:

Mar 16 Oct 2018

Sínodo: "Hay que valorar e impulsar la cultura de la escucha en los jóvenes"

En el sínodo de los jóvenes que se desarrolla en Roma, monseñor Omar Mejía Giraldo, obispo de Florencia y quien hace parte de la delegación colombiana presente en este importante evento eclesial, ofrece algunas reflexiones personales, a partir de aspectos y aportes ofrecidos por los padres sinodales. Retos de la Iglesia 1. Cercanía, salir, nuevos métodos, formación sacerdotal y formación de agentes misioneros para que vayan a los jóvenes, trabajar los temas de: sexualidad, afectividad, la mujer en la Iglesia y el mundo digital. 2. Debemos ser más propositivos. Tenemos que ser capaces de unir todos los enfoques y dejar de ser tan occidentales. Retomar el tema de la paternidad y la maternidad espiritual. Profundizar el mundo virtual y digital… Con la situación de los abusos sexuales, debemos superar el escándalo y sus efectos y sobretodo, comprometernos en renovar la Iglesia desde dentro. Tenemos que llamar a la virtud mediante la vivencia de la castidad y la virginidad. Es necesario que seamos claros en la presentación del magisterio de la Iglesia. 3. Debemos poner todo nuestro empeño en la vivencia de la liturgia y en la presentación de las homilías. Es urgente promover la participación activa de los jóvenes en la Iglesia. Es necesario hablar y compartir más experiencias y ser menos teoría. Debemos profundizar el tema de la relación entre mundo moderno y fe. Es necesario que les hablemos a los jóvenes de la identidad y la libertad. Urgente crecer en nuestra Iglesia en el tema de la calidad y la calidez de nuestras relaciones humanas. También es bueno que presentemos los aspectos positivos de la Iglesia y no quedarnos sólo con lo negativo. 4. El documento no se puede quedar hablando de los miedos de los jóvenes debe ser más esperanzador. En el acompañamiento de los jóvenes es central la escucha y el diálogo. Se hace necesario que mencionemos más explícitamente a Dios. Los jóvenes quieren ver a la Iglesia como un lugar de honestidad y transparencia. Valorar e impulsar la cultura de la escucha. 5. Es necesario tener presente los diferentes contextos de los jóvenes e ir allí donde ellos están. Necesitamos ir al mundo universitario. Valoremos más los aportes de los medios digitales, éste es un medio maravilloso de evangelización. Pongámosle atención a las sectas, ellas están creciendo y es un factor bastante preocupante. Falta profundizar el mundo indígena. Se hace necesario crear espacios físicos de encuentro y evangelización para los jóvenes. Profundizar más el tema de los jóvenes y la vida consagrada. 6. Se hace urgente que los pastores conozcamos la realidad de los jóvenes. Debemos presentar el rostro visible y glorioso de la Iglesia. Que las homilías no sean ideas o discursos, que apunten fundamentalmente a tocar el corazón de las personas. Usar la web sin dejarnos usar de la web. No necesitamos ser expertos, pero si acompañantes de los jóvenes. Pongámosle atención a la: ludopatía, corporeidad, sexualidad, comunicación. En el trabajo con los jóvenes debemos utilizar más la pedagogía del silencio. 7. Con los jóvenes démonos a la tarea de: escuchar, reconocer, descubrir, mirar, observar, encontrarnos con ellos… 8. La crisis de la transmisión de la fe, hace parte de la crisis general que vive el mundo de hoy. Urgente: Salir, dar testimonio, cercanía entre movimientos y comunidades nuevas, articulación entre todos… La Iglesia debe ser profética. Debemos insistir en la integralidad de la persona. Promovamos la conversión entre los jóvenes. Propuestas: 1. Debemos resaltar más el aspecto propositivo y positivo de los jóvenes. Propuesta: que se den pequeños mensajes cada semana, algo breve, con pocas palabras y muchas imágenes. Decirle a los jóvenes: Queremos escucharlos, lamentamos nuestros errores, los amamos… Profundizar el tema de la amistad. Elaborar pequeños talleres interactivos y con preguntas abiertas, donde los jóvenes se puedan expresar. 2. Que se haga un mensaje corto y concreto para los jóvenes, máximo de tres minutos y con muchas imágenes. Debemos decirle a los jóvenes: ustedes son parte de la Iglesia, estimados jóvenes ustedes son ya en presente. Partir de nuestra propia actitud de conversión para acompañar a los jóvenes.

Vie 6 Abr 2018

Programas de formación para sacerdotes

El Instituto de Pastoral Presbiteral (IPP) de la Diócesis de Sonsón – Rionegro, presenta los siguientes escenarios de formación para el clero del país: 1. Diplomado de Pastoral Presbiteral: Programa de educación superior, dirigido a Obispos, Delegados Diocesanos de esta Pastoral, Miembros de la Comisión Diocesana y otros Servidores de la Pastoral Presbiteral. El programa contempla un Curso teórico – práctico (75 horas, en doce días). Quienes cumplan los objetivos de la formación serán certificados. El octavo ciclo del cuso se llevará a cabo del 18 al 30 de junio del 2018 y el noveno del 19 de noviembre al 1 de diciembre del 2018. Los interesados se pueden comunicar a través del email: [email protected]. Cupo limitado. Otras informaciones y la ficha de inscripción en: http:www.clerusmundi.org/index.php/para-nuestra-formacion-permanente 2. El Mes de Renovación Sacerdotal: En un ambiente sereno y fraterno, se comparte un proceso individual y comunitario para la renovación humana, espiritual, intelectual y pastoral. Se trabaja por núcleos adecuados a la vida y Ministerio y se finaliza con la elaboración del proyecto personal de vida. Este programa se realiza desde hace veinte años. Durante el 2018 se han proyectado las siguientes fechas: 1 al 31 de agosto; 1 al 31 de octubre, contando con un grupo de, al menos, 20 sacerdotes. El aporte de cada participante es de $ 2.000.000 (dos millones de pesos), con lo cual se cubren los costos de alojamiento, alimentación, servicios docentes, paseo y arreglo de ropa. Las inscripciones se encuentran abiertas y se cierran un mes antes de la fecha de inicio. Los interesados se pueden comunicar al email: [email protected] o [email protected]

Lun 6 Feb 2017

Cristo debe ser el principal fundamento en la formación sacerdotal

El Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Ettore Balestrero, invitó a los obispos del país para que en sus reflexiones sobre la formación inicial de los sacerdotes se haga énfasis en una formación centrada en Cristo. “Esta es la esencia y es lo más fundamental para los futuros sacerdotes”, manifestó el diplomático. Monseñor Balestrero destacó la voluntad y disposición que tienen los obispos colombianos para analizar la nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis de la Congregación del Clero y emitir un documento con orientaciones nacionales. Al referirse acerca de la transversalidad de la misión en la formación sacerdotal que fue manifestada por el presidente del episcopado en su discursos inaugural, recordó que “el alma misionera sólo se puede adquirir si nos empapamos de Cristo”. “Si no se tiene como fundamento a Cristo, luego de 15 o 30 años de sacerdocio se puede llegar a aflojar”, advirtió monseñor Ettore Balestrero.