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matrimonio y familia

Jue 30 Jul 2026

Defendiendo la vida desde la familia

Por Mons. José Libardo Garcés Monsalve - Avanzamos en el desarrollo del Proceso Evangelizador en la Diócesis de Cúcuta con el lema: vayan y hagan discípulos defendiendo la vida, celebrando 70 años de vida diocesana, transmitiendo el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, que es Evangelio de la vida. El primer espacio y ambiente para proteger, defender y custodiar la vida es la familia; con la certeza que Jesucristo nuestra esperanza, ilumina y unifica la vida familiar y con la gracia que derrama cada día sobre los hogares la custodia. Sabiendo que “el bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo y de la Iglesia” (Amoris Laetitia 31).Frente a todas las dificultades por las que pasa la familia en el momento actual, la llamada que nos hace Dios en su Palabra es a edificar la vida del hogar sobre Jesucristo, roca firme que sostiene el hogar; para recibir de Él la fuerza de afrontar los desafíos y tareas en la misión que ha recibido de Dios de custodiar y defender la vida humana. Al respecto Aparecida nos dice: “el ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, también posee una altísima dignidad que no podemos pisotear y que estamos llamados a respetar y a promover. La vida es regalo gratuito de Dios, don y tarea que debemos cuidar desde la concepción, en todas sus etapas, y hasta la muerte natural, sin relativismos” (DA 464). Esta fuerza se encuentra únicamente en Dios que regala su gracia y bendición a cada familia para cumplir con su misión.Esta enseñanza del Evangelio y del Magisterio de la Iglesia nos ayuda a ratificar la doctrina sobre la familia y la defensa de la vida, para responder a las ideologías que presentan el aborto, la eutanasia y demás atentados contra la vida y la dignidad de la persona humana, como norma de comportamiento. Frente a esto, tenemos que fortalecer la familia que protege la vida como regalo gratuito de Dios. En ese sentido, Aparecida afirma: “la familia cristiana está fundada en el sacramento del matrimonio entre un varón y una mujer, signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su esposa, la Iglesia. Desde esta alianza de amor, se despliegan la paternidad y la maternidad, la filiación y la fraternidad, y el compromiso de dos por una sociedad mejor” (DA 433); esto nos permite construir persona y sociedad desde los valores del Evangelio de Jesucristo.La familia que edifica su vida sobre la roca firme de Jesucristo recibirá la fuerza diaria para cumplir su misión y se convierte en luz que ilumina el camino de otras familias, que se ven desanimadas en continuar con la lucha diaria, porque “la familia cristiana, hoy sobre todo, tiene una especial vocación a ser testigo de la alianza pascual de Cristo, mediante la constante irradiación de la alegría del amor y de la certeza de la esperanza, de la que debe dar razón. La familia cristiana proclama en voz alta tanto las presentes virtudes del Reino de Dios como la esperanza de la vida bienaventurada” (Familiaris Consortio 52), incluyendo el testimonio cristiano al abrazar la cruz del Señor y contemplarla en medio de las dificultades que se viven en cada hogar y los desafíos que tiene que afrontar del mundo actual que quiere desestabilizar las familias.Para afrontar los retos diarios, sabemos que no estamos solos, Jesucristo va con nosotros en la barca de nuestra vida y además tenemos la protección y amparo de la Santísima Virgen María, que nos enseña a estar junto a la cruz del Señor, a veces con dolor, pero de pie y con esperanza en Jesús que no defrauda, porque “los dolores y las angustias se experimentan en comunión con la cruz del Señor, y el abrazo con Él permite sobrellevar los peores momentos. En los días amargos de la familia hay unión con Jesús abandonado que puede evitar una ruptura. Las familias alcanzan poco a poco, con la gracia del Espíritu Santo, su santidad a través de la vida matrimonial, participando también en el misterio de la cruz de Cristo, que transforma las dificultades y sufrimientos en una ofrenda de amor” (AL 317); con el auxilio de la gracia de Dios que se nos ofrece en los sacramen¬tos, sobre todo en la Confesión y la Eucaristía, que fortalecen y alimentan la vida familiar.Con la certeza que Jesucristo ilumina y unifica la vida familiar, continuamos en el Proceso Evangelizador que hemos venido realizando durante todos estos años de historia diocesana, abiertos a la gracia de Dios y al don que viene de lo alto que nos fortalece, alienta, nos llena de esperanza, porque “Dios ama nuestras familias, a pesar de tantas heridas y divisiones. La presencia invocada de Cristo a través de la oración en familia nos ayuda a superar los problemas, a sanar las heridas y abre caminos de esperanza” (DA 119); con la garantía que no estamos solos en la vida familiar, ya que la gracia de Dios y la compañía de la Iglesia, nos ayudan a fortalecer los vínculos de comunión familiar.Las familias tienen la compañía de la Iglesia en cada una de las parroquias, desde donde se ora por las necesidades familiares, por los miembros del hogar que estén pasando situaciones difíciles, pidiendo la gracia de la caridad y del amor conyugal, dando gracias a Dios todos los días por la vida y todo lo que acontece en la familia. Pongamos la vida personal y familiar bajo la protección y amparo de la Santísima Virgen María, en todas las circunstancias de la existencia, aún en los momentos de cruz. Que el Glorioso Patriarca San José, unido a la Madre del cielo, nos alcancen de Nuestro Señor Jesucristo la fortaleza en la fe, la esperanza y la caridad, para vivir en el hogar iluminados y unificados por Él, para que construyamos familias perdonadas, reconciliadas y en paz.En unión de oraciones,reciban mi bendición.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de la Diócesis de Cúcuta

Vie 8 Nov 2024

Matrimonio y familia: don de Dios

Por Mons. Héctor Cubillos Peña - La vida de pareja, como la de familia, son un don de Dios a la humanidad, que Él ofrece como camino de luz, verdad y amor. La Iglesia está llamada a anunciar la buena noticia sobre el amor humano.1.“Hagamos al hombre nuestra imagen y semejanza” (Gn 1, 26)Con estas grandiosas palabras introduce el Génesis los relatos sobre la creación del hombre como culminación de la obra creadora divina. El “hagamos” está indicando esta determinación eterna de crear al género humano. Según la tradición la Iglesia puede ser considerado como una deliberación de Dios con sus ángeles, o también como la expresión de la consideración del Dios trinitario que determina crear al ser humano en una clara referencia al Hijo encarnado como imagen del hombre.El hombre es descrito como “imagen y semejanza”, lo cual pone de relieve una especial relación con Dios, diferente y superior a la relación con las demás creaturas. “Hagamos” pone de presente que el hombre ha sido creado por Dios, y que éste es su dueño y Señor; de Él procede, en Él existe y hacia Él se orienta en su existencia. De esta verdad no es posible alejarse ni negarla. La afirmación del Génesis de Dios al concluir su obra lo dice todo: “y vio Dios que todo era bueno” (Gn 1, 31)El ser el hombre imagen, ícono y semejanza de Dios, explícita esas realidades propias de lo humano: su ser personal e individual, su capacidad para escuchar y responder, su inteligencia, libertad y voluntad. El hombre y la mujer son semejantes a Dios, pero no iguales. El ser humano es por tanto la obra más perfecta y maravillosa de Dios; colocada por él como centro y señor de la creación; único ser capaz de acoger y corresponder al don de la vida y el amor que el Creador ha establecido conceder a su creatura. De esta condición se desprende su obligación, su valía y su condición sociable.2.“Hombre y mujer los creó” (Gn 1, 27)Otra de las grandes afirmaciones de la Palabra de Dios es la de que los creó diferenciados hombre y mujer. Esta realidad también ha de verse bajo el principio de la imagen y semejanza; juntos reflejan a Dios. La belleza, las propiedades y características de cada uno de los sexos, son obra del Creador. Lo masculino y lo femenino se expresan y se comunican en todas las dimensiones del ser humano: lo físico, lo intelectual, lo afectivo y lo social. Allí se encuentra por tanto la perfección y belleza de lo humano. Ambos son complementarios y están destinados a la unión. Todo intento de querer modificar o destruir esta condición es un atentado contra el ser humano y contra su Creador. Ambos, pues, han de reflejar en su unión la obra divina, bella y completa de Dios. En el hombre y la mujer unidos se hace presente Dios, porque Él es amor. “Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre” (Mt 19,6)3.“Y se unirá a su esposa y los dos serán una sola carne, de manera que ya no son dos, sino uno solo” (Gn 2,24; Mc 10,8)Hombre y mujer destinados a ser una sola carne. El término carne como también el de cuerpo designan la persona humana en su totalidad desde la perspectiva de su ser relacional y de presencia en la realidad y la historia. La vocación terrena de hombre y mujer, por tanto, es la de ser pareja y en el matrimonio; que es por tanto unidad y comunión. El amor tiende a la unidad sin que se pierda la diferencia; y, Dios es amor (1 Jn 4; 8). La vida matrimonial conlleva la mutua donación por amor hasta la muerte. El verdadero amor excluye toda forma de violencia, opresión, aniquilamiento o separación. En estos tiempos de sinodalidad, del “caminar juntos” se puede contemplar la vida de pareja y también de familia como ser – “caminar en el amor”. La unidad que una pareja está llamada a alcanzar siempre estará sostenida y alimentada por la gracia el Sacramento del matrimonio. La infidelidad y la separación, de otra parte, lamentablemente siempre estarán al acecho para destruir la relación matrimonial. 4.“Gran misterio es este y yo lo refiero a Cristo y a su Iglesia” (Ef 5,32)Estas palabras paulinas tocan lo más profundo del diseño de Dios sobre el matrimonio. El término “misterio” designa el querer de Dios que se orienta al bien y la plenitud de la humanidad.La vida de pareja por tanto se puede contemplar a la luz de la súplica de Jesús a su Padre: “Que todos sean uno como tú Padre y yo somos uno” (Jn 17,21). Es el misterio del amor divino en el amor humano. La vida matrimonial y de familia también han de reflejar el amor entre el Padre y el Hijo; por eso es que en concreto la familia es llamada “iglesia doméstica”. Cristo es la cabeza y la Iglesia la familia, son su cuerpo. Cristo entrega su amor y la pareja responde con amor a Él y esto lo testimonia la familia en el amor de esposos y de padres e hijos.ConclusiónLa vida matrimonial como la familiar son un don maravilloso del amor de Dios. Urge en la actualidad anunciar y testimoniar la belleza del amor en pareja para traer a tantos que se encuentran desorientados o engañados por falsas propuestas. El camino del Sacramento del matrimonio es verdadero camino de amor, de felicidad y también de santidad.+HÉCTOR CUBILLOS PEÑAObispo de ZipaquiráMiembro Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia

Dom 12 Feb 2023

MEMORIA: Encuentro Equipo Nacional de Delegados de Pastoral Familiar 2023

Los días 3 y 4 de febrero se llevó a cabo en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, el Encuentro del Equipo Nacional de Delegados de Pastoral Familiar, que tuvo como propósito el de resaltar el amor familiar como vocación y camino de santidad, para comprender y compartir el significado profundo y salvífico de las relaciones familiares en la vida cotidiana. Durante el encuentro, organizado por el Departamento de Matrimonio y Familia del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), se exaltó ‘la alegría de ser familia’, es decir, la belleza del sacramento del matrimonio y la gracia en todas las situaciones de la vida tanto positivas en la fraternidad y en el compartir; como aquellas que se constituyen en prueba como el sufrimiento, el perdón y la aceptación de la cruz. Con la presencia de monseñor Marco Antonio Merchán, presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia; y de monseñor Edgar de Jesús García, monseñor Miguel Fernando González y monseñor Rubén Darío Jaramillo miembros de esta Comisión Episcopal y la significativa participación de las regiones eclesiales Cundiboyacense, Orinoquía-Amazonía, Caribe, los Santanderes, Antioquía-Chocó, Tolima grande, Sur-occidente, Eje Cafetero y los movimientos Laicales Familiares, “revisamos nuestro caminar como equipo nacional, a la luz de la experiencia vivida en los últimos años –marcados por el año de la familia, los encuentros a nivel mundial, nacional y local – y, a partir de esto, elaboramos juntos una proyección del camino a seguir en este trienio que responda a las urgencias y necesidades que han emergido como prioritarias” afirmó el padre Nelson Ortiz, Director del Departamento en el SPEC. En una jornada llena de escucha y discernimiento, se retomó el camino de actualización del Plan Nacional de Pastoral familiar, a la luz de lo vivido en el año de Amoris Laetitia y el Encuentro Mundial de las Familias del año anterior; se revisó el documento ‘Hacia una Iglesia Sinodal’ de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe; también se realizó la evaluación del Encuentro Nacional de Agentes de Pastoral Familiar y se asumió con alegría ‘El Itinerario Catecumenal para la Vida Matrimonial’ como una clave de la renovación pastoral del acompañamiento a los jóvenes, matrimonios y familias. Finalmente, se hizo un ejercicio juicioso sobre las iniciativas que han venido desarrollando las jurisdicciones eclesiásticas de cada una de las regiones, las fortalezas y debilidades del Departamento de Matrimonio y Familia y se exploraron líneas de trabajo para futuros encuentros regionales y nacionales de cara al Jubileo de las Familias en 2025.

Jue 21 Oct 2021

Encuentro Nacional de Agentes de Pastoral Familiar

El próximo sábado 23 de octubre, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de los Departamentos de Matrimonio y Familia, Promoción y Defensa de la Vida, realizarán de manera virtual el Encuentro Nacional de Agentes de Pastoral Familiar, donde hará una relectura a la exhortación apostólica Amoris Laetitia en clave sinodal. No es ajeno para la Iglesia colombiana la preocupación por el acompañamiento a las familias y reafirmar el respeto por la vida de toda persona, en este contexto, el encuentro busca a través de la reflexión resaltar la importancia de “la familia como espacio de sinodalidad, en donde se fortalece el amor, la comunión, la participación y la misión”. Según lo señalan sus organizadores, la exhortación apostólica Amoris Laetitia, es un camino eclesial para la familia “que presenta claves para aprender no sólo a acoger la fragilidad de la familia, sino, a integrarla realmente en el trabajo pastoral como una realidad viva y permanente que permite entregar lo mejor de sí, y a ser los Samaritanos de las familias, acogiéndolas, curándolas, acercándolas a la fe y a la esperanza que ofrece la iglesia”, de ahí –agregan- “la importancia de la intervención de todas las familias, con ellas se puede hacer un camino sinodal de participación, comunión y misión que genere nuevos frutos y mejores estrategias de Pastoral familiar”. Igualmente advierten sobre las realidades que interpelan hoy a las familias, entre ellas: creciente violencia intrafamiliar, crisis económica, falta de solidaridad y comunión familiar, los procesos de descristianización y baja nupcialidad, “invitan a trabajar con creatividad, amor y esperanza en la pastoral de la familia como pastoral del encuentro y de la acogida, donde todos se sientan incluidos y los pastores, sacerdotes y laicos con una adecuada formación y con las herramientas necesarias podamos desarrollar el apostolado en favor de las familias”. Este encuentro se realizará de 8:00 a.m. a 1:15 p.m. de manera virtual por la plataforma TEAMS, igualmente será transmitido por la fan page de la CEC @Episcopadocol INSCRIPCIONES [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Vie 25 Jun 2021

Los movimientos eclesiales y su aporte a las familias

La Iglesia Católica no ha sido indiferente a los grandes desafíos que han tenido que enfrentar las familias colombianas en tiempo de pandemia, por ello ha estado acompañando el trabajo que desde esta pastoral y los movimientos de laicos se han ido planteando en favor de las familias. En este contexto y desde que inició la emergencia sanitaria, el Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha venido desarrollando encuentros permanentes con los actores que intervienen en el acompañamiento pastoral de las familias. Es así como el pasado 19 de junio se desarrolló de manera virtual el “Encuentro de Movimientos Eclesiales de Familia”, contando con la participación de 400 personas. En este evento se conocieron las experiencias espirituales, pastorales y culturales, que los movimientos eclesiales de familia vienen desarrollando de manera creativa en este tiempo. Monseñor Édgar de Jesús García Gil, obispo de Palmira y presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y Familia, fue el encargado de hacer la apertura del evento. Durante su intervención, el prelado invitó a los participantes a cultivar el camino del amor con sinodalidad, es decir, caminando juntos de manera articulada con la Iglesia que se hace visible en las diócesis y parroquias del país. Desde Roma, la doctora Gabriella Gambino, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, envió un video mensaje de saludo y contextualizó sobre lo acontecido en el fórum que realizó recientemente este dicasterio y en el que se reflexionó sobre el siguiente interrogante: “En qué punto estamos como Amoris Laetittia”. Estrategias para la aplicación pastoral de la Exhortación del Papa Francisco. Durante el encuentro, parejas de cuatro movimientos eclesiales de familia: Encuentro Católico de Novios, Equipos de Nuestra Señora, Movimiento Familiar Cristiano y Encuentro Matrimonial, de manera ágil llevaron a los participantes a conocer sus experiencias y apostolados en favor de las familias de Colombia y del mundo. Por su parte, el padre Néstor Torres, de la Asociación Misioneros de la Juventud, luego de hablar sobre el apostolado que dirige, tuvo la tarea de moderar el diálogo que se abrió entre los movimientos eclesiales: Retrouvaille, Jesús salva mi Familia, Hombres y Mujeres de futuro, Comunidad Matrimonial Alegría, Familias Misioneras, Acompañamiento Psicosocial a las familias de las Hermanas Vicentinas, quienes a la luz de Amoris Laetitia, reflexionaron sobre temas como: preparación de los novios, la espiritualidad conyugal, la belleza del matrimonio, entre otros. Los asistentes a este importante encuentro se fueron con el compromiso de trabajar en la construcción de una gran Red de movimientos eclesiales, que les permita avanzar de manera articulada en la siembra de semillas que den frutos fecundos de amor en las familias colombianas.

Mié 16 Jun 2021

Avanza organización del “Encuentro de Movimientos Eclesiales de Familia”

Como parte de las actividades programadas en el marco del año “Familia Amoris Laetitia” proclamado por el papa Francisco, el Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia realizará, el próximo 19 de junio, el “Encuentro de Movimientos Eclesiales de Familia”. Este será un espacio dedicado de manera especial para conocer las experiencias espirituales, pastorales y culturales, que los movimientos eclesiales de familia vienen desarrollando de manera creativa en este tiempo de pandemia para acompañar a las familias. "La experiencia de la pandemia ha puesto de relieve el papel central de la familia como Iglesia doméstica y la importancia de los lazos comunitarios entre las familias, que hacen de la Iglesia una “Familia de Familias” (AL87)". En este contexto, han dicho sus organizadores, es como se propone a partir de este encuentro escuchar y atender las necesidades que se tienen en el campo de la familia a nivel diocesano y de movimientos. Esta actividad estará acompañada de intervenciones con temas de gran interés para los participantes, entre los que se encuentran: Preparación de los novios; la espiritualidad conyugal, acompañamiento a las familias desde A.L.; la belleza del matrimonio; el perdón y la misericordia en el matrimonio; protagonismo de la pareja en la pastoral familiar, entre otros. La apertura del encuentro estará a cargo de monseñor Édgar de Jesús García Gil, obispo de Palmira y presidente de la Comisión Episcopal de Matrimonio y familia. Además, estarán presentes movimientos eclesiales que trabajan con las familias en Colombia. Son ellos: Equipos de Nuestra Señora, Encuentro de Novios, Movimiento Familiar Cristiano, Encuentro Matrimonial, Retrouvaille, Jesús salva mi familia, Hombres y Mujeres de futuro, Comunidad Alegría, Familias Misioneras y las Hermanas Vicentinas. El evento será transmitido a través de la plataforma Teams y Facebook Live de la Conferencia Episcopal de Colombia. Para mayores informes podrán comunicarse a través del correo electrónico [email protected] La inscripción la podrá realizar en el siguiente enlace. [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Mar 13 Abr 2021

En los próximos días de pandemia: retos para la familia

Como parte de las acciones que ayudarán a animar el Año de la Familia convocado por el Santo Padre el pasado 27 de diciembre de 2020, el Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia y la Fundación Familias Fuertes, invitan a las familias para que a partir del 14 de abril y durante 21 días, se atrevan a vivir cada día un reto como experiencia de fe y fortalecimiento al núcleo familiar. La pandemia del Covid-19 ha puesto a las familias en una situación excepcional. En muchos hogares estos espacios de confinamiento han servido para fortalecer esos lazos familiares que ya existían; pero, en otros, ha sido una carga difícil de llevar, propio de muchos factores que convergen al interior del hogar, como: la falta de diálogo, la violencia, el desempleo, entre otros. Frente a esta compleja realidad, la Iglesia busca caminos que permitan llegar y acompañar a estas familias. Por ello, propone un material radiofónico que contiene reflexiones y propuestas cortas, aplicables al bienestar de las familias y orientadas a partir de la exhortación apostólica Amoris Laetitia «La alegría del amor». Cómo participar Se ha creado la cuenta gratuita de Telegram https://t.me/FundacionFamiliasFuertes Así, desde un teléfono móvil, los interesados podrán unirse a este canal e interactuar para asumir esta gran aventura. Para mayores informes, también pueden enviar un mensaje al darle click a este enlace https://wa.me/5214622511017 donde brindan asesoría si presentan inconvenientes para ingresar.

Sáb 28 Dic 2019

Fiesta de la Sagrada Familia

En el domingo después de Navidad, la Liturgia nos invita a celebrar la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, “cada pesebre nos muestra a Jesús junto a la Virgen y a San José en la gruta de Belén. Dios ha querido nacer en una familia humana, ha querido tener una madre y un padre como nosotros”. En este sentido, explica el padre Juan Carlos Liévano, director del departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, “esta es una celebración que motiva a profundizar en el amor familiar, a examinar la propia situación del hogar y buscar soluciones que ayuden a la mamá, al papá y a los hijos a ser cada vez más ejemplo de la Familia de Nazaret”. “Hoy, al celebrar la fiesta de la Sagrada Familia la Iglesia invita a mirar a José, María y al Niño Jesús, quienes desde un principio tuvieron que enfrentar peligros y el exilio a Egipto, pero, aun así, fruto del amor y el diálogo, pudieron vencer las adversidades”, agregó. El sacerdote advirtió que la vida familiar no puede reducirse solo a los problemas de pareja, “ya que la familia es signo del diálogo Dios – hombre”, por lo que animó a los padres e hijos para que entren siempre en un diálogo de escucha sincera, teniendo como fuente de inspiración la oración en familia y el modelo de la familia de Nazaret. Finalmente, manifestó que Dios quiso nacer en el hogar de una familia humana, tener un padre y una madre, de ahí que el pesebre presente a Jesús junto a la Virgen María y a San José, en la gruta de Belén.