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puerto carreño

Mié 18 Ago 2021

Puerto Carreño clama la solidaridad de los colombianos

Luego de ser decretada la calamidad pública en Puerto Carreño, por cuenta de la fuerte ola invernal que allí se vive, el sacerdote Óscar Jhonny Arias, pro-vicario del Vicariato de esta Jurisdicción, hizo un llamado a la solidaridad de los colombianos para que ofrezcan su apoyo a las comunidades afectadas. Debido a la fuerte ola invernal, el pasado 28 de julio, mediante Decreto No. 078 el consejo municipal de gestión del riesgo, declaró alerta roja esta zona norte de Colombia. Pasado esto, el 09 de agosto, el nivel del río Orinoco vuelve a subir alcanzando los 14 metros de altura, hecho que hace que sea declarada por tres meses la calamidad pública en este municipio. El sacerdote redentorista informó que, luego de un censo realizado por los organismos de socorro de la municipalidad, son 256 las familias damnificadas, equivalente a más de mil personas las que han tenido que salir de sus hogares a los albergues temporales. El religioso recordó que este municipio de Puerto Carreño es un lugar de paso para la población migrante y, al mismo tiempo, un estimado número de la población que hoy se ha visto afectada por la ola invernal ya han vivido el flagelo del desplazamiento. En este contexto, el sacerdote extiende la invitación en nombre del Vicariato Apostólico de Puerto Carreño, para que personas de buena voluntad, instituciones, organizaciones, empresas y la comunidad en general, realicen acciones significativas concretas como pueden ser a través de la oración y de ayudas humanitarias de emergencia, donando kits alimentarios, de higiene, camping, colchonetas, entre otras. Las personas interesadas en apoyar a estas comunidades lo podrán hacer a través del Vicariato Apostólico de Puerto Carreño. Se pueden comunicar al correo electrónico [email protected]

Mié 22 Abr 2020

Papa Francisco nombra nuevo obispo de Riohacha

El Papa Francisco nombró como nuevo Obispo de la Diócesis de Riohacha a Monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, C.SS.R., hasta el momento Obispo titular de Zarna y Vicario Apostólico de Puerto Carreño. El Obispo electo nació en el Municipio de Génova (Diócesis de Armenia), el 4 de marzo de 1958. Realizó los estudios primarios en su pueblo natal, luego ingresó al Seminario Menor de los Padres Redentoristas San Clemente María Hofbauer, en Manizales, donde cursó la secundaria. Después del Noviciado en Piedecuesta (Santander), emitió la profesión religiosa el 14 de enero de 1979. Realizó los estudios de filosofia en el Centro Pastoral de Filosofía en Bogotá y los de teología en el Teologado interprovincial Redentorista en Tlalpizáhuac en México y en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá. Fue ordenado Sacerdote en Buga el 29 de junio de 1985. Después de su ordenación sacerdotal, prosiguió con sus estudios en la Universidad Santo Tomás en Bogotá, donde obtuvo la Licenciatura en Ciencias de la Educación y en la Academia Alfonsiana en Roma, donde consiguió la Licenciatura en Teología Moral. De 1993 a 1995 fue Consejero Provincial Extraordinario y de 1999 al 2001 se desempeñó como Consejero Provincial Ordinario y Presidente del Secretariado para la Formación. Por dos ocasiones desempeñó el encargo de Provincial de los Redentoristas en Colombia (2002-2008). El 3 de septiembre de 2008 fue nombrado Pro-Vicario de Puerto Carreño. El 10 de junio de 2010 Su Santidad Benedicto XVI lo nombró Vicario Apostólico de Puerto Carreño, asignándole la sede titular de Zarna.

Mié 2 Oct 2019

A propósito de los niños del basurero, Iglesia de Puerto Carreño se pronuncia

El Vicario Apostólico de Puerto Carreño, Monseñor Francisco Ceballos Escobar, se refirió al drama que están viviendo las comunidades indígenas del Vichada, de manera especial la comunidad indígena Amorúa que sobrevive comiendo lo que encuentran en el vertedero de basura de este municipio. “Esto es solo una pequeña muestra de lo que está pasando con los indígenas en el departamento del Vichada, a quienes sólo se les tiene en cuenta en tiempo de elecciones. Los ilusionan con miles de promesas, los llevan a votar, les compran el voto por algunas bagatelas, y, después, los abandonan a su propia suerte”, expresó el prelado. Monseñor Ceballos Escobar denunció que los derechos fundamentales de esta población son violados constantemente y esto es conocido por las instituciones de esta zona del país, sin que nada se haga al respecto. “Ha habido alertas tempranas por parte de la defensoría y la personería, pero no hay respuesta para solucionar el problema. Me pregunto: qué está haciendo el ICBF ante las niñas y niños desescolarizados, los drogadictos que deambulan por las calles, los niños del basurero, etc. A decir verdad, muy poco. Con seguridad hay programas de atención, pero la realidad supera a las acciones paliativas que se realizan”, aseveró. Por su parte, recordó que la Iglesia siempre ha estado presente acompañando no solamente a las comunidades indígenas, sino también ofreciendo atención a la población migrante. “Estamos nutriendo a más de 250 niñas y niños en los tres comedores con que cuenta el Vicariato. Gracias a la Providencia de Dios, a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a la Pastoral Social, quienes con generosidad dan desde su pobreza, en tiempo, dinero o especie para mantener estas obras. Del gobierno no hemos recibido un peso”. El jerarca calificó esta situación como vergonzosa y expresó que “como Iglesia, queremos trabajar con más fuerza en favor de las niñas y niños con el fin de mitigar la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, el maltrato, el hambre, el analfabetismo, y un sin número de aspectos que ensombrecen la dignidad humana, pero es necesario que nos unamos como sociedad para extirpar los tumores que desdicen de nuestra condición de seres humanos”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Lun 12 Ago 2019

Iglesia en Puerto Carreño pide se respete la vida de líderes indígenas

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el obispo del Vicariato Apostólico de Puerto Carreño, monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, rechazó las amenazas que se vienen dando contra líderes indígenas y Asociaciones Tradicionales Indígenas del Vichada y Orinoco. "Rechazamos las amenazas contra la vida humana de cualquier persona, e invitamos a las autoridades del orden Nacional, Departamental y Municipal, a buscar la manera de prevenir cualquier acción que atente contra la vida humana y perturbe la paz y la tranquilidad de nuestra región", afirmó. En su mensaje, el obispo dijo que ante las constantes amenazas contra los lìderes índigenas, era prudente suspenden los eventos culturales, programados para hoy 9 de agosto, que buscaban "preservar y vigorizar la cultura y las identidades específicas de cada pueblo" "Ante las constantes amenazas de las cuales han sido objeto algunos líderes indígenas de la Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales Indígenas del Vichada y Orinoco, considero pertinente suspender las actividades conmemorativas del Día Internacional de los Pueblos Indígenas", señala el comunicado. Finalmente, invitó a todos los fieles del vicariato para que se unan en oración y perdir al “Príncipe de la Paz”, que reine pronto en este territorio la paz y la concordia. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Jue 11 Jul 2019

La crisis migratoria venezolana en Puerto Carreño: mirada pastoral

En desarrollo del Diplomado de la Escuela de Democracia y Reconciliación para la Incidencia, dirigido a líderes comunitarios, Monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, Vicario Apostólico de Puerto Carreño, se refirió a la respuesta del fenómeno migratorio que la Iglesia Católica ha dado en este territorio. Tras presentar una breve reseña de la situación vivida en Venezuela, que ha desatado, según informes de algunos analistas, la salida de 4.000.000 de venezolanos, sin contar a los colombianos retornados, a causa de la pobreza, la inflación, la violencia, la confrontación política, el desabastecimiento de alimentos, de medicinas y otros medios básicos de subsistencia, el prelado centró su mirada en las motivaciones para hacer frente a la crisis migratoria y la respuesta dada a la misma. “Como Iglesia que peregrina en el Vichada, nos preocupa esta realidad y la leemos no como sociólogos sino como pastores, iluminados por la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia”, precisó el prelado, al señalar que “tres motivaciones, según el extinto Cardenal Martini, nos deben mover a nosotros los cristianos a servir a los más débiles: motivación cristológica, motivación carismática y motivación escatológica”. En estos tres aspectos, explicó: La primera motivación implica la vida de Jesús, sus palabras y obras: “La familia de Nazaret en su fuga a Egipto experimenta, en su propia carne, la condición de ser huésped en tierra extranjera, huésped que no encuentra acogida”. La segunda motivación, carismática, “reposa sobre el primado de la caridad. El don de la caridad para con el extranjero, queda especialmente enfatizado en la parábola del Buen Samaritano (Lc. 10, 29-37), que se hizo prójimo del hebreo herido, no simplemente escuchando sus gritos de auxilio, sino sintiendo compasión y curando sus heridas”. La tercera motivación, la escatológica, agregó, “nos impulsa a servir a los más pobres, a los inmigrantes, la encontramos sustentada en la carta de San Pedro, o de los Hebreos o al Corpus paulino. Esta motivación tiene que ver con el ser peregrino y extranjero que nos constituye a todos los creyentes en Cristo”. De otra parte, monseñor Ceballos, insistió en los verbos propuestos por el Papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2018: acoger, proteger, promover e integrar. El Santo Padre, recordó, que ante este drama de millones de personas que son obligadas a salir de sus tierras a causa de la guerra, la pobreza y la violencia, nuestra respuesta común se podría articular en torno a los cuatros verbos mencionados. “El cambio de perspectiva frente a las migraciones, en la que viene insistiendo el Papa desde el inicio de su pontificado, se expone ahora en términos de actitudes y comportamientos que buscan revestir la hostilidad en hospitalidad, sustituir la cultura del rechazo por una cultura del encuentro”. A lo anterior, agregó el obispo, es fundamental tener presente que la Iglesia tiene dos pulmones en el cumplimiento de su misión: el pulmón de la evangelización y el pulmón de la caridad. En este sentido, señaló la manera como la Iglesia de Puerto Carreño ha respondido al clamor de los pobres y necesitados: - Ante las inundaciones del año pasado, con el apoyo de Adveniat, Pastoral Social Nacional y Regional, la comunidad redentorista, algunas diócesis y parroquias del país, el Banco de Alimentos de Bogotá y de personas particulares, se logró atender a un importante número de colombianos y venezolanos damnificados. - Gracias a la ayuda de la Pastoral Social Nacional se ha ejecutado un proyecto intitulado: Atención crisis humanitaria migratoria Colombia/Venezuela, que tuvo como énfasis: alimentación, hospedaje, medicamentos, atención jurídica y actividades de incidencia, logrando atender 3.667 personas. Proyectos en ejecución: - Respuesta multisectorial a la crisis migratoria venezolana, financiada por el Gobierno de los Estados Unidos, cuyos énfasis son: hospedaje de emergencia y auxilio de transporte (retorno, documentación y reunificación familiar); hasta el momento se han beneficiado cerca de 1.062 personas con hospedaje (3.422 noches) y 203 personas con auxilio de transporte. Apoyo multisectorial a familias afectadas por la crisis migratoria venezolana en Colombia, también apoyada por el gobierno de los Estados Unidos. Líneas: wash (saneamiento e higiene), salud para remitir y acompañar a las personas en esta área y transferencias multipropósitos. Descargar texto de la conferencia aquí

Vie 3 Ago 2018

Más de 6000 familias necesitan de tu ayuda en Puerto Carreño

Iglesia en Puerto Carreño levanta la voz de alerta ante la grave crisis humanitaria que se vive en la región a cuenta de las fuertes lluvias que azotan desde hace varias semanas. En un mensaje audiovisual, Monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, obispo de este Vicariato Apostólico, se ha referido a la compleja situación que deja alrededor de 6.000 familias damnificadas y a los municipios Puerto Carreño, Cumaribo, La Primavera y Santa Rosalía en calamidad pública, según fuentes oficiales. El prelado, anima a ayudar a esta comunidad con frazadas, alimentos no perecederos, implementos de aseo y a través de medios económicos consignados en la cuenta de ahorros BBVA N°0200014235. De otra parte, se invita a participar de manera solidaria en la Radiotón, que se llevará a cabo el 4 de agosto, en el parque Gloria Lara, de 9 de la mañana a 6 de la tarde. “En la Iglesia el dolor de unos lo sentimos todos”, insiste el obispo quien recuerda además que “Dios ama al que da con alegría”. Hace más de 30 años no se presentaban inundaciones de esas dimensiones y que las ayudas son insuficientes, han señalado las autoridades de la región quienes continúan uniendo esfuerzos para la atención de la población gravemente afectada.

Mar 31 Jul 2018

Iglesia en Vichada y Guainía acuden a la solidaridad de los colombianos

Los departamentos ubicados al oriente del país llevan más de un mes soportando la ola invernal. El 50% del Guainía está inundado y 14 de los 28 barrios de Puerto Carreño, capital del Vichada, están afectados por el desbordamiento de los ríos. En diálogo con el obispo de Puerto Inírida, Monseñor Joselito Carreño Quiñonez, manifestó su preocupación ante el incremento de las lluvias, que dejan ya más de 14.108 familias damnificadas. Aseguró que la Iglesia está aplicando un plan de emergencia para brindar asistencia inmediata a las personas afectadas por esta ola invernal. “Hemos acudido a la ayuda de la Pastoral Social Nacional, a los bancos de alimentos de las ciudades de Villavicencio y Bogotá, y a personas de buen corazón, con el fin de solventar las necesidades básicas de los afectados”, aseguró el prelado. Monseñor Carreño Quiñonez, dijo que si bien la emergencia debe ser atendida inmediatamente, también se debe pensar en los retos que se tendrán que afrontar a futuro, donde un número alto de familias han perdido sus viviendas, los cultivos fueron afectados por el agua y sus animales murieron ahogados. Por su parte, el sacerdote, William Yesid Ibarra Díaz, representante de la Fundación San José Obrero, ente de la Iglesia en Inírida y por donde se están canalizando las ayudas, expresó que se requiere con urgencia alimentos, víveres, toldillos, kit de aseo, colchonetas y medicamentos. El padre Ibarra Díaz, comentó que ante esta emergencia, por medio del programa “Pan Compartido”, se reciben alimentos donados y miembros de la Fundación y personas voluntarias se encargan de preparar los alimentos diarios para los damnificados. Por último, dijo que los damnificados se encuentran albergados en el coliseo, en colegios, en la cancha deportiva del barrio Berlín y en un hogar de paso, pues la situación es muy crítica. Emergencia en Puerto Carreño Algo similar está viviendo Puerto Carreño, capital del Vichada, donde las comunidades se han visto afectadas por el desbordamiento de los ríos y cientos de personas han sido evacuadas de sus casas por inundaciones. Según las cifras emitidas por las autoridades, son 18 los resguardos indígenas asentados en Cumaribo, los que están inundados por los desbordamientos de los ríos que atraviesan la región. Aproximadamente en el departamento de Vichada ya son unas 4.040 personas damnificas, es decir, unas 1.292 familias. Según indicó monseñor Carreño Quiñonez, se está haciendo un trabajo articulado con el obispo de Puerto Carreño, monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, para recibir por parte de algunas instituciones de la Iglesia las ayudas de atención a las comunidades. Así mismo, con el lema: “Lo que siente uno, lo sentimos todos. Ayúdanos a ayudar”, el Vicariato de Puerto Carreño realizará el próximo 04 de agosto la ¡Radiotón!, una actividad donde se tendrán actos culturales y la presentación de artistas locales. Los aportes que se recauden servirán para beneficiar a las familias damnificadas de esta tragedia natural.

Mié 2 Mayo 2018

La Evangelización en los llanos orientales de Colombia

Por: Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar - La evangelización en los Llanos Orientales de Colombia data de mediados del siglo XVII cuando Jesuitas y Franciscanos, movidos por el ardor misionero de sus familias religiosas, se establecieron en estas inhóspitas tierras bendecidas por Dios con caudalosos ríos, extensas sabanas naturales y tupidas selvas vírgenes. Más tarde, al ser expulsados los Jesuitas de la Nueva Granada, llegaron los Agustinos y los Capuchinos. En los albores del siglo XX, Monfortianos y Javerianos de Yarumal, se establecieron en la Orinoquía, y al fenecer el siglo los redentoristas asumieron parte de lo que fuera la Prefectura Apostólica del Vichada. También la vida religiosa femenina jugó un papel importante en la evangelización de estas tierras: Salesianas, Lauritas, Dominicas de la Presentación, hermanas de la Sabiduría, Vicentinas, Teresitas, etc. En su afán por anunciar el Evangelio en los más recónditos lugares de los Llanos Orientales y del piedemonte llanero, muchos misioneros y misioneras “perdieron su vida”; algunos fueron sacrificados por indígenas; otros mordidos por serpientes o devorados por fieras salvajes; hubo quienes no pudieron resistir las enfermedades tropicales o se ahogaron en los turbulentos y caudalosos ríos. La semilla del Evangelio sembrada en el corazón de indígenas, raizales y colonos, y regadas con el sudor de los misioneros, dieron fruto. Hoy encontramos muchos hombres y mujeres con una acendrada fe en Dios y una profunda devoción a la Santísima Virgen María; personas caritativas, hospitalarias y cumplidoras de la palabra empeñada. La costumbre de “echar el agua” a los niños, aún se practica entre sus pobladores, como manifestación de su compromiso de seguir a Cristo y pertenecer a la Iglesia Cristiana Católica. No obstante, entre algunos católicos reconocemos antivalores como machismo, alcoholismo, violencia doméstica, narcotráfico, corrupción, escasa participación en la eucaristía y sincretismo religioso. En la misión de los Llanos Orientales, además del anuncio explícito de la Palabra de Dios, se ha predicado el Evangelio de la caridad desde los mismísimos comienzos de la evangelización, pues bien han entendido los misioneros que entre evangelización, promoción humana y social hay una íntima conexión. Por eso construyeron escuelas, centros de salud, internados, comedores y asilos; abrieron caminos, enseñaron el arte de la ganadería y la agricultura, como también trajeron los instrumentos musicales como el arpa, el cuatro, el requinto y los capachos, con los cuales llaneros y colonos alegran sus “parrandos” a lo largo y ancho de la sabana. Hoy las pastorales sociales vienen desarrollando, entre colonos, raizales e indígenas, una labor de formación en derechos, en educación para la paz y la convivencia, en atención a las víctimas del conflicto y en promoción de programas de desarrollo socio económico. Es que, como escribe el Papa Francisco: “El servicio de la caridad es también una dimensión constitutiva de la Iglesia y expresión irrenunciable de su propia esencia” (EG 179). Un signo claro de madurez en la evangelización de los Llanos Orientales es el surgimiento y consolidación de iglesias particulares como: la Arquidiócesis de Villavicencio; las diócesis de Granada, San José del Guaviare, Yopal y Arauca; y los Vicariatos Apostólicos de Trinidad, Mitú, Puerto Inírida, Puerto Carreño y Puerto Gaitán. La evangelización en la Orinoquía, en esta hora de la historia, presenta grandes desafíos, tales como: la transmisión generacional de la fe cristiana; el éxodo de muchos bautizados hacia otras comunidades de fe; la inculturación del Evangelio en las comunidades indígenas; la atención a los niños y a los jóvenes; el cuidado y defensa de la vida y del medio ambiente; la formación de los dirigentes, la atención a las víctimas y victimarios que dejó la violencia, la inmigración de venezolanos, etc. Desafíos que se deben afrontar con audacia misionera y aguante apostólico, pues la evangelización tiene mucho de paciencia. En esta misión se conoce de pobreza y se trabaja con lo poco que se tiene. Aunque escasean los recursos humanos, económicos y materiales, sobra en los evangelizadores la confianza en el Dios Providente. De algo se está seguro, no hace falta Dios en esta tierra, pues antes de que llegaran los misioneros el Espíritu ya se les había adelantado. Por aquí las semillas del Verbo se descubren por doquier; por eso seguimos anunciando la “Alegría del Evangelio” de manera ordinaria y extraordinaria; y cuando no es posible hacerlo de manera expresa, se hace con el testimonio callado de una vida entregada y sacrificada al servicio de Dios y de los pobres. Las palabras y el testimonio del Papa Francisco, en su recordada visita a Colombia, y de manera especial a Villavicencio, nos anima a seguir anunciando la Buena Nueva de la salvación, pues somos conscientes de que el Evangelio aún no ha logrado permear la cultura de estos pueblos de la patria. Qué bueno que las iglesias particulares y comunidades religiosas sigan considerando a estas tierras como lugar de misión para que con generosidad compartan las bendiciones que han recibido de Dios, de tal manera que no pierdan su vocación y la oportunidad de ser Iglesias evangelizadas y evangelizadoras. + Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar Obispo Vicariato Apostólico de Puerto Carreño