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sínodo de la sinodalidad

Mar 15 Oct 2024

Un camino sinodal de escucha, formación, transparencia y modos relacionales que prevengan abusos en la Iglesia: Hna. Gloria Liliana Franco

Este lunes, 14 de octubre, durante la rueda de prensa ofrecida en el marco de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR) y madre sinodal, compartió detalles de los temas abordados durante el discernimiento realizado en la segunda semana de trabajo. Aspectos que se han enmarcado en la etapa de los itinerarios, estipulada en el Instrumentum laboris (documento que orienta el encuentro). En sus intervenciones, la religiosa destacó la escucha, la formación, la transparencia y los modos relacionales que prevengan abusos, como elementos fundamentales que en el camino sinodal ayudan a construir una Iglesia coherente con el “modo de Jesús” y con los valores del Evangelio .Escuchar a Dios, a los territorios y a la realidadEn cuanto a la escucha, la hermana Gloria Liliana recordó su importancia como eje transversal dentro de cualquier proceso de humanización, pues ayuda a generar conversión, transformación y credibilidad, especialmente a nivel de actitudes y estructuras, por cuanto implica un escucha integral, “a Dios, a los territorios y a la realidad”. Afirmó que, aunque aún falta camino, la Iglesia está aprendiendo a hacerlo y que los procesos sinodales ayudan en ello, como una especie de “laboratorios que nos capacitan para un mejor servicio”.“Tenemos mucho que aprender todavía en la Iglesia y en la sociedad, porque muchas veces todos los seres humanos vamos con nuestros propios monólogos, ideas, paradigmas de las cosas. Pero creo que la escucha se va posicionando como el modo, como la manera de poder entender cuál es esa narrativa de lo que Dios tiene para decirnos a los seres humanos. Escuchar es la posibilidad de aproximarnos y de aproximarnos más serena, más sincera y más reverentemente al querer de Dios. Escuchar realmente nos transforma, nos convierte”, agregó la hermana Gloria.Formación para ser verdaderos testigosFrente al propósito de ser una “Iglesia sinodal en misión”, trazado durante la Asamblea, la presidenta de la CLAR afirmó que han reconocido la necesidad de fortalecer la formación desde un enfoque integral que parte de una base humana antropológica y de la realidad de cada contexto, involucrando a otros actores.“Hacíamos mucho énfasis durante estos días en la importancia de la formación con otros, de hacer juntos el proceso de la formación que nos permita hacer nuestro ese modo y ese estilo de Jesús. En esta misma temática, la temática de la formación, sentíamos también la importancia de poner especialmente la mirada sobre los niños y sobre los jóvenes. Y en ese sentido validamos la importancia de las instituciones de Iglesia, colegios, escuelas, universidades, ONG, como plataformas que ayuden realmente a permear también nuevos modos de formación que nos permitan ser mejores testigos de cara al discernimiento”.La transparencia y la rendición de cuentas como modos de "Ser Iglesia"De acuerdo con la hermana Gloria, otros temas que han hecho parte del discernimiento de los últimos días en la Asamblea, han sido los de la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente desde la lógica de la misión. Según la religiosa, esto denota la importancia de las estructuras participativas en la Iglesia, entre ellos, los consejos pastorales y económicos.Más que como simples medios, la religiosa enfatizó en la necesidad de considerarlos como parte de una verdadera cultura que se tiene que anclar en la Iglesia y que tiene que permear sus modos identitarios y operacionales. Así los describió: “La transparencia y la rendición de cuentas como un modo de ser, como un modo de estar que tendríamos que intentar que fuera más natural”.Revisar los modos relacionales y nombrar la realidad para prevenir abusosFinalmente, en este espacio la hermana Gloria se refirió a la importancia de nombrar o reconocer la realidad, especialmente en el contexto de los abusos sufridos en el ámbito religioso.La religiosa habló, especialmente, sobre los abusos sexuales y de poder a religiosas; se refirió al libro publicado en el años 2022 por la CLAR, titulado«Vulnerabilidad, abusos y cuidado en la vida religiosa femenina», producción que aborda de manera directa este tema y que fue producto de una investigación adelantada en América Latina y el Caribe, donde hay 150.000 religiosos.“Poder decirnos las cosas, crear instancias de discernimiento, de análisis en los que seaposible escuchar a las víctimas, reparación, camino de sanación, camino de reconciliación. Creo que estos procesos sinodales y la dinámica en la que el Papa Francisco ha ido orientando su magisterio nos pone de cara a privilegiar la cultura del cuidado para situarnos en la reverencia respetuosa a la dignidad del otro”.En este mismo contexto, también durante la rueda de prensa, Sheila Pires, secretaria de la Comisión para la Información, afirmó que en la Asamblea Sinodal fue muy valorada y aplaudida una charla asociada a la violencia que sufren las religiosas, incluidas las que están en formación: “no solo abusos sexuales, sino también de poder, de conciencia y de espiritualidad”, señaló Pires.“Se dijo que hay mujeres religiosas que trabajan duro especialmente para llegar a los más vulnerables, pero las mismas mujeres cuando se enfrentan a cuestiones de abuso sexual o de otro tipo no expresan su preocupación”.De acuerdo con Sheila, se propuso “introducir procedimientos y sistemas en las diócesis y conferencias episcopales para tratar estas cuestiones”. Además, poder revisar las políticas contractuales, para garantizar la dignidad a las mujeres consagradas y a los laicos en general.Vea a continuación las intervenciones de la hermana Gloria Franco durante la rueda de prensa:Sínodo de la Amazonía: el laboratorio de escucha para el Sínodo de la SinodalidadDurante un conversatorio adelantando en otro de los espacios de esta Asamblea Sinodal, la “Tienda de la Sinodalidad”, al que fue invitada la hermana Gloria Liliana Franco para reflexionar sobre la conexión entre el Sínodo para la Amazonía y el Sínodo de la Sinodalidad, la religiosa afirmó que, más allá de los desafíos que significó el Sínodo Amazónico, este fue un gran “laboratorio de escucha”.En la reflexión sobre ambos procesos sinodales, adelantada junto al cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, la hermana afirmó que a partir del Sínodo de la Amazonía la Iglesia aprendió a habitar los territorios para poder escuchar a las personas con respeto.“Creo que este Sínodo de la Sinodalidad nos está poniendo de cara a un método que ha pasado la prueba del tiempo, de los años y de estos procesos de búsqueda sincera que se van haciendo en el corazón de la Iglesia, cuando con libertad nos disponemos”, explicó.En este sentido, destacó la creación de la CEAMA (Conferencia Eclesial de la Amazonía) como uno de sus más importantes frutos concretos: “En un sentido, es una concreción de la sinodalidad, pero, por otro lado, y más importante, es la continuación del proceso, es seguir caminando juntos”.La presidenta de la CLAR también enfatizó en que hizo hincapié en que lo que pase en los nueve países dela Amazonía no es únicamente responsabilidad de las personas que lo habitan, sino de “todos los ojos del mundo, de la Iglesia entera, pues tienen que estar volcados a este territorio, pero sobre todo a la conversión ecológica, a la necesidad de poder establecer modelos de desarrollo en donde los criterios comerciales no estén por encima del medio ambiente, o no estén por encima de los derechos humanos, y ahí, creo que todos como sociedad tenemos una gran responsabilidad”.Por otra parte, la hermana Gloria resaltó la importancia del Sínodo de la Amazonía, para poner en un espacio protagonista y necesario, el rol fundamental de la mujer en la Iglesia. Notó cómo a partir de él varios obispos han fortalecido o creado ministerios para mujeres: “Son ellas las que están jaloneando tambiénuna Iglesia al estilo de Jesús”. Explicó que la sinodalidad no es otra cosa que aprender ese modo de Jesús, también con relación a este tema de las mujeres en la Iglesia.Junto al cardenal Czerny, la hermana resaltó la necesidad de que más allá de lo que se concluya en Roma durante esta Asamblea, todos en la Iglesia y cada día, deben asumir la pertenencia y participación activa en esa construcción. Esto, de acuerdo con la religiosa, implica transcender la crítica pasiva: “Yo animaría a las personas a que no tengan miedo de participar, de ayudar a construir la Iglesia, de ayudar a ese Reino en la Iglesia”, puntualizó la hermana.La Casa de la Sinodalidad en ColombiaFinalmente, la presidenta de la CLAR hizo referencia a la “Casa de la Sinodalidad”, un proyecto que adelantan en Bogotá para formar, especialmente a niños, en temas asociados a la Sinodalidad,para que aprendannuevos modos relacionales, en los que se deje de ver al “otro” como enemigo, para considerarlo hermano, más allá de su fe o cultura, especialmente en medio de tantas heridas y conflictos que se padecen hoy.

Mar 15 Oct 2024

El cardenal Rueda Aparicio destaca tres fundamentos del Sínodo de la Sinodalidad: Trinidad, eclesiología y misión

Desde el Vaticano, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, quien participa como padre sinodal en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, comparte con la Iglesia colombiana un balance de los aspectos más destacados en la segunda sesión que se adelanta en Roma durante este mes de octubre. Particularmente, el purpurado precisó los tres fundamentos centrales abordados durante la primera semana: Trinidad, eclesiología del pueblo de Dios y misión.En su informe, el primado de Colombia inicia destacando la importancia del retiro espiritual que presidió la sesión, como una oportunidad para encontrar las raíces y motivaciones bíblicas profundas del trabajo que adelantan las 368 personas que participan en la Asamblea:“Han sido momentos muy iluminadores, muy profundos y eso nos lleva a sentir que toda la sinodalidad, parte de la espiritualidad; se debe hablar de una espiritualidad de la comunión, una espiritualidad sinodal, una espiritualidad del pueblo de Dios”.Particularmente, sobre el trabajo adelantado durante la primera semana, se refirió a tres dimensiones que fundamentan sus espacios de discernimiento. Sobre el primero de ellos, la Trinidad, afirmó: “el fundamento de la sinodalidad es la Trinidad, son las relaciones del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y la actitud misionera de la Trinidad en favor de toda la humanidad y concretamente del pueblo de Dios”.El segundo elemento indicado por el cardenal Luis José es la necesidad de volver a la eclesiología de la Lumen Gentium en el Concilio Vaticano Segundo, donde se presenta la Iglesia como pueblo de Dios, en camino, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. “La fundación de la Iglesia con los 12 apóstoles, esa manifestación plena de la Iglesia que hace Jesús de Nazaret con sus discípulos, a quienes llama para estar con Él y para enviarlos a anunciar el Reino, a invitar a la conversión, a transformar el camino de los seres humanos y de las culturas”, puntualizó.En tercer lugar, el arzobispo de Bogotá se refirió a la dimensión misionera de la sinodalidad: “La sinodalidad nos habla de una misión, una misión de servicio, una misión de puertas abiertas, una misión de corazón con todos. Para eso debemos formarnos y la formación de todos los miembros del pueblo de Dios comienza con un encuentro con Jesucristo, un encuentro con la persona que nos llama a estar con Él, un encuentro con nosotros mismos como seres humanos y un encuentro con las demás personas”.Finalmente, el cardenal Luis José Rueda, quien, además será uno de los redactores del documento final del Sínodo de la Sinodalidad, destacó la importancia de poder constatar la guía del Espíritu Santo en todo el proceso y la necesidad de que todos en la Iglesia hagan parte de este camino para poder servir a la humanidad, en medio de tantas necesidades:“El Espíritu Santo conduce nuestra Iglesia en la diversidad de razas, de lenguas, de maneras de ser, de contextos históricos, pero siempre en la unidad del único pueblo de Dios que va en camino. Queremos que los laicos, los ministros ordenados, la vida consagrada y femenina, todos, nos pongamos al servicio de encontrar en la fraternidad la santidad y desde allí le podamos servir a toda la humanidad para que encuentre caminos de reconciliación y de paz".Vea el informe a continuación:Para conocer más detalles y noticias sobre esta Asamblea Sinodal, visite el subsitio web: sinodo.cec.org.co

Vie 11 Oct 2024

El Cardenal Rueda Aparicio representará a las Iglesias de América Central y del Sur en la redacción del documento final del Sínodo de la Sinodalidad

El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, fue elegido como uno de los 14 redactores del documento final del Sínodo de la Sinodalidad; estará representando a las Iglesias de América Central y del Sur, así lo dio a conocer el Vaticano.El purpurado se encuentra participando de la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria que se celebra en Roma durante este mes de octubre, junto a monseñor José Miguel Gómez, arzobispo de Manizales, monseñor Ricardo Tobón, arzobispo de Medellín y la hermana Gloria Liliana Franco, presidenta de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas; todos, en nombre de la Iglesia colombiana.La comisión redactora del documento final quedó conformada por un presidente, 3 secretarios, 3 por designación pontificia y 7 representantes de cada continente elegidos por los padres y madres sinodales que participan en la asamblea, como es el caso del cardenal Rueda.Este documento final será presentado al papa Francisco al cierre de la asamblea; su contenido trazará una importante ruta para el camino de la Iglesia Católica a nivel universal en diferentes dimensiones. No solo será producto del trabajo y del proceso espiritual adelantado por la 368 personas que participan en la asamblea, sino también, de todos los discernimientos y aportes que se produjeron desde el inicio del camino sinodal convocado por el Santo Padre en el año 2021.

Jue 8 Feb 2024

Obispos colombianos realizan lectura y discernimiento conjunto de la síntesis de la primera etapa de la Asamblea General del Sínodo

Este miércoles, 7 de febrero, los obispos colombianos desarrollaron la tercera jornada de su CXVI Asamblea Plenaria, en la que el trabajo sobre el sínodo de la sinodalidad fue el protagonista. En la segunda emisión del informativo del episcopado colombiano, podrá conocer los principales detalles y pronunciamientos:Con la oración como protagonista, desde la Conversación en el Espíritu, los prelados iniciaron su lectura conjunta del documento de síntesis de la primera etapa de la Asamblea General del Sínodo realizada en Roma en octubre de 2023.Esta reflexión se llevó a cabo en cuatro grupos que fueron alternando de manera simultánea. La madre sinodal, la hermana Gloria Liliana Franco, presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos y los padres sinodales, el cardenal Luis José Rueda, y los arzosbispos de Medellín y de Manizales, monseñor Ricardo Tobón y monseñor José Miguel Gómez, se encargaron de moderar los espacios. “El rostro de la Iglesia sinodal”, “Todos discípulos, todos misioneros” y “Tejer lazos, construir comunidad” fueron las dimensiones protagonistas.Monseñor José Miguel Gómez explicó que poder ahora compartir con los demás obispos lo que vivieron en Roma en representación de ellos y de todos los fieles, es muy especial y se traduce en una experiencia que engrandece la comunión."Lo que más me ha llamado la atención es el profundo interés que tienen todos los obispos colombianos en conocer a fondo lo que se vivió en el Sínodo para participar en un ambiente perfectamente sinodal de todos sus resultados y de todas sus dinámicas. Se siente que hay comunión", expresó el arzobispo de Manizales.El prelado entregó también detalles de lo que significa esta etapa del proceso sinodal para los obispos colombianos:"Sobre los aportes que se harán para la próxima reunión del Sínodo de los Obispos, estoy tratando de hacer que todos comprendan que la tarea es clara y concreta. Nos toca confrontar los puntos por resolver que el mismo Sínodo establece con las propuestas que el Sínodo también hace. Y hacer nosotros mismos una ayuda a la reflexión y al discernimiento. De tal manera que allá en el aula sinodal se tenga un material suficiente para proceder".Por su parte, monseñor Francisco Múnera, arzobispo de Cartagena, quien también dio a conocer su alegría por este ejercicio conjunto que están realizando, explicó la tarea de réplica y retroalimentación que ahora tendrán en sus jurisdicciones eclesiásticas:"Ahora recibimos toda esa riqueza que ya resonó en el ámbito universal y la tenemos que volver a procesar en los ámbitos de nuestras iglesias particulares para dar el segundo paso, para llevar a la Iglesia Universal de nuevo en el ejercicio que se hará en octubre de este año. Las propuestas ya más concretas, sobre todo porque el Sínodo nos pide ahora aterrizar, ver los cómo, es decir, qué propuestas concretas, para ya no quedarnos solo diagnósticos, sino sobre todo, para implementar el espíritu sinodal en el ejercicio del discernimiento y también en la toma de decisiones donde nos veamos involucrados todos los miembros del Pueblo Santo de Dios que camina en un territorio, es decir, la Iglesia particular. Con un esfuerzo muy importante de volver a de continuar también la escucha de aquellos a quienes abordamos en el primer momento del ejercicio".

Mié 1 Nov 2023

Arquidiócesis sinodal y misionera

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - El pasado 29 de octubre culminó en el Vaticano la primera sesión del Sínodo ordinario sobre la sinodalidad. La segunda sesión se realizará en octubre de 2024. Ha sido un tiempo maravilloso durante el cual el Papa, con los miembros de la asamblea sinodal, han hecho el ejercicio de orar, de dialogar, de escucharse y de proponer, dejando espacio a la acción del Espíritu Santo que, seguramente, marcó las líneas diciéndoles a ellos y a nosotros lo que quiere para la Iglesia de hoy y de mañana.PRIMERO: Los tiempos de la Iglesia y del mundo no son fáciles. Los retos siguen siendo enormes. La llamada de la Iglesia a caminar juntos, sinodalmente, daría la impresión que no ha sido entendida ni valorada. Es una llamada que va más allá de lo religioso, para que la humanidad comprenda que el único camino de avanzar, de crecer y de superar los problemas es caminar juntos, aún en medio de la diferencia.Las noticias de las acciones bélicas entre diversos pueblos del mundo, y en nuestros territorios, no solo nos llenan de dolor, sino que nos deben llenar de vergüenza, pues cómo es posible entender, que en un mundo donde el desarrollo científico, industrial social y de la conciencia de los derechos y la dignidad de los seres humanos son tan evidentes, nos podamos ver sumidos en una hecatombe de estas dimensiones. Es como decir que el ser humano no aprende las lecciones de vida, con guerras por doquier, guerras que solo dejan a su paso destrucción, muerte y desolación.Es una pena que deba iniciar este editorial haciendo referencia a lo que desde mediados del pasado mes de octubre se está viviendo en el medio oriente, con la guerra entre el grupo Hamás e Israel, y el continuar de la guerra entre Rusia y Ucrania, entre otros. En palabras del Papa Francisco, estamos sumidos en una guerra mundial fraccionada.Es nuestro deber orar. No nos podemos cansar de hacerlo. Como arzobispo los exhorto para en todo momento, en los templos y las casas, se hagan oraciones y súplicas al Señor, para que nos regale la paz que tanto necesitamos.Pero en medio de estas realidades, que tocan también a nuestro país, que acaba de celebrar comicios lectorales regionales, también está el llamado para que los nuevos gobernantes (gobernadores, alcaldes, miembros de las asambleas departamentales y concejos municipales y los ediles) acojan este mensaje de unidad, que sean valientes para trabajar y caminar juntos en favor de las comunidades a las que están llamados a servir y sean artesanos de la paz.SEGUNDO: Nuestra Arquidiócesis está de fiesta. Después de varios años de arduo trabajo se ha podido concluir una primera etapa de las asambleas sinodales. En ellas, cientos de fieles, en la parroquias y grupos de clérigos, religiosos, religiosas, movimientos apostólicos, familias y jóvenes, se pusieron a la escucha de lo que el Espíritu Santo nos estaba diciendo, para discernir acerca de nuestra historia eclesial, y vislumbrar los planes y acciones pastorales que animen la Iglesia que peregrina en la Arquidiócesis de Cali. Sea esta la oportunidad para agradecerles a todos. Estoy seguro que sus aportes harán más fructífera la misión de nuestra Iglesia.Para recoger estos trabajos y socializarlos, tendremos el sábado 11 de noviembre, en el Coliseo del Pueblo, la Gran Asamblea Sinodal Arquidiocesana. Allí, en ambiente de oración, testimonio y fiesta, daremos a conocer los resultados y algunas de las conclusiones de las asambleas pastorales parroquiales. Que nadie se sienta excluido de esta fiesta eclesial. A todos los invito.Nos acompañará el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, quien viene a Cali en su calidad de Legado pontificio, para imponerme también el palio Arzobispal y así concluir, por así decirlo, el protocolo del inicio de mi servicio como arzobispo de Cali, que comencé oficialmente el 8 de diciembre de 2022.El palio, hecho de lana virgen, que es bendecido por el Papa y se coloca en la tumba del apóstol Pedro, es entregado solo por el Papa o por quien él delegue, pues es un signo con el que se fortalece la comunión del arzobispo con el Sucesor de Pedro, y se carga simbólicamente sobre los hombros, la responsabilidad de buscar y cuidar las ovejas, en la caridad, por la senda de la cruz liberadora de Cristo.Los invito pues para que nos acompañen en esta celebración y con el Nuncio Apostólico que representa en nuestra casa al Papa, asumamos el compromiso de trabajar y caminar juntos en la Arquidiócesis. En ella somos llamados a ser discípulos misioneros.+Luis Fernando Rodríguez VelásquezArzobispo de Cali

Sáb 14 Oct 2023

El Cardenal pide a todas las parroquias de Colombia vivir el espíritu de servicio y fraternidad de la Asamblea Sinodal

Este sábado 14 de octubre, al cierre de la segunda semana de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, desde el Aula Pablo VI del Vaticano, lugar donde se ha venido desarrollando este encuentro de la fase universal del Sínodo sobre la Sinodalidad, el señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, comparte con la Iglesia colombiana nuevos detalles sobre la importancia de este espacio de oración, discernimiento y trabajo en equipo que realizan los 365 participantes. Además, remarcando la importancia de la construcción comunitaria que se adelanta en la asamblea, el purpurado afirma que los fieles de todas las parroquias de Colombia están llamados a vivir esa misma espiritualidad de fraternidad y servicio.El presidente del episcopado envió también un saludo especial a las familias del país, a “hombres y mujeres bautizados que aman al Señor, que aman a Colombia y que quieren servir a la construcción de una sociedad que responde a las necesidades, que trabaja por la paz, la reconciliación, el respeto a la vida y por el cuidado y el cultivo de la casa común”.Además, en su mensaje, el señor Cardenal pide a toda la Iglesia que peregrina en Colombia, seguir orando por el trabajo y los frutos de esta asamblea que se extenderá hasta el próximo 29 de octubre.

Mié 11 Oct 2023

“El sínodo sitúa su reflexión en contexto, con los pies en la tierra, abrazando los distintos territorios": Hna. Gloria Liliana Franco Echeverri

Durante estos primeros días de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo que se adelanta en el Vaticano, el acompañamiento de la Iglesia a los que más sufren en el contexto actual, como es el caso de los migrantes, la población desplazada y las víctimas de trata de personas, realidades lamentables pero presentes en Colombia, ha sido uno de los temas protagonistas del discernimiento y diálogo en el grupo de trabajo o “círculo menor” del que ha hecho parte en esta primera fase Gloria Liliana Franco Echeverri, la religiosa colombiana que preside la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR). Así lo dio a conocer esta madre sinodal durante la rueda de prensa oficial ofrecida este martes 10 de octubre, en la que estuvo como vocera.“El sínodo sitúa su reflexión en contexto, con los pies en la tierra, abrazando los distintos territorios y por eso está resonando con mucha fuerza la realidad de nuestro mundo, un mundo donde está presente la xenofobia, los nacionalismos excluyentes, líderes que se empeñan en construir fronteras y en un mundo así, la opción de la Iglesia, es la opción por la fraternidad, es la opción por la sinodalidad”.En su pronunciamiento la hermana Gloria Liliana inició destacando, de manera especial, la humanidad, fraternidad, así como los espacios de inclusión, escucha activa y construcción colectiva desde la guía del Espíritu que se han dado en el aula Pablo VI, lugar exacto donde se desarrolla el encuentro.“La experiencia ha sido enriquecedora, realmente el protagonista del Sínodo está haciendo el Espíritu, el centro está la persona de Jesús y el deseo que todos tenemos de que se hagan explícitos los valores del Evangelio (…) Está siendo muy significativa la experiencia de un método distinto, desde la conversación en el Espíritu, en mesas redondas, en las que nos reconocemos en esa común dignidad que todos nos tenemos, en un ambiente de respeto, de comunión, de valoración mutua".La religiosa, quien estuvo presente también durante el Sínodo de la Amazonía, hizo énfasis en la amplia posibilidad de participación que tienen los miembros de esta asamblea. Destacó, por ejemplo, la posibilidad que tienen los miembros de enviar aportes personales a la Secretaría General sobre diversos temas, lo que “permite que las voces individuales sean escuchadas y que se movilice desde la identidad cristiana para abordar estas cuestiones concretas y urgentes”.La hermana Gloria Liliana también manifestó que cada una de las madres y padres sinodales allí presentes representan las voces y realidades de sus territorios que son compartidas y abrazadas. “Es la experiencia de la construcción colectiva, de sentir que todos tenemos algo para para decir, pero sobre todo venimos habitados por los territorios de los que llegamos”, precisó.La religiosa de la Compañía de María, subrayó que, además de la necesidad de seguir acompañando las necesidades de los más vulnerables como se ha venido haciendo desde la misión a través de diversas redes en la Iglesia Católica, incluso en articulación con “no creyentes”, estas realidades de dolor, marginación y exclusión interpelan a la Iglesia a tener una voz cada vez más profética, que defienda los derechos humanos y visibilice tanto sufrimiento, bajo el compromiso con el desarrollo humano integral.“Ante ellos sentimos la responsabilidad de seguir uniendo fuerzas para hacer posible la acogida, la hospitalidad, el alimento, la educación, las condiciones que generen vida digna para ellos (…) Como Iglesia debemos ser defensores de los derechos humanos y ser esa voz profética que genere el necesario cuestionamiento, que nos haga más conscientes a todos de esa necesidad de trabajar por un mundo mejor”.La religiosa colombiana, de origen antioqueño, destacó además la importancia de enfrentar problemas como la xenofobia y los nacionalismos excluyentes que afectan al mundo y lo fragmentan cada vez más.“En las mesas redondas y círculos menores, llega el proceso de escucha de cada continente y se coincide en que muchos de los continentes llevamos la voz de las víctimas de trata de personas. En nuestro continente (América), estamos trabajando en red, estamos unidos, vida religiosa, laicos, instituciones. Respondiendo al fenómeno de la trata de personas, la petición fundamentalmente es seguir acrecentando ese trabajo en red, que posibilite la denuncia, la identificación de todas esas redes y tejidos de corrupción, que son las que sustentan la trata de personas, pero luego el apoyo también para lo que significa reconstruir la vida".En el espacio, la hermana Gloria Liliana Franco agradeció también a “tantos hombres y mujeres que en las distintas orillas del mundo caminan en condición de misioneros ayudando a que tantas personas puedan vivir con dignidad”.

Vie 6 Oct 2023

Conversación Espiritual: El Cardenal explica este método de discernimiento usado en la asamblea sinodal

En el contexto de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se desarrolla en el Vaticano desde este 4 de octubre. En esta fase, uno de los elementos que más se ha destacado ha destacado es el uso de la "Conversación Espiritual" como un método de discernimiento comunitario.Este enfoque, basado en la escucha activa y receptiva, ha facilitado el diálogo fraterno y el discernimiento en diferentes espacios de la Iglesia Católica. De hecho, en la reciente Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano desarrollada en el pasado mes de julio, esta metodología fue usada por los obispos para discernir y trabajar sobre el tema de la misericordia.La Conversación Espiritual es una experiencia compartida de escucha desde la voz del Espíritu Santo, que fomenta la disposición en clave de oración para entender lo que Dios está comunicando a través de la palabra, la vida y el testimonio de los demás.El objetivo de esta metodología es crear una atmósfera de confianza y acogida, para que las personas puedan expresarse con mayor libertad. Esto ayuda a tomar en serio lo que ocurre en su interior al escuchar a los demás y al hablar. En última instancia, esta atención interior los hace más conscientes de la presencia y la participación del Espíritu Santo en el proceso de compartir y discernir.En esta primera fase, el señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio y la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidenta de la Confederación Caribeña y Latinoamericana de Religiosas y Religiosos, comparten mesa de trabajo.Al tercer día de esta primera fase de la asamblea, desde su experiencia, el purpurado colombiano explica la forma en que se está empezando a desarrollar esta metodología.Se forman grupos pequeños de 11 o 12 personas de distintos lugares del mundo, agrupados por criterio temático y criterio de idiomas, cada uno con un coordinador y un secretario.Se plantean preguntas clave para guiar la conversación, como las intuiciones que surgen después de leer la síntesis universal del Sínodo. La idea es que cada miembro hable sobre los sentimientos experimentados durante el momento de oración personal. No se trata de ideas sobre el tema, sino de sentimientos.La conversación se divide en tres rondas en las cuales entre cada ronda hay silencio y oración.En la primera, los participantes comparten sus sentimientos experimentados durante la oración personal y de lo que piensa y ha traído de su país. En la segunda ronda, se expresa sobre lo que más les llamó la atención y los conmovió. Por último, en la tercera ronda dialogamos juntos a partir de lo que ha surgido previamente para discernir y recoger el fruto de la conversación en el Espíritu: reconocer intuiciones y convergencias; identificar discordancias, obstáculos y nuevas preguntas; dejar que surjan voces proféticas. Es importante que todos puedan sentirse representados por el resultado del trabajo.El señor Cardenal Luis José Rueda afirmó que “la experiencia sinodal parte de un yo, cuando compartimos lo nuestro, de un tú, cuando valoramos lo que hemos escuchado y de un nosotros para construir en comunidad”.Además, “Sí nosotros logramos hacer de esa metodología un estilo de las parroquias, de las pequeñas comunidades, de las diócesis, entonces nos dejaremos guiar por el Espíritu santo. La sinodalidad de esa manera se convierte en un estilo de vida; la “Conversación de la Espiritualidad” más que una metodología es una espiritualidad”, añade el presidente del Episcopado Colombiano.El silencio juega un papel crucial en la “Conversación Espiritual”, permitiendo expresar emociones indecibles y alegrías que trascienden las palabras. El papa Francisco ha subrayado la importancia del silencio en la vida del creyente, en la Iglesia y en el camino hacia la unidad cristiana.Este enfoque permite que diversas voces y necesidades de la Iglesia sean escuchadas y autorizadas, creando un espacio donde nadie prevalece sobre los demás y se busca la voluntad divina en conjunto.La implementación de la “Conversación Espiritual” en el Sínodo de la Sinodalidad fortalece el diálogo fraterno y enriquece el proceso de discernimiento en la Iglesia Católica. Este método refleja el espíritu sinodal de caminar juntos, como Pueblo de Dios.Vea la explicación del Señor Cardenal: