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vaticano

Sáb 3 Sep 2022

Este domingo 04 de septiembre será beatificado Juan Pablo I

Este domingo, 4 de septiembre, 3:30 a.m. hora de Colombia (10:30 am hora de Roma), el Papa Francisco presidirá en la Plaza de San Pedro, la ceremonia de beatificación de uno de sus predecesores, Juan Pablo I, quien pasó a la historia como el Papa de los 33 días de pontificado, o más conocido como el "Papa de la sonrisa". Con ello se convertirá en el quinto pontífice del siglo XX que llega a los altares, después de Pío X, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II. El Papa Juan Pablo I fue declarado Siervo de Dios por su sucesor, Juan Pablo II, el 23 de noviembre de 2003, el primer paso en el camino a la santidad. El Papa Francisco confirmó sus virtudes heroicas el 8 de noviembre de 2017 y le proclamó Venerable. Su nombre de pila, Albino Luciani nació el 17 de octubre de 1912, en Forno di Canale, hoy Canale d’Agordo, Italia. Hijo de un fabricante de vidrio, quedó huérfano de madre a los diez años de edad; el padre, Giovanni Luciani, contrajo segundas nupcias con una mujer muy devota que sería determinante en la vocación religiosa del niño. El milagro aprobado por el jerarca de la Iglesia católica, paso necesario para la beatificación, se dio el 13 de octubre de 2021, con la curación extraordinaria de una niña argentina de once años que padecía una forma grave de encefalopatía, ella según dice el Vaticano, estaba agonizando, pero que gracias a las oraciones al pontífice italiano se curó milagrosamente un 23 de julio de 2011. Conozca más detalles de la beatificación del Papa Juan Pablo I AQUÍ

Lun 29 Ago 2022

Síntesis nacional del Sínodo: 18 desafíos para el futuro de la Iglesia en Colombia

El pasado 15 de agosto se cerró la primera etapa del Sínodo de la Sinodalidad que correspondía a la consulta sinodal en las diócesis y el posterior discernimiento en las Conferencias Episcopales de cada nación. En Colombia, el proceso se ha vivido de manera entusiasta, aunque, como lo reconoce sinceramente el documento final, no haya encontrado en algunos ámbitos eclesiales toda la acogida que se esperaba. Sin embargo, en el pasado mes de mayo, las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país y algunas instituciones eclesiales hicieron llegar los resultados de su proceso; el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), en el mes de junio, condensó estos documentos en 14 síntesis que fueron la base de discernimiento para la reunión de los Obispos de las Provincias Eclesiásticas, previa a la Asamblea Plenaria de julio de 2022; finalmente, en dicha Asamblea, se logró sintetizar el resultado de todas las consultas en un solo documento que es el que a continuación se presenta y que ha sido enviado tanto a la Secretaría General del Sínodo en Roma como a la Secretaría General del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño con sede en Bogotá. El documento final consta de tres partes; la primera, en una breve introducción, se hace un recuento histórico y metodológico del proceso en las jurisdicciones eclesiásticas; enseguida, se articulan los 10 núcleos temáticos de profundización con la pregunta fundamental, haciendo a la vez un reconocimiento de los momentos y experiencias sinodales que ha vivido la Iglesia en Colombia durante su historia evangelizadora; finalmente, para responder a la pregunta sobre qué pasos debemos dar para continuar nuestro “caminar juntos” al ritmo de una renovación eclesial inspirada por el Espíritu Santo, se logró llegar a la definición de 18 desafíos que deberán trabajarse en los próximos años. Los desafíos, que pueden leerse integralmente en la síntesis final adjunta, son los siguientes: Conversión permanente, integral y sincera; formación inicial al ministerio ordenado; formación permanente de laicos y sacerdotes; Incentivar métodos para cultivar la sinodalidad; renovación de la estructura parroquial; fortalecer en el laicado la participación y la corresponsabilidad; administración económica transparente y enfocada a la evangelización; privilegiar a los niños, adolescentes y jóvenes en la labor evangelizadora; afianzar la cultura del cuidado para con los menores de edad y personas vulnerables consolidando los entornos protectores en la Iglesia; afrontar la escasez vocacional y la crisis de las familias; evangelización incluyente con y hacia las minorías sexuales, religiosas, étnicas y personas vulnerables; saber comunicar y comunicarnos aprovechando las tecnologías; orientar los movimientos apostólicos; inculturación de la liturgia; incentivar enfoques sociales y culturales en la evangelización; que se atienda a los desafíos de la pastoral diversificada; cuidado de la Casa Común y, finalmente, algunas solicitudes particulares que tienen que ver, principalmente, con la revisión del celibato para los sacerdotes, la ordenación sacerdotal de mujeres, la fusión de congregaciones religiosas femeninas que tengan pocas vocaciones, la inclusión en la misión evangelizadora de los sacerdotes que han dejado de ejercer el ministerio, entre otras. La Conferencia Episcopal de Colombia ha dicho que estos 18 retos evangelizadores que trae la síntesis nacional “son un aliciente para seguirnos empeñando en el trabajo por una Iglesia renovada, que acoge las inspiraciones del Espíritu Santo y que discierne lo mejor para su futuro. De todos depende que la sinodalidad no sea recordada como una actividad que ya se realizó, sino que sea por siempre la vivencia concreta de la eclesiología de Pueblo de Dios que nos ha dejado el Concilio Vaticano II”. Descargue la síntesis nacional del Sínodo de la Sinodalidad aquí. • Síntesis del Sínodo de la Sinodalidad en Colombia DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 1: CONSULTA SINODAL AL EPISCOPADO DE COLOMBIA DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 2: CONSULTA SINODAL A LOS OBISPOS EMÉRITOS DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 3: CONSULTA SINODAL A LOS INDÍGENAS DESCARGUE AQUÍ PDF • ANEXO 4: CONSULTA SINODAL A NIÑOS Y JÓVENES DESCARGUE AQUÍ PDF

Sáb 27 Ago 2022

Jiménez Carvajal: Hay que servir en lo que Dios quiere, no en lo que nosotros queremos

“Los desafíos de la Iglesia en Colombia, la llamada al servicio y su creación como cardenal”, fueron algunos de los temas abordados en entrevista por la agencia católica VATICAN NEWS, a Monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena de Indias, en Colombia, y quien fue creado como cardenal este sábado 27 de agosto, en el consistorio ordinario público, presidio por el Papa Francisco, en la Basílica de San Pedro. LEA LA ENTREVISTA COMPLETA “Siempre tenemos que estar disponibles, en las manos de Dios, Él nos señala por dónde tiene que ir nuestro caminar y por donde podemos servir a los demás”, lo dijo Monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena de Indias, en Colombia, uno de los 20 nuevos cardenales creados. El arzobispo emérito de Cartagena de Indias dialogando con nuestro colega Sebastián Sansón Ferrari manifestó sus expectativas ante esta nueva misión a la cual es llamado, asimismo, explicó los desafíos que la Iglesia en Colombia debe afrontar y saludó a los oyentes de Vatican News: ¿Cuáles son los desafíos en la Iglesia que peregrina en Colombia en este momento? Muchos, uno bien sobresaliente y bien coyuntural, es acompañar al país en un momento en que cambia el gobierno, en que cambian las perspectivas; y ayudar a todos, ayudar siempre, porque esa tiene que ser siempre la actitud de nosotros, los que estamos al servicio de Dios, dar esperanza. De que no perdamos la esperanza, y de que hay que colaborar, que hay que apoyar, y que podemos colocar nuestro granito de arena al servicio del bien común. Los cristianos creemos mucho en el bien común. Dios todo lo hizo para el servicio de todos, para el servicio de sus hijos y de sus hijas. Entonces, lo importante es discernir cuál es el servicio que tenemos que dar en este momento. ¿Qué horizontes se abren para la Iglesia en Colombia en este nuevo período? Creo que, como cambian las situaciones, la primera exigencia es discernir. Hay una cosa muy interesante en nuestra vida cristiana, y es que, nosotros no vivimos en la rutina, no podemos vivir repitiendo todos los días, todos los años, todas las épocas, todos los siglos, exactamente lo mismo. Nosotros tenemos que estar siempre muy dispuestos a mirar los signos de Dios, los signos de los tiempos, que siempre cambian, en todo momento, en toda época, en toda situación. Sobre todo, lograr descubrir dentro de los signos de los tiempos, los signos de Dios. Son dos momentos diferentes nos dice el Concilio y lógicamente que, los signos de Dios implican que Dios nos regala esa sabiduría para no equivocarnos. ¿Cómo fue su reacción ante la noticia del anuncio de que Usted sería creado cardenal? ¿Mantiene su primera reacción? Bueno, en ese momento fue porque la llamada del Rector del Seminario fue muy intempestiva, a una hora de domingo, que yo acostumbraba dormirla muy bien, de 5.00 a 6.00 de la mañana. Entonces, que lo llamen a uno y le digan “lo felicito, lo hicieron cardenal”, primera noticia, por favor no me dañe el sueño. Pero, yo creo que eso fue del momento, creo que la actitud fundamental es que siempre tenemos que estar disponibles, en las manos de Dios, Él nos señala por dónde tiene que ir nuestro caminar y por donde podemos servir a los demás. ¿Qué expectativas tiene de esta nueva misión que asume en el seno de la Iglesia? Llena de sorpresas. Estuve dialogando con el Santo Padre ahora, a mi llegada y me dice: “Me ayudarás en lo que te señale y en los aspectos que va viviendo la Iglesia”. Es que la Iglesia nuestra es una Iglesia muy grande, más de mil quinientos millones de católicos, en todos los países del mundo, en medio de tantos cambios como existen en este momento en el mundo. Entonces, es muy posible que haya algo en lo cual todavía pueda colaborar. “Deseo que Vatican News siga trayendo siempre buenas noticias. Creo que la renovación que ha tenido Vatican News – concluyó el neo-cardenal - es bien importante para que nos recuerden a todos los católicos del mundo que debemos estar muy disponibles a servir y a servir en lo que Dios quiere, no en lo que nosotros queremos, en lo que Dios quiere y en lo que nuestro pueblo necesita”. ESCUCHAR ENTREVISTA AQUÍ Fuente: Vatican News

Lun 22 Ago 2022

El Papa Francisco llamó a “un diálogo abierto y sincero” en Nicaragua

Al concluir el rezo del ángelus de este domingo 21 de agosto, el papa Francisco se refirió a Nicaragua donde el régimen de Daniel Ortega ha intensificado su hostigamiento y persecución contra la Iglesia católica de este país. En su mensaje el obispo de Roma afirmó que se mantiene cercano a la preocupante situación que se vive en Nicaragua, realidad que toca a personas e instituciones, por lo que llamó a un diálogo abierto y sincero. "Sigo de cerca, con preocupación y dolor, la situación que se ha creado en Nicaragua y que implica a personas e instituciones. Quiero expresar mi convicción y mi deseo de que, por medio de un diálogo abierto y sincero, se puedan encontrar las bases para una convivencia respetuosa y pacífica. Pidamos al Señor, por intercesión de la Purísima, que inspire en el corazón de todos tal concreta voluntad". Perseverar en la oración por Ucrania Así también, en su reflexión el Pontífice invitó a “perseverar en la cercanía y en la oración por el querido pueblo ucraniano, que está sufriendo una inmensa crueldad".

Mar 5 Abr 2022

Vaticano ofrece recomendaciones para las celebraciones de Semana Santa

A través de una nota la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ofrece a los obispos y Conferencias Episcopales una serie de orientaciones para las celebraciones de la Semana Santa de este año 2022. En la misiva, resalta que, ante la actual disminución de la pandemia, que varía según cada país, se invita a actuar con prudencia y siguiendo con respeto las normativas aplicadas por las autoridades civiles competentes. "La experiencia que han adquirido las Conferencias Episcopales en los últimos años permite ciertamente afrontar las diversas situaciones del modo más adecuado, vigilando que siempre sean observadas las normas rituales contenidas en los libros litúrgicos". Intención especial de oración por la paz del mundo y por Ucrania En el mensaje firmado por Monseñor Roche, presidente de la Congregación para el Culto Divino y monseñor Vittorio Francesco Viola, OFM, secretario de este Dicasterio, se recuerda también la insistente invitación que hace el Papa Francisco de unirnos en oración para pedir durante estos días Santos, por la paz del mundo entero "por los hermanos y hermanas que están viviendo la atrocidad de la guerra, de manera particular en Ucrania". "En la celebración de la Pasión del Señor el Viernes Santo, la liturgia nos invita a elevar a Dios nuestra súplica por la Iglesia y por el mundo entero. En la oración universal pediremos al Señor por los gobernantes (IX oración) para que los guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres, y por los atribulados (X oración) para que todos sientan en sus adversidades el gozo de la misericordia del Señor", resalta la misiva. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar nota a los obispos - SEMANA SANTA[/icon]

Mar 22 Mar 2022

Reformar la curia y las curias

Por P. Raúl Ortiz Toro – Luego de varios años de paciente espera ha sido firmada y publicada el 19 de marzo de 2022 la Constitución Apostólica «Praedicate Evangelium» (Predicad el Evangelio), «Sobre la Curia Romana y su servicio a la Iglesia y al mundo», que sustituirá desde el próximo 5 de junio a la Constitución «Pastor Bonus» del Papa Juan Pablo II (1988). Las novedades son muchas y están en sintonía con la reforma de la Iglesia que el Papa Francisco ha venido adelantando desde el inicio de su pontificado. En efecto, la reforma curial asume y aplica muchos documentos pontificios precedentes, tanto de Francisco como de Benedicto XVI, sobre todo emanados en la forma de “motu proprio”, en tres ámbitos: la evangelización, la disciplina eclesiástica y la administración económica y financiera. Llama la atención que entre las novedades de la nueva Constitución Apostólica se encuentra el llamado del Papa Francisco a que la Curia Romana – sus servidores – esté impregnada por una «particular espiritualidad» y que no se pierda de vista el «carácter pastoral del servicio curial» haciendo, por supuesto, alusión a las que el mismo pontífice ha llamado “perversiones”, esto es, el clericalismo, el carrierismo y la rigidez. Y es que el trabajo de curia, tanto la Romana como la de cualquier obispado, que para muchos no pasa de ser un trabajo de oficina, realmente es una labor profundamente pastoral y debe tener como base una espiritualidad que parta de la necesaria conversión, el sentido de comunión, el valor del servicio y la prontitud de la misión. Así lo ha planteado el Papa Francisco en la introducción del documento para que haya un “espíritu” que permita que el “Espíritu” actúe en beneficio de su Iglesia. De allí que el Papa ponga el tema de la evangelización como el punto focal del cual se desprende toda la acción de la Iglesia y al cual convergen todos los esfuerzos del “aparato curial”. Es decir, una Curia no inventa la evangelización sino que la evangelización es el fundamento de una Curia; de modo que no se concibe esta “organización” como un oficio sino como un servicio. Mirar la reforma de la Curia Romana y comprender el hondo significado sinodal llevará a que las Iglesias Particulares en el mundo tomen de allí iniciativas para hacer concreta la corresponsabilidad, la inclusión, la participación y muchos otros objetivos de este camino. Quisiera destacar algunas novedades: 1. Entre la Introducción y las Normas Generales aparecen ahora 12 «Principios y criterios para el servicio de la Curia Romana» que buscan favorecer un ambiente pastoral y espiritual entre quienes prestan su servicio en la Curia. 2. Se suprime la división entre Congregaciones y Pontificios Consejos para dar paso a 16 estamentos llamados “dicasterios”. 3. La institución del dicasterio para la Evangelización que une la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. Este dicasterio, tiene un gobierno especial ya que será el Papa su Prefecto y habrá dos pro-prefectos que dirigirán las dos secciones: la evangelización en el mundo y la primera evangelización. 4. La reforma del dicasterio para la Doctrina de la Fe con dos secciones: una doctrinal y otra disciplinar. Esta segunda tratará la administración de justicia en los casos más graves reservados al Supremo Tribunal Apostólico con sede en este dicasterio. 5. La institución del dicasterio para el servicio de la caridad (antigua “Limosnería Vaticana”) que destinará recursos y esfuerzos para apoyar a los “pobres, vulnerables y excluidos”. 6. La ratificación de los dos dicasterios creados en 2016 por el mismo Papa Francisco: el primero para los Laicos, la Familia y la Vida y el segundo para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. 7. La institución del dicasterio para la comunicación con atención a los servicios de comunicación del Vaticano, tecnologías de la información y la promoción de la cultura de la comunicación. 8. La creación de varios organismos económicos con el fin de promover la transparencia financiera y las buenas prácticas de gestión económica como el Consejo y la Secretaría de Asuntos Económicos, la oficina del Auditor General, la Comisión de Asuntos Reservados y el Comité para las Inversiones. 9. La posibilidad de que cualquier miembro del Pueblo de Dios (laicos, clérigos, religiosos y religiosas, obispos) pueda ser prefecto de los dicasterios. 10. La disposición de que los miembros de los dicasterios procedan de todas las partes del mundo para que se demuestre la universalidad de la Iglesia. 11. La indicación de que los periodos de servicio de todo el personal, desde el prefecto de cada dicasterio hasta los consultores, serán de cinco años, luego de los cuales se deberá regresar a la propia diócesis o instituto religioso a seguir trabajando en asuntos pastorales. Puede haber una sola prórroga de cinco años, si los superiores así lo deciden, lo cual permite concluir que el periodo máximo de un servicio en la Curia sería de diez años. Los tres temas en los que se basa la reforma curial: la prioridad de la evangelización, la eficacia de la justicia y la transparencia económico-financiera son asuntos neurálgicos para la Iglesia pues permiten la conversión integral sin la cual no puede haber una verdadera reforma en el camino de la sinodalidad. Ha dado el Papa Francisco a la Iglesia Universal un gran ejemplo de reforma curial que abarca “estilos, estructuras y procesos”; muchas Iglesias Particulares en el mundo también han dado pasos en este sentido; el gran reto es que este paradigma sea sintonía. P. Raúl Ortiz Toro Director del Departamento de Doctrina y Promoción de la Unidad y del Diálogo Conferencia Episcopal de Colombia [email protected]

Vie 14 Ene 2022

FRANCISCO: La paternidad en tiempos de COVID y el testimonio de San José

Entrevista del Papa Francisco con los medios vaticanos sobre la paternidad en tiempos del Covid y el testimonio de San José, ejemplo de fuerza y ternura para los padres de hoy. El Año especial sobre San José se concluyó el pasado 8 de diciembre, pero la atención y el amor del Papa Francisco por este Santo no se han concluido, es más, se desarrollan aún más con las catequesis que, desde el pasado 17 de noviembre, se están centrando en la figura del Patrón de la Iglesia universal. L’Osservatore Romano, el periódico del Papa, ha publicado una columna mensual a lo largo de todo el 2021. También la ha recogido el portal de Vatican News. Han dedicado cada número a un capítulo de la Carta Apostólica sobre San José. Esa columna que ha hablado de padres, pero también de hijos y de madres en diálogo ideal con el Esposo de María, ha suscitado el deseo de poder confrontar al Papa precisamente sobre el tema de la paternidad en sus diversas facetas, desafíos y complejidades. El resultado es esta entrevista, en la que Francisco responde a nuestras preguntas mostrando todo su amor por la familia, su proximidad a quien experimenta el sufrimiento y el abrazo de la Iglesia a los padres y a las madres que hoy deben afrontar miles de dificultades para dar un futuro a sus hijos. Pregunta: Santo Padre, usted ha establecido un Año especial dedicado a San José, ha escrito una carta, la Patris Corde, y está llevando a cabo un ciclo de catequesis dedicadas a su figura. ¿Qué representa San José para usted? Respuesta: Nunca he escondido la sintonía que siento hacia la figura de San José. Creo que esto viene de mi infancia, de mi formación. Desde siempre he cultivado una devoción especial por San José porque creo que su figura representa, de manera hermosa y especial, lo que debería ser la fe cristiana para cada uno de nosotros. José, de hecho, es un hombre normal y su santidad consiste precisamente en haberse convertido en santo a través de las circunstancias buenas y malas que ha debido vivir y afrontar. No podemos tampoco esconder que a San José lo encontramos en el Evangelio, sobre todo en los relatos de Mateo y de Lucas, como un protagonista importante de los inicios de la historia de la salvación. En efecto, los acontecimientos que rodearon el nacimiento de Jesús fueron acontecimientos difíciles, llenos de obstáculos, de problemas, de persecuciones, de oscuridad y Dios, para ir al encuentro de Su Hijo que nacía e el mundo le coloca al lado a María y a José. Si María es aquella que dio al mundo el Verbo hecho carne, José es aquel que lo defendió, que lo protegió, que lo alimentó, que lo hizo crecer. En él podremos decir que está el hombre de los tiempos difíciles, el hombre concreto, el hombre que sabe asumir la responsabilidad. En este sentido, en San José se unen dos características. Por una parte, su fuerte espiritualidad se traduce en el Evangelio a través de los relatos de los sueños; estos relatos atestiguan la capacidad de José para escuchar a Dios que habla a su corazón. Sólo una persona que reza, que tiene una intensa vida espiritual, puede tener también la capacidad de distinguir la voz de Dios en medio de las muchas voces que nos habitan. Junto a esta característica después hay otra: José es el hombre concreto, es decir, el hombre que afronta los problemas con extrema practicidad, y frente a las dificultades y a los obstáculos, no asume nunca la posición del victimismo. En cambio, se sitúa siempre en la perspectiva de reaccionar, de corresponder, de fiarse de Dios y de encontrar una solución de manera creativa. Pregunta: ¿Esta atención renovada a San José en este momento de prueba tan grande asume un significado particular? Respuesta: El tiempo que estamos viviendo es un tiempo difícil marcado por la pandemia del coronavirus. Muchas personas sufren, muchas familias están en dificultades, muchas personas se ven asediadas por la angustia de la muerte, de un futuro incierto. He pensado que precisamente en un tiempo tan difícil necesitamos a alguien que pueda animarnos, ayudarnos, inspirarnos, para entender cuál es el modo juntos para saber afrontar estos momentos de oscuridad. José es un testimonio luminoso en tiempos oscuros. He aquí por qué era justo darle espacio en este tiempo para poder volver a encontrar el camino. Pregunta: Su ministerio petrino inició precisamente el 19 de marzo, día de la fiesta de San José… Respuesta: He considerado siempre una delicadeza del cielo poder iniciar mi ministerio petrino el 19 de marzo. Creo que, de algún modo, San José me ha querido decir que continuaría ayudándome, estando junto a mí y yo podría continuar pensando en él como un amigo al que dirigirme, al que confiarme, al que pedir que interceda y rece por mí. Pero ciertamente esta relación, que se da por la comunión de los santos, no sólo me está reservada a mí, creo que puede ser de ayuda para muchos. Por eso espero que el año dedicado a San José haya llevado a muchos cristianos a redescubrir el profundo valor de la comunión de los santos, que no es una comunión abstracta, sino una comunión concreta que se expresa en una relación concreta y tiene consecuencias concretas. Pregunta: En la columna sobre la Patris Corde, organizada por L´Osservatore Romano durante el Año especial dedicado a San José, hemos enlazado la vida del Santo con la de los padres, pero también con la de los hijos de hoy. ¿Qué pueden recibir del diálogo con San José los hijos de hoy, es decir, los padres del mañana? Respuesta: No se nace padres, pero ciertamente todos nacemos hijos. Esta es la primera cosa que debemos considerar, es decir, cada uno de nosotros más allá de lo que la vida le ha reservado, es sobre todo un hijo, ha estado confiado a alguien, proviene de una relación importante que lo ha hecho crecer y que lo ha condicionado en el bien o en el mal. Tener esta relación y reconocer su importancia en la propia vida significa comprender que un día, cuando tengamos la responsabilidad de la vida de alguien, es decir, cuando debamos ejercer una paternidad, llevaremos con nosotros sobre todo la experiencia que hemos hecho personalmente. Y es importante entonces poder reflexionar sobre esta experiencia personal para no repetir los mismos errores y para atesorar las cosas hermosas que hemos vivido. Estoy convencido de que la relación de paternidad que José tenía con Jesús ha influenciado tanto su vida hasta el punto de que la futura predicación de Jesús está plena de imágenes y referencias tomadas precisamente del imaginario paterno. Jesús, por ejemplo, dice que Dios es Padre, y no puede dejarnos indiferentes esta afirmación, especialmente si pensamos en la que ha sido su personal experiencia humana de paternidad. Esto significa que José lo ha hecho tan bien como padre que Jesús encuentra en el amor y la paternidad de este hombre la referencia más hermosa para dar a Dios. Podríamos decir que los hijos de hoy que se convertirán en los padres de mañana deberían preguntarse qué padres han tenido y qué padres quieren ser. No deben dejar que su papel paternal sea el resultado de la casualidad o simplemente la consecuencia de una experiencia pasada, sino que deben decidir conscientemente de qué modo amar a alguien, de qué modo responsabilizarse de alguien. Pregunta: En el último capítulo de Patris Corde se habla de José como padre en la sombra. Un padre que sabe estar presente pero dejando al hijo libre para crecer. ¿Es posible esto en una sociedad que parece premiar solo a quién ocupa espacios y visibilidad? Respuesta: Una de las características más hermosas del amor, y no solo de la paternidad, es, de hecho, la libertad. El amor genera siempre libertad, el amor nunca debe convertirse en una prisión, en posesión. José nos muestra la capacidad de cuidar de Jesús sin adueñarse nunca de él, sin querer manipularlo, sin querer distraerlo de su misión. Creo que esto es muy importante como prueba de nuestra capacidad de amar y también de nuestra capacidad de saber dar un paso atrás. Un buen padre lo es cuando sabe retirarse en el momento oportuno para que su hijo pueda emerger con su belleza, con su singularidad, con sus elecciones, con su vocación. En este sentido, en toda buena relación es necesario renunciar al deseo de imponer una imagen desde arriba, una expectativa, una visibilidad, una forma de llenar completa y constantemente la escena con excesivo protagonismo. La característica de José de saber hacerse a un lado, su humildad, que es también la capacidad de pasar a un segundo plano, es quizá el aspecto más decisivo del amor que José muestra por Jesús. En este sentido es un personaje importante, me atrevería a decir que esencial en la biografía de Jesús, precisamente porque en un momento determinado sabe retirarse de la escena para que Jesús pueda brillar en toda su vocación, en toda su misión. A imagen y semejanza de José, debemos preguntarnos si somos capaces de saber dar un paso atrás, de permitir que los demás, y sobre todo los que nos han sido confiados, encuentren en nosotros un punto de referencia pero nunca un obstáculo. Pregunta: En varias ocasiones usted ha denunciado que la paternidad hoy está en crisis. ¿Qué se puede hacer, qué puede hacer la Iglesia, para devolver la fuerza a las relaciones padre-hijo, fundamentales para la sociedad? Respuesta: Cuando pensamos en la Iglesia pensamos en ella siempre como Madre y esto no es algo equivocado. También yo en estos años he tratado de insistir mucho en esta perspectiva porque el modo de ejercer la maternidad de la Iglesia es la misericordia, es decir, es ese amor que genera y regenera la vida. ¿El perdón, la reconciliación no son tal vez un modo a través del que nos volvemos a poner en pie? ¿No es un modo a través del que recibimos nuevamente la vida porque recibimos otra posibilidad? ¡No puede existir una Iglesia de Jesucristo si no es a través de la misericordia! Pero creo que deberemos tener el valor de decir que la Iglesia no debería ser solo materna sino también paterna. Es decir, está llamada a ejercer un ministerio paterno no paternalístico. Y cuando digo que la Iglesia debe recuperar este aspecto paterno me refiero precisamente a la capacidad paterna de colocar a los hijos en condiciones de asumir las propias responsabilidades, de ejercer la propia libertad, de hacer elecciones. Si por un lado la misericordia nos sana, nos cura, nos consuela, nos anima, por el otro lado el amor de Dios no se limita simplemente a perdonar, a sanar, sino que el amor de Dios nos empuja a tomar decisiones, a despegar. Pregunta: A veces, el miedo, más aún en este tiempo de pandemia, parece paralizar este impulso… Respuesta: Sí, este periodo histórico es un periodo marcado por la incapacidad de tomar decisiones grandes en la propia vida. Nuestros jóvenes muy a menudo tienen miedo de decidir, de elegir, de ponerse en juego. Una Iglesia es tal no solo cuando dice sí o no, sino sobre todo cuando anima y hace posible las grandes elecciones. Y cada elección siempre tiene consecuencias y riesgos, pero a veces por el miedo a las consecuencias y a los riesgos permanecemos paralizados y no somos capaces de hacer nada ni de elegir nada. Un verdadero padre no te dice que irá siempre todo bien, sino que incluso si te encontrarás en la situación en la que las cosas no irán bien podrás afrontar y vivir con dignidad también esos momentos, también esos fracasos. Una persona madura se reconoce no en las victorias sino en el modo en el que sabe vivir un fracaso. Es precisamente en la experiencia de la caída y de la debilidad como se reconoce el carácter de una persona. Pregunta: Para usted es muy importante la paternidad espiritual. ¿Los sacerdotes cómo pueden ser padres? Respuesta: Decíamos antes que la paternidad no es algo que se da por descontado, no se nace padres, como mucho uno se convierte en ello. Igualmente, un sacerdote no nace ya padre sino que debe aprenderlo un poco cada vez, a partir sobre todo del hecho de reconocerse hijo de Dios pero también hijo de la Iglesia. Y la Iglesia no es un concepto abstracto, es siempre el rostro de alguien, una situación concreta, algo a lo que podemos dar un nombre bien preciso. Nuestra fe cristiana no es algo que siempre hemos recibido a través de una relación con alguien. La fe cristiana no es algo que se pueda aprender en los libros o en un simple razonamiento, sino que es siempre un pasaje existencial que pasa por las relaciones. Así, nuestra experiencia de fe surge siempre del testimonio de alguien. Por tanto, debemos preguntarnos cómo vivimos nuestra gratitud hacia estas personas y, sobre todo, si conservamos la capacidad crítica de saber distinguir lo que no es bueno que ha pasado a través de ellas. La vida espiritual no es diversa de la vida humana. Se un buen padre, humanamente hablando, es tal porque ayuda al hijo a convertirse en sí mismo, haciendo posible su libertad y empujándole a las grandes decisiones, de igual modo un buen padre espiritual lo es cuando no cuando sustituye la conciencia de las personas que se confían a él, no cuando responde a las preguntas que estas personas se llevan en el corazón, no cuando domina la vida de los que le han sido confiados, sino cuando de manera discreta y al mismo tiempo firme es capaz de indicar el camino, de ofrecer claves de lecturas diversas, ayudar en el discernimiento. Pregunta: ¿Qué es más urgente hoy para dar fuerza a esta dimensión espiritual de la paternidad? Respuesta: La paternidad espiritual es muy a menudo un don que nace sobre todo de la experiencia. Un padre espiritual puede compartir no tanto sus conocimientos teóricos, sino sobre todo su experiencia personal. Sólo así puede serle útil a un hijo. Hay una gran urgencia, en este momento histórico, de relaciones significativas que podríamos definir como paternidad espiritual, pero -permítanme decir- también maternidad espiritual, porque este papel de acompañamiento no es una prerrogativa masculina o sólo de los sacerdotes. Hay muchas religiosas buenas, muchas consagradas, pero también muchos laicos que tienen una gran experiencia que pueden compartir con otras personas. En este sentido, la relación espiritual es una de esas relaciones que necesitamos redescubrir con más fuerza en este momento histórico, sin confundirla nunca con otras vías de naturaleza psicológica o terapéutica. Pregunta: Entre las dramáticas consecuencias del Covid está también la pérdida del trabajo de muchos padres. ¿Qué le gustaría decir a estos padres en dificultades? Respuesta: Siento muy cercano el drama de esas familias, de esos padres y de esas madres que están viviendo una particular dificultad, agravada sobre todo a causa de la pandemia. No creo que sea un sufrimiento fácil de afrontar el de no conseguir dar el pan a los propios hijos y de sentirse encima la responsabilidad de la vida de los demás. En este sentido, mi oración, mi cercanía, y también todo el apoyo de la Iglesia es para estas personas, para estos últimos. Pero pienso también en tantos padres, en tantas madres, en tantas familias que escapan de las guerras, que son rechazadas en los confines de Europa y no solo y que viven situaciones de dolor, de injusticia, y que nadie toma en serio o ignora deliberadamente. Quisiera decir a estos padres, a estas madres, que para mí son héroes porque encuentro en ellos el coraje de quien arriesga su propia vida por amor a sus hijos, por amor a su familia. También María y José han experimentado este exilio, esta prueba, debiendo escapar a un país extranjero a causa de la violencia y del poder de Herodes. Este sufrimiento suyo les hace cercanos precisamente a estos hermanos que hoy sufren las mismas pruebas. Que estos padres se dirijan con confianza a San José sabiendo que como padre él mismo ha experimentado la misma experiencia, la misma injusticia. y a todos ellos y a sus familias quisiera decir que no se sientan solos. El Papa se acuerda de ellos siempre y en la medida de lo posible continuará dándoles voz y no los olvidará. Fuente: Agencia católica ZENIT

Jue 30 Sep 2021

Presentación del libro: ¿Qué es el hombre? Un itinerario de antropología bíblica

A través de un video mensaje, el sacerdote colombiano Hugo Martínez, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica del Vaticano, organismo encargado de asesorar al papa en los temas que tienen que ver con la Biblia, su estudio y enseñanza ante los católicos del mundo, invita a conocer el libro” ¿Qué es el hombre? (Sal 8,5). Un itinerario de antropología bíblica. Según lo expresa el sacerdote, el Papa Francisco teniendo en cuenta los retos pastorales de nuestros días pidió a esta Comisión estudiar la concepción del hombre en la Sagrada Escritura, con el fin de ofrecer a los cristianos y al mundo entero un mensaje de luz y esperanza. El documento es fruto del trabajo que la Pontificia Comisión Bíblica ha llevado a cabo durante el periodo 2014-2019. El texto, asume la tarea de exponer todo el camino comunicativo de la Biblia, a partir de los capítulos 2 y 3 del libro del Génesis. Destinatarios El documento se dirige al profesorado de las facultades de teología, a catequistas, a alumnos y alumnas de ciencias religiosas y, a toda persona interesada en la antropología bíblica. El libro ha sido traducido a varios idiomas y se encuentra disponible en las librerías católicas de varios países, en Colombia se puede encontrar en la librería Verbo Divino y Paulinas, en iBook a través de internet.