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conferencia episcopal de colombia

Mié 16 Abr 2025

Debéis lavaros los pies unos a otros

JUEVES SANTOMISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑORAbril 17 de 2025Primera lectura: Éxodo 12,1-8.11-14Salmo: 116(115),12-13.15 y 16bc.17-18Segunda lectura: 1Corintios 11,23-26Evangelio: Juan 13,1-15I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónCelebrando el triduo pascual, la iglesia vive el misterio de Jesucristo muerto y resucitado, y comienza una vida nueva, que le llevara a la plenitud de gozo, con la resurrección del Señor.La liturgia nos inserta en el mensaje diciendo:•En el libro del Éxodo, vemos la actualización de la liberación que hace Dios en favor de su pueblo, lo debemos mirar no como el ritual de la pascua, sino como el memorial de un evento, que es necesario vivirlo en los tiempos que nos correspondió vivir.•El Salmo 116(115) invita a mirar el gesto propio de quien agradece, es decir de cómo pagar a Dios, tanto bien que le ha hecho a la humanidad.•La primera carta a los corintios, nos confirma que las primeras comunidades fundadas por Pablo ya celebraran la cena del Señor.1.Lectio: ¿Que dice la Sagrada Escritura?La liturgia de hoy nos hace un recorrido cronológico, que empieza con la fiesta previa a la salida de Egipto, descrita en el Éxodo, en forma de reflexión y dirigido a Moisés y a Aarón, para que ellos hicieran penetrar en la comunidad el sentido de que la libertad se celebra en familia, pues con gestos tan sencillos como compartir la comida, se establece la manera como el señor se perpetua en nuestra vida. Esa acción en comunidad, la refleja el salmo 116(115), pues, aunque el que entona la oración es una persona, lo hace en nombre de toda la comunidad, que da gracias, por haberle cambiado la vida a todo un pueblo.Pablo, ese gran narrador, nos deja la evidencia, que la cena del Señor, ya se celebraba en comunidad, por los menos en corinto. Sin embargo, los rasgos que utilizaban allí, daban testimonio de que la unidad de la comunidad estaba afectada, ya que se trata de estar en la presencia de Dios, sin consideraciones de cualquier orden. Pablo, recuerda que la razón de la Unidad es la muerte de Cristo. Ese momento se realizará con una visión de un memorial, esto significa, no un mero recuerdo, sino una vivencia actualizada del misterio del amor de Cristo, que se entrega para que la humanidad entera congregada llegue a la salvación.El evangelio de Juan, hoy nos responde la pregunta, cuál era la iglesia que el señor quería. Y esa respuesta está en tres gestos, Uno. - La participación de quienes le siguen. Y Dos. - El servicio prestado a los que no esperan ser atendidos. Notemos que el señor después de lavar los pies de los discípulos vuelve y se coloca el manto, pero no dice que se quita la toalla, lo cual nos indica que el señor, siempre está dispuesto a lavarnos los pies, a humillarse por nosotros, a expresarnos una y otra vez que el amor rompe cualquier consideración de protocolo social. Tercero. – Hay un compromiso de quienes asisten a la cena, pues ya solo serán los comensales que acompañan al Señor, sino los que a través de los tiempos harán de sus gestos una realidad que demuestre que lo que mueve el mundo es el amor, y en especial por el amor hacia los que necesitan de reconocimiento, a pesar de que como Pedro, manifiesten su sorpresa por la decisión del Señor de abajarse hasta el extremo.2.Meditatio: ¿Que me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad?Jueves santo es camino de santidad. En una asamblea que se hace una sola persona con el que sirve, con el que nos señala la ruta para conocer al Padre, en este año 2025, año de jubileo, nos acercamos con más confianza al Señor, para: Primero. – Agradecerle el don de la vida que nos ha hecho llegar a este año, donde nos configuraremos en el detalle de las indulgencias. Segundo. – Regocijarnos ya que como comunidad experimentamos el don del amor que nos hace caminar juntos, reconociéndonos en nuestros hermanos con sus cualidades, la identidad que nos da la sinodalidad. Y Tercero. – Amar al Señor, para configurarnos con el servicio, que debemos prestarnos unos a otros, y de esta manera, responderle la pregunta ¿Comprenden lo que acabo de hacer?3.Oratio y Contemplatio: ¿Que suplicamos al señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Es un día para contemplar la condición del señor en su calidad de sacerdote, pues estamos ante el mejor intercesor ante el Padre, al igual que contemplar el don la sagrada Eucaristía, que nos perpetua su presencia entre nosotros, cumpliendo su promesa de estar con nosotros hasta el fin del mundo. Para contemplarlo en este jueves santo, nos debemos acudir a nuestra espiritualidad, y lograr la intuición de sentirnos como la iglesia que el Señor quería, una iglesia dispuesta al servicio y acogedora, en especial con los más necesitados. Así y solo así, llegaremos a la iglesia perfecta, es decir la iglesia donde se estila el amor._______________________Recomendaciones prácticas:•Inicia el Triduo Pascual.•Motivar a los fieles a la Hora Santa.II.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa En el camino de la esperanza que nos señala el presente año, hemos llegado al acontecimiento que nos une como iglesia, es decir el servicio. Ese servicio que logra una tonalidad superlativa en el misterio sacerdotal, en la instauración de la Eucaristía, y en la unidad de la comunidad. Cada jueves santo, el señor nos pregunta ¿Comprenden lo que acabo de hacer? Como peregrinos, que buscamos cada día configurarnos con Cristo, dispongamos nuestro espíritu, y sintiéndonos hijos del mismo padre, iniciemos la celebración del sagrado triduo pascual.Monición a la Liturgia de la Palabra Dejemos que la Palabra de Dios, permee nuestro corazón, para comprender que, desde los más antiguos tiempos, el señor ha caminado con su pueblo, como nos expresa el libro del éxodo, y ha practicado la consagración del pan eucarístico, como lo escucharemos en la segunda lectura.Oración Universal o de los Fieles Presidente: Este jueves santo, nos abre las puertas de la esperanza. Con la vivencia de los acontecimientos que nos demuestran el amor del maestro, la eucaristía y el sacerdocio. Digamos:R. Que tu esperanza, nos configure con tu amor.1.Por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes del mundo, para con su actuar, y su testimonio, nos lleven por los caminos de santidad. Oremos2.Por los gobernantes del mundo, para que reconozcan que en la humildad se configura la sapiencia del servicio. Oremos3.Por todos los necesitados del mundo, para que, fijándonos en ellos, lleguemos a practicar el amor que Dios nos enseñó con su testimonio de vida, en especial en el lavatorio de los pies. Oremos4.Por Todos los que están alejados de Dios, para que nuestra oración, conmueva el corazón de todos ellos, y sientan la presencia infinita de dios, que vivo a ser el servidor de todos. Oremos5.Por los que estamos reunidos, para que, disfrutando de la grandeza de ser comunidad, nos lavemos los pies los unos a los otros, y en el manantial de amor que es la eucaristía, reconozcámonos como hijos del mismo padre y conformantes del mismo pueblo.OremosOración conclusivaAcepta señor nuestras peticiones, que te hacemos como iglesia que camina en señal de esperanza, y ayúdanos a comprender la grandeza de tu amor, que nos indica que tú siempre estas con nosotros.R. Amén. Monición a la procesión del Santísimo SacramentoCaminemos como pueblo que sigue al señor; en la procesión del santísimo sacramento, sintamos su llamado, para estar con él. Y llegando a monumento que hemos preparado, contemplémoslo como nuestro amigo, en el que encontramos descanso, y al quien le entregamos nuestras ilusiones y deseos más íntimos.

Mar 15 Abr 2025

16 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 26, 14-25

16 Abril, Miércoles. SantoMt 26, 14-25El Hijo del hombre se va como está escrito; pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!Lectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué están dispuestos a darme si se lo entrego a ustedes?». Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión para entregarlo. El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos de Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?». ÉL contestó: «Vayan a la ciudad, a casa de quien ustedes saben, y díganle: ``El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos``». Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: «En verdad les digo que uno de ustedes me va a entregar». Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?». Él respondió: «El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!». Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?». Él respondió: «Tú lo has dicho». Palabra del Señor.

Lun 14 Abr 2025

15 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38

15 Abril, Martes. Santo,Jn 13, 21-33. 36-38Uno de ustedes me va a entregar … No cantará el gallo antes de que me hayas negado tres vecesLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo: «En verdad, en verdad les digo: uno de ustedes me va a entregar». Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?». Le contestó Jesús: «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado». Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con ustedes. Me buscarán, pero lo que dije a los judíos de lo digo ahora a ustedes: ``Donde yo voy no pueden venir ustedes``». Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿a dónde vas?». Jesús le respondió: «Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde». Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti». Jesús le contestó: «¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces». Palabra del Señor.

Dom 13 Abr 2025

14 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan 12, 1-11

14 Abril, Lunes. Santo,Jn 12, 1-11Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepulturaLectura del santo Evangelio según san JuanSEIS días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaba con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?». Esto lo dijo no porque le importasen los pobres , sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tienen». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús. Palabra del Señor.

Sáb 12 Abr 2025

13 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 23, 1-49

13 Abril, Domingo.DE RAMOS,Lc 23, 1-49Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san LucasEN aquel tiempo, los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas llevaron a Jesús a presencia de Pilato. Y se pusieron a acusarlo diciendo: «Hemos encontrado que este anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos al César, y diciendo que él es el Mesías rey», Pilato le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Él le responde: «Tú lo dices». Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: «No encuentro ninguna culpa en este hombre», Pero ellos insistían con más fuerza, diciendo: «Instiga al pueblo enseñando por toda Judea, desde que comenzó en Galilea hasta llegar aquí». Pilato al oírlo, preguntó si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicción de Herodes, que estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días, se lo remitió. Herodes, al ver a Jesús, se muy contento, pues hacía bastante tiempo que deseaba verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hacía muchas preguntas con abundante palabrería; pero él no le contestó nada. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con insistencia. Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y, después de burlarse de él, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos entre sí Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre sí. Pilato, después de convocar a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo: «Me han traído a este hombre como agitador del pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de ustedes y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas de que lo acusan; pero tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto: ya ven que no ha hecho nada digno de muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré». Ellos vociferaron en masa: «¡Quita de en medio a ese! Suéltanos a Barrabás», Este había sido metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio. Pilato volvió a dirigirles la palabra queriendo soltar a Jesús, pero ellos seguían gritando: «¡Crucifícalo, crucifícalo¡» Por tercera vez les dijo: «Pues ¿qué mal ha hecho este? No he encontrado en él ninguna culpa que merezca la muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré». Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que le crucificara; e iba creciendo su griterío. Pilato entonces sentenció que se realizara lo que pedían: soltó al que le reclamaban (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su voluntad. Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, lloren por ustedes y por sus hijos, porque miren que vienen días en los que dirán: ´´Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado´´. Entonces empezarán a decirles a los montes: ´´Caigan sobre nosotros´´, y a las colinas: ´´Cúbrannos´´; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?». Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él. Y cuando llegaron al lugar llamado La Calavera lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte. El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido», Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo». Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente que recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio. Este no ha hecho nada malo». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.» Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu», Y, dicho esto, expiró. El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: «Realmente, este hombre era justo». Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, al ver las cosas que habían ocurrido, se volvía dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, viendo todo esto. Había un hombre, llamado José, que era miembro del Sanedrín, hombre bueno y justo (este no había dado su asentimiento ni a la decisión ni a la actuación de ellos); era natural de Arimatea, ciudad de los judíos, y aguardaba el reino de Dios. Este acudió a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde nadie había sido puesto todavía. Era el día de la Preparación y estaba para empezar el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron, y vieron el sepulcro y cómo había sido colocado su cuerpo. Al regresar, prepararon aromas y mirra. Y el sábado descansaron de acuerdo con el precepto. Palabra del Señor.

Sáb 12 Abr 2025

Escuchar la voz de los que claman la esperanza: el llamado del Cardenal Luis José Rueda en este Jubileo 2025

El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, fue el invitado especial del más reciente episodio de 'Diálogos en el Atrio', el videopodcast de la Conferencia Episcopal de Colombia.Durante el diálogo, el purpurado habló particularmente de la forma en la que el creyente católico puede transmitir y ser peregrino de la esperanza mediante signos concretos de humanidad, fraternidad y caridad con quienes más lo claman en un país como Colombia, con tantos retos a nivel social, político, económico y cultural.“Yo estoy convencido de que lo que genere esperanza en la vida no es ni un gran argumento ni una gran idea, por brillante que sea teológica, no. Lo que genera esperanza en la vida de nosotros los sacerdotes, en la vida de todo el pueblo de Dios, en los que están sufriendo de distintas maneras Es un signo, es una actitud, por pequeña, por humilde que sea (…) Hay personas que están clamando y que no los escuchamos, que no los vemos, que no sabemos su nombre, pero que sabemos dónde están”, expresa el cardenal Rueda.En el episodio, el Arzobispo de Bogotá narra algunas de las experiencias que ha vivido durante su misión pastoral con algunas de estas personas que sufren y que necesitan ser escuchadas y ayudadas; también explica cómo la Arquidiócesis de Bogotá está viviendo el Jubileo 2025, habla de la relación entre el Jubileo y la sinodalidad; y envía importantes mensajes a los colombianos.Véalo a continuación:

Vie 11 Abr 2025

12 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Juan 11, 45-57

12 Abril, Sábado. 5ª SemJn 11, 45-57Para reunir a los hijos de Dios dispersosLectura del santo Evangelio según san JuanEN aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron al Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán el lugar santo y la nación». Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: «Ustedes no entienden ni palabra; no comprenden que les conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera». Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos. Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos. Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: «¿Qué les parece? ¿Vendrá a la fiesta?». Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo. Palabra del Señor.

Vie 11 Abr 2025

Iglesia colombiana inició las jornadas formativas 2025 sobre prevención y atención de abusos y violencias en las provincias eclesiásticas

Con un primer grupo integrado por cerca de 700 personas, entre obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos, diáconos y laicos de la Provincia Eclesiástica de Bogotá, la Conferencia Episcopal de Colombia inició la tercera etapa de formación sobre prevención y atención de abusos y violencias en la Iglesia Católica desde el proyecto 'Iglesias Particulares Seguras y Protectoras'.Estas jornadas de capacitación, facilitadas por miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado y auspiciadas por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, se desarrollaron del 3 al 5 de abril en el Colegio Nuestra Señora del Pilar y en la Parroquia San Maximiliano Kolbe, en Bogotá.Estuvieron presentes el cardenal Luis José Rueda Aparicio y sus dos obispos auxiliares en la Arquidiócesis de Bogotá (monseñor Alejandro Díaz García y monseñor Edwin Vanegas Cuervo), el obispo de Zipaquirá, monseñor Héctor Cubillos Peña, y el obispo de Engativá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Germán Medina Acosta.Formación integral para la prevención y atenciónLas jornadas abordaron temas clave para garantizar entornos seguros en la Iglesia. Entre ellos:- Espiritualidad del cuidado.- Fundamentos canónicos y jurídicos para la atención.- Aspectos psicosociales del cuidado.- Protocolos de prevención y atención.- Manejo comunicativo de situaciones de riesgo.Además, se socializaron las orientaciones de la Iglesia para implementar políticas, procedimientos, acciones y estrategias en el marco de un Sistema para la Cultura del Cuidado, en los ambientes eclesiales. Entre ellas, las líneas guía y las líneas operativas emitidas por la Conferencia Episcopal de Colombia.El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, destacó: "Hemos estado formándonos para hacer de nuestra Iglesia un lugar seguro, donde prevengamos situaciones de abuso y protejamos especialmente a niños, adolescentes y personas vulnerables".Testimonios de los participantesEl padre Luis Francisco Rodríguez Rosas (párroco en la Arquidiócesis de Bogotá), hizo énfasis en la correlación de estos espacios con la misión de la Iglesia: "Estas jornadas nos dejan dos mensajes directos al corazón: la esperanza por el trabajo ya realizado con esfuerzo y amor para cuidar la naturaleza de nuestra misión evangelizadora, y la responsabilidad de seguir formando conciencias para mantener a la Iglesia como un ambiente protector, siguiendo el ejemplo de Cristo que protege y cuida".La hermana Yolanda Vivas (Rectora colegio de las Hermanas de Nuestra Señora de la Paz) destacó la importancia de la educación para construir la cultura del cuidado a nivel eclesial y social: "Me llevo la convicción de que nuestra misión es crear espacios donde todos se sientan acogidos. En nuestro colegio trabajamos cada día para que los niños aprendan a cuidarse y cuidar a los demás como artesanos de paz. Si cuidamos el espacio de la formación, haremos posible esta invitación a cuidar de los otros".Liliana Molina (catequista en Bogotá) afirmó que será clave replicar esta información con los demás miembros de su parroquia: "Estos conocimientos nos ayudan a detectar situaciones de riesgo y actuar oportunamente para proteger a nuestros niños y jóvenes".El padre Sergio Salamanca (director de la Oficina del Buen Trato de la Diócesis de Engativá) enfatizó la necesidad de "institucionalizar el buen trato, actualizar protocolos y dejar atrás la cultura del descarte".David Fernando Serrano (jurista en la Arquidiócesis de Bogotá) resaltó el llamado al servicio: "Atendemos el cuidado de familias, catequistas y todos los ambientes eclesiales, aplicando esta cultura tanto física como virtualmente".Próximos pasos: más allás de las jornadasLa doctora Ilva Miriam Hoyos Castañeda, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, informó que durante este 2025 el proyecto completará la formación en las 14 provincias eclesiásticas del país. Las próximas jornadas se llevará a cabo en la Diócesis de Soacha con las jurisdicciones restantes de la Provincia Eclesiástica de Bogotá y, entre mayo y octubre, se adelantarán con las Iglesias particulares de provincias eclesiásticas de Medellín y Cali.La abogada Hoyos fue más allá: "El reto que tienen cada una de las jurisdicciones eclesiásticas es responder al llamado que hace no solamente la Iglesia colombiana, sino al llamado que nos hace Jesucristo de vivir plenamente el respeto por el otro".Por su parte, el cardenal Luis José Rueda Aparicio detalló algunos de los pasos a seguir tras estas jornadas en la Provincia de Bogotá, que permitan ratificar el compromiso con el Evangelio, con las víctimas y con las comunidades:Espiritualidad del cuidado: el cardenal Luis José fue enfático en afirmar que la espiritualidad del cuidado es la base del proceso: "Y finalmente, esto requiere una espiritualidad. Sin espiritualidad se nos queda solo en palabras, se nos queda solo en estrategias; con espiritualidad se convierte en verdadera cultura donde el Espíritu Santo con su poder, con su fuego, llega a transformar nuestra vida".Creación de un Consejo de la Cultura del Cuidado para la Provincia Eclesiástica de Bogotá: el Purpurado se refirió a la propuesta de crear una estructura provincial e interdisciplinar que integrará a obispos, sacerdotes, laicos, víctimas y expertos, para trabajar en comunión articulando esfuerzos entre las diversas iglesias particulares y dando seguimiento a la implementación. “La cultura del cuidado, hemos aprendido, hace parte del ADN de nosotros como Iglesia y de la misión que queremos ofrecer en el nombre del Señor. Solo así lograremos ser buena noticia con nuestra vida, siendo coherentes y con el servicio a todas las comunidades”.Implementación parroquial: el Arzobispo de Bogotá enfatizó en la urgencia de llevar esta formación y tomar las medidas necesarias en las parroquias (adaptar de protocolos, seguir formando agentes y crear organismos responsables de la cultura del cuidado en ese nivel). "Que todo lo que hemos recibido aterrice a la vida parroquial…Cada una de nuestras parroquias debe ser una casa, un entorno, una familia protectora donde todos los que lleguen a nuestro alrededor eclesial puedan sentirse acompañados, protegidos y seguros".Alianzas institucionales: el cardenal Luis José Rueda habló de la necesidad de avanzar en esta a través de un trabajo articulado y apoyado por otros actores clave. Evocó convenios con universidades para la formación continua y la colaboración con autoridades civiles. "Ir colaborando con las autoridades civiles, con las autoridades académicas, con todas las disciplinas profesionales que nos puedan ayudar porque solos no somos capaces".Vea el resumen audiovisual de las jornadas:Si desea conocer más información sobre el compromiso de la Conferencia Episcopal de Colombia con la promoción e implementación de la cultura del cuidado, o los canales de atención de la Iglesia, ingrese aquí.