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diócesis de buenaventura

Lun 5 Dic 2022

Buenaventura vivirá jornadas por la paz y la reconciliación

El obispo de Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo Montoya, informó que dando continuidad a los procesos de diálogo de la fase exploratoria, que iniciara hace ya algunos meses en esta ciudad portuaria, se desarrollará del 5 al 7 de diciembre una serie de eventos encaminados a blindar estos pasos. “De forma mancomunada con las comunidades locales, el gobierno local, regional y nacional y las organizaciones sociales, estaremos realizado unas jornadas de reflexión, de diálogo, deporte y arte para escuchar el clamor de paz y justicia social de nuestro pueblo y establecer compromisos a fin de hacer de Buenaventura un faro de cultura y paz”, señaló el prelado en un comunicado. Se trata de una serie de eventos que llevarán a proteger este proceso con las bandas delincuenciales. Se espera la llegada de unas dos mil personas desde distintos rincones de Colombia quienes compartirán sus experiencias exitosas de cultura de paz con los habitantes de los barrios. El prelado observó que una de las tareas de la Iglesia ha sido la de tender puentes “como lo hizo Jesús en la cruz con sus brazos extendidos”, por lo que dijo que espera que estas jornadas permitan llegar a acuerdos “orientados a la convivencia pacífica, como fruto de las transformaciones sociales que requieren las comunidades urbanas y rurales de este Distrito”. Monseñor Jaramillo, agregó que gracias a estos acercamientos entre los líderes de las bandas los Espartanos y los Shotas, el número de homicidios en el último mes y medio está en ceros, cuando antes solían registrarse entre 20 y 25 homicidios mensuales. Esta jornada terminará con un gran concierto por la paz total. “Aquí se va a lanzar un modelo para todo el país, que el laboratorio de paz sea Buenaventura, por toda la experiencia de este tiempo que llevamos de diálogo”, aseveró

Mar 4 Oct 2022

Con un campeonato de microfútbol, Iglesia realiza “acto simbólico por la paz en Buenaventura”

Este domingo 02 de octubre, en el Día Internacional de la No Violencia, se llevó a cabo en la ciudad del principal puerto marítimo de Colombia, el “acto simbólico por la paz en Buenaventura”, liderado por monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de esta Iglesia particular. Según explicó el prelado, a partir de las 9 de la mañana y durante todo el día en el Barrio Juan XXIII, se desarrollaron una serie de actividades religiosas, deportivas, recreativas y musicales, con la participación de la comunidad en general, resaltando de manera especial, la asistencia de integrantes de las bandas de los ‘Shotas’ y los ‘Espartanos’, quienes en días pasados decidieron acogerse a un proceso local de paz. Entre ellos jugaron un campeonato de microfútbol, portando unas camisetas que tenían una simbología, como signo de compromiso por la paz. Este es un programa piloto que inició hace mes y medio y que incluye un cese al fuego, el mismo se materializó este domingo con un partido de fútbol y contó con la intermediación de la Iglesia Católica. ENTREVISTA A MONS. RUBÉN DARÍO JARAMILLO MONTOYA Ofrecemos la transcripción de la entrevista que Caracol Radio Cali, realizó a monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, en la que explica el papel facilitador que la Iglesia está ofreciendo en esta zona del país, entre bandas delincuenciales, que permitan llegar al cese de la violencia. También se refirió a los diálogos pastorales que desde todas las regiones del país se vienen liderando. Leer entrevista completa PERIODISTA En Buenaventura ya han comenzado a darse pasos para ver si es posible lograr la paz entre los grupos delincuenciales que se enfrentan en las calles de Buenaventura, que protagonizan la preocupación de los habitantes en los barrios, también a los comerciantes les genera inseguridad, las extorsiones y demás, pero como ya lo había contado Caracol radio desde la semana pasada y con la mediación de la Iglesia Católica se ha logrado que se den pasos para que por lo menos haya un cese de agresiones y se haga o se cumpla un cese también de esto de las fronteras invisibles que hay en algunos barrios y que se establecen entre estas organizaciones delincuenciales. Son pasos esperanzadores los que se están dando en Buenaventura y por eso queremos hablar con el señor obispo Rubén Darío Jaramillo, monseñor Muchísimas gracias por acompañarnos. Monseñor hay una gran expectativa en el país porque se avance en esta propuesta de una paz total y usted en esta semana que termina nos hizo un anuncio importante de los pasos que se han dado en Buenaventura, donde se requiere tanto de esa paz. ¿Qué es lo que se ha podido lograr con organizaciones como ‘Shotas’ y los ‘Espartanos’ en medio de los diálogos que se ha podido sostener con ellos? MONSEÑOR Hace más o menos mes y medio, hemos venido dialogando con estos grupos que han generado tanta violencia, llamados los ‘Shotas’ y los ‘Espartanos’ en Buenaventura, para que en el marco de esta paz total del Gobierno Nacional, puedan aceptar un cese al fuego que era el delito de más alto impacto que teníamos en Buenaventura. En los últimos tiempos teníamos un promedio de 25 a 30 personas asesinadas cada mes y el registro del mes de septiembre que estamos culminando, es que apenas hay un homicidio. Esto es una disminución de más del 95% en este delito y esto es lo que nos anima a poder continuar acompañando este proceso. Ellos se han comprometido primero, a dejar los homicidios, ojalá terminar el año en cero estos meses que faltan, cero homicidios por parte de ellos; y segundo, quitar las fronteras invisibles, porque las comunidades no podían pasar de un lugar a otro, había restricción, ellos mismos las habían colocado y ahora deciden que todos pueden movilizarse por todas partes. Ellos quieren ayudar a la paz de Buenaventura, ellos saben lo que ha implicado para la comunidad esa situación tan compleja, pero también han manifestado que quieren ya la paz, que están cansados de la guerra y que quieren apostarle a algo diferente en lo que ellos y sus familias van estar bien, en paz y con vida, porque es lo más importante. PERIODISTA P/ Monseñor hay una particularidad en esto y es que son dos grupos que se enfrentan, que obviamente con sus enfrentamientos generan unas consecuencias para las comunidades y que ya el enfrentamiento con la fuerza pública viene posterior. ¿Cómo se logra poder acercarlos, cómo fue ese proceso, que permitiera que ellos dijeran esto “no queremos más y vamos a parar estos enfrentamientos” y las fronteras invisibles que no sigan afectando a la comunidad? MONSEÑOR Lo más importante era generarles confianza, de que ellos podían confiar en el proceso mismo y eso es lo que hemos hecho, acercarnos, darles confianza de que es verdad que se puede vivir en paz, de que no es necesario que ellos estén en una guerra absurda, porque en el fondo nos estamos matando nosotros mismos. Hacerles entender que la guerra no es el camino, que ellos no están consiguiendo nada, o les queda la cárcel, la muerte o la salida civilizada, negociar y hablar. Definitivamente ellos también quieren apostarle a una paz verdadera en Colombia. Porque Buenaventura mejora su nivel de calidad de vida y vendrá la inversión, se ganará confianza también para que los empresarios puedan generar empleo, que es lo que más necesitamos en este Puerto, el turismo se va activar, entonces son noticias muy buenas y trascendentales para un Puerto que ha ocupado el puesto número 13 como la ciudad más violenta del mundo. PERIODISTA Qué nos puede decir, sin que esto afecte las confidencialidades que tienen este tipo de diálogos. ¿Qué nos puede decir de los voceros y líderes de estas dos organizaciones, cómo los percibe usted, alejándose por un momento de que son líderes de una organización que lideran acciones violentas, que han sido causantes de ese terror en Buenaventura? ¿Usted que ha podido percibir de ellos al mirarlos a los ojos, que ha podido encontrar? MONSEÑOR Yo veo el cansancio de la guerra, la guerra no trae sino dolor y sufrimiento y ante todo, ellos están esperanzados en sus hijos y nos dicen por favor hagan algo, el Estado colombiano tiene que hacer algo con los niños y los jóvenes, no queremos que ellos terminen donde estamos nosotros, ellos están pensando en sus hijos, en niños, niñas, en jóvenes que están creciendo y que saben que su papá está en lo que nosotros llamamos "en el cuento" y dicen, “no, mi niño no puede sufrir tanto”, entonces quieren terminar esta situación, quieren acabar con esta ola de violencia. Ellos saben que tienen una deuda con la justicia colombiana y están esperando que el Estado colombiano pruebe una normatividad hacia ellos o unas penas alternativas, una justicia especial para la paz para ellos y que ya se está construyendo en diálogos con el Alto Comisionado para la Paz, esperando que esto pueda darse y que podamos entre todos ir avanzando en ese proceso de construir una paz por regiones, por zonas y ante todo una paz que nos lleve a todos a vivir diferente y a vivir mejor. PERIODISTA Usted ha podido hablar con el Alto Comisionado, ¿él ya conoce directamente estos avances, que ha dicho él? MONSEÑOR Hemos hablado con el doctor Iván Danilo Rueda Rodríguez, hemos tenido unas conversaciones para poder apoyarnos, porque realmente esto hace parte de unos diálogos nacionales, donde hay según cuentas, 23 bandas, de las cuales ya 10 se han acogido al proceso del cese al fuego, que han decidido no más asesinatos en sus territorios. Se está discutiendo otros tipos de beneficios para todos, frente al robo y la extorsión, eso se sabe que es de acabarse, queremos también que eso disminuya o que se acabe, esto debe acabarse, estos jóvenes están pidiendo empleo para poder vivir, sostener a sus familias, ellos pagan arriendo, tienen sus necesidades básicas, entonces queremos ojalá ofrecerles capacitación, estudio, proyectos productivos y empleo formal, de esa manera podríamos pensar que podemos avanzar para que se acabe definitivamente todo tipo de delitos, el robo y la extorsión que afectan tanto a los comerciantes en todos los niveles. PERIODISTA En esta tarea de mediación, de trabajo humanitario, de búsqueda de la paz que hace la Iglesia a través suyo en Buenaventura, usted que representa también de alguna manera el sentir de la comunidad, ¿hay pasos con otros grupos, vendrán buenas noticias sobre este particular? MONSEÑOR Hay otros grupos que ya son organizados, como el ELN, las disidencias de las FARC, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, que tenemos en este territorio y todos los demás grupos, digamos tienen ya una ruta que el Estado colombiano se está reuniendo y está avanzando en eso. Nosotros como Iglesia también acompañamos algunos procesos a nivel del episcopado, queremos aprovechar los diálogos pastorales, estos diálogos desde la Iglesia para ir construyendo todo un estado en función de la paz y esto es muy importante porque no se trata solo de un grupo, sino de hablar con todos. Los diálogos son rutas distintas porque el Estado reconoce unos grupos organizados que han tenido un tinte político, en el sentido de que van contra el Estado colombiano y hay otros grupos que son las bandas criminales, que no están con ninguna ideología, no están luchando contra el Estado, sino que tienen un interés económico y de territorio de poder. Detrás de todo esto en el corazón de las personas termina habiendo un orgullo, una prepotencia, unos deseos de tener más que el otro, y esto es propio de un corazón que está triste, que está solo, que está golpeado. Porque son jóvenes que tienen unas familias disfuncionales, que son familias donde no ha habido un sentido de amor, de cariño, no ha habido autoridad en sus hogares, les ha faltado la educación, no han tenido oportunidades y finalmente terminan en esto. Que si esas personas hubiesen tenido las oportunidades que hemos tenido otros, como nosotros, quizá no estuvieran pasando en eso. Lo importante es que nosotros podamos tratar las raíces del problema con nuestros niños y jóvenes para ofrecerles alternativas, oportunidades en el Pacífico. Tenemos el deporte, la gastronomía, el turismo, la parte portuaria, la ecología, tenemos todo el sentido de esta biodiversidad, que nos enriquece en el Pacífico, si proyectamos todo a los jóvenes y niños hacia el desarrollo de todos esos campos, pues ya no habrá campo para la guerra. A veces se llega ahí, simplemente porque estamos en unas circunstancias en esos barrios, en esas zonas más periféricas y más pobres y terminan engrosando esas bandas, que es lo que más nos interesa arrancar y llegar hasta la raíz del problema para que no seguir generando jóvenes metidos en las bandas criminales. PERIODISTA Le insisto en esa licencia que ha dado el gobierno para que la regiones tengan protagonismo, un ejemplo de ello son los llamados “diálogos regionales incluyentes”, en ese escenario que ha permitido el gobierno, particularmente en Buenaventura, acercamientos con el ELN y disidencias, para también conocer y pulsar un poco cuál es el pensamiento de ellos y también si hay disposición. MONSEÑOR Hay disposición, todavía no hemos empezado estos diálogos en nuestra región, el 18 de octubre vendrá la vicepresidenta, la doctora Francia Márquez, para iniciar los primeros diálogos regionales vinculantes en Buenaventura. PERIODISTA Es decir con ELN y disidencias todavía no hay acercamientos. MONSEÑOR Hay unos acercamientos generales a nivel nacional y la Iglesia está acompañándolos, nosotros acompañamos y facilitamos los procesos. Lo estamos haciendo y lo hemos venido haciendo porque para nosotros es importante el tema de la paz integral, pero digamos en la particularidad de las regiones todavía no. PERIODISTA Monseñor usted ha mencionado, porque me parece que es bien importante que también se incluyan otros sectores que han sido afectados por la violencia en Buenaventura. ¿Usted qué percibe en los comerciantes, en los empresarios? en su contribución también a que cesen estos hechos de violencia, pues también además como diría, además de producir sus negocios, también ellos aporten algo o generen más empleo y ayuden a superar los problemas de hambre que tiene Buenaventura en algunas zonas. ¿Cómo los percibe, los siente comprometidos usted que ha podido hablar con ellos? MONSEÑOR Es un tema como de feed-back, pero ¿qué significa esto? que, si hay seguridad, hay inversión, hay empleo y hay compromiso. Pero a veces los comerciantes fuera de pagar todo lo que tienen que hacer ante las autoridades legalmente constituidas, les toca pagar unas vacunas, unas extensiones, entonces se ven más afectados, pero en el caso de parar esta guerra, hay un ánimo muy grande entre los empresarios de Buenaventura de aportarle y contribuir con la paz, porque ellos son los primeros beneficiados, si hay turismo, si hay gente, si hay emprendimiento, los empresarios van a ganar más, ellos están dispuestos a aportar en la medida de sus posibilidades. Ya hemos hablado con los gremios, con algunas empresas portuarias y ellas están muy interesadas en que este proceso avance, porque con la paz todos ganamos y con la guerra, todos perdemos. Hay buen ánimo, estamos esperando ya que el Estado colombiano, en los distintos niveles, para que ellos puedan primero, avanzar en darle una normatividad jurídica al proceso; y segundo, den una inversión social. Los mismos jóvenes están pidiendo que se mejoren las escuelas, los puestos de salud, que se logre en los distintos barrios mejorar el alcantarillado, el agua, están pidiendo lo que cualquier ciudadano. Por eso yo creo que es un tema de atención integral en todos los aspectos, para que podamos hablar de un desarrollo para todos. PERIODISTA Monseñor este será un fin de semana y particularmente este domingo donde se desarrollarán varias actividades, de esas que acercan la Iglesia a la comunidad, muchas actividades donde usted también puede percibir, pulsar, palpar lo que la gente le preocupa y quiere. ¿Qué tiene previsto para este domingo? MONSEÑOR Este domingo vamos a hacer algo que hemos denominado el gran “acto simbólico de la paz para Buenaventura” y es donde estos dos grupos, van a mostrarle a la ciudadanía que ya no se están enfrentando, sino que quieren construir la paz y por eso se han establecido unos cuadrangulares, son los campeonatos de microfútbol, justo en el barrio donde más ha habido enfrentamientos entre estas dos bandas, donde antes se tiraban bala, ahora van a tirar goles y vamos entonces hacer un cuadrangular de microfútbol entre ellos y vamos a hacer una olla comunitaria, en el Barrio Juan XXIII, que aquí le llamamos cariñosamente Juancho. Vamos a tener unos juegos de mesa, porque la gente del común, los niños, los jóvenes y los adultos mayores les gusta mucho este tipo de juegos, vamos a tener artistas, estamos invitando a todos los artistas de Buenaventura y hay un compromiso de todos ellos de aportarle a este proceso, vamos a tener eucaristía a las 2 p.m. por lo tanto es una actividad donde se le va a decir a la comunidad de Buenaventura, que no es simplemente unas declaraciones, sino que es una realidad y lo van a poder ver ahí, directamente con este acto simbólico que vamos a tener para decirle a la comunidad que estas bandas han decidido bajar las armas, bajar este odio, esta guerra y apostarle a la paz. PERIODISTA ¿Monseñor y van a hacer goles y a jugar fútbol los integrantes de estas bandas? MONSEÑOR Goles por la paz, eso es lo que queremos con la ayuda de Dios, vamos a estar allí en este pequeño campeonato, entre los mismos muchachos de los grupos, que como decía antes que no se podían ver juntos, vamos a tener unas camisetas de compromiso por la paz de gran simbología, de construcción de paz para nuestra ciudad. PERIODISTA Monseñor nos alegra hablar con usted que en medio de la realidad hay una esperanza y que los pasos que usted ha dado con todo su equipo de trabajo, usted liderando a la comunidad, están viéndose estas manifestaciones de paz y que ojalá se consoliden plenamente para el bien de Buenaventura. MONSEÑOR Muchas gracias a ustedes y decirle a toda la comunidad yo le quiero pedir mucha oración a toda la comunidad, que le pidamos a Dios por la paz, es posible construir la paz, si lo estamos haciendo en Buenaventura y llevamos este tiempo tan largo ya sin homicidios, se puede hacer en Cali, se puede hacer en nuestras regiones, de deponer las armas, ese camino de la violencia no puede seguir en una región tan linda, con tantas posibilidades como tenemos nosotros en el valle, en Colombia y podremos ser una gran ciudad o un gran país si nos lo proponemos, si ayudamos y entre todos construimos unas condiciones diferentes, que Dios los bendiga.

Mar 18 Ene 2022

El Obispo que quiso que lo llamaran hermano

Por: Jairo Alberto Franco, mxy - Se cumplen esta semana, el 21 de este enero, 50 años de la muerte del vicario apostólico de Buenaventura, el obispo Gerardo Valencia Cano. Su memoria sigue siendo un desafío para la Iglesia, especialmente la nuestra colombiana, y para todos nosotros que la queremos pobre para los pobres. Gerardo se llamó a sí mismo, así firmaba sus cartas y sus documentos, hermano, el hermano Gerardo, y así lo llamaron las gentes de Buenaventura; no quiso para sí títulos de excelencia ni de monseñor y quería ser y fue uno entre tantos, hundido en el corazón y en las luchas de sus hermanos y hermanas, decididamente con los pobres. Un obispo que se dejó tocar por el Vaticano II y por Medellín, o mejor, que dejó soplar al Espíritu Santo. Llamarse hermano y serlo: aquí hay un reto para todos los que ejercemos el liderazgo en la Iglesia. Jesús nos recomendó que no nos dejáramos llamar ni siquiera padres, ni maestros… y no sólo no le hemos hecho caso en esto tan simple, sino que hemos llegado a añadir títulos del todo ajenos a su intención, sin asidero ni en el Evangelio ni en la Tradición de la Iglesia, y que sí manifiestan culto a personalidades y acomodo al estilo de los poderosos de este mundo y a las pompas de la diplomacia. Y después de llamarse hermano y dejarse llamar así, el obispo Gerardo, pasaba a los hechos. También su forma de vestir lo identificaba como hermano; dejó a un lado el montón de arreos episcopales y se identificó, no por sus ropas, sino por su calidez humana, por su oración llena de nombres, por entrarse a las casas de los humildes y ser familiar con todos, por mediar soluciones, por su caridad pastoral, por estar allí donde lo necesitaban, por dar voz a los que nadie quería escuchar, por su sed de justicia, por su preferencia a los pobres. Cuentan los que lo conocieron que se llegó a quitar la camisa y la dio a uno que se encontró en la calle: como Cristo en la cruz, allí en el clímax de su sacerdocio, llegó a tener como único distintivo la piel desnuda y sin añadidos. Es curioso que estas cosas, tan propias de Jesús, llamarse hermano y vivir la fraternidad, que leemos todos los días en los evangelios, hayan causado escándalo y sigan causándolo en nuestra Iglesia. En su tiempo, muchos pensaron que el hermano Gerardo estaba equivocado y, por esto, tenía problemas con sus colegas obispos y los tenía también con sus hermanos de instituto, nuestro instituto de Misioneros Javerianos de Yarumal; sus últimos días no fueron fáciles, cargaba el rechazo y las acusaciones y hasta se dijo que su muerte en accidente aéreo le había ahorrado una suspensión que le venía en camino desde el Vaticano. Creo que celebrar el recuerdo de este obispo santo, un santo que anda todavía en el puerto y en los barrios de Buenaventura, y por toda América Latina allí donde se viva la opción por los pobres, sea recibir su legado y comprometernos a vivir lo que él tomó con radicalidad y sin medias tintas, esto es, la práctica de Jesús. Jairo Alberto Franco, mxy Rector del seminario de Misiones Extranjeras de Yarumal

Jue 26 Ago 2021

Iglesia llama la atención de las autoridades por desplazamiento forzado

Tras el enfrentamiento entre las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc) y el Eln, las comunidades cercanas al río San Juan de Istmina, en el departamento del Chocó, sufren el desplazamiento forzado y un confinamiento obligatorio, así lo denunció la Diócesis de Buenaventura a través de un comunicado. El mensaje firmado por el obispo de la Diócesis de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, llama la atención de las autoridades responsables de mantener el órden público, para que se hagan presentes en los territorios del Litoral del San Juan, Medio San Juan de Istmina, lugares donde se desarrollan desde el pasado 16 de agosto fuertes combates entre estos grupos al margen de la ley. En este contexto, el obispo hace un llamado al Gobierno Nacional a “hacer presencia efectiva en estos territorios, donde los actores quieren invisibilizar la presencia de quienes históricamente hacemos presencia en estas tierras”. Así también, invita a los organismos internacionales de Derechos Humanos, a “verificar las denuncias y elevar los informes pertinentes a la comisión interamericana de derechos humanos, y lograr los apoyos que demanda la comunidad en estos casos”. Finalmente, exhorta a la Iglesia del pacífico para que se manifiesten de manera conjunta, a través de un comunicado, donde se propongan “desarrollar acciones al interior de los territorios en pro de estos hermanos que ven vulnerados su derecho a una vida digna y en paz en los territorios” Población afectada Según los datos registrados por la Diócesis, son aproximadamente 66 familias (167 personas), ubicadas en la comunidad de Isla de La Cruz. 474 familias (1.083 personas), ubicadas en la comunidad San Miguel. Adicional en la comunidad de Dipurdú, se encuentran un número de 100 familias (300 personas) en situación de confinamiento. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Vie 30 Jul 2021

Episcopado solidario con obispo de Buenaventura y su población

En un mensaje los obispos de Colombia, expresaron su respaldo y solidaridad al obispo de Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo Montoya y a la comunidad bonaerense, quienes esta semana vivieron la jornada por la vida, manifestada en acciones religiosas, culturales y reflexivas, pidiendo el fin de la violencia. "Los obispos católicos de Colombia apoyamos este clamor por la paz, la vida y el respeto de la dignidad humana de tantos hermanos y hermanas nuestros". Asintieron lo dicho por los obispos de las provincias eclesiásticas de Cali y Popayán: “Pedimos a las autoridades locales regionales y nacionales, garantizar la seguridad de los bonaverences. Que no les falten oportunidades de educación y trabajo que les permitan hacer realidad sus proyectos de vida”. Finalmente, ofrecieron su saludo y cercanía a la población bonaverense, confiando sus oraciones por el bienestar de las comunidades al Señor de la Vida y a la Virgen María. El comunicado fue suscrito por Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC); Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC; y Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la CEC. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Mar 27 Jul 2021

Así vive Buenaventura la Jornada por la Vida y la Paz

Una vez más, la Diócesis de Buenaventura se une al clamor de sus habitantes para pedir por la paz y la reconciliación de esta región azotada por la violencia y la desigualdad. Para ello, está adelantando la Jornada en Familia por la Vida y la Paz, que se extenderá hasta el próximo viernes 30 de julio de 2021. “No podemos quedarnos callados” Con estas palabras monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de esta Iglesia particular, llama la atención de los violentos para que cesen los actos contra la población que ya manifiesta su cansancio ante tanta desolación y dolor. La jornada ha dicho el prelado, “es animando a las comunidades para que oremos, nos convoquemos y coloquemos nuestra voz en contra de los violentos y en contra de esta situación que nos atormenta”. La violencia sigue azotando a la población Así mismo, monseñor Jaramillo Montoya, observa a través de un video mensaje, que la razón por la cual se convocó a esta jornada, es porque en lo corrido de estos primeros 20 días del mes de julio, son ya 24 los asesinatos que se han presentado, sigue la extorsión, los robos, las desapariciones y los secuestros. Este espacio, ha permitido llegar entre otros sitios, a siete zonas de la municipalidad donde la violencia es más fuerte, allí, la Iglesia acompañada de las principales autoridades está haciendo un recorrido para manifestar a las comunidades su cercanía. Cierre de la jornadaEl viernes, 30 de julio, culmina la jornada con una celebración interreligiosa, donde se convoca a la comunidad para que se una en oración pidiendo por la paz como esperanza de vida. Espacios de oración y reflexión Son varios los momentos que están guiando esta iniciática de la Iglesia en el pacífico. Entre ellos: En los hogares se enciende una vela, representando la luz de Cristo para pedir por sus familias y por la ciudad; jornada interreligiosa a través de las redes sociales para orar por las familias; siembra de 1.000 árboles como señal de esperanza y vida; desplazamiento a siete zonas vulnerables donde sus habitantes portarán prendas blancas, en las casas y negocios se expondrán globos blancos, como signo de paz; reflexiones y momentos culturales y lúdicos sobre la situación de violencia que enfrentan los bonaerenses; jornadas interreligiosas de oración pidiendo por todas las comunidades, las fuerzas vivas del distrito, instituciones públicas y los grupos armados. Esta jornada busca expresar su solidaridad moral con las víctimas de la violencia en estos territorios del pacífico; quiere expresar unidad a través de una alianza entre sus habitantes, mostrando las necesidades de un pueblo que sufre y que seguirá trabajando para aislar a los armados en armas; y llamar la atención de los diferentes estamentos y organizaciones internacionales de derechos humanos para que se atiendan las necesidades de un pueblo que por años ha sido marginado.

Vie 4 Jun 2021

Diócesis de Buenaventura y CCN contribuyen en procesos de paz y reconciliación

Gracias a una iniciativa adelantada desde la parroquia San Martín de Porres de la Diócesis de Buenaventura, con el apoyo de la Comisión de Conciliación Nacional (CCN) y la solidaridad de la Embajada de Noruega en Colombia, durante cerca de 4 meses, se llevaron a cabo actividades de formación en temas como perdón, paz y reconciliación dirigidas especialmente a niños, jóvenes y mujeres afrodescendientes que habitan el barrio San Buenaventura, más conocido como R-9, y sectores aledaños a este, en el distrito de Buenaventura. Además de acompañar desde la fe, a través de este tipo de procesos, la Iglesia Católica busca contribuir de forma concreta al fortalecimiento del tejido social y a la resignificación de espacios, a partir de los complejos hechos vividos por miembros de estas comunidades en medio de múltiples situaciones de abandono, pobreza, violencia y conflicto. Este proceso pastoral y pedagógico se logró gracias a la participación activa de monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de esa jurisdicción, quien junto al sacerdote misionero Lawrence Ssimbwa, párroco de San Martín de Porres y otros participantes, permitieron llevar a feliz término esta iniciativa pastoral. FUENTE: Of. de comunicaciones CCN Los invitamos a conocer más detalles de esta experiencia.

Jue 13 Jun 2019

Bonaverences orarán por la protección de su ciudad

Ante los crueles hechos de violencia que han enlutado en los últimos meses a la ciudad de Buenaventura, su Obispo, Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, dará la bendición sobre la ciudad. El evento ocurrirá el 13 de julio en las cercanías de la fiesta de San Buenaventura. A él se sumarán los párrocos de la localidad, a quienes se invitará a unirse con la bendición en cada una de sus comunidades. Según explicó el prelado, en diálogo con Gaudium Press, no se trata de un exorcismo como han indicado algunos medios de comunicación, sino de una manifestación ciudadana que se expresará en la bendición, la cual tendrá por objeto pedir la protección de Dios sobre la ciudad, tan fuertemente azotada por la violencia. "Queremos que Dios bendiga la ciudad (...) que venga sobre nosotros", indicó Mons. Jaramillo Montoya. El prelado, también, comentó que los casos de violencia que se han presentado en Buenaventura son "tan terribles" y que se "nota la manifestación del mal". Lo que llama a reflexionar "para que nos demos cuenta que estamos viviendo una maldad". Por eso la bendición que se hará sobre la ciudad será para "invocar la protección de Dios", "mover los corazones" y "ser conscientes que existe el mal (...) un mal que parece que no acaba". El Obispo de Buenaventura expuso que la idea nació de la campaña "Buenaventura Siembra Esperanza" que viene siendo impulsada en esta ciudad con la participación de la Diócesis, así como de la Armada y autoridades civiles. El propósito de la iniciativa es el de mejorar los entornos barriales. "Aquí surgió la idea de bendecir la ciudad para acudir a la Misericordia de Dios", y por qué no llevar a que "los malos reflexionen". De acuerdo con reportes recientes de las autoridades locales, en lo que va este 2019 se han registrado más de 50 asesinatos en Buenaventura. Uno de los casos más dolorosos y recientes fue el de una menor de 10 años cruelmente estrangulada. Fuente: Agencia católica GAUDIUM PRESS