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pastoral familiar

Lun 26 Oct 2020

Ecos del Encuentro Nacional de Pastoral Familiar

“En medio del confinamiento han sido muchos los aspectos a resaltar en el caminar de las familias, uno de ellos, en positivo, ha sido el rescatar el papel de la familia como 'iglesia doméstica'”, así lo destacó monseñor Óscar Urbina Ortega, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), durante el Encuentro Nacional de Delegados y Agentes de Pastoral Familiar, que se celebró de manera virtual para conmemorar el 50 aniversario del departamento de matrimonio y familia de la CEC. “El primer fruto, sin duda, durante el confinamiento, ha sido redescubrir la misión de la 'célula fundamental de la sociedad y la Iglesia', espacio de creación y crecimiento de las relaciones interpersonales, refugio y protección ante las adversidades. Pero, aparecieron también los vacíos que existen en ese papel propio de la familia. La violencia intrafamiliar, la incapacidad para superar demandas individuales y comunitarias, también se manifestaron”, expresó. Durante su intervención, advirtió que es en el hogar donde se empieza la transmisión de la fe y se aprende el abecedario del amor, la fraternidad, el perdón, la preocupación efectiva por los pobres y necesitados. “Las familias tienen necesidad de la Iglesia y son necesarias para que ella esté presente en el centro de la vida y en los diversos ambientes existenciales”. También enfatizó cómo en este tiempo la pobreza, que ya existía en el país, se está viendo aumentada por cuenta de la emergencia sanitaria, donde el cierre de actividades productivas ha dejado en evidencia aspectos negativos como el desempleo, la precariedad en las viviendas, la deficiencia en servicios básicos de salud, agua, educación y conectividad para los trabajos tanto de estudiantes como de trabajadores. Si bien destacó que el trabajo realizado por las familias campesinas, indígenas y afrocolombianas dedicadas a las labores agrícolas, ha sido una bendición para que no falte el pan en los hogares, también dijo que “aparecieron las desigualdades y las urgencias por no ser los poseedores de las tierras, y no tener acceso a los mercados”. Además agregó que “muchas familias enfrentan hoy grandes dificultades: los desplazados, los migrantes, los pobres, los desempleados que no pueden llevar una vida digna. Las condiciones económicas y laborales influyen sobre la cohesión y convivencia familiar. La familia sigue siendo el camino normal de la persona como lo ha develado la Pandemia”. El también arzobispo de Villavicencio, se adelantó a decir que después de la pandemia le esperan grandes retos a la Iglesia en materia de ‘pastoral familiar’, entre ellas la de realizar un “reengendramiento” de la familia. “Hemos avanzado en los procesos de preparación al matrimonio, pero es preciso ayudar a las parejas a sanar sus heridas sicológicas, a discernir su misión en un mundo pluricultural que cada día transforma la imagen de familia por la crisis antropológica existente. Que se preparen para vivir el amor conyugal y familiar en lo cotidiano”, afirmó. Finalmente, el prelado agradeció el trabajo de todas las personas que desde su testimonio, talento y profesión le han aportado, a lo largo de estos 50 años, al departamento de matrimonio y familia de la CEC. Monseñor Vicenzo Paglia, invitado internacional Por su parte, monseñor Vicenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida y gran canciller del Pontificio Instituto para la familia Juan Pablo II en Roma, quien intervino virtualmente en el encuentro, dijo que ciertamente el covid-19 ha puesto de relieve, a veces de manera trágica, las fragilidades internas de las familias y las dificultades sociales, pero al mismo tiempo resaltó que las familias han mostrado recursos y potencialidades inimaginables que han permitido a la mayoría de la población superar este grave momento de crisis. “Esto me lleva a decir que, a pesar de todas las crisis por las que estamos pasando, la familia sigue siendo una dimensión decisiva del tejido social. La familia apareció una vez más de manera rotunda como el lugar de cuidado por excelencia, el lugar donde se atiende las necesidades de los demás”, asintió. El prelado dijo que, si bien esta experiencia de la pandemia ha permitido el fortalecimiento en algunos aspectos dentro de la familia, también deja dificultades que se deben enfrentar. “Muchas familias cristianas son hoy un lugar de profunda y verdadera catequesis de testimonios excepcionales para no ceder a la tristeza y la desesperación, pero junto a esta riqueza, sin embargo, no podemos olvidar las muchas dificultades a las que se ven expuestas las familias en un momento tan difícil”. Mencionó aspectos como la crisis económica generada por el Covid-19 y los efectos devastadores en las familias que ya padecen condiciones de pobreza graves; el tema de la violencia doméstica, especialmente contra las mujeres; el aumento de los embarazos entre las mujeres jóvenes; y el abandono de los ancianos. “El covid-19 nos recuerda que, desafortunadamente, nuestras familias pueden ser verdaderos infiernos que no le importan a nadie”. Una teología de la familia es indispensable y urgente Para este obispo, la cultura del ‘hiper individualismo’ que se está viviendo hoy, invita a proponer una fuerte reflexión sobre la familia, su vocación y misión en el mundo contemporáneo que pueden ser guiadas, entre otras, por la exhortación apostólica ‘Amoris laetitia’ (La alegría del amor). “Estamos llamados a emprender nuevas perspectivas teológicas y pastorales, porque desafortunadamente la reflexión que se hace hoy sobre la familia como tal, es débil”. Explicó que desde el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia, se está proponiendo elaborar un nuevo plan de estudios donde se pueda rescatar la densidad humana y cristiana de la institución familiar. “Es indispensable iniciar una nueva reflexión teológica si queremos que el trabajo pastoral encuentre un nuevo vigor”. Giro eclesiológico para entender la Iglesia como familia de Dios Explicó que el Papa Francisco, en la exhortación ‘Amoris laetitia’, llama a una profunda renovación de la Iglesia. “Hoy en día las iglesias, todas las iglesias, no pueden llevar a cabo la tarea que Dios les ha asignado en relación con la familia, sin asumir ellas mismas los rasgos de una comunión familiar”. Por lo que insistió que cuando la iglesia habla de familia, en realidad se refiere primero a sí misma, en este sentido, cuando habla de pastoral familiar, significa hacer familiar a toda la iglesia. Afirmó que, si bien las familias tienen la responsabilidad de comunicar al mundo el Evangelio, también ellas requieren de la ayuda y guía de los ministros ordenados. A este respecto dijo que a menudo dentro de la Iglesia se carece de una formación adecuada para hacer frente a los complejos problemas actuales de las familias y pidió que se preste una atención renovada a la formación de los seminaristas. Por último, se refirió a la relación que debe existir entre las familias y las comunidades parroquiales, asintiendo que es importante hacer una reflexión frente al tema. “Hoy, por desgracia, estamos siendo testigos de una brecha a menudo profunda que separa a las familias de la comunidad cristiana” (…) Podríamos decir que las familias no son muy eclesiásticas porque a menudo están encerradas en sí mismas y las comunidades parroquiales no son muy familiares porque a menudo están atrapadas en una burocracia desesperante. Lo que nos llevaría a decir que no se trata de revisar la pastoral familiar, sino de transformar toda la pastoral en una perspectiva familiar”.

Vie 31 Jul 2020

Acompañamiento a familias: desafío en cuarentena

Inspirados por las palabras de san Pablo VI “La Evangelización comporta una diversidad de aspectos íntimamente relacionados, como la promoción humana o la transformación cultural de la sociedad”, el departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha continuado con su tarea pastoral en diferentes espacios virtuales, realizando acciones orientadas a fortalecer el acompañamiento a las familias. A través de las plataformas YouTube y zoom, apoyados en especialistas de diversos campos, han desarrollado espacios formativos (catequesis y charlas), liderados por delegados diocesanos de pastoral familiar de las jurisdicciones eclesiásticas del país. En esta línea, cada miércoles se comparte una video- catequesis con el testimonio de vida y servicio evangelizador de personajes de la Biblia como: Aquila y Priscila, Abraham y Sara, Zacarías y Elizabeth, Booz y Rut, Jacob y Raquel, Isaac y Rebeca, José y María, entre otros. Por otra parte, a través de los centros de escucha y acompañamiento, que se vienen manejando desde el departamento de familia, se ha brindado apoyo a la arquidiócesis de Bucaramanga y se proyecta realizar asesorías virtuales y procesos de formación a esta jurisdicción. Adicionalmente, por invitación de Monseñor Luis Felipe Sánchez, Obispo de la diócesis de Chiquinquirá, se viene adelantando el proceso de formación de voluntarios, con temas como: escucha asertiva, el silencio en la escucha, las pérdidas, el duelo, entre otros. “Esta propuesta permitirá ofrecer un servicio integral a las personas y familias que se encuentran en crisis y necesitan ser acogidas, escuchadas y acompañadas, buscando herramientas que les permitan empoderarse y encontrar caminos de solución en sus dificultades, especialmente en este tiempo de pandemia”, explica el equipo líder de la iniciativa. Conozca las distintas acciones del departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, ingresando al canal de YouTube https://www.youtube.com/channel/UCU53OH9sFjrqtqyTb0IFS3Q

Mar 7 Jul 2020

“La familia de verdad es una vocación y un camino de santidad”

Así lo aseguró la doctora Gabriella Cambino Sotto, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, quien acompañó de manera virtual el discernimiento de los obispos durante su 110ª Asamblea Plenaria (virtual) que inició este lunes 06 de julio. Al respecto los exhortó a generar una pastoral familiar capaz de acompañar de una manera eficaz y afectiva la “perla más preciosa” como es la familia. Durante su primer día de discernimiento, los obispos centraron la atención en reflexionar sobre el papel de la familia en tiempo de pandemia. Para ello fue invitada la doctora Cambino Sotto, quien animó a los prelados a generar una pastoral familiar capaz de mostrar que “la familia de verdad es una vocación y un camino de santidad” Durante su exposición, que realizó de manera virtual, la especialista advirtió que la emergencia sanitaria que vive hoy el mundo obliga a la Iglesia a hacer un discernimiento serio sobre la acción que realiza la pastoral familiar para identificar los desafíos propios del momento que viven las familias. “En este tiempo de pandemia, las familias en todo el mundo han demostrado ser el recurso más importante de la sociedad, pues con su resiliencia se han convertido en una fuerza motriz y difusora del sentido de responsabilidad, solidaridad, del compartir y de la ayuda recíproca en la dificultad. Ellas han protegido y amparado a sus seres queridos llevando adelante sus responsabilidades de cada día. Son y siguen siendo un gran amortiguador económico, social y educativo. Pero no lo pueden hacer solas”. Apuntó que es importante no mostrar a las nuevas generaciones una familia en un contexto de dificultad o de quebranto sino, por el contrario, una familia alegre y en camino de vocación. “Estamos inmersos en una sociedad individualista que enseña a nuestros hijos a no tener confianza en el futuro, que hace que tengan temor ante la idea de casarse y tener hijos, a pesar de su deseo de amor y felicidad”. Ante este panorama sobrio, la doctora Cambino planteó tres grandes urgencias que deberían estar presentes en la pastoral familiar. 1. Revisar la metodología y los contenidos de la preparación de los jóvenes al matrimonio Al respecto, insistió en la importancia de no solo dar una preparación inmediata o cercana a la celebración del matrimonio, sino también “remota”, es decir, hablarles de este sacramento a los jóvenes desde la infancia a partir del catecismo, mostrándoles la belleza de la vocación nupcial. Aseguró que es importante ayudar a los jóvenes a que “construyan sobre la roca su propia familia”. Fruto de ello, aseguró, es indispensable, como lo ha sugerido el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica sobre la familia ‘Amores Laetitia’, establecer unos itinerarios catecumenales para la vida matrimonial. “El matrimonio es la vocación de la mayor parte de hombres y mujeres en el mundo, pero cada vez hay menos jóvenes que se casan, y casi la mitad de los matrimonios se rompen en los primeros diez años de vida juntos. No dejemos que la comprensión profunda de este camino de santidad para los fieles laicos, que les ha sido confiado, sea casual”, aseveró. 2. Del catecumenado al matrimonio Se refirió a la importancia de acompañar el itinerario de los matrimonios en los primeros diez años de vida matrimonial e insistió que la pastoral familiar tiene que hacerse cargo de los años más arduos de una pareja; para ello propuso dos finalidades pastorales. * Ayudar a los esposos a comprender y a descubrir el valor profundo del sacramento nupcial. Esto, con el fin de que encuentren el poder de la presencia de Cristo en sus desafíos de cada día. Para ello, pidió recibir el respaldo de los esposos e incluirlos en el proyecto de la pastoral familiar de las Jurisdicciones. “Déjense ayudar por los mismos esposos. Hay que incluirlos como protagonistas en la pastoral familiar, porque a través del sacramento y su ser familia, son esenciales para edificar la Iglesia, son testimonios para tantas familias. Junto a los esposos pueden como obispos contribuir a edificar la Iglesia en la corresponsabilidad pastoral”. * Apoyar y acompañar a los padres en la educación de los hijos. Señaló que es importante comprender cómo acompañar a los padres ante los desafíos de “una sociedad dominada por una tecnología difusa que aleja a los jóvenes de las auténticas relaciones humanas de un modo de vivir la sexualidad que no les ayuda a comprender el valor del cuerpo y la entrega de sí mismos en el matrimonio y la familia”. 3. Mayor compromiso pastoral con las personas mayores y las personas más frágiles dentro de las familias. Finalmente, expresó como las estadísticas muestran un número alto de esta población, a lo que invitó a reconocer el valor y la presencia de ellos dentro del hogar, ayudándoles a redescubrir la riqueza de su vocación bautismal y valorando los dones y carismas que ellos tienen. “Tenemos que cuidar su espiritualidad; no les dejemos solos, ni material ni espiritualmente”.

Vie 12 Jun 2020

Una pastoral familiar activa en tiempo de pandemia

Durante la primera se mana de junio de 2020 se reunió de manera virtual el equipo nacional de Pastoral Familiar de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), presidida por monseñor Édgar de Jesús García Gil, donde se analizó y compartió el accionar de esta dependencia en tiempo de pandemia. Algunos de los aspectos positivos que se fueron dando en este espacio de diálogo, fue el resaltar el fortalecimiento que en muchos hogares se ha ido dando durante este tiempo de confinamiento, es decir más diálogo y compartir de tareas entre sus miembros; otro aporte ha sido el aprendizaje que en familia se ha generado sobre las realidades tecnológicas. Pero también, se tocó el tema de la violencia intrafamiliar, que, según informes ha ido creciendo por cuenta del encierro, al respecto los asistentes resaltaron la tarea que algunas Iglesias Particulares han ofrecido a las familias, como líneas telefónicas disponibles para el acompañamiento y escucha de las víctimas; creación de espacios virtuales de apoyo a las familias con un equipo interdisciplinario de sacerdotes psicólogos y parejas, estos, reciben cada 8 días un proceso de formación y actualización virtual. “La comisión de familia se ha fortalecido y organizado para apoyar estas situaciones, y ha evidenciado la necesidad de dar inicio a procesos de formación virtual a más agentes de la pastoral familiar, con el fin de acompañar las necesidades de las familias”, señala un mensaje ofrecido por el Comité. Por otra parte, al hacer un balance de lo que ha marcado el Mes de la Familia, que finaliza este próximo 14 de junio, y que fue propuesto por el departamento de Matrimonio y Familia de la CEC y la Comisión Nacional de Matrimonio y Familia, se informó que las jurisdicciones al respecto han desarrollado las catequesis interactivas sugeridas por esta Institución, compartiendo fotos y videos de los trabajos adelantados. “Las familias que se han integrado a la celebración del mes de la familia solicitan no dejarlos solos y que se extienda el número de temas motivando a las familias a formarse en nuevos temas de actualidad como depresión, cansancio del encierro. Esta situación ha servido para enfocar y desarrollar el trabajo de familia porque están todos juntos para ser evangelizados”, señalan. Como fruto de esta reunión se avanza en las siguientes acciones: La creación de un centro de escucha familiar donde se desarrollen habilidades de escucha y se ayuden a matrimonios en crisis; alianzas con el Dr. Armando Duarte especialista en familia y residente en México y la doctora Carolina Barreto especialista en educación en casa, para el desarrollo de procesos de formación; y finalmente, se continuará de manera virtual el acompañamiento a los delegados diocesanos de la pastoral familiar.

Sáb 29 Feb 2020

Equipo nacional de Pastoral Familiar continúa fortaleciendo su acción

El pasado 24 de febrero de 2020 representantes de las regiones Orinoquía, Santanderes, Eje Cafetero, Tolima Grande y conectados de manera virtual desde las regiones Caribe y Antioquia Chocó, se dieron cita en el Municipio de Zapatoca, departamento de Santander, para avanzar en el trabajo de fortalecimiento del plan pastoral que anima el Departamento de matrimonio y familia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en comunión con los equipos pastorales de las 76 Jurisdicciones Eclesiásticas del país. En esta Ocasión, el equipo nacional desarrolló tres aspectos en la agenda ellos son: Taller de formación de equipos de pastoral familiar en las Parroquias EPAF Presentación de los Centros de escucha Presentación perfil del animador de Pastoral Familiar El Padre Juan Carlos Liévano director de este departamento en la CEC y quien convocó a la reunión, al referirse al perfil que debe practicar un agente de pastoral familiar resaltó tres aspectos: ser un buen cristiano, ser testimonio en la comunidad y ser líder dentro de la comunidad. “El animador pastoral llamado a evangelizar debe poseer un perfil propio. Lo podemos definir como el de un católico comprometido, que ha sido preparado para que, potenciando su carisma de servicio y recibiendo un apostolado de la autoridad competente se transforme en un testigo de su fe, un educador y servidor de la vida salvaguardando los valores fundamentales del matrimonio y la familia; aportando su esfuerzo evangelizador al servicio de la familia”, señaló. Por otra parte, resaltó la importancia de seguir fortaleciendo y creando espacios de formación y consolidación de agentes de Pastoral Familiar, incentivando la apertura de centros de escucha para acoger y acompañar a las familias en su desarrollo integral. Finalmente, mencionó el desarrollo de talleres para la constitución o fortalecimiento de los EPAF en las Jurisdicciones y en las parroquias, explicando que se trata de aplicar un taller con 13 temas específicos, basados en el quehacer de la pastoral familiar. Este taller permitirá hacer una lectura de la realidad y el contexto en que se mueve la pastoral familiar en cada región del país y plantear de esta forma los retos que el EPAF ha de seguir para apoyar el trabajo en cada Iglesia particular y en las parroquias. ¿Quiénes conforman el equipo Nacional y cuáles son las regiones mencionadas? Mons. Edgar de Jesús García Gil Obispo de Palmira, Presidente Mons. José Mauricio Vélez García Obispo Auxiliar de Medellín Mons. Carlos Germán Mesa Ruiz Obispo de Socorro San Gil Mons. Luis Felipe Sánchez Aponte Obispo de Chiquinquirá Mons. Marco Antonio Merchán Ladino Obispo de Vélez Padre Jorge Enrique García Medellín (Antioquia Chocó) Padre Derian Gustavo Rodríguez Sincelejo (caribe) Padre Billy Walter Morales Aya Arq. Villavicencio (Orinoquía) Padre Octavio Lara Arq. Cali (Suroccidente) Padre Adalberto Montoya Pereira (Eje Cafetero) Padre Eliecer Delgado Pico Socorro San Gil (Santanderes) Padre Juan Carlos Liévano Neiva (Tolima Grande) Padre Fabián Amaya Garcia Zipaquirá (Cundi-Boyacense)

Vie 1 Nov 2019

Encuentro de evaluación y proyección de la pastoral familiar

En la sede del episcopado se desarrolló la reunión de evaluación y planeación pastoral del Departamento de familia, donde monseñor José Mauricio Vélez García, miembro de esta comisión episcopal, informó que se enfatizó en la importancia de articular y proyectar el trabajo de esta pastoral en las diferentes jurisdicciones del país. “Necesitamos poner en limpio aquellas iniciativas que se han venido dando en las reuniones nacionales y regionales, para saber cómo podemos articularnos, cómo enriquecer la pastoral orgánica de la familia y cómo apuntar a la formación humana espiritual y pastoral, para que en las diferentes Jurisdicciones se brinde un apoyo eficaz”, expresó el prelado. En diálogo con la oficina de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Vélez García, dijo que es importante escuchar y recoger las necesidades que apremian en las regiones a esta pastoral, con el fin de proyectar desde el Episcopado un trabajo orgánico, rico en contenidos y capaz de responder a las exigencias que se requieran en cada realidad. El también obispo auxiliar de Medellín, explicó que este encuentro fue una oportunidad para conocer las diferentes iniciativas que se adelantan a nivel regional y desde la CEC en el campo de la familia. Fruto de este diálogo el prelado resaltó la necesidad de comprometer más a los obispos en esta tarea de apoyar y fortalecer la pastoral, animándolos para que en cada Iglesia particular se nombre un delegado que represente la Jurisdicción. La reunión, en la que participaron los cuatro obispos que hacen parte de la comisión episcopal de matrimonio y familia, el director de este departamento en la CEC y el equipo asesor de esta pastoral, apuntó a compartir los avances que esta pastoral ha venido dando desde el 2018 y proyectar el trabajo que iniciará a mediados del 2020 con el inicio de un nuevo trienio.

Mié 23 Oct 2019

La articulación: Reto de la Pastoral Familiar

El Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia, invitó a algunos movimientos apostólicos que trabajan en el campo de la familia a un encuentro que permitió conocer el trabajo que realizan y dar inicio a un proceso de articulación pastoral. “Queremos crear una red donde se puedan articular todos los movimientos que están trabajando en familia, para que podamos aportar mucho más a esta pastoral”, fueron las palabras del Padre Juan Carlos Liévano, director de este departamento y quien convocó a la reunión. “En un primer momento los movimientos presentaron su trabajo siendo esta una oportunidad para conocer el alcance y los campos de acción de cada uno de ellos. Luego se procedió a determinar cuál era el paso a seguir para una articulación que permita cumplir los objetivos planteados para la Pastoral Familiar”, agregó el padre Liévano. El departamento de pastoral familiar de la CEC, en comunión con el equipo nacional de pastoral familiar, conformado por los delegados de cada una de las regiones del país, serán los encargados de dar inicio a esta propuesta de articulación, en reunión que se llevará a cabo este próximo 28 de octubre en la sede del episcopado. Al encuentro asistieron representantes de movimientos como el Encuentro de Novios, Familias Misioneras de Obras Misionales Pontificas, Asociación Misioneros de la Juventud, Movimiento Familiar Cristiano, entre otros.

Vie 23 Ago 2019

Formación: énfasis de trabajo con las familias en Colombia

Así quedó establecido al concluir el Encuentro Nacional de Matrimonio y Familia, desarrollado del 20 al 22 de agosto en la sede del episcopado colombiano. Durante la jornada los delegados de 39 jurisdicciones eclesiásticas del país y laicos que apoyan este servicio fueron animados a fortalecer el nivel formativo con base en los lineamientos del Magisterio y las características del contexto actual. “Las familias se ven asediadas por una serie de ideologías y problemáticas y no contamos con las herramientas necesarias para enfrentarlas, de ahí la necesidad de formar a nuestros agentes (…) para poder defender la institución de la familia y la vida de toda persona”, explicó el padre Ramiro López M., director encargado del Departamento de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal de Colombia. Para ello, agregó, se ha diseñado un plan de formación que responda a la necesidad pastoral. Dentro de esta propuesta se destaca la presentación de tres publicaciones: el Expediente Matrimonial, cursillo prematrimonial y material de acompañamiento a padres con hijos de cero a doce años. “Queremos que, conociendo la realidad actual de las familias, estas reciban el anuncio del Evangelio y a su vez se constituyan en anunciadoras, es decir en familias misioneras”, afirmó el sacerdote. El individualismo, el relativismo, la ideología de género, la sociedad de consumo, el hedonismo, entre diversos aspectos que marcan la realidad de la familia en la posmodernidad, fueron objeto de reflexión durante el encuentro. Al respecto, Martha Cuevas Garavito, educadora y orientadora, alertó sobre los desafíos que representa el acompañamiento pastoral a familias, destacando la dificultad que afrontan las parejas a la hora de construir un proyecto de vida común. A esto se suma, explicó, la presión social de estudia o trabaja, lo que lleva a posponer la maternidad; el miedo a la crianza, están acostumbrados a la inmediatez a tenerlo todo ya, les da miedo hacerlo mal, no tenerlo todo a tiempo, entonces llegan a la conclusión que es mejor no traer hijos ‘así vamos a cuidar el planeta porque vamos a ser menos’. Ante este panorama, la especialista destacó la importancia de fortalecer la formación desde los niños y jóvenes “hay que invitarlos a que den el sí en trabajo de misiones, en servicios sociales, para que entiendan lo que es darse y donarse, porque tener un hijo es dar parte de sí, de su vida y de su amor”. También, precisó, “es importante crear dentro de la Iglesia y como comunidad cristiana redes de apoyo que ofrezcan testimonios sobre la paternidad y animen a mostrar el reto maravilloso de ser mamá y papá”. Al cierre del encuentro, monseñor Édgar de Jesús García Gil, presidente de la Comisión de Matrimonio y Familia, entregó un balance positivo de la jornada afirmando que “permitió a los agentes tomar conciencia de la importante tarea que deben cumplir desde las jurisdicciones en el acompañamiento y creación de comités parroquiales para animar la Pastoral Familiar”. Finalmente, insistió en que “la Pastoral Familiar es fundamental en cualquier Iglesia, porque la familia es la cuna de la vida, la mejor comunión de amor y la plenitud de la imagen y semejanza de Dios en el mundo”.