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prevención de abusos en la Iglesia católica colombiana

Mar 12 Mar 2024

Sacerdotes de la Diócesis de Líbano-Honda recibieron formación sobre prevención de abusos y violencias

Entre el 4 y el 6 de marzo, cerca de 40 sacerdotes de la Diócesis de Líbano-Honda participaron de una nueva jornada de formación. En el espacio se abordaron dos temas que son prioridad para la misión de la Iglesia en Colombia: cultura del cuidado y comunicación.En la dimensión de comunicaciones, los espacios pedagógicos estuvieron a cargo del padre Martín Sepúlveda Mora y de Lida Losada Castro, director y coordinadora de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), respectivamente. Para abordar temas asociados a la prevención de abusos y violencias, se contó con el apoyo de la doctora Ilva Myriam Hoyos, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la CEC. Sobre la comunicación, el padre Sepúlveda enfatizó en la esencia de esta en la evangelización. Para ello, presentó a los sacerdotes las orientaciones y mensajes centrales que se han dado desde el magisterio de la Iglesia. Por su parte, Lida Losada socializó la importancia de la comunicación institucional y compartió herramientas que le permitan a los sacerdotes potenciar su misión digital, aprovechando el uso de diferentes plataformas como redes sociales y aplicaciones móviles.Por otro lado, la doctora Hoyos presentó a los miembros del clero diocesano un panorama de la situación que ha vivido la Iglesia a nivel universal y local con el tema de los abusos. Además, socializó las líneas guía y las líneas operativas para la cultura del cuidado, dos documentos emitidos por los obispos de Colombia para dar una respuesta más efectiva y unificada a estas situaciones, así como para prevenirlas. La reunión fue liderada por monseñor José Luis Henao Cadavid, obispo de esa jurisdicción eclesiástica ubicada en el departamento del Tolima. El prelado pidió a los presbíteros asumir las orientaciones recibidas en todos los niveles de su actividad pastoral, lo que permitirá fortalecer un trabajo específico que desde 2008 vienen adelantando como Iglesia particular en este sentido.“Que todos nos dispongamos en el respeto y en la ayuda siempre del servicio a buscar medios, caminos, modos de hacer, que es la dignidad de la persona humana siempre sea respetada y que, desde la Iglesia, con mayor razón, sepamos estar atentos a este esfuerzo que se hace por estar superando todas estas situaciones que afectan realmente a la Iglesia”, expresó el monseñor Henao.El padre Esteban Mazo, sacerdote participante ha destacado que la Iglesia está cada vez más consiente que la prioridad debe ser contar con pastores que cuiden al Pueblo Santo de Dios. Razón por la cual refirió que este espacio de reflexión y formación les aporta significativamente. También afirmó que, ante estas situaciones que generan tantas heridas, es fundamental que los sacerdotes vivan un profundo examen de conciencia sobre su ser y acción ministerial, teniendo como base la coherencia. Además, recordó que la centralidad debe estar en las víctimas y personas que han sufrido por esta causa.“Estas situaciones han herido y lacerado profundamente la unidad y el corazón de la Iglesia, pues se han producido por factores que aún hoy continúan acompañando nuestro camino eclesial: la lucha en contra del clericalismo, el pensar que los sacerdotes, quizá, seamos los intocables; quizá la falta de espiritualidad que se concentra detrás de la elección de un ministerio; la formación humana como un elemento transversal de la formación de los futuros sacerdotes, pero que camina sobre todo hacia los campos de la madurez afectiva y personal; la valoración de la familia como eje catalizador de todo nuestro ministerio. Yo creo que con estos y otros, son abundantes los retos que hoy la Iglesia nos solicita que podamos llevar a cabo para poder mejorar en este aspecto que es fundamental y, sobre todo, no vale la pena dejarlo por fuera: la atención a aquellos que han sido heridos por tantas circunstancias de humanidad dentro de la Iglesia, las víctimas que siempre tienen que ser escuchadas”, precisó el sacerdote.Los presbíteros también reconocieron que transversalizar sus entornos y procesos desde el cuidado representa una prioridad que deben liderar. Eso sí, integrando a todos los miembros de las 31 parroquias que tiene esta diócesis, principalmente a nivel rural, para que en realidad se trate de todo un sistema que cuide a las personas. Así lo explica el padre Andrés Soto:“Las parroquias ciertamente tienen un contacto con todas las personas, con los niños, con los jóvenes, con los adultos y todo lo que hemos visto durante estos días, todo lo que se nos ha hablado al respecto, es una motivación importante para que nosotros, en nuestras parroquias, aprendamos a llevar de la mejor manera el cuidado que debemos tener (…) También sabemos que el mismo Papa, con este tema de la sinodalidad, nos ha invitado, que estamos todos en camino y que sabemos que ese camino guiado por el Espíritu Santo, nosotros como sacerdotes, como catequistas, como los laicos, todos en ese camino, debemos preservar y cuidar nuestra integridad física, nuestra integridad moral y nuestra integridad ante el Señor”.Vea a continuación el informe audiovisual:

Lun 4 Mar 2024

La Iglesia colombiana ubica la prevención de abusos y violencias en el centro de su pastoral vocacional

Más de cien personas, entre sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos, participaron en el Encuentro Nacional de Animadores de Pastoral Vocacional 2024. Un espacio de reflexión y formación que, en esta oportunidad, tuvo como tema central la cultura del cuidado. Es decir, una apuesta concreta de la Iglesia Católica colombiana por garantizar que los procesos de discernimiento vocacional sean más maduros, transparentes y estén transversalizados por la prevención de abusos y violencias.Al evento, convocado en Bogotá del 26 al 29 de febrero por el Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), asistieron delegados de 42 jurisdicciones eclesiásticas y 45 comunidades religiosas masculinas y femeninas del país. Bajo un enfoque articulador, la Oficina para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia también apoyó el desarrollo del encuentro.Los espacios pedagógicos desarrollados, entre charlas, conversatorios y talleres grupales, estuvieron a cargo de los miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia.De acuerdo con monseñor Guillermo Orozco Montoya, obispo de la Diócesis de Girardota y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados, el tema elegido para este encuentro es está en línea con el compromiso decidido que ha asumido la Iglesia colombiana frente a la prevención de situaciones de riesgo para niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables.“Los animadores de la pastoral vocacional tienen una responsabilidad muy grande en cuanto que están en contacto con los que van a ser los aspirantes al seminario o a las instituciones religiosas. Hoy están entrando muchos menores de edad que terminan sus estudios tempranamente y lógicamente deben estar preparados los animadores para conocer, sobre todo, los factores de riesgo que se presentan y que tenemos que abordar”.El prelado también afirmó que es fundamental que a quienes se les delegue la pastoral vocacional en las diversas instituciones, sean personas idóneas para manejar este tema; que sepan prepararse para abordar con los jóvenes la opción vocacional, teniendo en cuenta que no es simplemente hablarles de la cultura del cuidado en la vocación, sino también ser cuidadosos en el trato, con un manejo correcto de las relaciones.Un abordaje multidimensional del cuidado en la Iglesia colombianaDurante el encuentro se profundizó en los contenidos de las líneas guía y de las líneas operativas para la cultura del cuidado. Dos documentos emitidos desde 2023 por la Conferencia Episcopal de Colombia, que plantean orientaciones prácticas con enfoque preventivo y de atención a implementar en diferentes dimensiones y ambientes eclesiales.En el espacio también abordaron diversos factores de riesgo y factores de protección, lo que les facilitará ahora la definición de criterios particulares que permitan hacer de la animación vocacional en Colombia una acción pastoral segura para niños, niñas, jóvenes y adolescentes.“Las diferentes disciplinas nos están ayudando a comprender cada uno de los temas abordados desde la parte jurídica, la parte eclesiástica y la parte espiritual porque tenemos que cuidar, no solo cuidarnos nosotros, sino cuidar a cada uno de los que van a ser líderes para anunciar el mensaje de Cristo, desde los niños hasta los confines del mundo”, afirmó al respecto la hermana Martha Inés Ramírez García de la Congregación de Hermanas de la Sagrada Familia de Manizales.“Es Jesús el que llama”En medio del análisis de la realidad actual de los animadores vocacionales, los participantes manifestaron varios desafíos en su misión, entre ellos, la soledad. De acuerdo con la doctora Milena Barguil Florez, miembro del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, aquí fue fundamental recordarles que “es Jesús el que llama”.Para la abogada, en esa formación inicial es fundamental poder descubrir cuáles son las verdaderas intenciones o motivaciones que están llevando a los jóvenes a decirle “sí” al Señor y optar por una vida sacerdotal o consagrada. Escenario en el que es se hace prioritario el acompañamiento y la formación permanente.“No podemos entrar en un activismo pastoral y perder de vista el mensaje evangélico. Desde ese punto de vista, fueron capaces de entender y despojarse de esa carga, de sentir que son ellos los que tienen que llevar los candidatos. Aquí Jesús es el que nos llama y sigue llamando. Llamó ayer, llama, hoy y llamará siempre”, precisó la doctora Barguil.“Apóstoles del cuidado, apóstoles de las vocaciones”Por su parte, el diácono Luis Fernando Arciniegas, delegado de la Diócesis de Mocoa-Sibundoy, expresó que el encuentro permitió abordar este tema de manera integral, pues no implica solo al niño, al joven o a la persona vulnerable, sino a toda la familia y a otros actores sociales. De ahí que la manera indicada de entenderlo sea desde la cultura.“Eso es lo que somos, apóstoles del cuidado, apóstoles de las vocaciones. Nosotros mismos vamos a ir a nuestras jurisdicciones, no a ser protagonistas, sino al contrario, a enseñar y a formar para mostrar verdaderamente el Evangelio en su esencia. Hay que promover la pastoral vocacional, hay que fortalecerla, porque vocaciones sí hay. Lo que pasa es que hay que acompañar, hay que hacer procesos, o sea, de la noche a la mañana no vamos a tener resultados de cantidades, números, pero sí en la constancia vamos a tener ese resultado”, afirmó el diácono.Al tiempo, el padre Héctor Arbeláez de la Arquidiócesis de Bogotá entregó un mensaje de esperanza. Refirió que este tipo de procesos de sensibilización y formación darán como fruto “una primavera vocacional” para la Iglesia colombiana.“La Iglesia ha aprendido de sus desiertos, la Iglesia ha aprendido de sus errores y esta posibilidad nos da a ver como el aporte de cada uno de los ponentes, de quienes somos parte de todo este equipo, son personas que sienten el gran valor de decir: hemos aprendido de esta una experiencia de aridez, pero que nos coloca ahora en una esperanza de primavera (…) Nosotros tenemos la responsabilidad de cuidar al otro y si vamos a formar a quienes van a ser los futuros cuidadores, tenemos que tener esa convicción: una cultura del cuidado que nos responsabiliza del Evangelio, como lo diría San Juan Pablo II, parte de la estructura de la comunidad de la espiritualidad. El otro es un regalo de Dios para mí y eso implica el que yo sea capaz de generar él un espacio de cuidado encuentro Padre”.El compromiso de la pastoral vocacional con la cultura del cuidadoEl padre Leonardo Cárdenas, también miembro Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, afirmó que ahora el gran reto tiene que ver con la transcendencia de lo socializado en este encuentro nacional. Según ha dicho, requiere la toma plena de conciencia que ahora todas las acciones de los animadores vocacionales deben estar orientadas a la instauración de la cultura del cuidado que se enmarque en la planeación e implementación de procesos robustos y no solo de acciones aisladas.También la doctora Ilva Myriam Hoyos, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, dio a conocer una tarea específica que encomendaron a los delegados de la pastoral vocacional, asumiendo así el cuidado como una misión central y permanente: “Hemos hecho una invitación a los animadores de esta pastoral para que elaboren un decálogo que tenga presente los compromisos, es decir, la memoria de la voluntad, de una voluntad agradecida, de una voluntad que expresa el querer crecer ¿En qué aspectos? ¿A qué me comprometo personalmente? ¿A qué me comprometo como Iglesia? ¿A qué me comprometo a su vez en el ámbito de mi comunidad? Queremos poder presentarle a la Conferencia Episcopal este decálogo, que es una invitación a que estemos actualizando constantemente en nuestra llamada, nuestra vocación como animadores pastorales”, concluyó la doctora Hoyos.

Vie 23 Feb 2024

Sacerdotes de la Diócesis de Fontibón recibieron formación sobre prevención de abusos y violencias

Bajo el llamado de monseñor Juan Vicente Córdoba, cerca de cien sacerdotes de la Diócesis de Fontibón, entre párrocos, vicarios y rectores de seminario, se capacitaron en cultura del cuidado. La jornada de formación, desarrollada el pasado 21 de febrero, fue orientada por la doctora Ilva Myriam Hoyos, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).Espacio que se desarrolló bajo el propósito central de brindar a los presbíteros y religiosos una aproximación concreta a la realidad de los abusos en la Iglesia colombiana, así como socializar la manera en que se ha abordado esta realidad desde la CEC y el Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado.En este contexto, las líneas guía y las líneas operativas para la cultura del cuidado fueron los documentos orientadores de la jornada. Asimismo, se identificaron factores de riesgo y protección para la Diócesis de Fontibón.De acuerdo con la doctora Hoyos, la apuesta por la cultura del cuidado debe ser conjunta. Por ello, lo abordado en estas jornadas tiene que ser de interés y replicado con todos en la Iglesia, incluyendo los laicos.“El papa Francisco nos ha insistido vehementemente que una Iglesia sinodal tiene que caminar junta y en este tema de la prevención de los abusos, todos tenemos que asumir la responsabilidad”, puntualizó la presidenta del consejo.Por su parte, el padre Pedro Rodríguez, rector del Seminario Mayor Santiago Apóstol, afirmó que lo abordado en la jornada les permite seguir fortaleciendo el trabajo que emprendieron desde el año pasado en el seminario, entendiendo la relevancia que tiene generar mayor conciencia sobre este tema en la etapa de formación.“Nosotros en el seminario ya hemos avanzado bastante, estamos terminando de construir todos los protocolos en cultura del cuidado para el seminario y esto nos ayuda a que sigamos avanzando”, expresó el sacerdote.El padre Erik Fabián Olano, vicario de la Parroquia San Efrén de Fontibón, también valoró la relevancia de este tema. “Para ir construyendo nuestra Iglesia como el lugar seguro que todos deseamos; esto nos ayuda a ir prendiendo nuevas formas y métodos para implementar en nuestras parroquias y comunidades”, agregó el padre Erik, quien también está a cargo de la pastoral vocacional diocesana.Este espacio de formación en prevención de abusos y violencias en la Diócesis de Fontibón, se desarrolló luego que el día anterior los sacerdotes sostuvieran un encuentro con el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la CEC. En él profundizaron sobre el Sínodo de la Sinodalidad, comprendiendo la metodología de Conversación en el Espíritu adoptada durante la asamblea, en la que estuvo presente el purpurado, así como el sentido profundo de la sinodalidad en la Iglesia.Para conocer más detalles sobre el trabajo de la Conferencia Episcopal de Colombia en torno a la cultura del cuidado, ingrese AQUÍ.

Mar 28 Nov 2023

Obispos colombianos crearon una oficina nacional para la prevención y atención de abusos en la Iglesia

Este martes, 28 de noviembre, en Bogotá, se llevó a cabo el acto de presentación oficial de la Oficina para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). Este organismo, que fue instituido por los obispos desde el mes de julio del presente año, brindará un apoyo directo a las jurisdicciones eclesiásticas del país para fortalecer el Sistema para la Cultura del Cuidado, es decir, una red entretejida de personas que propician y articulan procesos orientados a la prevención y la atención de las violencias y los abusos cometidos por ministros ordenados, personas consagradas y laicos que prestan un servicio en la Iglesia Católica en Colombia.Representando a la junta directiva del episcopado colombiano, en el espacio estuvieron presente monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá, secretario general de la Conferencia Episcopal, ahora director de esta oficina y el padre Jorge Enrique Bustamante Mora, secretario adjunto. Además, participaron algunos directores del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC).“Estamos conscientes que cada institución católica, cada persona que trabaja con nuestros menores de edad y personas vulnerables debe ser atendida, acompañada, pero también formada en todo lo que implica los protocolos de prevención, rutas de atención, atención a las víctimas y a sus familiares (…) De modo que, toda persona, todo padre de familia, que nos encomiende a sus niños y niñas para una formación catequética o un trabajo social, tenga la plena certeza que está en un lugar seguro”, expresó el prelado.En nombre del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, se hicieron partícipes en el evento las doctoras María Fernanda Alarcón, Milena Barguil (de manera virtual) e Ilva Myriam Hoyos, presidenta del consejo, quien agradeció a la Conferencia Episcopal la apertura de este nuevo servicio. “En alguna medida podemos decir que era una necesidad sentida que existiera una dependencia de la Conferencia Episcopal encargada de implementar las líneas guía, las líneas operativas y que, bajo la coordinación del Consejo Nacional, nos ayudará a generar esta cultura, a crear una red colaborativa, a trabajar con las víctimas, a elaborar informes solicitados por la Pontificia Comisión, por la Santa Sede, por las autoridades del Estado”, afirmó la abogada.La coordinadora de la Oficina para la Cultura del Cuidado de la CEC, Diana María Guzmán, manifestó que una de las tareas centrales consistirá en “poder acompañar a cada una de las jurisdicciones en el diseño de medidas preventivas, de proyectos para la cultura del cuidado, para generar y promover entornos protectores”. Además, dio a conocer que desde esta dependencia se promoverán “acciones restaurativas con las víctimas, las familias y las comunidades que han sido afectadas por estas situaciones y también, si es necesario, con los agresores”.En el caso específico de las denuncias, cada jurisdicción eclesiástica se encargará de recibirlas y tramitarlas. La Oficina para la Cultura del Cuidado de la CEC no tendrá funciones asociadas a este aspecto, ni a la investigación previa, ni le corresponde la instrucción del proceso penal o administrativo canónico. Sin embargo, las funcionarias estarán prestas a poder atender inquietudes y requerimientos que se presenten en las diferentes instituciones de la Iglesia, a través de los siguientes canales:Dirección web: www.cec.org.co/cultura-del-cuidadoCorreos electrónicos: [email protected] o [email protected]éfonos: 601 915 77 79 Ext.: 371,381; 313 321 18 77 - 310 686 15 19.Adicional, ante cualquier inquietud, también se puede establecer contacto con los miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, a través de la siguiente dirección electrónica: [email protected]

Vie 20 Oct 2023

Cultura del cuidado: tema protagonista de los encuentros de Pastoral Infantil y Pastoral Familiar desarrollados en Barranquilla

Desde el miércoles 18 hasta el sábado 21 de octubre, la Arquidiócesis de Barranquilla ha sido sede de dos importantes espacios de reflexión y trabajo para la Iglesia Católica en el país convocados por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a través de los departamentos de Matrimonio y Familia, Promoción y Defensa de la vida, y Estado Laical. Se trata del Encuentro Nacional de Delegados para la Pastoral de Infancia y la Niñez que se llevó a cabo los días 18 y 19, y del Encuentro Nacional de Pastoral Familiar 2023 que se ha estado desarrollando desde este jueves 19 en el Seminario Regional Juan XXIII."Iglesia y Familia promoviendo la participación de las nuevas generaciones" es el lema que ha inspirado ambos eventos, en los que ha estado como anfitrión monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla. En esta oportunidad, se han organizado de manera articulada por un importante tema que los transversaliza: la cultura del cuidado, abordado principalmente desde la dimensión familiar y la realidad eclesial. Por esta razón, han estado presentes Diana Guzmán, coordinadora de la Oficina para la Cultura del Cuidado de la CEC y Yary Calderon, psicóloga de la Oficina del Buen Trato Arquidiócesis de Bogotá.El encuentro de infancia buscó, esencialmente, brindar a los delegados herramientas formativas que les permitan vincular a los niños, niñas y adolescentes en el proceso sinodal; privilegiando la promoción de la cultura del buen trato a través del conocimiento de rutas y la implementación de protocolos para el cuidado y la protección de los menores de edad y las personas vulnerables. En esta actividad participaron 30 personas entre sacerdotes, religiosas y laicos. Además, estuvo acompañado por monseñor César Balbín Tamayo, obispo de Cartago y presidente de la Comisión Episcopal de Estado Laical. Por su parte, el encuentro de pastoral familiar ha tenido como objetivo central sensibilizar a los participantes sobre los desafíos que están afrontando actualmente los padres de familia en la tarea educativa de sus hijos. Además, como Pastoral Familiar en Colombia, discernir y promover el desarrollo de iniciativas conjuntas que generen caminos de acompañamiento a las familias en la preparación remota al sacramento del Matrimonio. "¿Dónde están los hijos? ¿A dónde queremos conducirlos? La Iglesia sostiene la misión educativa de la familia¨: estas son la pregunta y la premisa que trazan este camino de reflexión. Este último espacio, en el que están participando cerca de 180 personas, entre sacerdotes, religiosas, diáconos permanentes y laicos de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país, ha sido acompañado por monseñor Marco Antonio Merchán, obispo de Neiva y presidente de la Comisión Episcopal de Familia, monseñor Edgar de Jesús García Gil, obispo de Palmira, también miembro de esta comisión, y por monseñor José Mario Bacci, obispo de Santa Marta.En la jornada de este viernes se ha llevado a cabo la presentación de los equipos y de las principales actividades desarrolladas por la pastoral familiar de las jurisdicciones ubicadas en las regiones del Eje Cafetero y Tolima Grande. El día sábado, al cierre del evento, se llevarán a cabo actividades de proyección pastoral a nivel regional y nacional. Además, el padre Johnier de Jesús Montoya Castaño, docente de la Fundación Universitaria Monserrate, con doctorado en Teología del matrimonio y la Familia en el Pontificio Instituto Juan Pablo II Roma, realizará una ponencia al respecto del Pacto Católico Global sobre la Familia.