Pasar al contenido principal

Episcopado al día

Mar 2 Sep 2025

Llevar el mensaje digital hasta la Eucaristía y comunicar la Esperanza: consignas del Encuentro de Comunicadores de la Iglesia 2025

Bajo el firme propósito de renovar su compromiso evangelizador y discernir los retos del contexto nacional y digital, más de 60 comunicadores, entre sacerdotes, diáconos y laicos de todo el país, se dieron cita en Bogotá del 26 al 28 de agosto para el Encuentro Nacional de Comunicadores de la Iglesia Católica 2025.El evento, organizado por el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y liderado por su director, padre Martín Sepúlveda Mora, se desarrolló bajo el lema "Comunicación para la Esperanza: Evangelizar en tiempos de desafíos y nuevas posibilidades".El encuentro contó con la participación activa de los miembros de la Comisión Episcopal de Comunicaciones: monseñor Juan Carlos Cárdenas, Obispo de Pasto y presidente de la Comisión; monseñor Germán Medina, Obispo de Engativá y Secretario General de la CEC; y monseñor Dimas Acuña, Obispo de El Banco y encargado de la Pastoral Digital en Colombia.Un encuentro clave para la articulación y la estrategiaLa agenda formativa del encuentro combinó reflexión pastoral con formación técnica práctica. El primer bloque, a cargo de Marielys Flores Aponte, docente de la Universidad de La Sabana, abordó la "Planificación estratégica y sostenibilidad" bajo el título “De la idea a la acción: cómo organizar la comunicación que conecta”.Posteriormente, monseñor Juan Carlos Cárdenas enfatizó en la necesidad de la "Integración y articulación de los servicios de comunicación" a nivel diocesano. Sobre este punto, Carlos Toro, delegado de comunicaciones de la Diócesis de Pasto, comentó: “Hemos trabajado en esa integración con los departamentos de comunicaciones de nuestras instituciones diocesanas, justamente para poder visibilizar cómo cada una de nuestras instituciones, desde su quehacer, desde su realidad, está contribuyendo a la evangelización”.Un conversatorio con mirada a la realidad nacional y digitalUno de los momentos centrales fue el conversatorio “La comunicación al servicio de la misión evangelizadora en Colombia”, moderado por monseñor Cárdenas. El panel contó con la presencia de monseñor Dimas Acuña; el padre Ramón Zambrano, director de Cristovisión; Camila Plata, misionera digital; y Juan Roberto Vargas, director de Noticias Caracol.El espacio permitió un diálogo franco sobre los desafíos del contexto nacional. Juan Roberto Vargas señaló que el reto actual es conectar con un público que busca “utilidad, cercanía y empatía...La gente busca respuestas, que la escuchen”. Subrayó la necesidad de dar contexto, pues “la gente quiere que le expliquen las cosas”, e invitó, por ejemplo, a entrevistar a especialistas en diversos temas para lograrlo.Por su parte, el padre Ramón Zambrano recordó el llamado del Papa Francisco y estableció una coordenada fundamental: “No tenemos un producto qué vender sino una vida qué comunicar”. Definió el estilo necesario para una “comunicación samaritana”, basada en coordenadas no negociables: “acompañar, dar sentido y construir puentes y no muros”, lo que exige proximidad, verdad y tener en cuenta las “tres i” propuestas por el Pontífice: “Inquietud, incomplitud e imaginación”.Katia Carbal, delegada de comunicaciones de la Arquidiócesis de Cartagena, reflejó este sentimiento desde su experiencia: “Cómo nosotros logramos enviar mensajes de esperanza en medio de esta realidad tan dura que nos atraviesa...Hay que buscar formas para encoentrar esa realidad difícil puntos de luz”.Inmersión en la Pastoral Digital y herramientas prácticasLa Pastoral Digital tuvo un capítulo especial en el encuentro con una ponencia virtual de Monseñor Lucio Ruíz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, y el apoyo presencial del padre Álvaro Serrano, colaborador del mismo Dicasterio, quienes hablaron sobre Inteligencia Artificial y misión digital.La teoría se llevó a la práctica con talleres y la exploración de herramientas de Inteligencia Artificial. El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) contribuyó con el bloque “Estrategias y campañas de comunicación digital”, a cargo de la instructora Valentina Tovar Castillo.Para conocer el lenguaje y algunas estrategias para la creación de contenidos digitales para la evangelización, se contó con el apoyo de Camila Plata y el padre Melson Correa, misioneros digitales, provenientes de la Arquidiócesis de Bucaramanga y la Diócesis de Montería, respectivamente.Luis Carlos Forero, de la Diócesis de Granada, destacó el objetivo último de este esfuerzo: “Aprender cómo mezclar estas herramientas con la evangelización...Que esa invitación del mundo digital nos lleve a la Eucaristía, que es el fin último”.Los comunicadores de territorios con desafíos particulares también encontraron eco. Esteban Ocampo, del Vicariato Apostólico de Mitú, desde donde se viene adelantando un importante trabajo comunicativo, expuso su realidad: “Tenemos muchos desafíos, como lo es la extensión del territorio...Somos multicultural, multiétnico...Por esto, el desafío no es quedarnos solo con un contenido netamente eclesiástico, sino acercarnos a la comunidad”.Peregrinación y Jubileo de los ComunicadoresEl encuentro también tuvo un profundo componente espiritual. Los participantes peregrinaron juntos hasta el Santuario Nuestra Señora de la Peña, donde celebraron una Eucaristía Jubilar presidida por monseñor Cárdenas, un Jubileo Nacional de los Comunicadores, durante el que también aprovecharon para visitar otros templos históricos del centro de Bogotá.Hacia una comunicación esperanzadora y profesionalizadaEl balance del evento fue positivo. Santiago Roldán, de la Arquidiócesis de Medellín, vislumbra el camino a seguir: “Hay un montón de personas que están allí, en este nuevo espacio que es el mundo digital…Hay que saber cómo llevar hasta allí también el Evangelio”.Al cierre, el padre Martín Sepúlveda resaltó los esfuerzos que están haciendo las jurisdicciones por una comunicación cada vez más creativa, samaritana y arraigada en el Evangelio, lista para ser semilla de esperanza en cada rincón de Colombia.“Valoramos el esfuerzo que están haciendo muchos señores obispos por consolidar sus oficinas de comunicación, incluso trayendo laicos formados y preparados en comunicación social que están dando un gran aporte a toda la evangelización”.

Lun 1 Sep 2025

Con un llamado a ser "misionero de la armonía", monseñor Germán Barbosa Mora asume como obispo auxiliar de Bogotá

Con un llamado a ser un "misionero de la armonía en un mundo fragmentado", monseñor Germán Humberto Barbosa Mora fue ordenado obispo auxiliar de Bogotá en una solemne ceremonia en la Catedral Primada. La Eucaristía, que congregó a cientos de fieles, fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.A monseñor Germán Barbosa lo acompañaron doce de sus hermanos en el episcopado, entre ellos, dos representantes de la actual Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC): monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general.Un llamado al servicioEn su homilía, el cardenal Rueda Aparicio delineó el perfil del ministerio que inicia monseñor Barbosa Mora: uno centrado en el servicio y no en el honor. “El episcopado no es un honor sino un servicio. No se trata de un camino de poder, sino de un camino de entrega”, afirmó. El purpurado también instó al nuevo obispo a recorrer la gran ciudad y sus periferias para “anunciar la Buena Nueva, sanar corazones heridos y ser testigo de la compasión de Dios”.El Arzobispo de Bogotá exhortó al nuevo Obispo Auxiliar a vivir en comunión, a escuchar los clamores del pueblo y a caminar junto a ellos. “La sinodalidad es el camino que el Espíritu nos pide. Acompaña a tu pueblo con corazón de pastor”, concluyó, confiando su ministerio a la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá.Refuerzo para el equipo pastoralCon esta ordenación, monseñor Barbosa inicia su ministerio y se integra oficialmente al equipo episcopal de la Arquidiócesis de Bogotá, donde apoyará la labor del cardenal Rueda Aparicio y de los otros obispos auxiliares, monseñor Edwin Raúl Vanegas Cuervo y monseñor Alejandro Díaz García, en la guía pastoral de la Iglesia en la capital colombiana.El cardenal Rueda concluyó la ceremonia con un mensaje de esperanza: “Hoy, como Iglesia, damos gracias al Señor por el don de un nuevo pastor que, con su vida y ministerio, será sembrador de esperanza en medio de esta ciudad”.La trayectoria del nuevo obispoMonseñor Germán Humberto Barbosa Mora, de 50 años, es bogotano de nacimiento. Fue ordenado sacerdote en el año 2000 y ha desarrollado una vasta trayectoria en la Iglesia, incluyendo servicio en parroquias de Engativá y el rol de vicario episcopal. Su preparación académica incluye un doctorado en Teología Moral obtenido en Roma.Su nombramiento como obispo auxiliar fue oficializado por el Papa León XIV el pasado 20 de junio, asignándole además la sede titular de Uzalensis.Vea a continuación la homilía del cardenal Rueda Aparicio durante esta ceremonia:

Vie 29 Ago 2025

Arzobispos de Colombia se unirán a la Semana de la Evangelización en Santa Marta, en el marco de los 500 años de la Diócesis

La ciudad de Santa Marta se prepara para vivir una jornada histórica de fe y reflexión pastoral del 30 de agosto al 6 de septiembre de 2025, con la celebración de la Semana de la Evangelización 2025, liderada por monseñor José Mario Bacci, obispo de la Diócesis. Un hecho clave en esta celebración será la presencia y participación activa de los catorce arzobispos de Colombia, quienes, por primera vez, celebrarán su reunión de Comisión Permanente en ‘La Perla de América’ y se unirán a las actividades evangelizadoras.La conjunción de estos dos importantes acontecimientos —la Semana de la Evangelización y la reunión de los prelados— convierte a Santa Marta en epicentro de la vida eclesial del país, lo que cobra aún más relevancia en el marco de la conmemoración de los 500 años de la fundación de la capital del departamento del Magdalena.Presencia y labor pastoral de los ArzobisposDel 3 al 6 de septiembre, los catorce Arzobispos, miembros de la Comisión Permanente de la CEC, desarrollarán su agenda de trabajo institucional en la ciudad. Sin embargo, su visita trasciende lo administrativo para convertirse en un gesto concreto de comunión y cercanía con el pueblo de Dios.El jueves 4 de septiembre marcará un hito de fraternidad, ya que cada uno de los prelados se desplazará a diferentes parroquias de Santa Marta y municipios aledaños para presidir catequesis, celebrar Eucaristías y sostener encuentros fraternos con feligreses, agentes de pastoral y comunidades. Esta dispersión misionera de los obispos por el territorio diocesano subraya el carácter nacional del evento y el compromiso de la Iglesia colombiana con la evangelización.La Semana de la Evangelización: formación, diálogo y misiónBajo el liderazgo de monseñor Bacci, la Semana de la Evangelización 2025 se erige como el eje central de las celebraciones, con una agenda robusta diseñada para formar, celebrar y proyectar la misión fundamental de la Iglesia.El evento también contará con la participación de dos destacados invitados internacionales: Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España), y el padre Juan Carlos Carvajal, Vicerrector de la Universidad San Dámaso de Madrid, quienes impartirán enseñanzas y ponencias a lo largo de la semana.Los momentos más representativos incluyen:-Apertura (Domingo 31 de agosto): Una gran Eucaristía y enseñanza inaugural en el Coliseo Mayor.-Encuentro Iglesia y Sociedad (Viernes 5 de septiembre): Un conversatorio de alto nivel en la Universidad Sergio Arboleda, que reunirá a obispos, académicos y líderes sociales. Este panel contará con la participación central del cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, quien reflexionará sobre "Iglesia y Sociedad: un encuentro de 500 años". La jornada concluirá con una solemne Eucaristía presidida por el purpurado en la Catedral Basílica.-Clausura (Sábado 6 de septiembre): Un Congreso final con la presentación de las conclusiones del proceso diocesano de escucha, una peregrinación multitudinaria y una gran Eucaristía de clausura en la Catedral Basílica.Relevancia y legadoLa relevancia de esta semana radica en su capacidad de aunar el trabajo pastoral de la máxima instancia directiva del episcopado colombiano con una iniciativa diocesana de profundo calado espiritual y social. No es solo una celebración local, sino un modelo de comunión eclesial y un faro para la misión continental, que sienta las bases para los desafíos futuros de la Iglesia, incluida la evangelización en la era digital y el turismo religioso como oportunidad de fe y cultura.La Diócesis de Santa Marta extiende una cordial invitación a todos los fieles, medios de comunicación y al público en general a participar de esta experiencia de fe que fortalece la esperanza y renueva el compromiso misionero de la Iglesia en Colombia.Para conocer todos los detalles de la programación, visite el sitio web ofiial de la Diócesis de Santa Marta: www.diocesisdesantamarta.org

Lun 25 Ago 2025

Obispos de la CEAMA ratifican su compromiso con los pueblos originarios y territorios de la Panamazonía

En el marco de su primer encuentro, los Obispos de la Amazonía reafirmaron el compromiso de la Iglesia con los pueblos originarios y los territorios del bioma. El evento proyectó el fortalecimiento de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), organismo encargado de promover una fe intercultural, la ecología integral, el cuidado de la casa común y nuevos caminos para la misión evangelizadora.Un primer encuentro lleno de memoria y reflexiónEl evento, desarrollado en la sede del CELAM en Bogotá entre el 17 y el 20 de agosto, congregó a cerca de 200 personas, entre ellas 95 obispos. Acompañaron en la reflexión sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos provenientes de 76 jurisdicciones de los países de la región panamazónica: los andino-amazónicos (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia), las Guayanas (Guyana, Surinam y la Guayana Francesa) y Brasil.Por Colombia estuvieron presentes diez obispos. Monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, arzobispo de Florencia, destacó la alegría de tener al país como sede del encuentro: “Es la gran oportunidad para reimpulsar y revitalizar. Como Iglesia colombiana le demos vida realmente a esos cuatro sueños del Papa Francisco: el sueño social, el sueño eclesial, el sueño cultural y el sueño ecológico”.Estos sueños, evocados por el Papa Francisco en su exhortación apostólica “Querida Amazonía”, son la defensa de los más pobres; el cuidado de la riqueza cultural; la protección de la naturaleza y la vida de la Amazonía; y una Iglesia con rostro amazónico que internalice la realidad de la región.Esta misión recibió el respaldo del Papa León XIV, quien, a través de un telegrama enviado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, pidió a los participantes considerar “tres dimensiones interconectadas en la labor pastoral en la Amazonía: la misión de la Iglesia de proclamar el Evangelio a todos, el trato equitativo a los pueblos que la habitan y el cuidado de nuestra casa común”.El mensaje tomó mayor fuerza con la declaración del cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, durante la rueda de prensa de cierre: “La diplomacia vaticana va a seguir apoyando a las iglesias locales y dando voz a estas realidades en los ámbitos internacionales en los que estamos presentes”.Objetivos y dificultades a superarLos objetivos del evento incluían resaltar la labor de los obispos como primeros responsables de la sinodalidad, identificar avances en la implementación de una Amazonía sinodal, compartir experiencias y proyectar propuestas para perfeccionar los objetivos de la CEAMA.Obispos, sacerdotes y religiosas compartieron sus experiencias pastorales y relataron las dificultades que afrontan sus territorios. La violencia, la contaminación, el extractivismo, el cambio climático y el desplazamiento fueron las principales preocupaciones expresadas en el espacio conducido mediante ponencias, conversatorios y mesas de diálogo con la metodología de “conversación en el Espíritu”.La Iglesia al servicio de la AmazoníaDurante el encuentro también se compartieron experiencias positivas del trabajo eclesial, como la del Vicariato Apostólico de Inírida. Monseñor Joselito Carreño Quiñones presentó un video que narra su labor en pro de la comunidad: “El servicio que ofrecemos nosotros es principalmente de educación, pero también trabajamos con el servicio de la Pastoral Social y lo hacemos en clave de la defensa de los derechos humanos y también de acogida y acompañamiento de las comunidades migrantes venezolanas”.Otras jurisdicciones relataron iniciativas como procesos educativos y la “pastoral del agua” en Iquitos (Perú), donde la Iglesia promueve la defensa del agua como derecho fundamental. También se destacó la conservación de la cultura indígena. “La Iglesia es una aliada muy importante, muchos somos católicos y el mensaje que dan repercute dentro de la gente”, expresó Patricia Gualinga, vicepresidenta de la CEAMA, originaria de la etnia kichwa, quien afirmó que fue acompañada por la Iglesia cuando más lo necesitaba, facilitando la adjudicación de títulos de propiedad para su pueblo.La Doctrina Social de la Iglesia, que enmarca este trabajo, “no es una simple teoría, somos peregrinos de esperanza para transformar los problemas en oportunidades para trabajar juntos”, concluyó el cardenal Pedro Barreto, presidente de la CEAMA, durante la rueda de prensa final. Evocó a San Juan Pablo II, refiriéndose al clamor de los pueblos originarios como un clamor de la propia Iglesia.Mensaje finalLos compromisos del encuentro se consolidaron en un mensaje final titulado “CEAMA, un signo de esperanza”. En él se destaca el fortalecimiento de los vínculos entre las iglesias que conforman la CEAMA como uno de los frutos centrales. Asimismo, se asumió el compromiso de que cada jurisdicción consolide la sinodalidad, incentive la colaboración mutua y busque recursos económicos comunes para programas de formación. El objetivo es que seminaristas, religiosos, sacerdotes y agentes de pastoral se formen en la sinodalidad y los sueños del Papa Francisco para la Amazonía.Vea a continuación el informe audiovisual:

Vie 22 Ago 2025

Obispos colombianos condenan con vehemencia atentados terroristas en Cali y en Amalfi, piden justicia y llaman a la paz

Frente a la ola de violencia que sacudió al país este 21 de agosto, con brutales atentados terroristas en el municipio de Amalfi, Antioquia, y en la ciudad de Cali, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) y la Arquidiócesis de Cali emitieron contundentes comunicados en los que condenan los actos, claman por justicia y hacen un llamado urgente a la paz.Los ataques, que han dejado al menos 18 personas fallecidas, entre miembros de la Fuerza Pública y civiles, así como 76 personas heridas, han sido atribuidos por las autoridades a grupos armados ilegales que operan en las regiones, generando una profunda alarma nacional por el recrudecimiento de la violencia.Un duelo que comparte la naciónLa Conferencia Episcopal de Colombia, en un mensaje firmado por la Comunidad de Presidencia, condenó con vehemencia los atentados terroristas y extendió sus “sentimientos de solidaridad” a las familias de las víctimas “en estos momentos en los que la violencia sigue tocando a las puertas de los hogares colombianos sembrando dolor y desesperanza”.Los obispos también hacen un llamado directo a todos los actores del conflicto para que abandonen “el sendero de la muerte y recorrer el camino del respeto a la vida que dignifica y hace posible el verdadero desarrollo humano”.Además, piden a las autoridades del Estado intensificar la seguridad y el cuidado integral de la población civil, situando la protección de los ciudadanos como una prioridad ineludible.El grito de Cali: un llamado contra la impunidadPor su parte, en la noche del jueves 21 de agosto, el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, emitió un comunicado donde detalló el impacto de la violencia en su ciudad. El prelado recogió el clamor de una ciudad que “nuevamente sienten el atronador ruido de las explosiones de bombas que acaban vidas humanas”.En su mensaje, citado literalmente por la CEC, el arzobispo expresó el dolor compartido: “Nos duele la pérdida de vidas humanas…Nos duele el sentimiento de incertidumbre y miedo…Nos duele la descomposición social y ética”. Hizo hincapié en que este es el cuarto atentado terrorista en Cali este año, una situación que se agrava con el flagelo del secuestro en el Valle del Cauca.Monseñor Luis Fernando fue contundente al exigir justicia: “La impunidad no puede volverse un paisaje. Pedimos que actúe con vehemencia la justicia para que quienes planean, deciden y realizan estos actos criminales sean sometidos a ella”.Un llamado universal a la oración y el ayunoAmbas declaraciones eclesiales se alinean con el llamado del Papa León XIV, quien convocó para este 22 de agosto a una jornada mundial de “ayuno y oración para suplicar al Señor que nos conceda paz y justicia, y la capacidad de enjugar las lágrimas de los que sufren”.En sintonía con este pedido, el Arzobispo de Cali celebró una Eucaristía por la paz al medio día de este viernes en la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol. También instó a “implorar la paz del Resucitado” en todas las parroquias de su arquidiócesis.El pedido final de la Conferencia Episcopal es un mensaje de esperanza; confián “a la intercesión de María, Reina de la Paz, el difícil momento que atravesamos como nación y la búsqueda conjunta de salidas que hagan posible reavivar la esperanza por los caminos del perdón, la reconciliación y la paz”.

Jue 21 Ago 2025

Iglesia en Colombia se une a la ‘Jornada mundial de oración y ayuno por la paz’ convocada por el Papa León XIV

El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, junto con los obispos auxiliares, hace un ferviente llamado a toda la Iglesia para unirse activamente a la ‘Jornada de oración y ayuno por la paz’ convocada por el Papa León XIV para este viernes 22 de agosto.En un mensaje dirigido a todos los fieles, los prelados subran la urgencia de esta iniciativa en el contexto nacional, invitando a no permanecer indiferentes ante la realidad que vive Colombia. “Las condiciones adversas de nuestro tiempo nos deben mover a aportar en la consolidación de una sociedad más justa, fraterna y en paz”, señalaron, añadiendo de manera contundente: “No podemos acostumbrarnos al imperio de la muerte y la violencia, esto es contrario al anuncio gozoso de la Pascua”.El comunicado enfatiza que la oración y el ayuno no son actos pasivos, sino herramientas espirituales poderosas que reflejan la confianza en Dios y la responsabilidad humana:“La oración y el ayuno son acciones valiosas que expresan nuestra confianza en la presencia de Dios y la corresponsabilidad que tenemos como seres humanos en la construcción de una sociedad justa y en paz para todos”.Por la importancia de este signo y la compleja situación que atraviesan comunidades en diversos territorios del país, este llamado se hace extensivo a todas las jurisdicciones, comunidades religiosas y fieles laicos de Colombia. También es una invitación para en todos los ambientes eclesiales, se faciliten espacios para participar en esta jornada, uniéndose espiritualmente a la intención del Santo Padre de pedir “el don inestimable de la paz en todos los rincones de la tierra y para que todos los afligidos por la violencia y la guerra alcancen el consuelo”.La jornada se encomienda a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María Reina, “a quien confiamos los derroteros de la paz y el consuelo para tantos hermanos y hermanas de nuestro país que sufren por el recrudecimiento de la violencia”.Con este llamado, la Arquidiócesis de Bogotá y, por extensión, toda la Iglesia en Colombia, busca responder con fe y esperanza al clamor por la paz, demostrando que, desde la espiritualidad, se puede contribuir a la transformación social del país.

Mié 13 Ago 2025

Monseñor Alfonso García asumió como Vicario Apostólico de Guapi: un llamado a la unidad, la esperanza y la acción misionera en el Pacífico colombiano

Este 12 de agosto, en medio de una emotiva ceremonia celebrada en la Catedral La Inmaculada Concepción, monseñor Alfonso García López tomó posesión canónica como nuevo Vicario Apostólico de Guapi. El acto, presidido por el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, marcó el inicio de una misión episcopal que buscará responder a los desafíos de un territorio marcado por la riqueza cultural, pero también por la violencia, la pobreza y la exclusión.Un vicariato con rostro afro e indígenaEl padre Arnulfo Moreno Quiñonez, quien ejerció como provicario de Guapi desde mayo de 2024, presentó al nuevo Vicario y a los asistentes —entre ellos obispos, sacerdotes, autoridades civiles y líderes comunitarios— la realidad del Vicariato, que abarca 11.232 km² del litoral caucano y parte de Nariño, incluyendo las islas de Gorgona y Gorgonilla. Con una población mayoritariamente afrocolombiana (90%), junto a comunidades indígenas embera y mestizas, la región ha sido históricamente evangelizada por misioneros franciscanos y agustinos recoletos desde el siglo XVII."Esta es la Iglesia que, entre luchas y lamentos, seguimos caminando. Que en alegría y esperanza estamos en pie", afirmó el padre Arnulfo, destacando la labor de los 15 sacerdotes, 10 parroquias y comunidades religiosas que sostienen la fe en una zona con graves carencias sociales. Agradeció a monseñor Alfonso por su "sí" a Dios y a la Iglesia, recibiéndolo como "Padre y Pastor" de una grey que lo esperaba con ansias.Un nombramiento que "viene de la eternidad"El Nuncio Apostólico, monseñor Paolo Rudelli, representante del Papa León XIV, resaltó que la designación de monseñor Alfonso fue una de las primeras decisiones del pontífice, tomada en mayo pasado. "El Papa pensó en esta porción del pueblo de Dios que camina en el Pacífico y pensó en monseñor Alfonso. Vemos en eso un designio de la Providencia", afirmó.Rudelli recordó la violencia que azota la región —como el ataque a la sede del Vicariato en 2023— y animó a caminar juntos: "Hoy comienza una historia nueva. Alfonso, aquí tienes a tu pueblo. Ellos te enseñarán a ser obispo, y tú tendrás que mostrarles el camino del Buen Pastor"."No teman": el corazón del mensaje episcopalEn su homilía, monseñor Alfonso —oriundo del Chocó y vinculado pastoralmente a la Diócesis de Istmina-Tadó— hizo un llamado a superar el miedo y la división, en un contexto nacional de violencia, como el reflejado en el reciente asesinato de Miguel Uribe Turbay. Citando el Deuteronomio y el Evangelio de Mateo, insistió:"Sean fuertes y valientes, no teman, no se acobarden, pues el Señor irá adelante. No les dejará ni les abandonará".El prelado llamó la atención sobre los "afanes desenfrenados" que generan egoísmo y violencia, e invitó a construir una Iglesia misionera, humilde y servicial, siguiendo las líneas del Papa León:-Unidad y caridad: "Superemos las divisiones que no nos hacen provecho. No nos encerremos en grupos pequeños ni nos sintamos superiores".-Eucaristía como motor: "Que sea motivo de unidad y transformación. Los dones compartidos se multiplican".-Diálogo en medio del conflicto: "Seamos puentes en una humanidad dividida por enemistades y discordias".Los retos inmediatosEl nuevo Vicario Apostólico de Guapi hereda una región donde la Iglesia ha sido baluarte en educación y desarrollo social, pero también un territorio golpeado por la violencia armada (disidencias, narcotráfico), la pobreza estructural (falta de acceso a salud, educación y empleo) y la discriminación racial y abandono estatal.La misión de monseñor Alfonso, como él mismo lo señaló, será acompañar a las comunidades desde la esperanza activa, priorizando la pastoral afro e indígena, la juventud y la reconciliación.Un símbolo: la Inmaculada ConcepciónAl cerrar su mensaje, monseñor Alfonso encomendó su labor a la patrona del Vicariato, pidiendo su intercesión para "protegernos de toda adversidad y hacernos amantes de la pureza del alma".Vea a continuación la transmisión de la ceremonia:

Mar 12 Ago 2025

La fuerza del laicado en salida misionera: Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades renuevan su compromiso evangelizador en Colombia

Con el lema "Los laicos no son parte de la Iglesia, son la Iglesia" inspirado en Pío XII, más de 200 representantes de movimientos eclesiales y nuevas comunidades se reunieron en la Casa San Pedro Claver, convocados por el Departamento de Estado Laical de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). El encuentro, desarrollado del 29 al 31 de julio, buscó impulsar la misión sinodal del laicado en el marco del Año Jubilar, bajo el tema "La fuerza del laicado en salida misionera".Un Pentecostés para la Iglesia colombianaLa hermana Arelis Gaviria, directora del Departamento de Estado Laical, describió el evento como "un Pentecostés para cada uno de nuestros movimientos", destacando la oportunidad de "replantear estatutos, formas canónicas y la situación judicial de los grupos". Por su parte, monseñor César Balbín, obispo de Cartago y responsable de los movimientos de la CEC, resaltó el aporte de estos a la formación de "discípulos misioneros", aunque advirtió desafíos clave: "Formación en doctrina, pastoral, humana y canónica para responder a los retos actuales".Diálogo, carismas y sinodalidadEl encuentro combinó ponencias, dinámicas grupales y espacios litúrgicos. Entre los temas centrales estuvieron:La conversión sinodal de las comunidades laicales, expuesto por el Dr. Fabio Camacho; Orientaciones canónicas, a cargo del padre Omar Cristancho, quien insistió en que los movimientos deben "fortalecer su diocesanidad", como señaló también el padre Daniel Cardona de la Diócesis de Sonsón-Rionegro. Además, la defensa de la vida y la familia, abordado por la doctora Gladys Buitrago, y la formación laical, expuesta por la doctora Hilda Jara.Tatiana Rodríguez, de la Legión de María (Diócesis de Soacha), compartió su experiencia: "Vi la infinidad de carismas y el tesoro de nuestra Iglesia. Todos apuntamos a lo mismo: salvar almas. La unidad hace la fuerza". Mientras que Carmen Tejerina, delegada de Quibdó, subrayó la urgencia de llevar "fe y esperanza a rincones olvidados como el Chocó".Compromisos: hacia una Iglesia en salidaLas conclusiones del encuentro enfatizaron en retos como:-Articulación con las parroquias y diócesis, evitando autoreferencialidad.-Formación integral del laicado, con énfasis en Lectio Divina y sinodalidad.-Acciones concretas: catequesis, defensa de la vida y presencia en territorios marginados.Brayan Mayorga, diácono de Barrancabermeja, resumió el espíritu del evento: "Los laicos no son parte de la Iglesia, son la Iglesia. Necesitamos empoderarnos para servir".La clausura incluyó una Eucaristía presidida por monseñor Balbín y el envío de los participantes con el mandato de ser "signos de esperanza" en un país que clama por unidad y renovación espiritual.Vea a continuación los momentos y testimonios más destacados del evento: