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iglesia católica colombiana

Jue 5 Sep 2024

Obispos colombianos dieron el primer paso hacia la consolidación de la pastoral indígena

Por primera vez, los obispos de las arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos de Colombia donde hay mayor presencia de comunidades indígenas, se reunieron para analizar juntos el contexto de sus territorios en esta dimensión, el estado de la pastoral indígena en el país; así como las oportunidades y desafíos para su fortalecimiento. Aunque desde hace muchos años, diversas jurisdicciones han tenido múltiples espacios de trabajo con los pueblos originarios, los obispos colombianos identificaron la necesidad de dar un paso adelante.En la reunión, que se llevó a cabo entre el 2 y el 3 de septiembre en la sede de la Universidad Santo Tomás en Bogotá, participaron 14 obispos. Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, lideró la convocatoria y animó el desarrollo del encuentro. También estuvo presente el padre Carlos Alberto Zuluaga Benjumea, director del Área de Etnias del Centro Nacional Misionero de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). Además, para enriquecer la reflexión con sus protagonistas, dos miembros de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), fueron invitados a compartir con los prelados detalles de la situación actual de sus comunidades.Monseñor Sánchez destacó la importancia del encuentro para conocer específicamente las iniciativas que se adelantan en cada Iglesia particular, de acuerdo a las visiones y realidades de las etnias y pueblos indígenas allí presentes:“Teníamos una deuda como obispos de una conversación seria, profunda, ampliada sobre el tema de la pastoral indígena. Cada uno de nosotros, en nuestros territorios, en los que los pueblos indígenas que estamos, salimos adelante con iniciativas muy, muy particulares, con las tradiciones que tiene una Iglesia sobre esa pastoral específica…Hacernos conscientes de la responsabilidad enorme que tenemos frente a nuestros pueblos indígenas, sus luchas, sus dolores, sus reivindicaciones, sus procesos y el papel que nosotros desde el Evangelio tenemos que poner en ese camino”.El padre Carlos Zuluaga del Área de Etnias de la CEC, dimensionó la importancia de que la Iglesia inicie este camino. Afirmó que Colombia tiene, por lo menos, 64 etnias, “que son 64 pensamientos diferentes y que son 64 maneras en su cosmovisión y en su cosmogonía de ver la vida”, remarcó.“Adentrándonos en este caminar, entonces vamos a un encuentro de espiritualidades. Sí, donde la Iglesia particularmente tiene una propuesta que es la que el Señor nos ha dado. Adentrarnos como en esta diferenciación, para que en ese encuentro se vaya inculturizando el Evangelio, pero desde la interculturalidad que es aprender, aprender, tener de alguna manera el reconocimiento de que ellos son diferentes, que piensan diferente, que tienen una espiritualidad y que esa espiritualidad no pelea con la nuestra o con todo lo que es la evangelización, sino que el Evangelio llega a encarnarse porque allí ya está lo que llaman las Semillas del Verbo”, agregó el padre Carlos.Los siguientes pasosDesde esa mirada, sobre los resultados y propósitos trazados al cierre de este encuentro, monseñor Omar Sánchez señaló que lograron plantear una ruta común que contempla la realización de un próximo encuentro de escucha ampliado, esta vez, contando con la participación de delegados de pastoral indígena y sacerdotes indígenas. De tal forma que se pueda llegar a un conceso más adaptado a la realidad, que facilite la definición de líneas de trabajo de la pastoral indígena a nivel nacional.Posteriormente, adelantarían una fase de discernimiento, a partir de la cual puedan construir unas líneas generales que orienten la pastoral indígena en Colombia; finalmente se daría la etapa de implementación y aplicación.“Minga dentro, minga fuera”En cuanto a los temas concretos que considerarían inicialmente en este proceso, los obispos han distinguido situaciones propias de la misión de la Iglesia y otras, de la realidad social, ambiental y política de estas comunidades en las cuales también la Iglesia puede aportar. El Arzobispo de Popayán los categorizó como temas “minga fuera” y temas “minga dentro”.“Minga dentro: lo nuestro es el nombre de Jesús como Salvador, dar la buena noticia de Jesús en nuestros pueblos indígenas: acompañar a los que ya son cristianos católicos aferrados a nuestra fe con unas expresiones hermosas de nuestra fe católica, recuperar a tantos cristianos católicos de nuestros pueblos que tienen esta fe pero la tienen fría (…) Minga fuera, grandes temas como el ambiental, la protección de la casa común, el gran tema de la paz en la que ellos y nosotros estamos; otros como su cultura, identidad y espiritualidades”, expresó el arzobispo de Popayán.Durante el encuentro también se destacó la necesidad de buscar estrategias para fortalecer la pastoral vocacional en medio de las comunidades indígenas, lograr que la Iglesia se acerque más a su cultura. Esto implica superar retos como la dispersión territorial, la escasez de sacerdotes en algunas Iglesias particulares y la superación de barreras dialécticas.También se definió la importancia de aportar desde la Iglesia en la educación en valores y elementos que les permitan a los miembros de estos pueblos originarios construir o fortalecer sus proyectos de vida. Así mismo, buscar estrategias para fortalecer la pastoral vocacional en medio de ellos.Por su parte, el padre Arnulfo Moreno Quiñones, pro-vicario del Vicariato Apostólico de Guapi, donde tienen comunidades indígenas en los cuatro municipios que conforman su jurisdicción, destacó que allí el trabajo con los pueblos originarios lo han venido adelantando, especialmente, a través de comunidades religiosas y de la pastoral social.“Hace muchos años atrás teníamos religiosos y religiosas trabajando directamente en las comunidades indígenas. Ahora no tenemos ningún religioso ni ninguna religiosa, pero hemos estado allí (…) Salió la cuestión de la escasez de vocaciones. De hecho, los indígenas en general se identifican, dicen o son católicos y ellos en su vivencia de la espiritualidad, se acercan a nosotros como Iglesia Católica a pedir, sobre todo, el sacramento del Bautismo".El padre Quiñones también destacó la cercanía y aceptación que tiene la Iglesia entre muchas de estas comunidades indígenas, evidenciada, por ejemplo, en la devoción a los Santos Católicos:“En nuestra jurisdicción eclesiástica, ellos son muy devotos del Señor, de la Buena Esperanza. Entonces ellos acuden frecuentemente en sus necesidades a esta, a este santo, a esta imagen, el Señor de la Buena Esperanza es una gran oportunidad que yo pienso que podemos aprovechar para acercarnos más. Además de otras festividades que también celebran San Juan Bautista, Santa Rosa, la Niña María”.Sin embargo, el sacerdote también indicó que, para poder fortalecer la labor evangelizadora, se deben fortalecer aún más los lazos con las autoridades espirituales e institucionales de estas comunidades.Higinio Obispo González, Asesor de la Secretaría General de la Organización Nacional Indígena de Colombia, fue uno de los líderes indígenas invitados al espacio. Higinio destacó la relevancia de este espacio; valoró el interés y la apertura de los obispos frente al tema. En el espacio, expuso los principales procesos que se están llevando a cabo a nivel organizativo, así como realidades de los diversos pueblos y territorios:“También es importante en el sentido que hacía mucho rato no teníamos este tipo de diálogo, sobre todo con los obispos. Yo creo que hay una necesidad de cómo conjugamos una visión y otra. Y la Iglesia siempre ha estado en disposición de acompañar a nuestros pueblos indígenas y de eso estamos muy agradecidos, pero también porque en este momento es importante que la Iglesia renueve las posibilidades realmente de cómo trabajar en el proceso organizativo, acompañando en sus acciones a estos pueblos”, así lo describió Higinio.Vea a continuación el informe audiovisual:

Jue 15 Ago 2024

La Iglesia Católica colombiana se pone en modo Dona Nobis 2024: iniciativa de oración y apoyo a la evangelización

La Conferencia Episcopal de Colombia lanza Dona Nobis 2024, la iniciativa que busca promover la oración y recaudar fondos para hacer realidad diversas obras de evangelización con impacto en las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país. En esta oportunidad, la jornada central en las parroquias, se llevará a cabo el domingo 25 de agosto.“Para anunciar a Cristo, nuestra esperanza”: es el lema que inspira la campaña este año; una certeza que destaca el valor de los programas e iniciativas que se implementan desde los diferentes departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC) para transmitir la Buena Nueva, especialmente en medio de situaciones de incertidumbre y necesidad, como las que viven actualmente diferentes territorios y grupos poblacionales en Colombia. Áreas de trabajo e incidencia desde la Iglesia Católica, como liturgia, catequesis, educación, juventud, ministerios, promoción y defensa de la vida y la familia, se ven beneficiadas.Justamente es la esperanza una de las claves de espiritualidad y trabajo que asumirá durante el trienio 2024-2027 la Conferencia Episcopal de Colombia, según lo establecido por la actual Comunidad de Presidencia y en línea con el Jubileo del 2025.Además, parte del dinero recaudado durante la colecta, se envía a los 10 vicariatos apostólicos que existen en el país, es decir, aquellas Iglesias particulares que, por su realidad geográfica y social aislada, se convierten en territorios de misión con grandes necesidades. Otros beneficiarios directos de la colecta son los obispos eméritos quienes, al final de su servicio episcopal, algunos de ellos, o sus jurisdicciones, no cuentan con suficientes recursos para apoyar su sostenimiento.Al tratarse de una jornada en la que también se propone la oración, desde el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano, se ha preparado un guión litúrgico especial para que todo el Pueblo Fiel de Dios pueda unirse ese domingo desde las diferentes parroquias. A este documento se puede acceder haciendo clic aquí.Desde ya, cualquier persona puede apoyar esta iniciativa realizando su donación, de manera virtual, a través del subsitio web www.cec.org.co/donanobis o mediante consignación bancaria, a la cuenta de ahorros del Banco de Bogotá 078-34683-0 a nombre de la Conferencia Episcopal de Colombia.Vea a continuación la invitación del presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, para sumarse a esta iniciativa:

Lun 29 Jul 2024

La Iglesia Católica se unirá a la jornada de movilización y oración ecuménica por la paz de Colombia

El próximo domingo, 04 de agosto, en cerca de 100 localidades, cristianos de diversas iglesias y comunidades de fe, orarán y se movilizarán juntos por la paz de Colombia. La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) se une a esta iniciativa, que busca trascender cualquier tipo de proselitismo político o religioso, para proclamar con fuerza: “Con Jesucristo, Colombia en paz”.La jornada ecuménica se desarrollará a partir de las 12 del medio día y contará con espacios de oración, alabanza, adoración y reflexión. Desde allí, se promoverá la petición de perdón por la sangre derramada y los pecados de la nación; así como la oración por la seguridad de los territorios, por las familias y por la presencia de Dios en cada rincón del país. En el caso de la capital, el punto de encuentro será el Parque Nacional y el punto de llegada, la Plaza de Bolívar.Monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, obispo de la Diócesis de Riohacha y presidente de la Comisión Episcopal para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y del Diálogo Interreligioso (PUD), hizo un llamado a todos los católicos de Colombia para que participen en esta movilización, desde una perspectiva de fe y esperanza:“Será una manifestación pública de nuestra fe, manifestaremos que Jesús está con nosotros, y si Él está con nosotros, ¿Quién contra nosotros?”, enfatizó el prelado.Asimismo, el padre Raúl Ortiz Toro, Secretario Adjunto de la CEC, anterior director de este departamento, comentó que esta marcha es organizada por JC2033, el movimiento ecuménico que está organizando los 2000 años de la Resurrección de Jesucristo, conmemoración que se celebrará en el año 2033. También dio a conocer la importancia de que, como creyentes, cada vez más, podamos profesar que Jesucristo es el Señor de la paz.“Nosotros creemos en el poder de nuestro Señor Jesucristo. El Señor Jesús es el centro de nuestras vidas y el movimiento ecuménico que está organizando esta jornada es un movimiento que quiere también que Colombia alrededor de nuestro Señor Jesucristo encuentre la paz; y la vía de la reconciliación en nuestro país pasa necesariamente por la reconciliación de los corazones, por la paz en las familias y eso solo se puede lograr cuando abrimos también las puertas de nuestro corazón a nuestro Señor Jesucristo. Estamos convencidos como cristianos católicos que alrededor del Señor Jesús, como dice la Palabra de Dios, toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra para declarar que él es el Señor de nuestras vidas”, explicó el presbítero.Los puntos de encuentro en cada localidad, así como las indicaciones generales para ser parte de la movilización, se pueden consultar en la página web: www.concristocolombiaenpaz.orgEn contextoEl itinerario de celebración del “Movimiento JC2033” desde el ámbito ecuménico inició en marzo del 2023 en Cartagena con una serie de encuentros globales denominados “Juntos por la década”. Allí, también estuvieron acompañados por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.Sobre esta iniciativa el papa Francisco expresó a su fundador Olivier Fleury: “Es un proyecto hermoso y grande, ¡Gracias por hacerlo! La unidad se crea al caminar juntos”.

Lun 22 Jul 2024

¿Qué dice la Iglesia sobre Inteligencia Artificial? El episcopado colombiano comparte un documento con reflexiones sobre oportunidades y desafíos

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) da a conocer “Inteligencia Artificial: una galaxia de realidades distintas”, un documento en el que, desde la Comisión de Doctrina y el Comité Teológico, se abordan, tanto aspectos positivos de la IA que pueden ser acogidos a nivel social y eclesial; como los principales riesgos y desafíos que se podrían presentar en su uso, especialmente a nivel ético, formativo y de regulación.Aunque el texto fue elaborado inicialmente como una guía de reflexión para los obispos colombianos con motivo de su CXVII Asamblea Plenaria celebrada del 1 al 5 de julio, por la relevancia del tema en la vida cotidiana y la necesidad, cada vez más evidente, de abordarlo también desde el campo de la evangelización, el episcopado decidió difundirlo. De allí, que su fundamentación tenga una base central en lo abordado desde el Magisterio de la Iglesia, de manera especial, en los mensajes compartidos por el papa Francisco, para quien el tema ha sido de especial interés.“Esperamos que continúe creciendo en la humanidad la conciencia de estar frente a unos desafíos teológicos, antropológicos y éticos que no pueden dejarnos indiferentes y que han de ser resueltos a partir de nuestra fe en Jesús que ha venido al mundo a dignificar a la persona humana”, así lo plantea en la presentación monseñor Óscar José Vélez Isaza, obispo de Valledupar y presidente de la Comisión Episcopal de Doctrina para el periodo 2021-2024, tiempo durante el cual se produjo el texto bajo la responsabilidad directa del padre Raúl Ortiz Toro, quien dirigió el Departamento de Doctrina y que actualmente funge como Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal.¿Cómo se puede definir la Inteligencia Artificial? ¿Por qué el papa Francisco habla de “Inteligencias Artificiales”? ¿Por qué mantener una actitud positiva frente a esta nueva realidad puede vincular la creación de Dios con el progreso humano? ¿De qué se trata el “límite algorético”? ¿Qué alcances deben tener las estrategias de regulación? ¿Qué rol juega la formación? Estos son algunos de los interrogantes a los que desde el texto se buscar plantear una primera aproximación.“La Inteligencia Artificial llegó para quedarse”, es el planteamiento con el que finaliza el documento. Así, la Iglesia Católica reconoce que su integración a la sociedad es inevitable, por lo hace énfasis en la necesidad de garantizar que se utilice para el bien común de la humanidad, por lo que es fundamental que, a nivel eclesial, se empiece a profundizar más en el tema. Para facilitar dicha comprensión, el documento presentado por la CEC cuenta con dos anexos: el primero plantea una cronología del surgimiento y desarrollo de la Inteligencia Artificial; el segundo es un glosario básico para comprender la IAcon énfasis en el análisis ético.La nueva Comisión Episcopal de Doctrina agradece y acoge el documento, e invita a que sea conocido por todos los fieles. Su presidente, monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín, reconoce la relevancia de que la doctrina y el Magisterio puedan ir dinamizando y articulando realidades particulares, como las que se presentan alrededor del tema de la Inteligencia Artificial.“Lo primero, que, a partir de las Sagradas Escrituras, nosotros cuidemos la Iglesia. Lo segundo, que, a partir de una sana doctrina, caminemos a esa realidad de tener una experiencia en Cristo y asumirlo como camino, verdad y vida. Y lo tercero, que nuestras parroquias, como bien nos lo pidió Aparecida, sean comunidad de comunidades, a partir de la sana doctrina; que seamos una respuesta eficaz a los tiempos modernos y a los retos que nos plantean tantas ideologías”, expresó monseñor José Mauricio.

Mar 25 Jun 2024

Falleció monseñor William de Jesús Ruiz Velásquez, Prefecto Apostólico Emérito de Leticia

A sus 82 años de edad, falleció monseñor William de Jesús Ruiz Velásquez, quien, entre el 8 de julio de 1997 y el 23 de octubre del 2000, se desempeñó como Prefecto Apostólico de Leticia (Amazonas). El pastor antioqueño fue el segundo en desempeñar este oficio, antes que dicha circunscripción eclesiástica fuera elevada a Vicariato Apostólico por el papa Juan Pablo II.La muerte de monseñor Ruiz Velásquez se produjo en la madrugada de este martes 25 de junio en la ciudad de Medellín, donde vivía desde el año 2016 en una casa familiar.Monseñor William de Jesús nació el 2 de octubre de 1941 en el municipio de Entrerríos (Antioquia). Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar Santo Tomás de Aquino de la Diócesis de Santa Rosa de Osos. Cursó una maestría en Catequesis en la Universidad Católica de París (Francia).Fue ordenado sacerdote para el clero esa misma jurisdicción el 11 de septiembre de 1966, por monseñor Miguel Ángel Builes. Allí desempeñó múltiples oficios pastorales, entre ellos: Vicecanciller de la Curia y Notario del Tribunal Eclesiástico (1969), Promotor Diocesano de la Pastoral Vocacional (1973), Vicario de Pastoral de la Diócesis (1995) y Coordinador de la Pastoral Familiar (1996). En julio de 1997 fue nombrado Prefecto Apostólico de Leticia, misión que desempeñó por tres años.Al regresar a su región natal, entre los años 2001 y 2016 fue párroco en los municipios de Amalfi, Yarumal y Donmatías. Allí apoyó también diferentes procesos de desarrollo municipal e impulsó iniciativas asociadas a la educación, la defensa de la vida y la institucionalidad.Fue colaborador permanente del Consejo de Administración de la Cooperativa Fraternidad Sacerdotal.El padre Luis Alfonso Urrego Monsalve, administrador diocesano de Santa Rosa de Osos, expresó sus condolencias a familiares y amigos del presbítero, e informó que las exequias se celebrarán este miércoles 26 de junio, a las 3:00 p.m., en la Catedral Metropolitana de Medellín.

Mar 25 Jun 2024

Finaliza la segunda etapa de ‘Iglesias seguras y protectoras’: la última jornada de formación en prevención de abusos se desarrolló en la Provincia de Barranquilla

Entre el 19 y el 21 de junio, en la ciudad de Barranquilla, se llevó a cabo la última jornada de capacitación de la iniciativa ‘Iglesias Particulares Seguras y Protectoras’ implementada por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) con el auspicio de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Un proyecto que tiene como finalidad promover la atención y prevención de abusos y violencias en las diferentes regiones del país.A este llamado por la cultura del cuidado en la Iglesia Católica acudieron alrededor de 500 personas, entre obispos, sacerdotes, consagrados y laicos de la Arquidiócesis de Barranquilla y de las diócesis de Riohacha, Santa Marta, Valledupar y El Banco, jurisdicciones que conforman la Provincia Eclesiástica de Barranquilla.Como parte de la agenda desarrollada en esta última etapa, se implementaron diferentes talleres y conferencias sobre la cultura del cuidado: los desafíos a nivel social y eclesial, la generación de entornos protectores y la atención a víctimas. También se presentaron las líneas guía, líneas operativas y buenas prácticas propuestas por la CEC. Estos espacios estuvieron a cargo de los miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, del Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal y del presidente del Tribunal Eclesiástico de Bogotá, monseñor Pedro Mercado.La psicóloga Diana Suárez, miembro del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, comenta que se pudo dar un encuentro como comunidad eclesial para trabajar en aspectos que, en materia de prevención, son de gran importancia. De ellos, destacó el reconocimiento de la realidad sobre la problemática de violencia sexual en cada territorio de la Provincia de Barranquilla, así como la evaluación de los factores de protección que favorezcan el cuidado, de manera especial, de niños, niñas y adolescentes.Por una cultura del cuidado con rostro provincialEstos tres días de formación significaron el encuentro fraterno de una “Iglesia viva, actuante y alegre”, así lo indicó la doctora Ilva Myriam Hoyos, presidenta de ese organismo de la CEC.De acuerdo con monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla, los prelados de las cinco Iglesias particulares estuvieron de acuerdo con que estas jornadas coincidieran con la formación obligatoria de sus cleros, de tal manera que se les diera la mayor importancia posible. “Para la provincia ha sido un momento providencial porque también nos ha permitido acercarnos de manera mucho más profunda y consistente al Sistema para la Cultura del Cuidado que ha impulsado la Conferencia Episcopal. Diríamos que ahora este sistema va a adquirir un rostro provincial, el rostro de la Provincia de Barranquilla”, así lo expresó monseñor José Mario Bacci Trespalacios, obispo de Santa Marta.Monseñor Bacci Trespalacios, indicó también que ahora cada Iglesia particular tiene como tarea no solo divulgar los contenidos abordados, sino también profundizar en cómo hacer vida la cultura del cuidado en todos los ámbitos eclesiales.Una cultura del cuidado que no se agota en las jornadas de las provincias“Es muy importante reconocer que el ejercicio no se puede quedar solamente en esta capacitación o en las capacitaciones realizadas en las diferentes provincias. Es necesario que esta información también sea comunicada con los diferentes miembros que hacen parte de los ambientes eclesiales y de allí la importancia de realizar un trabajo muy riguroso con las comunidades”, señaló la doctora Diana Suárez.La piscóloga, quien, además, coordina la Oficina del Buen Trato de la Arquidiócesis de Bogotá, señaló también la necesidad de sensibilizar a los agentes de evangelización y a los padres de familia sobre los riesgos que hay en el entorno digital para los menores y en las normas específicas para el cuidado y la protección de todos los que hacen parte del ambiente eclesial. Además, brindar un acompañamiento integral a las personas que han sufrido a causa de abusos o violencias, sin riesgo a revictimizarlas.Al cierre de estas jornadas, monseñor Pedro Mercado, indicó que, a pesar de que la primera parte del proyecto se ha cumplido, la labor pedagógica debe continuar, de manera especial, con los futuros pastores de la Iglesia: “Hay que acentuar todavía más la prevención e ir sobre todo a los seminarios para que la cultura del cuidado no llegue ya en un momento tardío de la formación sacerdotal, sino precisamente cuando se está gestando ese futuro ministro, ese futuro sacerdote, servidor del pueblo de Dios. De tal manera que, desde esa etapa temprana, la cultura del cuidado haga parte de su formación para un servicio integral a la Iglesia”, remarcó monseñor Mercado.De esta forma, concluyeron las jornadas de capacitación sobre atención y prevención de abusos implementadas por la Conferencia Episcopal de Colombia en once de las catorce provincias eclesiásticas del país, desde la iniciativa ‘Iglesias Seguras y Protectoras’. La Oficina para la Cultura del Cuidado continuará animando y articulando otros procesos formativos en diversas instituciones eclesiales bajo el propósito de aportar a la construcción del Sistema para la Cultura del Cuidado propuesto por los obispos en las ‘Líneas guía’.Vea el resumen informativo de la jornada:Para conocer más información sobre el trabajo de la Iglesia colombiana por la cultura del cuidado, haga clic aquí.

Vie 21 Jun 2024

En “La Sucursal del Cielo”: Iglesia, Estado y comunidad luchan juntos contra el hambre

Con la operación de 713 comedores, ubicados en las 22 comunas y en 15 corregimientos del Distrito Especial de Santiago de Cali, la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Cali, en articulación con la Alcaldía de la capital vallecaucana y gracias al apoyo de gestores de la comunidad, diariamente brinda alimento a 58.000 personas de diferentes edades que tienen grandes necesidades económicas.En el caso de la Iglesia, la iniciativa se realiza mediante un servicio conocido como “Diaconía del Pan”. Desde el cual no solo brindan alimento material sino también espiritual a personas de escasos recursos.A través de estas acciones, la Arquidiócesis de Cali busca hacer vida la Doctrina Social de la Iglesia. Es así, como el padre Diego Fernando Guzmán, delegado de la pastoral social arquidiocesana, comenta que, hace aproximadamente nueve años, existe una alianza con el Distrito de Cali y los gestores sociales, mediante la cual se ha generado un impacto social importante para mitigar el hambre, un problema de grandes dimensiones en la denominada “Sucursal del Cielo”.“Desde esta acción conjunta logramos que la acción del Evangelio, el amor misericordioso de Jesucristo, la invitación a la fraternidad, a la mano tendida para el más pobre, pues se pueda hacer realidad, se pueda hacer efectiva”, agregó el sacerdote.De ollas a comedores comunitariosLa historia de estos comedores se remonta a 1996 con la creación de la Comisión Arquidiocesana Vida, Justicia y Paz y del Banco de Alimentos, por iniciativa de monseñor Isaías Duarte Cancino. El pastor que abanderó una lucha decidida contra la violencia y la defensa de los derechos humanos. Lucha que, seis años más tarde, le costaría la vida, pues fue asesinado, al parecer, por sus fuertes denuncias en el marco del conflicto armado que afectada a la capital vallecaucana y a muchas otras regiones del país.En el año 2015, la Arquidiócesis y la Alcaldía de Cali firmaron el primer convenio para trabajar por la mitigación del hambre. Con el apoyo de un importante número de laicos que hasta hoy desempeñan labores de gestores, pusieron en funcionamiento 46 espacios denominados “ollas comunitarias”, a través de los cuales alimentaban a cerca de 6.000 personas.En dichas “ollas” se unían diferentes familias, lideradas en su mayoría por las mujeres, para cocinar y compartir grandes cantidades de alimento como medio de supervivencia, debido a la difícil situación económica y la enorme ola de violencia que golpeada su territorio. En dicha misión, al calor de fogón de leña, prevalecía siempre el sentido por el bien común.Con el pasar de los años la iniciativa se fue fortaleciendo y permitió pasar “de las ollas”, a la creación de un programa más integral de comedores comunitarios. Desde él, ya no solo buscan brindar alimento material sino también alimento espiritual y acompañamiento psicosocial a las personas beneficiadas. Además, han logrado crear huertas comunitarias y apoyar emprendimientos locales, entre ellos, de pequeños productores, favoreciendo así el desarrollo y empoderamiento de las comunidades.Conozca más detalles ingresando aquí.

Vie 14 Jun 2024

La información relacionada con Cultura del Cuidado en la Iglesia Católica colombiana ahora tendrá un espacio exclusivo en la web

A partir de este viernes, 14 de junio, los documentos, eventos, iniciativas, recursos y datos de contacto de los organismos encargados de la atención y prevención de abusos y violencias en la Iglesia Católica colombiana, tendrán un espacio exclusivo en línea.Se trata de un subsitio web implementado por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) bajo el propósito de facilitar el acceso de un mayor número de personas a la información necesaria para la promoción de la cultura del cuidado en las arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos del país; así como para la atención a víctimas de este tipo de situaciones en ambientes eclesiales.El espacio digital cuenta con seis secciones de sencilla navegabilidad para los usuarios: 1. Quiénes somos. 2. Atención integral. 3. Buenas prácticas. 4. Documentos. 5. Recursos. 6. Sistema informativo. A continuación, podrá encontrar la descripción de cada una de ellas.En la sección Quiénes somos se aloja la información relacionada con aquellos sujetos y elementos que conforman el Sistema para la Cultura del Cuidado: los principios y ejes articuladores del Sistema, el Consejo Nacional, la Oficina Nacional y la Red colaborativa.Teniendo en cuenta la priorización que ha hecho la Conferencia Episcopal de Colombia por la centralidad de las víctimas, en la sección Atención integral, los usuarios podrán encontrar información relacionada con las denuncias de situaciones de abuso en la Iglesia: canales y rutas de atención disponibles, tanto eclesiales como civiles, a nivel nacional.En este espacio también se encontrarán los datos de contacto de los organismos encargados de la prevención y atención de las violencias y los abusos en las jurisdicciones eclesiásticas del país, que conforman la Red Nacional de Acogida y Atención a Víctimas de la Iglesia Católica colombiana.En esta misma sección se podrá acceder un mapa de Colombia, con la distribución de las diferentes provincias eclesiásticas de la Iglesia, identificadas por colores. Al posicionarse sobre los círculos rojos, se visualizará el nombre de la provincia, y al hacer clic sobre ella, se desplegará el mapa específico con las jurisdicciones (arquidiócesis, diócesis, vicariatos apostólicos) que la conforman. Luego, al hacer clic sobre la jurisdicción de interés, se podrá acceder a los datos de contacto del organismo al servicio de la cultura del cuidado (dirección, teléfono, correo electrónico, y los datos de sitios web y redes sociales de cada Iglesia particular).La gestión del sistema se traduce en la gestión de buenas prácticas en el marco de la prevención y atención a las víctimas. Para promoverlas y visibilizarlas, en la sección de Buenas prácticas, los usuarios tendrán a su disposición:• Una guía de buenas prácticas para el diseño de estrategias de prevención y proyectos diocesanos de cultura del cuidado.• Información sobre buenas prácticas que ya se están desarrollando en los territorios a través de la publicación de experiencias significativas y de los proyectos sobre cultura del cuidado en las jurisdicciones eclesiásticas.• La información de los proyectos gestionados desde la Conferencia Episcopal de Colombia.En la sección Documentos se tendrán disponibles, en formato digital, los documentos sobre cultura del cuidado y prevención de abusos publicados por la Conferencia Episcopal, por el Papa Francisco y por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Además, se accederá desde allí a todas las publicaciones relacionadas realizadas por la Santa Sede.Finalmente, en la sección recursos se ponen a disposición todos los elementos para la gestión del cuidado, entre ellos:- Modelos prácticos: hacen parte del documento Líneas operativas. Actualmente se encuentran:- El modelo de declaración del compromiso.- El modelo de autorización de padres o acudientes para el tratamiento de datos. personales y para participación de actividades de menores de 18 años.- El modelo de Acta de recepción del relato o de la denuncia.- Materiales de capacitación y la Caja de herramientas de la cultura del cuidado, que están en desarrollo.- Preguntas frecuentes.En la sección de Sistema informativo encontrarán las noticias, boletines informativos y otras novedades relacionadas con la cultura del cuidado en diferentes instituciones eclesiales.En el subsitio web también hay espacio para que los usuarios puedan dar a conocer inquietudes, comentarios y/o consultas sobre la cultura del cuidado en la Iglesia Católica colombiana a través del formulario de contacto que se redirecciona al equipo de profesionales de la Oficina Nacional para la Cultura del Cuidado. También allí hay acceso directo al WhatsApp institucional. Finalmente, en la sección inferior de la página web pueden encontrar los datos de contacto de la Oficina y del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado.Para facilitar el acceso a este subsitio, en la parte superior de la página principal de la Conferencia Episcopal de Colombia, se ha dispuesto un ícono visible, en color verde, denominado “Cultura del Cuidado”, que direcciona automáticamente al espacio.Este desarrollo hace parte del proyecto "Iglesias Seguras y Protectoras" financiado por la organización internacional Porticus.