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pobres

Lun 19 Sep 2022

Papa Francisco establece el Fondo "Populorum Progressio" y lo confía al Celam

El Papa entregó al Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) la tarea de ayudar en el análisis de los proyectos y su realización. El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral conservará la responsabilidad de la administración del fondo. Por medio de un rescripto, el prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano comunicó el pasado 16 de septiembre que el Papa suprimía la Fundación Popolorum Progressio, instituida por San Juan Pablo II en 1992. Esa entidad de la iglesia latinoamericana será la encargada "del análisis de los proyectos y de su realización", explicó el pontífice argentino al recibir el viernes en el Vaticano al consejo de administración de la fundación. En el discurso dirigido al Consejo administrativo, el Papa recordó el itinerario histórico de la Fundación: «San Pablo VI, el 26 de marzo de 1969, fecha del segundo aniversario de su Encíclica Populorum Progressio, instituyó un Fondo para ayudar a los campesinos pobres y promover la reforma agraria, la justicia social y la paz en América Latina, según las orientaciones ofrecidas por los Episcopados de ese continente. En 1992, con motivo del quinto centenario del inicio de la evangelización del continente americano, se reunió la IV Asamblea General del Episcopado Latinoamericano, en la que San Juan Pablo II quiso establecer una Fundación autónoma “Populorum Progressio” para promover el desarrollo integral de las comunidades campesinas más pobres de América Latina». Tras agradecer el trabajo de 30 años realizado por la Fundación, el Papa señala que «La reforma de la Curia Romana que estamos llevando a cabo, y que se ha plasmado en el Praedicate Evangelium, nos enfrenta a una serie de cambios necesarios. Entre ellas, la relativa a la Fundación Populorum Progressio, que cumple 30 años al servicio de la causa de los pobres en el continente, según el testamento de San Pablo VI, confirmado por San Juan Pablo II. En este contexto, es necesario promover una mayor vinculación con las Iglesias locales, para hacer más efectivos los programas de desarrollo integral en las comunidades indígenas y afrodescendientes más postergadas, sumidas en la miseria y el abatimiento». Considerando que los pobres no debe ser vistos como destinatarios de una obra de beneficencia y «Deseando que la ayuda al desarrollo de proyectos siga siendo una expresión de la caridad del Papa, pero sin tener su centro en la Curia Romana, y también en la línea de la simplificación», el Papa confía «al CELAM la tarea de ayudarnos en el análisis de los proyectos y su realización. El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral conservará la responsabilidad de la administración del fondo, que estará vinculado al servicio de esta misión». De esta manera, y como dice el texto del rescripto, se crea el «Fondo Populorum Progressio», delegando en el Dicasterio para el Desarrollo Humano la elaboración de unos reglamentos. El Pontífice subrayó que el nuevo fondo "mantiene su misión y sigue siendo una obra de caridad del Papa" para ayudar a "muchas familias en América Latina y el Caribe que sobreviven en condiciones infrahumanas" y pidió que se involucren activamente los pobres en los proyectos que los conciernen.

Mié 20 Jul 2022

Concluye Asamblea del Celam con llamado de opción por los pobres

Al concluir la Asamblea Extraordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), que se realizó del 11 al 14 de julio en Bogotá, emitieron un mensaje final con el cual el organismo ratifica su compromiso de anunciar el Evangelio con audacia y creatividad, particularmente en los ambientes más difíciles y olvidados del continente. Los prelados recordaron que es momento de crecer en la vida fraterna y de concluir con el clericalismo y toda clase de abusos. "Necesitamos escuchar incluso las voces que nos incomodan y generar espacios y estructuras eclesiales que fomenten la participación, en particular de las mujeres y de los jóvenes". Conscientes de la importancia de la participación del laicado y su incidencia en la toma de decisiones en la vida de la Iglesia, este órgano eclesial manifestó su compromiso para abrir caminos de consulta y discernimiento donde los laicos cumplan un papel trascendental. Pensar y actuar Destacando la experiencia vivida en la Asamblea Eclesial que representa uno de los primeros pasos de un futuro sinodal del continente, la Asamblea Extraordinaria del Celam se muestra totalmente adherida al espíritu que impulsa la reforma de la Curia Vaticana y confía en que los mártires del continente le animarán en la valentía y la firme convicción de la búsqueda de la justicia, reafirmando su opción preferencial por los pobres y la denuncia de todo lo que puede afectar su dignidad. Para la Asamblea del Celam, ese ser una “Iglesia pobre para los pobres” representa un horizonte que asume decididamente siguiendo las enseñanzas del Papa Francisco en documentos como la Exhortación Apostólica Postsinodal «Querida Amazonía» donde advierte sobre los riesgos de la economía que no tienen ninguna contemplación con la conservación del medio ambiente y la riqueza de los pueblos originarios, sus culturas y visiones del mundo. Expresiones que alientan el diálogo, el respeto por la diferencia sin temor a la pérdida de identidad, con el deseo de que en tiempos de conflictos bélicos, muerte y desolación sitúe a Latinoamérica y el Caribe como espacios de paz y verdadera fraternidad. Descargar mensaje Celam VEA SINTESIS DE EVENTO VIDEO CONCLUSIONES CELAM

Mar 28 Mayo 2019

Iglesia: Vida, paz, verdad, perdón, inclusión

Por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía -Lo que vivimos los colombianos en estos tiempos es decisivo para todos, para salir de conflictos y violencias, apostando juntos por la reconciliación y por un progreso que integre a los más pobres, a las nuevas generaciones, a todas las etnias y regiones, incluso a los inmigrantes. En los últimos años, con el Acuerdo de La Habana entre la guerrilla de las FARC y el Estado, con la Agenda de diálogo acordada con el ELN y con la Ley para el sometimiento colectivo a la justicia de las llamadas BACRIM (bandas criminales), se avanzó mucho y se llegó a soñar y hasta a saborear los inicios de una paz imperfecta pero posible. Se hizo un enorme sacrificio de todas las partes para ponerle cimientos jurídicos a la terminación del conflicto armado, a la ampliación de la democracia, al regreso de subversivos y excombatientes a la legalidad y al trabajo honesto, a la lucha por vías políticas. Se inició la restitución de tierras despojadas con violencia, la reparación de las víctimas, la búsqueda de desaparecidos, la reconstrucción de la verdad y de la memoria y, sobre todo, al funcionamiento de un sistema de justicia especial para la transición a la paz JEP, aportando la verdad, hacia la reparación y la reconciliación, con garantías de no repetición. Se animó a las comunidades marginadas que se dedican al cultivo de la coca, la amapola y marihuana, a hacer parte del cambio, erradicando manualmente y sustituyendo esos cultivos por producción limpia, en alianza con el Estado y el mercado mundial. Los proyectos productivos PDET ( Plan de desarrollo y emprendimiento en territorios)y PNIS (Plan nacional integral de sustitución de cultivos), se plantearon como punto de partida para construir la ciudadania y el Estado en los territorios del conflicto armado, de la droga, la minería ilegal y las economías criminales. Comunidad internacional, subversión, organizaciones ilegales, Gobierno, fuerza pública, sectores sociales, políticos y económicos le apostamos a esta buena hora de la paz de Colombia. Fueron años muy esperanzadores. La Iglesia, con el Santo Padre, el Papa Francisco, nos dio un gran apoyo, rubricado con su inolvidable visita al País. Una visita que, entre otras cosas, hizo pensar en una paz y reconciliación que unieran la nación entera, en sus generaciones, regiones, territorios y ciudades, perdiendo el miedo a soñar en grande, a volar alto, a salir de lo rastrero. Los Obispos y nuestras Iglesias Particulares, comprometidos con una salida por la vía del diálogo y los acuerdos, acompañamos a las víctimas, las mesas exploratorias y públicas de diálogo, los ceses del fuego y hostilidades, las acciones humanitarias, la animación de todos hacia el bien, precario pero esencial, de la paz nacional y completa. Un significativo grupo de Otras Iglesias, con espíritu evangélico de no violencia y de sentido del perdón y de la justicia social, se unieron también a los procesos. Otros, en cambio, como también algunos sectores radicales católicos, se montaron y aliaron contra los acuerdos y procesos, en mala hora y con una visión recortada de la relación entre vida y paz, entre transición y estado pleno de derecho, entre cárcel y justicia, entre fe y política electoral, entre ideologías de género e inclusión social. Hoy, lamentablemente, son más un rebaño electoral que una congregación de creyentes. Esta “mala hora” para una paz sufrida y esquiva, la vive hoy el país con fuertes rupturas y polarizaciones políticas, nacionales e internacionales, y ante el estupor de excombatientes en proceso de reincorporación, de poblaciones y víctimas, y de la misma comunidad internacional que la viene acompañando. Es una hora con pretensiones oscuras, con apego al pasado y miedo a la verdad, con silencios y ofensas de mezquindad entre líderes nacionales que no se hablan, se descalifican y excluyen entre sí, se ven como enemigos irreconciliables; con una enorme incertidumbre que, a su vez, reanima viejas mañas y artimañas, sometiendo la frágil paz al apetito de los corruptos, de los montajes y “falsas noticias”, y a los “dividendos” de la guerra. Lo más grave de esta “mala hora para la paz” son los asesinatos selectivos y sistemáticos de excombatientes y de personas que defienden los derechos y trabajan por la convivencia pacífica entre las etnias y poblaciones. Estos asesinatos y múltiples atentados en contra de policías, soldados, jueces y dirigentes sociales, unidos a las confrontaciones armadas con riesgo de “falsos positivos”, y a las acciones guerrilleras como secuestros, voladuras de oleoductos, amenazas y numerosos hechos delictivos, crean un clima de tensión y degradación de la seguridad en todo el pais y ante el mundo. Como Iglesia Católica tenemos una grave responsabilidad todos (fieles laicos, religiosos y pastores), de cara a la vida humana, que se garantiza con el diálogo y los acuerdos de paz, con la cultura de derechos y deberes sociales, ambientales y políticos. Tenemos el deber pastoral de propiciar el encuentro, de acompañar a las víctimas, de exigir que los acuerdos no se politicen sino que se respeten y cumplan, de orientar hacia la confesión de la verdad y el camino del perdón, de ablandar mentes y corazones intransigentes, que siguen anclados en las pesadillas del odio y la venganza. Como experta en humanidad y en cultura samaritana y solidaria, la Iglesia tiene autoridad moral para ayudar a incluir a todos en el territorio, en el bienestar, en el trabajo, en el “cuidado de la casa común”, en la cultura afectiva de esposos y familias, en la organización social y participación ciudadana. Nuestra evangelización ha de ser misionera, comunitaria, formadora, social y profética, sinodal y esponsalicia, cómo está recogida en el Plan Pastoral. Ella es parte fundamental de LA AGENDA ECLESIAL DE PAZ para Colombia, con una proyección concreta a esta hora decisiva, buena y mala hora, que vive el proceso de paz. A ello debemos ayudar, con firmeza y respeto radical por la diversidad de ideas y opciones políticas, cuidando de no dejarnos hipotecar ni atrapar por quienes reducen la fe a lo íntimo y privado, a postulados ideológicos y teologías políticas en riña con el Evangelio. + DARÍO DE JESÚS MONSALVE MEJÍA Arzobispo de Cali

Lun 19 Nov 2018

Agradecimiento y aflicción hay en la Diócesis de Santa Rosa de Osos

Así lo afirma Monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, en una carta dirigida a los sacerdotes y fieles en donde resalta la generosidad de la comunidad durante la Jornada Mundial de los Pobres, pero también expresa su rechazo por la ola de violencia que se presenta en los municipios de Ituango y Yarumal. "Dios les pague a todos los que de una u otra forma fueron parte en esta jornada, porque hasta un vasito de agua dado por amor, el Señor nos lo retribuye amorosamente", afirma. Así también, destaca que la jornada del pobre ha regalado "la oportunidad de visibilizar y compartir con el hermano necesitado." Por otra parte, expresa el "dolor y repudio por la violencia y zozobra" que se vive en las regiones del Bajo Cauca y el Norte. "Oramos por los hermanos que sufren, estamos enterrando a sus muertos en silencio". Monseñor Ossa Soto lamenta que los niveles de violencia en esta parte del país evidencian que "otras cosas parecen importar más que la vida y la dignidad humana". Carta de monseñor Jorge Alberto Obispo diocesano a los Sacerdotes y fieles @episcopadocol pic.twitter.com/0CNbYiwi0c — Diócesis de Sta.Rosa (@diocesisstarosa) 19 de noviembre de 2018

Lun 12 Nov 2018

De la doctrina a la vida: La opción preferencial por los pobres: un imperativo moral

Por Monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro: El próximo 18 de noviembre, XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, tendremos la Segunda Jornada Mundial del Pobre. Jornada que el Santo Padre Francisco instituyó como fruto del Año de la Misericordia, para recuperar en los creyentes el sentido de la caridad y la conciencia de la igual dignidad humana. En su mensaje de este año, el Papa nos dice: «Quisiera que también este año, y en el futuro, estaJornadase celebrara bajo el signo de la alegría de redescubrir el valor de estar juntos. Orar juntos en comunidad y compartir la comida en el domingo. Una experiencia que nos devuelve a la primera comunidad cristiana, que el evangelista Lucas describe en toda su originalidad y sencillez: «Perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones. [....] Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno». Si todos somos miembros del único cuerpo de Cristo, al que están asociados también aquellos que viven distintas formas de pobreza, no podemos permanecer indiferentes, pues «si un miembro del cuerpo sufre, todos sufren con él» (1Corintios 12,26). Un camino para ir al encuentro de los pobres La presencia de los pobres nos ha de interpelar, pero nos debe movilizar. Casi siempre detrás de las diversas formas de pobreza social se esconden profundas injusticias que las causas y mantienen. Por ello el Papa propone tres movimientos a los cuales debemos estar atentos: Escuchar el grito de los pobres que claman justicia y ser dignificados. El grito de los pobres llega hasta Dios, pero también resuena de muchas maneras en nuestro ser e impacta nuestros sentidos: los vemos, los oímos, los sentimos. Escuchar significa poner atención a las realidades que empobrecen a las personas que nos rodean y permitir que esto no nos deje indiferentes. Precisamente el Papa Francisco nos cuestiona: «¿Cómo es que este grito, que sube hasta la presencia de Dios, no consigue llegar a nuestros oídos, dejándonos indiferentes e impasibles? En unaJornadacomo esta, estamos llamados a hacer un serio examen de conciencia para darnos cuenta de si realmente hemos sido capaces de escuchar a los pobres». Responder a este grito, poniendo de nuestra parte todos los talentos que Dios nos ha confiado. Cuando el pobre grita a Dios, éste lo escucha. Nos dice el Santo Padre: «La respuesta de Dios al pobre es siempre una intervención de salvación para curar las heridas del alma y del cuerpo, para restituir justicia y para ayudar a reemprender la vida con dignidad». Se trata de una intervención transformadora y eficaz. Nosotros estamos llamados a responder de la misma manera frente a todos los rostros de pobreza que a diario se nos cruzan por la vida. Sobre este particular el Papa afirma: «La solicitud de los creyentes no puede limitarse a una forma de asistencia —que es necesaria y providencial en un primer momento—, sino que exige esa “atención amante”, que honra al otro como persona y busca su bien». Liberar a los pobres de sus estigmas, de las discriminaciones a los que la misma sociedad los mantiene sometidos, pues les resultan una carga, una molestia. Y es importante dejar hablar al Sumo Pontífice, quien asevera que «la pobreza no es algo buscado, sino que es causada por el egoísmo, el orgullo, la avaricia y la injusticia. Males tan antiguos como el hombre, pero que son siempre pecados, que afectan a tantos inocentes, produciendo consecuencias sociales dramáticas». Dios se hace cercano a los pobres y nos invita a serlo también nosotros. «A partir de esta cercanía, concreta y tangible, comienza un genuino itinerario de liberación: “Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo”». A continuación de este artículo publicamos en su integralidad el mensaje del Papa Francisco para esta II Jornada Mundial del Pobre. Leámoslo, reflexionémoslo en familia, en las pequeñas comunidades, casas católicas, grupos parroquiales, movimientos apostólicos y adoptemos iniciativas en consecuencia con esta llamada. Sería interesante que, tal como se realizó en la primera Jornada, se organicen “mesas comunitarias” en las parroquias y que, atendiendo a la crisis humanitaria de los hermanos venezolanos, que se suman a tantos rostros de la pobreza en nuestras ciudades, invitemos algunos de estos hermanos y los integremos a otros hermanos y hermanas vulnerables, haciéndolos sentir hermanos y hermanas, a quienes tratamos con cercana ternura y dignidad. Servir al Señor en la persona de los pobres no es una opción, es un imperativo moral. DESCARGA EL MENSAJE DE LA JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

Mié 7 Nov 2018

Jesús es el “pobre” por excelencia

La historia de salvación nos muestra la acción de Dios a favor de los más pobres; ésta es una línea teológica muy clara en la Sagrada Escritura. Del mismo modo, la Palabra nos deja ver cómo los humildes y los pobres nos enseñan el camino para reconocer, aceptar y vivir la misericordia y el amor del Señor. Jesús es el “pobre” por excelencia, en quien descubrimos de manera maravillosa el poder de Dios. Los pobres son el lugar indicado para tocar la carne de Cristo mismo. Primera lectura: 1R 17,10-16 Salmo Sal 146(145),7.8-9a.9bc-10 (R. 1) Segunda lectura: Hb 9,24-28 Evangelio: Mc 12,38-44 (forma larga) o Mc 12, 41-44 (forma breve) ¿Qué dice la Sagrada Escritura? La primera lectura corresponde a los textos del llamado “ciclo de Elías” (1R 17- 2R 1), a la sección de la gran sequía (cap. 17-18) y concretamente al milagro de la harina y el aceite. El profeta Elías por mandato divino, en la época de la gran sequía, va a instalarse en Sarepta (VV.8-10), ciudad de la costa Fenicia, situada entre Sidón y Tiro. Al entrar en la ciudad se encontró con una viuda en cuya casa se hospedó. Los vv. 10-11 relatan el encuentro del Profeta con la viuda y su pedido: agua y pan; el v.12 recuerda la respuesta de la viuda, lo que hay, es solo un poco de alimento que dará fuerzas a ella y su hijo para morir; vv. 13-14 traen el mandato y el anuncio profético; la viuda sigue la orden del Profeta y así se verifica el milagro (v.16), “la harina no se terminó, ni el aceite se agotó”. Todo el ciclo coloca en evidencia la poderosa palabra de Elías, en otros términos; La Palabra de YHWH, anunciada por Elías, se cumplió. El salmo, himno a Dios creador, presenta en los vv. 1-2 una introducción con sabor de alabanza; los vv. 3-4 evidencian el error de confiar o colocar la fe en el hombre; los vv. 5-10 exalta la excelencia de confiar en Dios; trae una serie de 12 bellos títulos divinos que reflejan una acción de Dios a favor de los pobres. La carta a los Hebreos, nos trae un texto que pertenece a la sección que plantea la superioridad del culto, del santuario y del sacerdocio de Cristo en la Nueva economía salvífica (Cap. 8-9). El capítulo 9 se centra especialmente en el nuevo Templo; los versículos 24 al 28 expresan la “entrada de Cristo en el templo celestial”. Él entra en el santuario autentico, en el original, en el cielo mismo y allí ejerce su sacerdocio “intercediendo por nosotros ante Dios”, y lo hace en la calidad de Sumo Sacerdote que con su sacrificio ha destruido el pecado de todos; finalmente la sección se cierra planteando la segunda venida de Cristo, venida “para salvar a los que esperan en Él”. En el Evangelio hay dos secciones fuertemente unidas por temas claves como la viudez, el templo, la enseñanza, las actitudes de los creyentes. La primera parte, vv. 38-40, es la enseñanza de Jesús, que se centra en guardarse de la manera e intenciones de los escribas, quienes gustan de actuar por interés propio y de reconocimiento social; incluso, sus oraciones muchas veces son pretexto para apropiarse del dinero de los indefensos. La segunda parte, vv. 41-44, trae la anécdota de Jesús frente al arca del Templo. Presenta, en contraposición con la de los “ricos”, la actitud sencilla y generosa de una viuda, cuya actuación es alabada por Jesús como la que más ha dado, porque ella dio “todo cuanto tenia para vivir”. ¿Qué me dice la Sagrada Escritura? Las lecturas exhortan a vivir la vida con entrega generosa, total, como la de la viuda del Evangelio, a no perder el horizonte del bautismo, el cual pide la vivencia concreta de la caridad, pues las manos y los pies de Dios para manifestar su poder y acción en favor de los pobres hoy son las manos y pies de cada bautizado. Todo esto será posible si se tiene presente las enseñanzas de Jesús, evitar posturas de apariencia y ser capaces de donación total, recordando que, al final de la historia, Jesús vendrá para salvar a quienes hayan confiado en Él. De manera particular hay un llamado atento a los sacerdotes y consagrados para guardarse de actitudes como las de los escribas, que actúan por interés mezquino y personal, hay una exhortación a la entrega total de la vida. ¿Qué me sugiera la Palabra que debo decirle a la comunidad? Una invitación a reconocer el actuar de Dios en la historia: El pueblo santo de Dios debe aprender a reconocer la mano de Dios que actúa, ordinariamente, no de forma espectacular, sino que se hace presente en la sencillez de los más humildes: la atención de una viuda con su poco de harina y aceite, en la ofrenda de dos moneditas de quien no tiene más, en la misma palabra sencilla del profeta. Dios Padre se hace presente en la realidad humana y de manera especial en Jesús, su Hijo, enviado para salvar a la humanidad. No hay que esperar intervenciones “cinematográficas” de Dios, Él hoy sigue actuando en la sencillez y debilidad del ser humano, está ayudando en el joven o anciano sacerdote de cada parroquia, en la vida de los pobres: niños, ancianos, viudas, huérfanos, en ellos se vislumbra el misterio de Dios. Una invitación a la coherencia, a actuar movidos por la rectitud del corazón: Cada obra que realizamos está movida por una intención y esa intención le da color o sabor a la acción del creyente; si lo mueven intenciones sórdidas de ganancia, o puro interés personal, fácilmente encontrará como respuesta la advertencia de Jesús: “una sentencia rigurosa”, ya lo advertía el Papa, “el diablo entra por el bolsillo”, ciertamente no se trata de un rechazo absoluto al dinero como dinero sino a las intenciones y formas como buscamos o nos apropiamos del dinero. La rectitud de corazón y el esfuerzo de coherencia salvan. Ellos son en verdad obras de caridad, donde no falta ni la harina ni el aceite para responder a una solicitud motivada por la Palabra de Dios, por las verdaderas fuerzas espirituales. El cristiano católico no puede proceder de cualquier manera, es necesario un profundo discernimiento para mantenerse alejado de actitudes contrarias a la condición cristiana que se van adentrando casi de manera casi inconsciente. Todos estamos invitados a la caridad con los más pobres, ellos son un “lugar teológico”: No hay pretextos para no ir a su encuentro, porque lo importante es dar desde nuestra propia pobreza; finalmente se trata de darnos a nosotros mismos movidos por el amor a los hermanos. El Papa Francisco nos ha insistido que la opción por los pobres no debe ser un mero discurso, ya que generalmente los excluidos aparecen en los debates y en los discursos políticos, colocándolos simplemente como un apéndice, como un daño puramente colateral (Laudato Si, No. 49). Esta opción por los pobres es ante todo una categoría teológica antes que cultural, sociológica o política; porque Dios se ha fijado en ellos de manera especial. ¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión? Vivir la experiencia del actuar de Dios en los pobres y celebrar la Eucaristía, sacrificio de total entrega del Señor, nos debe impulsar a vivir el amor con los más necesitados. Hoy somos enviados a acoger y ayudar a los más pobres, pero también a aprender de ellos la confianza en Dios, la coherencia y la generosidad.

Mié 7 Nov 2018

Iglesia colombiana invita a vivir II Jornada Mundial de los pobres

Haciendo eco a la invitación del Papa Francisco a ser una “Iglesia pobre para los pobres” (EG198) que, en salida misionera, muestre el rostro misericordioso del Padre a toda la Humanidad”, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social, anima a sumarse a esta jornada que se desarrollará el domingo18 de noviembre. “Este pobre gritó y el Señor lo escuchó”(Sal 34),es el lema propuesto para este añoen el que se exhorta a todos los católicos y personas debuena voluntad a no perder de vista a quienes claman por nuestra ayuda y solidaridad. Reaccionar ante la cultura del descarte y del derroche, promoviendo la cultura del encuentro; y fortalecer las comunidades cristianas como signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados, son los objetivos de esta jornada que es fruto del Año Santo de la Misericordia. Desde la Pastoral Social Nacional se han preparado los insumos:Enseñanza sobre los pobres en la Biblia y el Magisterio,talleres II Jornada Mundial de los pobres, compromisos y acciones para toda la Iglesia, que de la mano con el mensaje del Santo Padre pretenden orientar la vivencia de la jornada en las jurisdicciones eclesiásticas y diversos contextos sociales. DESCARGA LOS INSUMOS PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES “Esta iniciativa del papa Francisco es una oportunidad para que vivamos la fraternidad, la solidaridad, en la familia, en las parroquias, en las diócesis. El mensaje del Santo Padre enfatiza en los verbos:gritar, responder y liberar, de tal manera que nosotros podamos acudir al llamado de tantos hermanos necesitados, viviendo las Obras de Misericordia”, afirmó el padre Enán Xavier Humánez, subdirector del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS) -Cáritas colombiana. El sacerdote también explicó algunas acciones que propone la Iglesia para esta conmemoración: Compartir la Eucaristía: Invitar a los pobres y a los voluntarios a participar juntos en la Eucaristía del domingo 18 de noviembre, como antesala de la solemnidad de Cristo Rey del universo, que seráel domingo siguiente.En esta eucaristía el Papa insiste en que los pobres no deben ser “invitados pasivos” sino que deben ser involucrados en las lecturas, oración de los fieles, procesión de ofrendas y acción de gracias. Compartir la Mesa: En ese domingo, si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos. De acuerdo con la enseñanza de la Escritura (cf. Gn 18, 3-5; Hb 13,2), sentémoslos a nuestra mesa como invitados de honor; podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente. Fortalecimiento de las Cáritas parroquiales y diocesanas Vivir la caridad es responsabilidad y misión de toda la Iglesia. Sin embargo, es necesario que existan equipos que animen y acompañen el compromiso de toda la comunidad eclesial en favor de los empobrecidos y excluidos. Formación en la Doctrina Social de la Iglesia Formar católicos en el pensamiento social de la Iglesia nos permitirá apalancar los esfuerzos por un nuevo paradigma económico centrado en la persona humana y no en el lucro y la ganancia; rescatar el sentido de la política como la “forma más sublime de la caridad” y promover una cultura de la vida y la solidaridad.Una vez más les invitamos a no centrar la Jornada Mundial de los Pobres solo en el plano meramente asistencial, sino de ir sembrando semillas de hombres nuevos para la civilización del amor. Producción de materiales comunicacionales Conviene producir afiches, panfletos y otros materiales que nos permitan difundir el mensaje del papa Francisco sobre la Jornada Mundial de los Pobres y dar a conocer las actividades que a nivel diocesano y parroquial se realizarán.En las redes sociales se sugiere posicionar las etiquetas: #NoAmemosDePalabra, #AmemosconObras, #JornadaDelosPobres Actividades de cuidado y protección de la Madre Tierra Tomar conciencia de que laMadre Tierraes también marginada, explotada y maltratada nos debe animar a organizar actividades de educación ambiental, siembra de árboles, recolección de basura, programas de reciclaje, limpieza de lugares públicos, pintura de murales con mensajes ecológicos, charlas en instituciones educativas, conciertos, socio dramas, etc.

Mié 22 Nov 2017

Iglesia de América Latina convoca a políticos católicos

Inspirados en una frase del Papa Francisco “Que a los políticos les duela de verdad, la sociedad, el pueblo y la vida de los pobres”, el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) y la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), realizarán del 1 al 3 de diciembre el primer Encuentro de católicos con responsabilidades políticas. El objetivo que se proponen según sus organizadores es lograr un “intercambio de experiencias, testimonios y reflexiones sobre la tarea de los laicos católicos que asumen responsabilidades políticas al servicio de los pueblos latinoamericanos y convocados en sede eclesial”. “Se trata de poner a la Iglesia y en especial a sus pastores, en actitud de escucha ante las situaciones y necesidades que viven los católicos con responsabilidades políticas”. Se ha invitado por tanto a varios católicos que ejercen o han ejercido responsabilidades en el ámbito político de los países latinoamericanos y caribeños. En su momento monseñor Juan Espinoza, secretario general del Celam y obispo auxiliar de Morelia, en México, explicó sobre la dinámica que manejará este encuentro. “Queremos propiciar una mesa de diálogo, no vamos a tener conferencias sino espacios de reflexión que nos permitan abrir caminos para lograr que nuestros pueblos vivan más en paz, que se busque el bien común, el desarrollo, la igualdad y que los gobiernos sean más justos”. El evento que convoca a unas 100 personas, entre cardenales, obispos y políticos de América Latina, se llevará a cabo en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (Carrera 58 No. 80 – 87). Fuente: Of. comunicaciones CELAM Foto: Tomada de Internet