SISTEMA INFORMATIVO
13 de Abril | Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 23, 1-49
Tags: evangelio del día san lucas confianza. evangelio conferencia episcopal de colombia
13 Abril, Domingo.
DE RAMOS,
Lc 23, 1-49
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
EN aquel tiempo, los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas llevaron a Jesús a presencia de Pilato. Y se pusieron a acusarlo diciendo: «Hemos encontrado que este anda amotinando a nuestra nación, y oponiéndose a que se paguen tributos al César, y diciendo que él es el Mesías rey», Pilato le preguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Él le responde: «Tú lo dices». Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: «No encuentro ninguna culpa en este hombre», Pero ellos insistían con más fuerza, diciendo: «Instiga al pueblo enseñando por toda Judea, desde que comenzó en Galilea hasta llegar aquí». Pilato al oírlo, preguntó si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicción de Herodes, que estaba precisamente en Jerusalén por aquellos días, se lo remitió. Herodes, al ver a Jesús, se muy contento, pues hacía bastante tiempo que deseaba verlo, porque oía hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro. Le hacía muchas preguntas con abundante palabrería; pero él no le contestó nada. Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándolo con insistencia. Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y, después de burlarse de él, poniéndole una vestidura blanca, se lo remitió a Pilato. Aquel mismo día se hicieron amigos entre sí Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre sí. Pilato, después de convocar a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo: «Me han traído a este hombre como agitador del pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de ustedes y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas de que lo acusan; pero tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto: ya ven que no ha hecho nada digno de muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré». Ellos vociferaron en masa: «¡Quita de en medio a ese! Suéltanos a Barrabás», Este había sido metido en la cárcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio. Pilato volvió a dirigirles la palabra queriendo soltar a Jesús, pero ellos seguían gritando: «¡Crucifícalo, crucifícalo¡» Por tercera vez les dijo: «Pues ¿qué mal ha hecho este? No he encontrado en él ninguna culpa que merezca la muerte. Así que le daré un escarmiento y lo soltaré». Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que le crucificara; e iba creciendo su griterío. Pilato entonces sentenció que se realizara lo que pedían: soltó al que le reclamaban (al que había metido en la cárcel por revuelta y homicidio), y a Jesús se lo entregó a su voluntad. Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloren por mí, lloren por ustedes y por sus hijos, porque miren que vienen días en los que dirán: ´´Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado´´. Entonces empezarán a decirles a los montes: ´´Caigan sobre nosotros´´, y a las colinas: ´´Cúbrannos´´; porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?». Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él. Y cuando llegaron al lugar llamado La Calavera lo crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte. El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido», Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo». Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente que recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio. Este no ha hecho nada malo». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.» Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu», Y, dicho esto, expiró. El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo: «Realmente, este hombre era justo». Toda la muchedumbre que había concurrido a este espectáculo, al ver las cosas que habían ocurrido, se volvía dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea se mantenían a distancia, viendo todo esto. Había un hombre, llamado José, que era miembro del Sanedrín, hombre bueno y justo (este no había dado su asentimiento ni a la decisión ni a la actuación de ellos); era natural de Arimatea, ciudad de los judíos, y aguardaba el reino de Dios. Este acudió a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde nadie había sido puesto todavía. Era el día de la Preparación y estaba para empezar el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron, y vieron el sepulcro y cómo había sido colocado su cuerpo. Al regresar, prepararon aromas y mirra. Y el sábado descansaron de acuerdo con el precepto. Palabra del Señor.
Semana del matrimonio 2026: El amor que dialoga
Vie 30 Oct 2026
Caminamos juntos hacia la Santidad
Mar 3 Nov 2026
"Agua pasó por aquí, cate que no te vi"
Mié 14 Oct 2026
Lun 2 Nov 2026
3 de Noviembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 14, 15-24
03 Noviembre, Martes.Lc 14, 15-24Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se llene mi casaLectura del santo Evangelio según san Lucas.EN aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:«¡Bienaventurado el que coma en el reino de Dios!».Jesús le contestó:«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado a avisar a los convidados:“Vengan, que ya está preparado”.Pero todos a una empezaron a excusarse.El primero le dijo:“He comprado un campo y necesito ir a verlo. Dispénsame, por favor”.Otro dijo:“He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor”.Otro dijo:“Me acabo de casar y, por ello, no puedo ir”.El criado volvió a contárselo a su señor. Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado:“Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.El criado dijo:“Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio”.Entonces el señor dijo al criado:“Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se llene mi casa.Y les digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete”».Palabra del Señor.
Dom 1 Nov 2026
2 de Noviembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Juan Jn 14, 1-6
02 Noviembre, Lunes.Jn 14, 1-6En la casa de mi Padre hay muchas moradasLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«No se turbe su corazón, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, se lo habría dicho, porque me voy a prepararles un lugar. Cuando vaya y les prepare un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo estén también ustedes. Y adonde yo voy, ya saben el camino». Tomás le dice:«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».Jesús le responde:«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».Palabra del Señor.
Sáb 31 Oct 2026
1 de Noviembre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 5, 1-12
01 Noviembre, Domingo.Mt 5, 1-12Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en el cieloLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:«Bienaventurados los pobres en el espíritu,porque de ellos es el reino de los cielos.Bienaventurados los mansos,porque ellos heredarán la tierra.Bienaventurados los que lloran,porque ellos serán consolados.Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,porque ellos quedarán saciados.Bienaventurados los misericordiosos,porque ellos alcanzarán misericordia.Bienaventurados los limpios de corazón,porque ellos verán a Dios.Bienaventurados los que trabajan por la paz,porque ellos serán llamados hijos de Dios.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,porque de ellos es el reino de los cielos.Bienaventurados ustedes cuando los insulten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en el cielo».Palabra del Señor.
Vie 30 Oct 2026
31 de Octubre del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Lucas Lc 14, 1. 7-11
31 Octubre, Sábado.Lc 14, 1. 7-11Todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecidoLectura del santo Evangelio según san Lucas.UN sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando.Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que los convidó a ti y al otro, y te diga:“Cédele el puesto a este”.Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:“Amigo, sube más arriba”.Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido».Palabra del Señor.