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Cardenal Luis José Rueda Aparicio

Vie 3 Jul 2026

La Voz del Pastor | 05 de Julio del 2026

Reflexión del señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 11, 25-30

Vie 26 Jun 2026

La Voz del Pastor | 28 de Junio del 2026

Reflexión del señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 10, 37-42

Vie 26 Jun 2026

Cardenal Luis José Rueda moderó la primera sesión del Consistorio extraordinario convocado por el Papa León XIV

Con la participación de 178 cardenales provenientes de distintos continentes, inició este viernes 26 de junio el Consistorio extraordinario convocado por el papa León XIV, un encuentro que reúne durante dos días al Colegio Cardenalicio para reflexionar sobre algunos de los principales desafíos que enfrenta la Iglesia en el contexto actual y sobre los caminos para fortalecer su misión evangelizadora.Entre los participantes se encuentra el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, quien tuvo una participación destacada en la apertura de los trabajos de esta asamblea eclesial.El Consistorio, que se desarrolla los días 26 y 27 de junio en el Vaticano, aborda cuatro grandes temas: el anuncio del Evangelio en el mundo contemporáneo; la cultura del poder y la civilización del amor; la construcción del bien común; y la implementación del camino sinodal de la Iglesia.Un espacio de discernimiento para la misión de la IglesiaLa jornada comenzó con la celebración de la Eucaristía en la Basílica de San Pedro, presidida por el Santo Padre. Durante su homilía, el papa León XIV invitó a los cardenales a vivir estos días de reflexión permaneciendo unidos a Cristo y orientando su discernimiento desde la fe, la unidad y la escucha del Evangelio.El Papa propuso tres claves para el trabajo del Consistorio: compartir en la fe la verdadera libertad, pedir el don de la paz en la unidad y vivir la concordia en la obediencia a la Palabra de Dios.En ese contexto, reiteró su llamado a la construcción de la paz y afirmó que “la guerra nunca es digna del hombre y nunca será bendecida por Dios”, recordando que la humanidad está llamada a resolver sus conflictos mediante caminos de diálogo y reconciliación.Posteriormente, durante la sesión inaugural en el Aula Pablo VI, el Pontífice pidió a los cardenales acompañarlo con un apoyo “firme, explícito y público”, subrayando que la misión evangelizadora constituye la razón de ser de la Iglesia y el criterio fundamental para todo discernimiento eclesial.“Necesito su experiencia, su sabiduría pastoral y su conocimiento de las Iglesias y de los pueblos que les han sido confiados”, expresó el Santo Padre.El cardenal Luis José Rueda moderó la primera sesión de trabajoEl cardenal Luis José Rueda Aparicio tuvo la responsabilidad de moderar la primera sesión del Consistorio extraordinario.Tras el canto del Veni Creator Spiritus, el purpurado colombiano dio inicio a los trabajos de la asamblea y cedió la palabra al cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, para su saludo de apertura. Posteriormente intervino el papa León XIV con su discurso introductorio.Al concluir la intervención del Santo Padre, el cardenal Rueda destacó la petición de apoyo formulada por el Papa al Colegio Cardenalicio y manifestó su respaldo con fe, alegría y disponibilidad. Posteriormente, presentó el tema de reflexión de la primera sesión: “¿En qué mundo estamos llamados a anunciar el Evangelio?”Su participación en la conducción de esta sesión refleja la presencia activa de la Iglesia colombiana en uno de los espacios de reflexión y discernimiento más significativos de la Iglesia universal.Las preocupaciones y esperanzas que compartieron los cardenalesDurante la primera sesión, los cardenales reflexionaron sobre las realidades que hoy afectan a los pueblos y a las comunidades eclesiales en distintos lugares del mundo.Entre los principales desafíos identificados se mencionaron las crecientes polarizaciones sociales y políticas, los conflictos armados, la violencia, la falta de respeto hacia las minorías, la crisis de la familia, el individualismo, la soledad de jóvenes y adultos mayores, las migraciones, la corrupción, el narcotráfico y la pérdida de referentes espirituales y trascendentes.También se abordaron la desconfianza hacia las instituciones, las dificultades para la convivencia social y los efectos de la desinformación en la construcción del tejido comunitario.Frente a estas realidades, los grupos de trabajo coincidieron en la necesidad de que la Iglesia se manifieste cada vez más como una madre cercana y acogedora, capaz de acompañar el sufrimiento humano, promover la reconciliación, fortalecer la esperanza y contribuir a la construcción de la paz y del bien común.Los cardenales destacaron además la responsabilidad de la Iglesia de seguir defendiendo la dignidad humana, promoviendo la solidaridad y ofreciendo espacios de encuentro en medio de un mundo marcado por múltiples fracturas sociales y culturales.Un camino de reflexión que continúaLas sesiones previstas para este sábado 27 de junio profundizarán en la reflexión sobre la cultura del poder y la civilización del amor, la construcción del bien común y los desafíos relacionados con la implementación del proceso sinodal que vive actualmente la Iglesia.El encuentro concluirá con un diálogo entre los cardenales y el papa León XIV, quien ha insistido en que la sinodalidad constituye una actitud de escucha, discernimiento y corresponsabilidad para afrontar los desafíos de la misión evangelizadora.La participación del cardenal Luis José Rueda Aparicio en este Consistorio pone de manifiesto la contribución de la Iglesia en Colombia a la reflexión común de la Iglesia universal sobre los desafíos pastorales, sociales y culturales del tiempo presente.Los trabajos del Consistorio se enmarcan además en la preparación de la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, que será celebrada el próximo 29 de junio en la Basílica de San Pedro.

Vie 19 Jun 2026

La Voz del Pastor | 21 de Junio del 2026

Reflexión delseñor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura de Sal 68, 8-10.14 y 17.33-35 (R.: 14c)

Vie 12 Jun 2026

Desarmar el corazón, las palabras y las manos: el llamado del cardenal Rueda para Colombia

En el marco de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, presidió este viernes 12 de junio en la Catedral Primada de Colombia la Eucaristía central de renovación de la consagración del país al Sagrado Corazón de Jesús, una tradición que se remonta a 1902 y que continúa siendo para la Iglesia Católica un signo de confianza en Dios, de reconciliación y de compromiso con el bien común.Durante la celebración, el cardenal invitó a los colombianos a reconocer que el amor de Dios sigue acompañando la historia nacional y constituye el fundamento para la construcción de una sociedad más fraterna, justa y en paz.“Hoy debemos anunciar que Dios ama a Colombia, con su historia, con sus aciertos y equivocaciones. Se trata de una fuerza de amor en la historia humana, capaz de levantar una sociedad, de iluminarla, de renovarla en la confianza y en la esperanza”, expresó en su homilía.Al reflexionar sobre el significado de la consagración al Corazón de Jesús, el Primado de Colombia afirmó que el amor de Dios ofrece una base sólida para promover el bien común, entendido como aquellas condiciones que permiten el desarrollo integral de todas las personas sin exclusiones.“El amor de Dios a todos es la roca firme sobre la cual los seres humanos estamos llamados a construir unas relaciones sociales, ambientales, políticas y económicas que se orienten al bien de todos”, señaló.Tres desarmes para una Colombia reconciliadaEn su mensaje, el cardenal Rueda propuso tres compromisos concretos para avanzar hacia una sociedad fundada en la justicia, la fraternidad y la paz: desarmar el corazón, desarmar las palabras y desarmar las manos.Al referirse al desarme del corazón, invitó a cultivar la escucha interior, la autocrítica y la humildad para reconocer los propios errores, superando actitudes marcadas por el orgullo, la autosuficiencia, el odio, la envidia y el resentimiento.“Tenemos que llegar a descubrir que el primer ámbito donde estamos llamados a lograr esta pacificación en las diferencias es la propia interioridad, es el corazón de cada uno”, afirmó.Sobre el desarme de las palabras, exhortó a recuperar el respeto en el trato cotidiano, en la vida familiar, en los espacios públicos y en las conversaciones digitales, evitando la agresividad, las descalificaciones y la humillación del otro.“Recuperemos la amabilidad en el modo de debatir y de confrontar ideas. Cultivemos la amistad social como capacidad de construir consensos entre opuestos”, expresó.En este contexto, retomó también una reciente enseñanza del papa León XIV, invitando a renunciar a las palabras hirientes, a los juicios precipitados, a las calumnias y a toda forma de lenguaje que profundice las divisiones.Finalmente, al hablar del desarme de las manos, el cardenal señaló que la verdadera transformación social comienza en el interior de las personas y se manifiesta en comportamientos concretos de no violencia y reconciliación.“En este tiempo en Colombia necesitamos ciudadanos y líderes convencidos y comprometidos con la sabiduría de la no violencia en la política”, subrayó.Asimismo, advirtió sobre los riesgos que representan la agresividad verbal y la confrontación permanente para la convivencia nacional.“Estamos a tiempo. No permitamos que la idolatría de la palabra agresiva e imprudente nos lleve al abismo de la autodestrucción de Colombia”, manifestó.Una invitación a trabajar juntos por el bien comúnA lo largo de su reflexión, el Primado de Colombia insistió en que el amor de Dios impulsa a trabajar por una sociedad que garantice la dignidad de cada persona, promueva el desarrollo integral de todos y fortalezca la paz sustentada en la justicia.Por ello, invitó a los colombianos a construir relaciones sociales, económicas, ambientales y políticas orientadas al bienestar colectivo, y formuló una pregunta que marcó el centro de su mensaje: “¿Estamos dispuestos a trabajar juntos por el bien común?”.El cardenal animó además a poner en el centro de las decisiones y acciones la dignidad humana, el respeto por quienes piensan diferente y la búsqueda de consensos que permitan afrontar los desafíos del país.“Caminemos juntos, escuchémonos con respeto, aportemos lo mejor de cada uno por el bien común de todos, todos los habitantes de Colombia”, exhortó.Colombia, nuevamente encomendada al Corazón de JesúsAl concluir la Eucaristía, el cardenal Luis José Rueda Aparicio presidió la oración de consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús, mediante la cual encomendó al Señor la riqueza humana, cultural y natural de la nación; pidió perdón por la violencia, el odio, la injusticia social y las economías ilegales; e invitó a asumir compromisos concretos en favor de la vida, el diálogo, la verdad, la solidaridad y el cuidado de la casa común.La celebración concluyó con una renovada invitación a los colombianos a depositar su confianza en Cristo y a convertirse, desde sus distintos ámbitos de responsabilidad, en constructores de reconciliación, esperanza y paz para el país.

Vie 12 Jun 2026

La Voz del Pastor | 14 de Junio del 2026

Reflexión delseñor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura de Sal 99, 1b-2.3.5 (R.:3c)

Vie 5 Jun 2026

La Voz del Pastor | 07 de Junio del 2026

Reflexión delseñor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura de la segunda carta a los corintios 2 Cor 10, 16-17

Vie 29 Mayo 2026

La Voz del Pastor | 31 de mayo de 2026

Reflexión delseñor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá: Lectura de la segunda carta a los corintios 2 Cor, 11-13