Pasar al contenido principal

conferencia episcopal

Jue 13 Ene 2022

"Hagan lo que Él les diga"

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Enero 16 de 2022 Primera lectura: Isaías 62,1-5 Salmo: 96(95), 1-2a.2b-3.7-8a.9-10ac (R. cf. 97[96],6) Segunda lectura: 1Corintios 12, 4-11 Evangelio: Juan 2, 1-11 I. Orientaciones para la Predicación Introducción - Jesús y María con su presencia nos ofrecen el vino de la verdadera alegría y el amor. - Los carismas que el Espíritu da a la Iglesia son para la unidad y la edificación de la misma. - Hemos terminado las fiestas de navidad y empezamos un nuevo tiempo de reflexión, el tiempo ordinario. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? El profeta Isaías (62,1-5) trae un anuncio de gran consuelo, el pueblo de Israel que había sido desterrado, va a gozar ahora de la salvación, va a “romper la aurora de su justicia y su salvación va a llamear como antorcha” y utiliza una bella comparación presentando a Yahvé como un esposo fiel y al pueblo de Israel como a su esposa. Durante el destierro, se le llamó a la tierra prometida “abandonada” y “devastada” pero el texto que hoy escuchamos, afirma que se acerca el día en que será llamada la “favorita” y “desposada”. Dios se presenta como un esposo fiel “te prefiere a ti… como un joven se casa con su novia, así se desposa el que te construyó”. El salmo 96 (95) hace una especial referencia y eco a la lectura del profeta Isaías, la oración del salmista está cargada de alegría y alabanza “Contad las maravillas del Señor a todas las naciones” “proclamad su victoria … decid a los pueblos: el Señor es Rey y Él gobierna a los pueblos rectamente”. El apóstol san Pablo nos acompañará durante 7 domingos con la lectura continuada de la última parte de la primera carta a los Corintios, nos ofrecerá reflexiones prácticas en las que Pablo responde a la comunidad de Corinto, marcada por grandes diferencias como, por ejemplo, la brecha entre los ricos y los pobres, corrupción y desenfreno. Uno de los problemas que afectaba a la comunidad, es el de la diversidad de carismas y dones que se podían evidenciar entre ellos: sabiduría e inteligencia, milagros, profecías, don de lenguas y de interpretación… entre otros. Para Pablo lo importante es que estos dones nunca vayan a destruir la Unidad y que los miembros de la comunidad lleguen a experimentar a “un mismo Espíritu, un mismo Señor, un mismo Dios” es decir, que todos los dones y carismas que Dios nos da, deben ser “para el Bien común”. San Juan en el Evangelio (Jn. 2,1-11) narra el primer milagro de Jesús, la conversión del agua en vino, en el bello relato de “las bodas de Cana”. En la escena aparece la Madre del Señor que, ante la carencia de vino, recomienda a quienes sirven en la boda “Hagan lo que Él les diga”, este primer momento del relato, nos podría llevar a contemplar la valiosa intercesión de María. Igualmente, podríamos descubrir en el texto la importancia y el valor del matrimonio; sin embargo, lo que se resalta para este domingo, es la presentación de Jesús en el comienzo de su ministerio, el Señor realiza su primer signo, muestra su gloria y fortalece la fe de sus discípulos. El vino que se sirve de modo exagerado, es el mejor, esto para insistir en que ya ha pasado lo antiguo (AT) y llega lo nuevo (NT) y lo nuevo es lo mejor, es Cristo. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? Recuerdo con gratitud las experiencias de los retiros espirituales durante mi proceso formativo y luego en la predicación de retiros en las etapas de la formación inicial y con sacerdotes, en estos espacios de oración y reflexión, aprendí a valorar la acción del Espíritu Santo en mi propia vida y en la vida de la Iglesia, es una gracia precisar en la propia vida el sentido del servicio al que hemos sido llamados, al igual que los dones y carismas con los que Dios enriquece a las comunidades. Los dones y carismas que da el Espíritu, son para el bien y la unidad de la comunidad, no son para beneficio propio, son para la edificación de la Iglesia, de tal modo que cuando nos hacemos consientes de las gracias que el Espíritu nos ha otorgado, es nuestra misión poner esos dones y carismas al servicio de la unidad de nuestras comunidades, en medio de la diversidad. El camino sinodal que ha iniciado la Iglesia de caminar juntos, implica el reconocimiento de las gracias y talentos que cada persona posee y contribuir para que los diversos dones y carismas se pongan al servicio de la unidad y edificación de la Iglesia para que ella sea casa y escuela de comunión. Las comunidades cristianas se enriquecen con la diversidad de servicios en los distintos espacios de la vida de la Iglesia (la autoridad, la enseñanza, la animación, la caridad, la fraternidad, la administración, la evangelización, la liturgia, etc…) estos servicios realizados con responsabilidad, ayudan a desarrollar valiosas experiencias comunitarias donde el encuentro con los hermanos, la formación permanente de los laicos, las vivas experiencias de oración y las distintas acciones misioneras contribuyen al crecimiento de la Iglesia. La unidad tiene un punto de referencia o una fuente de la que se nutre permanentemente, “Un solo Señor, un solo Dios, un solo Espíritu”, Dios mismo fortalece a su Iglesia, la cohesiona y la dota de lo necesario para que ella pueda crecer y servir mejor. El Evangelio también nos ofrece el testimonio de María, que procura mantenernos unidos y confiados a su Hijo, “Hagan lo que Él les diga” Él es el vino nuevo, el mejor, que alegra el corazón y se sirve para la unidad. El Señor se sigue entregando y ofreciendo por la unidad de la Iglesia, Él sigue convirtiendo el agua en vino de alegría y esperanza para todos, en especial para los corazones que han perdido la alegría de haber sido llamados a la santidad, a la entrega a Dios y al seguimiento de Jesús en el matrimonio, la vida consagrada o el ministerio sacerdotal. Dios ama a su Iglesia como un esposo, la ama con ternura y bondad, como lo relata el profeta Isaías, lo hace de un modo exagerado, con el derroche del vino de la alegría “seis tinajas, de cien litros cada una”. Cristo bendice con su presencia una boda y convierte el agua en vino, este gesto en el Evangelio de Juan, se constituye en la manifestación de la hora de Jesús, el comienzo de su vida pública, es el momento en el que se cumplen las promesas del Antiguo Testamento y se da comienzo al Nuevo Testamento, símbolo de ello es el mejor vino, el más bueno, el que se sirve con generosidad en la mesa del altar, ese vino generoso y abundante es Cristo, vino de amor, alegría y fiesta, es con este vino que se inaugura un nuevo tiempo, que será siempre optimista y esperanzador. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Al comenzar esta nueva etapa del tiempo ordinario, tiempo litúrgico caracterizado por la esperanza, por el conocimiento de la persona de Jesús en el Evangelio de Lucas y este vivo ambiente de sinodalidad, la Palabra y la Eucaristía será nuestro alimento que ira convirtiendo nuestras tristezas y preocupaciones en alegría. Hoy le pedimos al Señor que venga a compartir con nosotros en nuestra fiesta dominical, queremos asegurarle que hemos escuchado hoy a su amada madre, María y que vamos a esforzarnos con mayor empeño en hacer lo que Él nos diga. Como Iglesia en camino sinodal debemos asumir el compromiso de trabajar para que a nadie le falte el vino del amor, de la unidad, de la justicia, de la fraternidad, y como María estemos siempre atentos a servir con generosidad, poniendo nuestros dones y carismas al servicio de los demás, especialmente de los más necesitados. __________________ Recomendaciones prácticas: • Al preparar la homilía, téngase en cuenta que el domingo II se refiere aún a la manifestación del Señor, celebrada en la Epifanía, por el fragmento tradicional de las bodas de Caná. A partir del domingo III, empieza la lectura semicontinua del Evangelio de San Lucas (Cfr. OLM, n., 105). II. Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa Sean todos bienvenidos a la celebración de la Santa Misa, hoy domingo día del Señor, dispongamos nuestros corazones para escuchar atentamente la Palabra y participar dignamente de la fracción del pan. Con la celebración de la fiesta del Bautismo del Señor hemos iniciado el llamado “tiempo ordinario”, sin embargo, la liturgia de la Palabra de este domingo aún se sigue haciendo eco de la manifestación del Señor. En concreto lo descubriremos en el relato del Evangelio que nos ofrece el episodio de las Bodas de Caná. Dispongámonos, pues, a vivir este encuentro con la Palabra, entrando con audacia y libertad de corazón en un proceso de conversión. Monición a la Liturgia de la Palabra La liturgia de la Palabra nos ofrece hoy la imagen de la celebración de unas bodas, el profeta Isaías presenta a Jerusalén como la novia con la que el Señor quiere contraer matrimonio, estas bodas, anunciadas en la primera lectura, se han hecho realidad en la persona de Jesús; Él no permite que se acabe el vino de la alegría, del amor, sirve el mejor de los vinos de modo abundante y manifiesta así su gloria presente en este mundo. Escuchemos con atención este mensaje. Oración Universal o de los Fieles. Presidente: Elevemos nuestras súplicas al Padre, con la confianza que nos da sabernos llenos de su amor y miembros de su Iglesia y digamos: R. Te rogamos, óyenos. 1. Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que el Señor le conceda la paz, la unidad y la alegría de la fe. Oremos. 2. Por los gobernantes de nuestro país, para que implementen políticas que construyan la unidad, la solidaridad y el progreso de todos los pueblos. Oremos. 3. Por una Iglesia que celebra, para que nuestro camino sinodal juntos en los próximos meses se base en la escucha conjunta de la Palabra de Dios y en la celebración de la Eucaristía en la comunión del Pueblo de Dios. 4. Por los que sufren a causa de la violencia y de la guerra, por los que están enfermos, para que probando el vino nuevo que es Cristo, alegren sus corazones y con esperanza superen sus dificultades. Oremos. 5. Por los que nos hemos reunido a celebrar esta Eucaristía, para que escuchemos atentamente la petición de la Madre de Dios que nos dice: “hagan lo que Él les diga”. Oremos Oración conclusiva Padre, tú aprecias la obediencia de tus hijos y nos concedes el vino de la alegría en abundancia, acoge las peticiones que te hemos dirigido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Jue 13 Ene 2022

Secretario general del episcopado invita a poner en manos de Dios los proyectos del 2022

Este jueves 13 de enero, con una eucaristía presidida por monseñor Luis Manuel Alí Herrera, secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), se dio apertura de manera oficial a las labores de la institución para el año 2022. El también obispo auxiliar de Bogotá, presentó en nombre de los obispos un saludo de bienvenida a los directores de departamentos y funcionarios del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), animándolos al encuentro y a poner en manos de Dios los proyectos que se encaminen. En su homilía, el prelado comenzó citando las lecturas bíblicas del día, que fueron tomadas del primer libro de Samuel y del evangelista San Marcos. Recordó que en el texto de Samuel se invita a reconocer que debemos poner en la presencia del Señor nuestros proyectos personales, familiares e institucionales y a estar seguros que Él escucha atentamente cada una de nuestras propuestas. Igualmente, dijo que “cada uno de los presentes, estamos llamados por el Señor a responder a situaciones y circunstancias, pero también a proyectos, en el aquí y en el ahora, en todo lo que nosotros estamos viviendo en nuestras realidades humanas”. Agregó que, en los proyectos humanos también se debe tener esa cuota de realismo. “Especialmente desde nuestra condición de creyentes no podemos manipular nuestra experiencia religiosa al pensar que el arca de la alianza es nuestra aliada en los momentos de prueba y de lucha”. Al referirse al texto del evangelista San Marcos, señaló que este, nos invita a tomar conciencia en cada uno de nuestros proyectos de lo que es fundamental para el servicio y el respeto de la dignidad humana. “Por eso más que reflexionar sobre el personaje del leproso que nos presenta el evangelista San Marcos, es la actitud misericordiosa del Señor la que nos llama la atención. Es aquel que rompe todas las barreras culturales, sociales y religiosas (…) El Señor ante este leproso hace tomar conciencia que todo ser humano es digno y nadie puede ser manipulado, controlado, cosificado e irrespetado”, aseveró. Finalmente, pidió unirse en oración para seguir creciendo y permitir que estas reflexiones que sugieren hoy las lecturas “sirvan de inspiración para dejarnos tocar por el Señor en cada uno de nuestros proyectos y en las actividades que estamos programando”.

Sáb 8 Ene 2022

BAUTISMO DEL SEÑOR: Dos consejos para seguir a Jesús

La Iglesia anima la fiesta del Bautismo del Señor, que cierra el periodo de la Navidad y da inicio el tiempo ordinario que nos lleva a hacer un recorrido por la vida de nuestro Señor Jesucristo. Esta celebración es el grito potente, magnífico del Padre que presenta a su Hijo Jesús. Este grito queda como un eco en los creyentes: Este es mi hijo amado, el predilecto. El padre Ramiro Antonio López, director del Departamento de Animación Misionera de la Conferencia Episcopal de Colombia, quien nos explica el sentido de esta fiesta, también nos recuerda que son dos los momentos que nos deben marcar a los cristianos, como enseñanza para seguir a Jesús. Estas son: Primero. Jesús se manifiesta como el ungido del Padre, el Mesías, que es ungido por el Espíritu Santo y que ahora viene a manifestarse como el Salvador, él se pone en la cola de los pecadores, se solidariza con la humanidad para enseñarnos a nosotros la necesidad de bautizarnos para recibir el Espíritu Santo, de esta manera nosotros recibimos la filiación. Segundo. Nos invita a nosotros a renovar nuestro propio bautismo, recordemos la fecha en la cual nacimos a la vida sobrenatural en la fuente del bautismo, que importante que hoy recordemos cuál fue esa fecha y acontecimiento tan importante para nuestra vida espiritual. Finalmente, el sacerdote observa la invitación que el Papa Francisco hace a todos los bautizados, con motivo del sínodo y consiste en “caminar juntos siguiendo al Señor en la escucha del Espíritu Santo”.

Vie 7 Ene 2022

Voz del Pastor | 09 de enero de 2022

Reflexión de monseñor Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia Lectura del Santo Evangelio segúnSan Lucas 3,15-16.21-22

Jue 6 Ene 2022

Jesús se bautizó. Mientras oraba, se abrió el cielo

EL BAUTISMO DEL SEÑOR Enero 09 de 2022 Primera lectura: Isaías 42,1-4.6-7 Salmo:29(28), 1a y2.3ac-4.3b y9b-10 Segunda lectura: Hechos de los Apóstoles 10,34-38 Evangelio:Lucas 3,15-16.21-22 Orientaciones para la Predicación Introducción * La celebración de la fiesta del Bautismo del Señor nos confirma el inmenso amor de Dios, que ha enviado a su Hijo al mundo para salvarnos. * El bautismo nos hace hijos de Dios en el Hijo eterno del Padre. También son, pues, para nosotros las palabras del Padre: Tú eres mi hijo amado o mi hija amada * El compromiso que debe surgir de esta celebración debe ser el de renovar nuestra conciencia bautismal, nuestra adhesión al misterio pascual del Señor y nuestro esfuerzo por vivir en Cristo. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? El pasaje de Isaías y el salmo se anticipan proféticamente a la llegada del Mesías, luz de las naciones. En ambos sobresalen las imágenes de presentación de la gloria del Señor; invitan a “mirar”, a “contemplar”, a “recibir” al Mesías y a celebrar su acción salvífica. De modo particular, Isaías presenta al Mesías como sobre quien Dios ha puesto su Espíritu, el elegido y preferido, el que sostiene a los débiles e implanta la justicia, el que realiza la alianza y es luz de las naciones, el que rescata de la esclavitud. En esta misma perspectiva se sitúa otro pasaje de Isaías (61, 1-2), que Jesús proclama en la sinagoga de Nazareth, afirmando a continuación: “Hoy se cumple esta escritura que acaban de oír” (Lc 4,16-19). La narración del Bautismo del Señor que nos propone el Evangelio de San Lucas es la más breve y simple de los evangelios sinópticos. No obstante, en ella se resaltan tres consideraciones particulares: * La identidad propia de la misión de Juan que es preparar los caminos para el Mesías y el reconocimiento de Jesús como verdadero Salvador. * La supremacía de Cristo, que viene para bautizar con Espíritu Santo y fuego. * La teofanía que revela al Hijo como amado y predilecto del Padre. Estos tres aspectos, al inicio del ministerio público del Señor, anticipan el anuncio del Reino, el llamado a la conversión y la misión de convocar a todos los hombres para que experimente el amor de Dios. El breve trozo de los Hechos de los Apóstoles recoge estas afirmaciones y las convierte en fundamento y dinamismo misionero, pues aseguran el llamado de todos los pueblos, sin distinciones, a la fe en el Señor y al disfrute de la paz que el trajo a las naciones. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y que me sugiere para decirle a la comunidad? La fiesta del Bautismo del Señor concluye la celebración de la navidad y es puente hacia el tiempo ordinario.En el espíritu de la Liturgia, este hecho representa ya un llamado a la vivencia, en nuestro día a día, de nuestra condición de hijos e hijas de Dios. San Juan Pablo II decía que la fiesta de hoy nos brinda la oportunidad de ir, como peregrinos en espíritu, a las orillas del Jordán para participar en el acontecimiento maravilloso del bautismo de Jesús y descubrirnos también nosotros, insertados por nuestro bautismo en el misterio pascual de Cristo, predilectos, amados y enviados por el Padre (Homilía en la Fiesta del Bautismo del Señor, 2001). En efecto, Jesús acude al bautismo de Juan como un gesto de abajamiento y de redención, para conceder a las aguas el poder de hacernos a nosotros hijos de Dios y para asociarnos definitivamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Por esto, las lecturas de la Palabra de Dios en esta fiesta nos conducen a la contemplación de Cristo, Mesías y Salvador, amado del Padre, lleno del Espíritu Santo, con el propósito de que nosotros seamos más conscientes de la grandeza de nuestro propio bautismo. Por tanto, en este día, estamos invitamos a sentirnos… * Como Cristo, hijos amados de Dios. Éste es el núcleo de nuestra vida cristiana y la experiencia que se debe ir forjando cada día en nosotros. Como enfatiza en diversos pasajes de sus cartas el Apóstol San Juan, la prueba de que Dios nos ama es que envió a su hijo como propiciación para nuestros pecados. * En Cristo, miembros de su cuerpo místico que es la Iglesia o piedras vivas del edificio que es la misma Iglesia, llamados a la comunión y participación en la vida y misión de todos los bautizados, a dar testimonio de la vivencia del mandamiento del amor, que es el distintivo de los cristianos, con las obras de misericordia y en la búsqueda de la justicia, de la libertad y de la verdad. * En Cristo, ungidos y llenos del Espíritu Santo para anunciar a todos los pueblos el Reinado de Dios. Esta invitación nos invita a la configuración más perfecta con Cristo, para la tarea de la Evangelización con todas sus implicaciones, para pasar “haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal, porque Dios está con nosotros (Cfr. Hch 10, 38). Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? La oración de la comunidad cristiana en esta fiesta del Bautismo del Señor debe centrase en la petición de una conciencia más viva del don del bautismo y de sus efectos en nosotros, así como del compromiso de vivir completamente en Cristo. Además, es oportuno insistir en el compromiso bautismal en medio de la Iglesia, expresado en la fe, la esperanza y la caridad de todos los creyentes, como comunidad de discípulos y misioneros. No debería faltar la invitación a renovar los procesos de iniciación cristiana, tanto de los niños como de los adultos, subrayando la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos y de los catequistas en la preparación para los sacramentos. _________________ Recomendaciones prácticas: * Si las circunstancias pastorales lo permiten, hoy podría celebrarse el bautismo de algunos niños en la Eucaristía con la participación de la comunidad de fieles. * Como en la fiesta de la Epifanía, hoy es un día propicio para pedir por la Evangelización de los pueblos y por las misiones. * Comienza la primera parte del Tiempo Ordinario del 10 de enero hasta el 1°de marzo (semana Iª - VIIIª). Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la Misa ¡Sean todos bienvenidos a este banquete de amor, en donde Cristo se hace verdadera comida y bebida para nuestra salvación! Hoy termina el tiempo de Navidad con la celebración del Bautismo del Señor. Este acontecimiento, narrado por los cuatro evangelistas, que hoy recordamos desde el relato de san Lucas, nos permite apreciar la grandeza e importancia especial de este sacramento instituido por el mismo Jesucristo en las aguas del río Jordán. Celebremos con fe y dispongámonos a renovar en esta Eucaristía nuestra identidad bautismal, de ser hijos de Dios y de vivir el mandamiento del amor. Monición a la Liturgia de la Palabra El profeta Isaías nos lleva a fijar nuestra mirada en el siervo del Señor. Por su parte, san Pedro nos recuerda que Jesucristo pasó por la tierra haciendo el bien porque Dios estaba con él; y el evangelista Lucas nos invita a presenciar, en un clima de oración y contemplación, el acontecimiento del bautismo de Jesús con la intervención del Padre, que lo proclama Hijo amado y predilecto. Oración Universal o de los Fieles Presidente: Presentemos nuestras súplicas a Dios Padre, por mediación de su Hijo amado Jesucristo. Digamos con fe y esperanza: R. Dios de amor, escúchanos. Te pedimos por el Papa, los obispos, presbíteros, diáconos, religiososy fieles laicos, para que asumiendo los compromisos del bautismo puedan ser siempre testigos de Cristo, constructores de paz y promotores de esperanza, oremos. Te pedimos por los gobernantes de las naciones, para que sus políticas y programas se orienten al bien común, y no a intereses particulares o mezquinos que atentan contra la dignidad de las personas, oremos. Te pedimos por los oprimidos y abatidos, por los enfermos y desesperados, por los que están al margen de la ley o caminan por sendas oscuras, para que se dejen tocar por Cristo y abran las puertas de su corazón al cambio de vida y a la conversión, oremos. Te pedimos por el buen fruto de todas las iniciativas pastorales de nuestra comunidad, especialmente de la catequesis con la que se preparan los padres y padrinos para el bautismo de los niños, y con aquella que se disponen los niños y adolescentes para la primera comunión y confirmación, oremos. Te pedimos por todos los que nos hemos congregado en esta celebración eucarística, para que nos dejemos encontrar por tu Hijo amado, y al igual que él podamos hacer el bien y no el mal, oremos. Oración conclusiva Acoge, Padre bueno, estas súplicas que te presentamos con fe y esperanza. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

Dom 2 Ene 2022

Los Reyes Magos encuentran al Hijo de Dios y le ofrecen lo mejor

La “Epifanía del Señor” es una de las fiestas litúrgicas más antiguas, también conocida como de los “Reyes Magos”. Comenzó a celebrarse en Oriente en el siglo III y en Occidente se adoptó en el curso del IV. Epifanía, voz griega que significa "manifestación", pues el Señor se reveló a los paganos en la persona de los sabios de Oriente. Los Reyes Magos encuentran a Dios y le ofrecen lo mejor. La actitud de postración frente a la presencia de Jesús nos indica el gozo que brota de un corazón que sabe reconocer la presencia del Señor y se postra para reconocerlo y ofrecerle lo mejor que se tiene. En este contexto, sor Arelis Gaviria Montoya, directora del Departamento de Estado Laical de la Conferencia Episcopal de Colombia, nos habla del significado de cada regalo que recibe el Niño Dios y a lo que este nos invita. ORO: El oro es el regalo que se da a los reyes, el metal más preciado, sirve para reconocer la realeza y grandeza de esa persona. La reina de Saba otorgó este regalo al rey Salomón. Ofrezcamos a Dios el oro de nuestras buenas acciones, el cuidado de nuestros niños, niñas, jóvenes y adolescentes. INCIENSO: El incienso en la Biblia, así como en la cultura hebrea y judía se usaba para ofrecérselo a Dios, Por tanto, es una prueba de la divinidad de Cristo, ofrecerle incienso, como a un auténtico Dios. Ofrezcamos el incienso de nuestra oración por las familias, para que, a ejemplo de del hogar de Nazaret, nuestras casas sean un ejemplo de amor, perdón acogida, sencillez y humildad. MIRRA: La mirra la usaban los judíos para embalsamar los cadáveres, pero también se usó como perfume para las personas, es símbolo entonces de lo humano, de lo material, de lo carnal. Nos viene a enseñar que Cristo se hizo carne, humano, verdadero hombre, y murió por nosotros, por eso, necesitó ser embalsamado con mirra. Ofrezcamos a él nuestras debilidades humanas para que sean transformadas en la grandeza de su gloria.

Vie 31 Dic 2021

Voz del Pastor | 02 de enero de 2022

Reflexión de monseñor Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia Lectura del Santo Evangelio segúnSan Mateo 2,1-12

Jue 30 Dic 2021

Presidente del episcopado propone escenarios para la construcción de paz

“Comenzamos el año 2022 y queremos vivirlo en paz. Hombres y mujeres que trabajamos por la paz”, estos son los deseos de monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, quien expresa al pueblo colombiano sus buenos deseos por un nuevo año lleno de felicidad. Monseñor Rueda Aparicio, al evocar el mensaje que el Papa Francisco presentó para la Jornada Mundial de la Paz 2022, recuerda tres escenarios que considera son los propicios en la construcción de un ambiente de paz duradera. Son ellos: la educación, el trabajo y el diálogo entre generaciones. La educación: Una educación para la paz, para el servicio y la fraternidad. El trabajo: Ojalá que todos los hombres y mujeres tengan un trabajo digno y que el lugar del trabajo sea realización de fraternidad y de solidaridad. El diálogoentre generaciones, niños jóvenes y adultos. Que vivimos la cultura de la escucha, del encuentro y del diálogo para que haya una paz verdadera en Cristo Jesús, el Señor. Finalmente, el prelado invita a todos los colombianos a esforzarse para tomar estas herramientas y asumirlas como propias en la construcción de un ambiente de paz.